martes, abril 8

¡Corre, Espe, corre!


 
 
            Supongo que ya conocéis el incidente de Esperanza Aguirre con la policía municipal. El pasado jueves, la lideresa del PP madrileño aparcó en el carril bus de la Gran Vía, junto a la plaza de Callao, y se bajó del coche para sacar dinero de un cajero. Al cabo de un rato aparecieron dos agentes de movilidad y le pidieron la documentación para ponerle una multa. Al parecer, la lideresa no tenía los papeles del coche. Entre tanto, la gente que pasaba por ahí comenzó a hacer fotos con sus móviles, y Espe se puso nerviosa, así que antes de que se acabaran las formalidades de la denuncia, se montó en su coche, arrancó y emprendió la huida, derribando al salir la moto de uno de los agentes. Estos fueron tras ella, iniciando una persecución a la que se sumó un coche patrulla. Le dieron el alto, pero la lideresa les ignoró y prosiguió la fuga hasta entrar en el garaje de su casa. Los agentes llamaron a la puerta, pero la lideresa pasó de ellos y mandó a sus escoltas para que intentaran solucionar el asunto. Según cuentan los policías, doña Espe mostró en todo momento una actitud chulesca y prepotente, con frases como: “¿Qué, multita y bronquita?”.

            Para quienes no conozcan la Villa y Corte, una aclaración: Madrid es un caos circulatorio, todo el mundo aparca donde le sale de las narices, en los carriles bus, en doble fila o en los pasos cebra, da igual. Pero, veréis, la Gran Vía es una de las principales arterias de la ciudad, una de las calles con más tráfico; y no solo de coches, sino también de autobuses, sobre todo a la altura de Callao. Así que a nadie se le pasa por la cabeza aparcar en la Gran Vía. A nadie menos a Espe.

            Este incidente no es más que una variante del famoso “¡No sabe usted con quién está hablando!”, pero con el castizo desparpajo habitual de la lideresa. No os perdáis las declaraciones que la inefable Espe ha hecho posteriormente al respecto; la retratan a la perfección.

            Podría decirse que el comportamiento de esa señora (?) es el típico de alguien que se considera intocable, de alguien tan acostumbrado al poder que se cree con licencia para hacer lo que le venga en gana, de alguien que está por encima del bien y del mal. Podría decirse que Espe se ha comportado como lo que siempre ha sido: una bocazas maleducada y prepotente. Podría decirse que Espe tenía antes, cuando presidía la comunidad, consejeros y asesores de imagen que atemperaban su verborrea autoritaria y despótica, pero que ahora, al carecer de esa ayuda, la dicharachera Espe se abandona a los excesos. Sí, podría decirse todo eso, porque es verdad. Pero creo que, en última instancia, la razón de su comportamiento es más profunda.

            Esperanza Aguirre es, en esencia, una señorona de derechas del barrio de Salamanca. Ya, ya sé que vive en un palacete de Malasaña, pero da igual: su ecosistema natural es el barrio de Salamanca.

            (De nuevo para los que no conozcan Madrid: el barrio de Salamanca es donde vive –o vivía- gran parte del pijerío de la ciudad, una zona muy cara, con muchas tiendas de lujo, y muy, pero que muy de derechas. De hecho, al menos antes se la conocía como “zona nacional” -¿o nazional?-).

            Pues bien, permitidme que os cuente una anécdota personal:

            Hace años, yo vivía en barrio de Chamberí, que está separado del barrio de Salamanca por el Paseo de la Castellana. Mi casa estaba situada a cuatro manzanas de la Castellana, así que se encontraba en la zona de influencia de Salamanca; era una zona noble, por así decirlo. Muy cerca de mi casa se encontraba la parroquia del barrio, San Fermín de los Navarros, que probablemente sea la parroquia más facha y rancia de Madrid. Y en la acera de enfrente había, hay, un quiosco de prensa.

            Un domingo, a eso de la una y media, fui allí para comprar el periódico. Pero resulta que acababa de terminar la misa, así que había una nutrida cola de gente frente al quiosco. Me sumé a la cola y me dispuse a esperar mi turno. Entonces, al poco, llegó una mujer de unos setenta años, emperifollada con un abrigo de pieles, y me dio un empujón para ponerse en primera fila. Me volví hacia ella y le dije: “Perdone, pero hay gente esperando”. Ella, con altivez, me espetó: “Es que soy una señora”. Y yo le contesté: “Pues demuéstrelo”.

            Reconozco que estoy íntimamente orgulloso de mi respuesta. La presunta señora se quedó cortada, cerró la boca y aguardó la cola. Pero el caso es que esa mujer se creía con derecho a todo, a pasar por delante de cualquiera, no por ser una anciana, ni por ser una señora, sino por pertenecer a una casta superior. Así son las señoronas (y los señorones) del barrio de Salamanca, prepotentes, altivas y maleducadas. Como Espe.

            El caso es que el incidente tiene su gracia. Esa imagen de la expresidenta embistiendo a una moto y huyendo de la policía recuerda a los Keystone Cops, o a los Autos locos. Para ser slapstick sólo le falta un tartazo en la cara.

            Lo que ya no resulta tan gracioso es lo que sucederá después. Nada.

            Y lo que no tiene ni pizca de gracia es que sus votantes la seguirán votando haga lo que haga. No deja de maravillarme la gente de derechas de toda la vida, con esa tenacidad suya a la hora de votar a sus líderes inquebrantablemente. Aunque les pillaran celebrando misas negras o violando a niños, les votarían.

            Pero bueno, a fin de cuentas su incidente de tráfico no es lo peor que ha hecho Esperanza Aguirre. Ella fue la persona que llegó al poder mediante una maniobra antidemocrática, la lideresa que intentó cargarse la sanidad pública madrileña, la que dio cobijo y poder a un montón de corruptos. Y la siguieron votando. Como dios manda.


24 comentarios:

  1. Anónimo2:50 p. m.

    http://nuevatorredebabel.blogspot.com.es/

    Después de la simpática, a la par que ácida y crítica entrada de César, os dejo este link.

    En su última entrada, Babilonia se ha salido.

    Un abrazo,

    Atreyu

    ResponderEliminar
  2. Así es como entienden la libertad los liberales. La ley es para los demás, no para mí.
    Aunque hace años, en el 96, en Barcelona pasó algo similar, pero protagonizado por Pilar Rahola. No sé si te acordarás. Y sí, Rahola dijo literalmente la frase de "usted no sabe quién soy yo".
    http://elpais.com/diario/1996/02/24/espana/825116419_850215.html

    En Cataluña, muchos aún le recuerdan el accidente de la grúa, como en esta canción en la que el suceso se cita
    https://www.youtube.com/watch?v=Q_5SOXzDCS0

    En fin, parece que todos estén cortados por la misma tijera.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
  3. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  4. Lo peor no es la actitud de esta señora (?), que ya es decir, sino que no le pasará absolutamente nada. Si cualquiera de nosotros se hubiese comportado así, se nos cae el pelo, fijo...

    ResponderEliminar
  5. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  6. Además ahora sale la buena señora diciendo que

    "Parece que no hay cosas más importantes que multen a una sexagenaria"

    Alguien debería decirle que lo importante y grave NO es que multen a una sexagenaria. Lo grave es que la ex-presidenta de la Comunidad de Madrid se dé a la fuga en plan the Fast and the furious

    Pero, por otra parte, ¿quienes se creen Uds. que son para exigir a la nobleza las mismas obligaciones que a la plebe?

    ResponderEliminar
  7. si llega a hacer lo mismo en Chicago hubiera ido esposada a la cárcel, pagado una fuerte suma de dinero para salir, y después a esperar el juicio.

    ¿Cuántos aforados hay en USA (por poner un ejemplo)? NINGUNO, incluso el mismísimo Obama tendría que vérselas en las mismas cortes que cualquier americano.

    ¿Cuántos aforados hay en España? respuesta leída hace nada: 10.000. Y con la nueva reforma del sistema jurídico de Gallardón, tres más: la reina y los príncipes (el rey ya lo es). Una reforma que únicamente está creada para mantener los privilegios y ampliar su aplicación a más miembros de intocables, cara a predecibles enjuiciamientos. Y ya de paso, retrasar la instrucción de futuros y presentes casos de corrupción (hará falta el consenso de tres jueces). Es justo lo que la sociedad estaba demandando, sin ninguna duda.

    ¿Hablamos de indultos?...

    ResponderEliminar
  8. CorsarioHierro10:13 p. m.

    Pues estoy de acuerdo con Doña Espe.
    Si hay machismo en la policía ¡está legitimizada la desobediencia civil!

    Este podríaa ser el discurso de los radicales de izquierda que ella misma condenaba, por ejemplo, hace unas semanas cuando las marchas de la dignidad.

    La he oido decir que con lo que pasa con Bolinaga se preocupen de ella. ¡Pues sí! Si hay problemas más importantes no puede hacer perder el tiempo a la policía desobediéndola.

    Me pregunto que legitimidad tiene, si vuelve a un cargo público, (o como funcionaria que es), a hacer cumplir las leyes.

    ResponderEliminar
  9. CorsarioHierro10:18 p. m.

    Para Evitar equívocos. Espe no obedece las instrucciones de la policía. Por eso la policía pierde el tiempo, no lo pierde por poner multas.

    ResponderEliminar
  10. Muchas gracias por tu comentario, César, los añadidos por nuestra parte sobran, el comentario de la señora que tiene que demostralo es genial y demuestra lo que quieres decir completamente, pero, es que si le pasa a Cospedal, a parte de sanidad tendremos debate sobre educación?. Es que tienen tanto miedo a los socialistas o a cualquier partido que dejan que los del PP campen a sus anchas ? En otros tiempos por esto y por las cosas anteriores hubiesen pedido eleccioones anticipadas... pero es que la crisis da mucha cancha y nos deja margen...já, já, já independientemente de la política, creo que nos están tomando el poco pelo que nos queda. Gracias por ser como eres, más lúcido que el cristal que alumbra la razón. Por ciero, de nuevo, ¿Cuando un post de series de tv antiguas aunque ya nos haya dado un adelanto o de cine reciente y de novelas de aventuras que más te hayan gustado?(Igual ya lo hiciste y estoy preguntando tonterias...) siento ser pesado.. pero la curiosidad me carcome je, je. De nuevo gracias!!!Esto es una locura y no puedo dejar de echar de menosma Groucho Marx y a sus hermanos...sobre todo al que no hablaba...Harpo, se llamaba. A veces pienso en comprar un lanzallamas por Ebay...Já, Já ,Já

    ResponderEliminar
  11. Anónimo9:23 a. m.

    Yo también tengo una anécdota pero, en este caso, no se refiere a la Espe sino a mi ínclita presidenta y correligionaria de la Espe, la inefable Luisa Fernanda Rudi.

    Veréis, yo trabajo en un servicio de inserción laboral en el que me dedico, básicamente, a orientar y ayudar a gente que ha perdido su empleo para que se vuelvan a insertar en el mercado laboral.

    No hace mucho atendí a un señor mayor que estaba en desempleo. Su último trabajo había sido un trabajo de sustitución como conserje en el edificio donde vive (o vivía) Luisa Fernanda Rudi. Cuando le pregunté las razones por las cuales había sido despedido de su último empleo esto es lo que me contó:

    Una de las tareas de este señor consistía en repartir la correspondencia que el cartero le dejaba en su garita en los diferentes buzones de los inquilinos del piso. Bueno, pues un día, estaba limpiando tranquilamente cuando vio como la señora Rudi entraba sin más ni más en su garita y empezaba a revolver el correo para coger su correspondencia. Inmediatamente entró allí y le dijo a la señora Rudi que qué estaba haciendo y que no podía ni entrar ahí ni hacer eso. Es entonces cuando, al parecer la señora Rudi le increpó con el consabido “¿Es que usted no sabe quién soy yo?” a lo que el otro le respondió “Ni lo sé ni me importa” (pues, en realidad, no conocía a la señora Rudi), tras lo cual la echó de la garita a cajas destempladas. Es entonces cuando la otra envió a sus escoltas para que se entendieran con el conserje y se debió producir un fuerte rifirrafe.

    ¿Resultado? La señora Rudi llamó muy indignada por teléfono al administrador del edificio que llevaba el tema de la contratación de los conserjes y, al día siguiente, nuestro hombre se encontraba sin empleo y de patitas en la calle y hoy día es un parado de larga duración, uno más de esos que engrosan esas cifras del paro de los que, al parecer, el PP se siente tan orgulloso.

    Y hace tres días, el periodista Alfonso Rojo llamó gorda o más exactamente “gordita” a Ada Colau en el debate de La Sexta Noche y Salvador Sostres en El Mundo lo rectifica y se regodea en el insulto diciendo que la señora Colau no está gordita sino “gorda”.

    En el fondo (o en la superficie, más bien) lo que subyace en la actitud de todas estas personas (Espe, Rudi, Rojo, Sostres) no es es un profundo desprecio hacia el otro, hacia el otro al que consideran inferior, por supuesto. Pero ellos mismos se retratan siempre con sus palabras y actitudes. Lo increíble es que aún así haya gente que les vote aunque supongo que es porque comparten su misma actitud (o les gustaría compartirla).

    Rickard

    ResponderEliminar
  12. Anónimo12:10 p. m.

    Nunca estuve en Madrid y puede que tarde en estar, pero me gustaría saber qué consecuencias tendría yo de haber hecho lo mismo que Esperanza Aguirre hizo ese día.
    Imagino que la multa me costaría meses de sueldo y los puntos del carné se me agotarían y sería tomada por una de las personas más peligrosas de la ciudad, sólo por no poder permitirme sus blindajes.
    Begoña

    ResponderEliminar
  13. Sebastián5:15 p. m.

    Ooouh!! Esa respuesta me dolió hasta a mí.
    Acá hubo un concejal que hizo lo mismo, y llevaba una licencia falsa.
    Sebastián

    ResponderEliminar
  14. César, ojo porque Gallardón lee tu blog. Despues de mi comentario de ayer hoy ha anunciado que dentro de su reforma se incluye que nadie pueda declarar por escrito (como ha hecho entre otros privilegiados, Espe).

    ResponderEliminar
  15. era yo, TiTo, pero he utilizado el Ipad de Concios por comodidad, lo que son las cosas

    ResponderEliminar
  16. De todas formas César, la actitud de la Aguirre es propia de muchas personas que detentan un poder. Sin caer en maniqueísmos, me he encontrado con gente de izquierdas (agrego: supuestamente), pues así se definen a voces, con igual talante que la Esperanza, y por igual tb en gente de derechas.
    En el caso de la derecha (como clase social, no sólo como votantes de un partido) no es sino producto de esos efluvios del pasado en que manejaban y tenían conciencia de clase (alta o pudiente). En el de la izquierda porque en algunas comunidades (Andalucía) el gobierno sin alternancia (porque así lo han querido los votantes, ojo) durante veinte años ha ido creando igualmente una "nomenklatura" de poder en base a contactos y clientelismos que, al igual que la derecha en su día, acaba desarrollando una actitud como la de la Aguirre. Al final, cómo no, depende de la condición humana (o inhumana)
    Mazarbul

    ResponderEliminar
  17. Me repito mucho cuando ocurren esta clase de cosas (maravillosamente frecuentes en esta nuestra Arcadia de la democracia, verdadera tierra de la leche y miel liberal), pero es que siempre se ajusta: A ver, pues claro que se piró y no se molestó en hacer caso de los policías, leches. Que no ganaron una guerra para ir pagando multitas como si fuesen, yo que sé... ¡pobres! No sé, a veces casi da la impresión de que la gente ya no recuerda a quien le pertenece este país...

    ResponderEliminar
  18. Saludos:

    El Incidente Aguirre es una clara muestra de que "el poder corrompe, y el poder absoluto corrompe absolutamente".
    Supongo que a la Sra. Aguirre no se le pasó en ningún momento por la cabeza que los agentes de movilidad tuvieran la temeridad de molestarla, sabiendo lo que se jugaban.
    Imagino que, al principio, pensó que podría capear la situación, con alguna de sus (falsas) sonrisas y soltando algún sarcasmo disfrazado de bromita.
    Me hubiera gustado contemplar cómo iba cambiando su (pétreo) rostro, cuando empezó a vislumbrar que esta vez sería más complicado, que la cosa iba algo más en serio.
    Al no estar acostumbrada a que le lleven la contraria -siempre ha estado rodeada de aduladores, lameculos, serviles y diversa fauna clientelar-, debió entrar en shock, tuvo miedo y, como todo ser vivo animado acorralado, intentó huir buscando la protección de su refugio.
    Supongo que los agentes, tras su osado intento de multarla, y ver que ponía pies en polvorosa, no se atrevieron a hacer lo que harían si fuese yo el que lo intentara, es decir abalanzarse sobre mí, y engrilletarme, por poner en peligro sus vidas. Hay clases y clases.
    Cuando uno presume públicamente de su educación, principios, cualidades, etc... está obligado a comportarse de acuerdo a ellos en todo momento y en cualquier circunstancia.
    Espe, bonita, lo que tendrías que haber hecho, si tuvieras algo de eso que presumes, cada vez que tienes ocasión es:
    En primer lugar, no aparcar en el carril bus.
    Cuando los agentes aparecieron, haber reconocido los hechos y haber pedido disculpas. Casi seguro que no te hubieran multado, te habrías ido con una reprimenda, que hubieras olvidado a los cero coma segundos.
    Si efectivamente te multan, admitirla y pagarla -aunque no sé si aún tienes que hacer malabarismos para llegar a fin de mes, como públicamente declaraste hace unos años-, te habría salido más barato. El que te pillen in fraganti jode, pero refuerza el carácter, cosa que sería positiva para toda una "lideresa".
    En ningún caso darse a la fuga. Pierdes toda la razón que pudieras haber tenido. Además, es una actitud algo infantil, y tú, para qué nos vamos a engañar, ya tienes una edad.
    Cuando la noticia saltó a los medios, no deberías haber llamado a tus "amiguitos" y "pelotas de repertorio" para que, no solo te defendieran -cosa que podría ser comprensible- sino para que atacaran a los agentes en cuestión. Eso es de malos perdedores...
    Deberías haber aceptado tu culpa, haber hecho acto de contrición y cumplido la penitencia correspondiente. Como Dios manda.
    En fin, deberías haber mostrado tu inteligencia, tronío y flema casi británica, solventando sin despeinarte una situación apurada, y consiguiendo buena prensa. Algo que tu ¿antiguo? partido necesita como el respirar.
    Pero te puede la sangre...

    Juan Constantin

    ResponderEliminar
  19. Cristina9:57 a. m.

    Hola, buenas. A veces leo tu blog (¡me gustan tus reflexiones!), y nunca había comentado antes. Me estoy atragantando ahora con la bilis, así que me lanzo...

    Nada más hay que decir sobre la actitud de esta "señora", pero voy un poco más allá... ¿De esos humos de superioridad no están/estamos intoxicados muchos? Además de la rancia casta y etc. Lo que quiero decir es que mi jefe no tiene rancio abolengo, y sin embargo trata a sus empleados como si fueran de una clase inferior, vamos, como si fuésemos sirvientes. Por no hablar de que casualmente los empresarios suelen conocer a alguien que les tamiza las multas o les provee de diversos favores.

    Y más allá: personas de mi clase (familia de "trabajadores" de estos que empezaron a los diez años y hubieran terminado a los setenta de no ser por la crisis...) me parece a mí que se consideran en un estamento superior con respecto de inmigrantes, por ejemplo, como si los mismos derechos no fuesen aplicables a todos los "grupos" de personas.

    Además de los dos sopapos que me gustaría que recibiera la Espe y su trueque del coche por un monopatín (muy comedido ha quedado eso), me parece a mí que la revisión del clasismo interior tendría que ser asignatura general. ¿O estoy mezclando conceptos?

    En fin, gracias por tu tiempo. Me gusta mucho cómo cuentas lo que piensas. ¡Saludos!

    ResponderEliminar
  20. Hombre Cesar, descalificar a alguien diciendo simplemente que es "una señorona de derechas" pues no lo veo muy justo. No estoy de acuerdo en la superioridad moral de la izquierda. Lo que hay es gente honrada y gente maleducada y prepotente, bien pueden ser de derechas como de izquierdas o nacionalistas como el Sr. Pujol que sólo le falta gasear a los charnegos...

    ResponderEliminar
  21. Plinio: No estoy diciendo que toda la gente de derechas sea maleducada. Lo que digo es que las señoronas de derechas lo son. La clave está en la palabra "señorona", que implica una postura vital prepotente y clasista. Para que me entiendas: una señorona de derechas bien educada no es una señorona, es una señora.

    Por otro lado, yo sí creo en la superioridad moral del pensamiento de izquierdas (no de la gente de izquierdas, sino de su corpus ideológico). De hecho, me considero de izquierda no por motivos políticos, sino éticos.

    Rickard: Deprimente eso que cuentas. Qué asco...

    Dario Marimon: Es verdad, el poder, económico o político, es una fuente de prepotencia.

    Juan Constantin: Tienes toda la razón, pero me parece que Esperanza Aguirre no lee este blog...

    Cristina: Cierto, cierto, lamentablemente cierto. Todo el mundo puede encontrar a alguien a quien considerar inferior... Somos como lobos: hay un alfa, un omega y toda la gama intermedia.

    ResponderEliminar
  22. Bueno Cesar, actualmente yo no sé distinguir muy bien la ética de izquierda de la de derechas. Para mí, lo más importante es la defensa de los Derechos Universales del Hombre, actualmente más amenazados por regímenes comunistas (Cuba, Venezuela, Corea del Norte...) y por sociedades fundamentalistas que por autoritarismos nacionalistas o de "derechas"

    ResponderEliminar
  23. Plinio: No considero el comunismo una doctrina representativa del pensamiento de izquierda, igual que no considero el nazismo representativo de la derecha. Ambos son aberraciones no democráticas.

    Ahora bien, eso de que los Derechos Humanos están hoy sólo amenazados por la izquierda... Pues no sé, pero me parece que lo que más está amenazando los Derechos Humanos es el darwinismo social que promueve la derecha en todo Occidente.

    ResponderEliminar
  24. últimas noticias: después de no presentar los papeles requeridos por la autoridad, salir huyendo perseguida por la policía municipal, derribar una moto de un agente en la escapada, y pasar de ellos cuando por fin llegó a su casa que se subió sin más a sus habitaciones, resulta que todo eso solo es una falta. Ni siquiera es delito.
    Es para salir con trabucos a la calle caguendios.

    ResponderEliminar