martes, diciembre 27

Borges 2


Pero el poema de Borges que más me gusta es "Ajedrez". Ya sé que es muy conocido, pero no puedo resistirme a la tentación de reproducirlo.

I

En su grave rincón, los jugadores
rigen las lentas piezas. El tablero
los demora hasta el alba en su severo
ámbito en que se odian dos colores.

Adentro irradian mágicos rigores
las formas: torre homérica, ligero
caballo, armada reina, rey postrero,
oblicuo alfil y peones agresores.

Cuando los jugadores se hayan ido,
cuando el tiempo los haya consumido,
ciertamente no habrá cesado el rito.

En el oriente se encendió esta guerra
cuyo anfiteatro es hoy toda la tierra.
Como el otro, este juego es infinito.

II

Tenue rey, sesgo alfil, encarnizada
reina, torre directa y peón ladino
sobre lo negro y blanco del camino
buscan y libran su batalla armada.

No saben que la mano señalada
del jugador gobierna su destino,
no saben que un rigor adamantino
sujetan su albedrío y su jornada.

También el jugador es prisionero
(la sentencia es de Omar) de otro tablero
de negras noches y de blancos días.

Dios mueve al jugador y éste, la pieza.
¿ Qué Dios detrás de Dios la trama empieza
de polvo y tiempo y sueño y agonía?

7 comentarios:

  1. Aquí Care la sofista. Pues no estoy de acuerdo con que la poesía de Borges sea fría. Lo que sucede es que la cultura de Borges, y la utilización constante que hace de ella en su escritura, no lo hace asequible a todos los paladares. Es una desgracia como cualquier otra ser tan culto que la gente no te entienda, pienso, y exactamente eso es lo que le ocurría al bueno de don Jorge Luis. Por otra parte, no creo, tan antipático como era, que le preocupara mucho que no le leyera cualquier hijo de vecino. Todos llevamos versos de Borges en el disco duro. ¿No vuelven a vuestra cabeza cada vez que veís llover aquellos de "La lluvia es una cosa / que sin duda sucede en el pasado"?, por citar sólo un caso. Y hablando de poemas memorables... ¿recordáis el que le dedica a Sherlock Holmes? Es espléndido. ¿Un hombre frío puede escribir eso, con esa sensibilidad? Si no lo tenéis a mano, sólo tenéis que pedirlo. Será un placer trancribir un fragmento para tan selecto auditorio.

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  2. Anónimo12:43 p. m.

    A mí si me parece que adolece de cierta frialdad, o racionalidad. No en todos claro. Quizás en el poema sobre el ajedrez es así por la misma temática.

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  3. La verdad es que Borges es tan amplio, tan inabarcable y tan diverso, que en él cabe cualquier cosa. Es cerebral, sí, pero quizá una buena muestra de su talento estriba en cómo consigue convertir esa cerebralidad en emoción.

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  4. Los dos sonetos, como la inmensa mayoría de los que creó engarzando sílabas y mitos, son dos obras maestras.

    Borges, el poeta, tenía una sensibilidad y un talento que tocan una zona de la percepción del lector que es la menos menos visceral, y sí la más racional. Sin embargo, en ese interregno también explorado por Paz, se encuentran las claves, creo, de la emoción que despierta su literatura.

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