martes, octubre 5

Vosotros, yo y Babel


Mi hijo Pablo es muy crítico con La Fraternidad de Babel. Él colabora en un blog dedicado al cómic y sostiene que una bitácora debe ofrecer algo en concreto sobre temas concretos. En su opinión, mi blog se centra en mí mismo sin dar nada más. Y puede que no le falte razón. En el fondo, reconozcámoslo, una bitácora como ésta no es más que un ejercicio de vanidad. Desde luego, partir de la base de que lo que yo piense u opine va a interesarle a alguien es un acto de presunción y egolatría. Aunque no más, supongo, que creer que mi relatos de ficción, mis novela, mis cuentos, pueden interesar a los demás. O sea, que soy un vanidoso y un ególatra...

Lo curioso del asunto es que yo no me gusto demasiado a mí mismo. Veréis, creo que la naturaleza, ese juego de azar que es la reproducción sexual, me ha dotado de la suficiente inteligencia para darme cuenta de lo gilipollas que soy, pero no la bastante para poner remedio. A lo largo de mi vida he ido obteniendo una larga experiencia gracias a los numerosos errores que he cometido; pero dicen que la experiencia es esa información que obtienes cuando ya no la necesitas, y, por otro lado, nunca he tenido problemas a la hora de encontrar nuevas formas de equivocarme. Pero no se trata sólo de una cuestión de inteligencia, sino también, y sobre todo, de moral. No soy una mala persona, pero tampoco se me puede calificar de bueno. Soy... tibio, éticamente mediocre, ni chicha ni limoná. ¿He cometido algún acto realmente perverso en mi vida? Creo que no, pero tampoco recuerdo haber realizado alguna acción verdaderamente noble. Soy una especie de blandi-blup moral, y eso no me gusta nada. En el fondo, creo que es mejor ser una gran hijo de puta que un mezquino. Odio la mezquindad; es la maldad light, la villanía sin valor, el egoísmo cobarde, vulgar y rastrero. Y yo he sido mezquino tantas veces en el pasado que no me queda más remedio que reconocer que forma parte de mi naturaleza.

Por todo eso no me gusto a mí mismo, esas son las razones por las que nunca sería mi amigo. Y también porque soy inseguro, y esa inseguridad a veces me conduce a la prepotencia, y porque soy impaciente y sanguíneo, y porque puedo ser insensible y brutal, y porque dentro de mí hay un germen autodestructivo. La gente dice: “hay que quererse a sí mismo”; pero, ¿cómo voy a querer a alguien como yo? La verdad es que pensar de ese modo es hacer oposiciones a la depresión y el suicidio. Sin embargo...

Sin embargo, aunque la mayor parte de lo que soy no me gusta un pelo, hay dos cosas en mí que, sencillamente, me encantan: el sentido del humor y la imaginación. Me explicaré. Básicamente, mi sentido del humor me hace gracia a mí mismo y con eso me vale. Pero además he comprobado que también suelo hacerle gracia a los demás. Por otro lado, es un sentido del humor un tanto raro, original, una mezcla heterogénea de distintos estilos. Mi sentido del humor me gusta; me hace más feliz a mí y, creo, también a los demás, porque no hay nada en el mundo tan bueno como reírse. En cuanto a la imaginación, no me refiero sólo a lo que me permite crear argumentos y escribir (aunque también), sino sobre todo a la forma en que mi imaginación me hace disfrutar más de la vida. Para que me entendáis: dejadme solo en un cuarto vacío todo el tiempo que queráis y os garantizo que no me aburriré, porque en mi cabeza hay un parque de atracciones. Llevadme a cualquier lugar, por feo y anodino que sea, y yo encontraré el modo de extraer de él magia y misterio. Es un don, un superpoder, y doy gracias por poseerlo. A estas dos “virtudes” voy a añadir una tercera: la curiosidad. Soy un mono curioso, me interesa casi todo, así que picoteo constantemente de aquí y de allá. Sé poco de muchas cosas; soy un océano de sabiduría con un centímetro de profundidad. ¿Insuficiente? Quizá, pero eso me proporciona una visión del mundo muy amplia, lo que no está del todo mal.

En fin, esos tres aspectos de mi naturaleza, junto con las persona a quienes quiero y que, por algún ignoto motivo, también me quieren a mí, son lo que me permite levantarme cada día y meterme en mis zapatos y mi piel sin que Sartre me de la tabarra con su puñetera nausea. Eso es lo que reconcilia conmigo mismo.

Y eso es lo que intento ofrecer en La Fraternidad de Babel: imaginación, sentido del humor y curiosidad. Lo mejor de mí, pero ¿es suficiente? No lo sé. Veréis, me han llegado varias ofertas para integrar mi blog en tal o cual red y siempre las he rechazado. De ese modo conseguiría más visitantes, más merodeadores, me dicen. Pero yo no quiero eso, me importa un bledo el número de visitantes que acuden a mi blog, igual que me la suda tener mil “amigos” en Facebook. No colecciono gente. Lo que sí me interesa es que aquellos que lleguen a Babel y se queden, los auténticos merodeadores, estén “en sintonía”. Si son diez o diez mil me da igual.

¿A qué viene todo esto? Pues a que dentro de un par de meses se cumplirá el quinto aniversario de La Fraternidad de Babel. Ha pasado mucho tiempo, muchísimo más de lo que yo pensaba, y quizá este blog empiece a experimentar cierto agotamiento. A decir verdad, últimamente he notado que el interés de los merodeadores parecía menguar, que os mostrabais menos participativos. Quizá Babel ya no tenga sentido (posiblemente no lo ha tenido nunca), puede que sea el momento de echar el cierre. No lo sé.

Siempre he concebido Babel como un lugar de encuentro. Un amable merodeador lo definió como un café donde entras a charlar tranquilamente mientras fuera llueve. Así quiero verlo yo, pero... ¿y vosotros, qué opináis? ¿Vale la pena seguir otros cinco años más?

38 comentarios:

Luis Manuel Ruiz dijo...

Querido César: No quiero ni imaginar un ciberespacio sin este cálido lugar de parada y fonda. No sólo aprendo un porrón cada vez que me asomo por aquí, sino que siento el placer culpable de saber que alguien se obsesiona, mosquea o queda perplejo con las mismas sandeces que un servidor. Adelante, pues.

Amaranta dijo...

Ves ha sido comenzar las lluvias y venir a refugiarme aquí.

Begoña dijo...

Acabo de llegar, pero tengo un rotundo sí a esa pregunta. De hecho recomiendo esta entrada desde mi blog, que es un poco como el tuyo. Espero que no te moleste.
Saludos

Anónimo dijo...

Te sigo desde hace unos añós y sí, merece la pena que dure otros cinco más y depues, si es necesario, otros cinco de propina, y te digo que lo será ...

NAP dijo...

Me reconozco como merodeadora silenciosa y poco participativa, pero muy leal a este rincón del universo virtual. No quiero ni pensar lo frío que sería mi Google Reader sin la tonta ilusión que me provoca esperar esos pocos segundos que suele tardar en cargar mientras me pregunto si tu, y muy poca gente más, habrá tenido a bien actualizar.

Póngame otros cinco, y a ser posible cinco más :)

Anónimo dijo...

hereje como vais a osar abandonar el blog
ahora pagas una ronda de grapa para todos, posteas algo mas seguido y te pones a escribir mas libros que ya no tengo mas para leer
¿y para cuando alguna película como La casa del doctor Pétalo o La catedral?

Anónima de las 9:59 dijo...

Me temo que con el tiempo nos volvemos silenciosos. Pero seguimos leyéndote y pasándonos por Babel... cuando llueve y hace frío, o cuando hace sol y necesitamos un poco de sombra.

En cualquier caso, a mí me gustaría que continuases. Es puro egoísmo. Simplemente ME GUSTA.

sfer dijo...

Primero: no te fíes del número de comentarios. Ha descendido en todas partes. Mírame a mí: ¿cuánto tiempo hacía que no decía ni mú por aquí? La gente ahora está más por el "me gusta" de Facebook que por dejar largos y sesudos comentarios en los blogs. Pero yo, que me resisto a caer en la tentación de las grandes redes, resisto; y claro: espero no ser la única.

Segundo (también en referencia al número de comentarios): si ya lo dices tú mismo en el post: "da igual diez que diez mil". ¿Entonces? Vale que seas un vanidoso y necesites del aplauso de tu público (:P), pero tienes que pensar que está ahí aunque tú no lo oigas :-)

Y tercero: ¿Sigue aportándote a ti algo "La Fraternidad de Babel"? ¿O se ha convertido en algo que haces medio por obligación, sin demasiadas ganas? Supongo que ya te imaginas las opciones según hayas respondido "sí" o "no" a las preguntas...

Natalia dijo...

Yo tampoco quiero que este blog desaparezca porque tratas temas muy interesantes en él y llevo tantos tiempo siguiéndole que le he cogido cariño.

Big Brother dijo...

Creo que solo yo y algún otro paseante (al menos, que pueda identificar) conocemos en persona a César. Y, desde luego, soy el que le conoce desde hace más tiempo.
Pues bien, en mi calidad de Big Brother, quiero ratificar todo cuanto de sí mismo dice. Es un tipo interesante y, aún ahora, al cabo de tantos años, disfruto conversando con él, lo que no deja de ser un excelente argumento para que no cierre este viejo café.
Solo una apostilla, aunque me arriesgue a ser censurado y echado a las tinieblas exteriores, debo manifestar que Cesar tiene una peculiar característica: no es de esas personas que creen tener razón siempre. Él SABE que tiene LA RAZÓN. Siempre, claro.

Anónimo dijo...

Ay,Cesar,no se te ocurra cerrar este blog...suscribo todo lo que han dicho los merodeadores anteriores y añado que me gusta cuando hablas de ti mismo.Me interesan tus puntos de vista y a veces,hasta me orientan si estoy perdida,o me hacen pensar,o me enseñan cosas que yo no sabia...Pero claro,como dice otro comentario,tienes que pensar si te aporta a ti algo,si te resulta agradable escribirlo...tus lectores te somos fieles y esperamos siempre una nueva entrada,larga o corta,no nos importa la espera...
Un saludo y enhorabuena por estos cinco años...y que cumplas muchos mas...
Aurora Boreal
(Perdon por la falta de tildes,me acaba de surgir un problema y me salen dobles y fuera de su vocal)

CorsarioHierro dijo...

Hace poco que he llegado. Es un blog algo latifundista que diría Vázquez Montalbán pues no publicas todos los días pero como dijo Sfer es a ti queien tiene que aportarle algo. Y como dijo Anónima 9.59 yo te disfruto y que sigas aunque sea por egoismo.
Ánimo.

Anónimo dijo...

He de reconocer que muchas veces me he preguntado en silencio por qué dedicarías tiempo a escribir las entradas de este blog. Sean las razones que sean recuperalas y sigue haciendolo. La verdad. ¡Aunque solo sea como un acto de bondad y generosidad para con tus merodeadores!

eulez dijo...

Hola!

Bueno, yo no creo que un blog tenga que tener un tema concreto (véase el mío), lo que sí que creo es que un tipo que tiene un blog tiene que asumir que este está dentro de un ente horroroso demoninando egoblogocosa. Resulta entonces recomendable interaccionar con ella, aunque sea un poco: participar en iniciativas, hacerse un twitter, leer otros blogs, compartir aquellas entradas que te gusten, hacer comentarios en otros sitios además de en el propio.

De lo contrario, complicado...

sfer dijo...

Eulez es de los que realmente ha asimilado eso de que "no se bloguea con la cabeza, se bloguea con los pies" (es decir: paseando por la blogosfera, compartiendo, comentando, interactuando)... Pero te puedo asegurar que eso es así principalmente para la gente que quiere "hacerse un nombre" en Internet. En el caso de César, como ya viene con el nombre puesto, todo eso es accesorio y únicamente debería prestarle atención si le apetece y le gusta hacerlo.

Yo, que no vine con el nombre puesto (y si me lo he creado o no en la blogosfera es difícil decir...), hace tiempo que dejé de bloguear con los pies. Tampoco lo hago con la cabeza. Ahora blogueo con el corazón :-)

Alicia Liddell dijo...

Lo que diga el pelagatos de tu hijo me la trae al pairo. Ahora vienen estos veinteañeros a corregirnos, como si no nos hubiéramos ganado a pulso hablar de lo que nos apetezca.
César, coño, no veas lo que me alegra que seas un ser humano.

ROBERTA MARTINS dijo...

Hola! Soy brasileña, a mí me gusta Babel, pero no lo sé cómo lo conoci. Vengo siempre acá pero nunca digo nada, mi español aún no es muy bueno. Saludos de Brasil!

numael dijo...

El blog debe durar lo que tú quieras y lo que a tí te apetezca, que para eso es tuyo y tu tiempo te cuesta. Te sigo desde el inicio, cada dos o tres días me paso a ver si hay nueva entrada, y si me apetece y tengo algo que decir, comento. Ultimamente he comentado menos, es verdad, pero soy de los que opinan que si no tienes algo interesante que decir mejor es estar callado, ya hay suficiente ruido.
Si un día te cansas y lo dejas lo comprenderé, pero también lo sentiré, no te conozco en persona (bueno, te vi en la única Hispacón a la que he asistido, hace miles de años pero no llegamos ni a cruzarnos) pero me caes bien. Tan malo no puedes ser ;)

Boeder Escalier. dijo...

ains, ¿un adios blogger? No hace falta caer en eso para volver a ganar la confianza en el blog :P

Con el tiempo la gente se aconstumbra a los sitios y ya no se motiva tanto para comentar, pero siguen visitandolos. No se, sería una perdería que te fueras. Anda, no lo hagas.

Álex Vidal dijo...

¿Cinco años más? ¡Y cincuenta, faltaría más!

Disculpa que no participe tanto en tu blog. Esto de Internet es muy acaparador, y Facebook, en ocasiones idiotizante. Intentas concentrarte en algo, y... uy... ¿has visto esos gifs animados de gatitos...? ¿De qué estaba hablando...?

(En definitiva, que espero poder seguir leyendo tus entradas. A mí, desde luego, me interesan muchísimo. Un abrazo.)

César dijo...

Luis Manuel, Amaranta, Begoña, Anónimo de la 1:18, NAP, Anónimo de las 4:14, Anónima de las 9:59, Natalia, Aurora Boreal, CorsarioHierro, Anónimo de las 12:45, Roberta Martins, Numael, Boeder Escalier & Álex Vidal: Muchísimas gracias. Gracias por todo, por vuestros comentarios, por vuestros ánimos, por vuestro deseo de que Babel aguante otro lustro más. Gracias, en definitiva, por merodear por este café electrónico. Sois la sal de la tierra.

Sfer: Gracias en especial a ti, amiga mía, porque tu comentario me ha hecho reflexionar. Tienes toda la razón, sobre todo en tu tercer punto. Es en particular a mí a quien tiene que aportarle algo Babel. Y sigue aportándome muchas cosas. Si además mi blog le sirve de algo a quienes lo visitan, mejor que mejor. No, no mantengo Babel por obligación, sino porque me apetece. Y, como tú bien dices, con eso basta.

Gracias, reina mora; eres muy sabia.

Eulez: No, no es ese el problema, amigo mío. El flujo de visitantes se mantiene constante y es satisfactorio. No necesito dar vueltas por la blogosfera para captar merodeadores. En realidad, no hay ningún problema. Lo único que ocurre es que, de un tiempo a esta parte, he notado menos participación en los debates. Pero probablemente eso se debe a lo que apuntan Sfer y Álex Vidal; es decir, la oferta de Internet es muy acaparadora.

Big Brother: Permíteme decirte, hermano mío, que mi lema es: "Hay que dudar hasta de la duda". Sólo tengo siempre la razón cuando discuto contigo.

Alicia Liddell: Pero coño, amiga mía, ¿dudabas de que fuese un ser humano?...

Victor Moral dijo...

No tengo mucho tiempo para contestar porque llevo una mañana asquerosa en el trabajo, pero para resumir diré que espero que no se rinda y que siga escribiendo en el blog como hasta ahora.

En mi opinión (presuntas mezquindades pasadas aparte) merece la pena leerle tanto aquí como en sus libros aunque no siempre esté de acuerdo ni tenga tiempo para comunicárselo en un sentido o en otro.

samael dijo...

UN OSO Y UN ZORRO SENTADOS AL BORDE DE UN ACANTILADO. NO SE MIRAN, NO DICEN NADA, SÓLO CONTEMPLAN EL ESPACIO QUE SE EXTIENDE DELANTE DE ELLOS.
EN UN MOMENTO DADO EL ZORRO LE DA UN CODAZO AL OSO MIENTRAS LE DICE:

¡veeeenga, siiiii!, tienes que seguir!

Nyna dijo...

Me daría mucha pena encontrarme este espacio chapado.
No soy de las que más comenta, pero sí de las que más lee. Lee y analiza cada entrada, y tengo que decir que me identifico al 99% con cada una de ellas. Ésta incluida.
No cierres este pedazo de choerencia que ronda por la red, por favor.
¿Que si vale la pena?
Desde luego. Pocas veces he leído entradas tan lúcidas como las de Babel, y en un mundo con tanto borrego que no sabe pensar por si mismo y con tantos sinsentidos es un placer encontrar este oasis en tan inmenso desierto. A muchos nos gusta deleitarnos con sus vigorizantes aguas.
Adelante con él.

Anónimo dijo...

sigue adelante, da gusto pasarse por aquí...
mazarbul

Byron dijo...

César, no repetiré lo que te han dicho sobre que no cierres este blog.
Pero sí añadiré: ¿no eres un poco duro al juzgarte a ti mismo? Vale, no te conozco en persona, pero tampoco conozco a algún que otro bloguero relativamente famoso (escritor, periodista, etc)y me han parecido tipos insoportables.
Sin embargo, tú has hecho de este blog un lugar muy ameno en el que da gusto entrar, supongo que por algo lleva el nombre de "fraternidad". Estar de acuerdo contigo o no es lo de menos (aunque reconozco que la gran mayoría de las veces estoy de acuerdo).
Supongo que si este blog resulta tan ameno algo de tu personalidad tendrá que ver en ello.

Un saludo, César.

Vanbrugh dijo...

Tu hijo no tiene razón. Ni idea de lo que es un blog. Yo no entro en Internet, ni te leo, a ti ni a ninguno de los blogs que leo regularmente -si, te leo regularmente, aunque te comente muy poco-, buscando nada concreto sobre nada concreto. Para informar ya está la wikipedia. Busco en tu blog justo lo que encuentro: un tipo curioso, con sentido del humor e imaginación -y que sin duda es mucho mejor persona de lo que cree- que se centra inteligentemente en sí mismo, sin dar nada más, ni falta que hace. Eso es un blog, eso es lo que quiero encontrar -a ser posible durante diez o quince años más, si no tienes inconveniente-.

En los blogs, como en cualquier otra clase de lietartura, no me interesan en absoluto los que escriben pensando en primer lugar en sus lectores y tratando de darles lo que creen que quieren recibir: vendedores de detergente. Me interesan, siempre, los que escriben para ellos mismos, para su placer y su diversión, y tienen, además, la amabilidad de permitir que cualquier otro que lo desee se asome a compartir esa diversión fundamentalmente suya.

Ya quisiera yo que mi blog se pareciera al tuyo ni de lejos, en cantidad y, sobre todo, en calidad. No pretendo compararlos. Más que en una cosa: escribo para mi placer y mi diversión. Hace unos meses decidí celebrar un pseudo aniversario y escribí algunas tonterías que tienen algo que ver con esto de lo que hablas.

Caballero de Olmedo dijo...

César,
tu blog es de los pocos que consiguen que se me pase la pereza a la hora de escribir. Los temas por los general me tocan fibra... Y eso para mí es como una espoleta
Que dure lo que quieras que dure. Pero algo se nos rompería, si lo cerrases
Un abrazo

César dijo...

Víctor Moral, Nyna, Mazarbul, Byron & Caballero de Olmedo: Muchas gracias por vuestros comentarios, amigos/as míos/as. Me dais muchos motivos para seguir.

Samael: Mmmm... me suenan ese oso y ese zorro...

Vanbrugh: He leído el comentario de tu blog y es de una gran lucidez. Me ha sido de mucha ayuda, amigo mío. Gracias.

A TODOS: En realidad, nunca me he planteado seriamente cerrar Babel. Pero no sabía si me estaba equivocando, si me había apartado sin darme cuenta de la línea que yo mismo había marcado. Ignoraba si me estaba dejando llevar por la rutina, o por la autocomplacencia, o por la dejadez. Por eso os he consultado.

Mantengo La Fraternidad de Babel porque es un lugar de absoluta libertad donde puedo hablar de lo que me de la gana. Son textos muy personales, pero no son sólo para mí. Porque para que un texto no se quede en la mera masturbación intelectual debe ser leído por alguien más. Por eso, aunque Babel sea algo íntimo y subjetivo, sólo cobra sentido al ser compartido. En cualquier caso, bastaría que le interesase a uno solo de vosotros para darle sentido. Y sois más de uno. Gracias.

Así pues, tenemos Fraternidad de Babel para otros cinco años. O mientras el cuerpo aguante.

Besos y abrazos para todos :)

Alicia Liddell dijo...

¡Que voy a dudar! Pero hay que parar los pies a estos aficionados.

black_rb dijo...

bueno! llego tarde! aun asi dejare el comentario:

te llevo siguiendo aldededor de tres años,y si bien no he sido el que mas ha comentado (alguna vez como anonimo,)nunca he dejado de leer este blog, con mayor o menos frecuencia. me parece entretenido, todas las entradas son distintas, y eso me gusta, que no se hable siempre del mismo tema, y eso me atrae bastante.
Al igual que tu, me considero un oceano muy poco profundo en cuanto conocimientos de una u otra cosa, y tal vez por eso mismo, me guste tanto este blog, por que hablas de todo, y bueno, como no, tu manera de expresar las cosas me parece muy buena, sabes lo que quieres decir en todo momento y como decirlo.
si alguna vez terminaras con este blog, que sea por que tu quieras, no por que creas que hayas salido de tu linea, es la misma.

un saludo de un lector de tus libros y un seguidor de tu blog.

Víctor Eme dijo...

Querido César: ¡Si no continúas tendremos que ir a buscarte personalmente pa compartir estos "raticos"! Y eso sí que va a ser pesado...

Abrazos,

Fernando Alcalá dijo...

Por favor, que Babel es nuestra torre!

maría dijo...

César, en estos momentos 50 niños y dos profesoras te necesitamos. Te envié un mensaje a tu correo, pero no sé si lo has recibido. Estamos dispuestos a invadirte con comentarios en tu blog para que nos hagas caso.

Un abrazo. Y gracias por volver a abrir tu casa de La Fraternidad de Babel para leerte cada día.

MJMG

maría dijo...

César, gracias por contestar personalmente a mi mensaje. Aunque a lo mejor lo has hecho movido por el temor o terror que te causaba que 50 alumnos con las hormonas en pleno crecimiento invadieran este blog con sus alocados comentarios.

Yo seguiré siendo tu alumna, porque para mí eres un gran MAESTRO de la vida.

Leo dijo...

César, yo acabo de llegar y no me puedo creer que ya se acabe.
Me he reído mucho con tu entrada, me he sentido muy identificada (dicho sea sin ofender. Ah, no, que no me conoces...). Es genial poder compartir mezquindades, y humor, e imaginación. Ser malo maloso da mucho trabajo.
Espero seguir leyéndote. Me encantaría.
Un saludín.

Juanma dijo...

Como merodeador-que-comenta-poco que soy, te puedo decir que tu blog es de los mejores que hay, y que no deberías cerrarlo. Está claro que cinco años son muchos, que uno corre el riesgo de repetirse, que las ideas acaban agotándose y que tener un blog abierto por tenerlo abierto es tontería, pero desde un punto de vista puramente egoísta, no consigo imaginarme mi lista de blogs favoritos sin el tuyo. Actualiza menos, reconviértelo o experimenta todo lo que quieras, pero no cierres, porfaaa.

César dijo...

Black_rb, Víctor M, Fernando Alcalá, Leo & Juanma: Gracias por vuestros comentarios, amigos míos. Y tranquilos; para bien o para mal, Babel seguirá mientras el cuerpo aguante.