jueves, diciembre 9

Babel 5


La Fraternidad de Babel cumple hoy cinco añitos. Es increíble... Todavía recuerdo la tarde de diciembre en que me llegó un e-mail de Care Santos invitando a visitar su blog. Entré en él y, tras echarle un vistazo, cliqueé sobre un reclamo de Blogger que proponía crear tu propio blog con toda facilidad. Cierto, era muy sencillo. Y como nada me motiva más que la oportunidad de perder el tiempo en vez de trabajar, creé un blog con la intención de destruirlo acto seguido. Pero no lo hice, lo colgué en la Red, y todavía no sé por qué. De hecho, durante el primer año no tuve nada claro el sentido de la bitácora, e incluso estuve a punto de cerrarla. Pero, de repente, lo comprendí: Babel no tiene, ni tiene por qué tener, sentido alguno. No hay una finalidad, ningún objetivo, ninguna razón. Como la vida misma. Babel es una extensión de mí donde hablo de asuntos que no podría tratar en otra parte. Eso es todo.



En realidad, la cosa es muy sencilla. No hay método, no hay sistema, no hay planificación. Simplemente escribo sobre lo que se me ocurre en cada momento. Puede ser un retazo de mi pasado, un comentario sobre una novela/película/cómic, una opinión, un tema de actualidad, un obituario, un relato... cualquier cosa, lo que sea que en ese momento me interese. Al no ser un blog temático, lo que en realidad ofrezco es a mí mismo, lo cual no deja de ser el colmo de la vanidad. Es como subirse a un pedestal y decir: miradme, ¿a que soy la hostia? Bueno, puede que sí, sin duda hay un poco o un mucho de vanidad, pero al menos tengo la coartada de ser escritor profesional. Ofrezco gratis lo mejor que sé hacer (hay otras cosas que se hacer muy bien y también son gratuitas, chicas) (es broma) (no son gratis, cobro) (también es broma). ¿Es suficiente con eso? Que cada cual lo decida, porque basta un simple clic para mandarme a hacer puñetas.


Pero no soy sólo yo, claro. Están los merodeadores de Babel. Vuestros comentarios cuentan y mucho; sin ellos, este enclave no tendría sentido. Reconozco que he llegado a sentirme amigo de muchos de vosotros, aunque no os conozco personalmente. Por eso, lamento la pérdida de aquellos merodeadores que frecuentaron el blog durante un tiempo y luego se desvanecieron. Echo de menos a varios de ellos y cuando, ocasionalmente, vuelven por aquí, me llevo una alegría. Una de las cosas buenas de Babel es que sus visitantes son de lo más variado. Por un lado están mis lectores, muchos de ellos muy jóvenes, algo que me encanta. Por otro, viejos, y no tan viejos, guardianes de la llama de la cf y la fantasía. Luego tenemos a mis amigos de siempre y, finalmente, a personas que no sé cómo han llegado aquí, pero que me encanta que estén. También han pasado por Babel algunos impresentables, pero eso no se puede evitar. Recuerdo dos, en concreto, particularmente insidiosos; uno me detestaba por razones políticas, y el otro por motivos religiosos. Afortunadamente, hace mucho que no se les ve por estos pagos.


Recientemente, os pregunté acerca de Babel. ¿Valía la pena seguir? Algunos pensasteis que iba a abandonar el blog, pero no era ese mi propósito. Sólo quería saber si me había apartado de mi línea (si es que tengo alguna), o si me estaba repitiendo, o si, sencillamente, tanto César Mallorquí acaba cansando. No sé..., en el fondo da igual; no voy a cambiar, porque Babel me gusta así, como es. Otra cosa es el aspecto físico del blog. Todos los que conozco han cambiado su apariencia una o más veces, pero Babel sigue prácticamente igual que cuando empezó. Este mismo año he añadido un dibujo al encabezamiento. Es una vista de Babilonia, un poco naif. Me recuerda a las ilustraciones de La epopeya del hombre, un libro de Life (1962) que adoraba de pequeño. Me pasaba las horas muertas mirándolo... He hecho algunos cambios más, pero poca cosa; en general, el blog tiene el mismo aspecto de siempre.


Y, para ser sincero, me gusta así. En sus mejores momentos, Babel es como una tertulia de café; y los cafés con tertulia los imagino viejos y anticuados, lugares por donde parece que el tiempo se ha detenido. No obstante, reconozco que es un diseño feo. Los hay mucho más modernos y bonitos. Durante un tiempo he dudado entre cambiarlo o no, y al final he optado por preguntároslo a vosotros. Ahí, arriba a la derecha, hay una encuesta que estará abierta hasta final de año. Por ahora, ganan con creces los que les importa un bledo el aspecto de Babel y hay un empate entre el sí y el no. Ya veremos. En cualquier caso, os animo a expresar vuestra opinión.


Echemos cuentas: ésta es la entrada 386, lo que da una media de 77,2 entradas por año; más o menos, una cada cuatro días y medio. No parece mucho, pero si calculamos que cada entrada ocupa una media de dos páginas a dos espacios (es algo más, pero seamos prudentes), obtendremos que he escrito 772 páginas en total. Eso son dos o tres novelas. No está mal. Sea como fuere, todo eso lo he hecho porque me ha salido de las narices, así que nadie me debe nada. En todo caso, soy yo quien os debe algo a vosotros, por prestaros a jugar conmigo.


Jugar... El primer cambio que realicé en el blog fue añadir una foto mía. Me la hizo mi padre cuando yo tenía cuatro o cinco años. Junto a ella, hace poco añadí lo siguiente: “Lo mejor de mí mismo está en el niño que fui”. Es cierto, lo creo fervientemente. Ese niño, que por entonces se llamaba Quique (mi nombre completo es César Enrique), vive dentro de mí y es él quien todavía tiene la maravillosa capacidad de asombrarse, el que fantasea dentro de mi cerebro, el que busca la belleza en todo, el que se divierte inventando historias, el que contempla alucinado las estrellas, el que se enamora, el que se ríe, el que aún se ilusiona con la Navidad, el que ve un universo en el polvo que flota dentro de un rayo de luz, el que cree que las cosas pequeñas son grandes, el que sueña, el que mantiene la magia...


El encabezamiento de La Fraternidad de Babel dice que es un enclave tutelado por César Mallorquí, pero no es cierto. Babel pertenece a Quique; aunque, a veces, Quique permite que César escriba. Pero César es un coñazo, un idiota que se toma demasiado en serio a sí mismo, cuando sólo es un mediocre de mierda. Por el contrario, Quique brilla, resplandece, igual que ocurre con el niño que todos vosotros lleváis dentro. Babel es el juguete de Quique, pero un juguete al que no se puede jugar a solas, así que espero, confío, ruego, que en el futuro sigáis queriendo jugar con él.


Y, para que comprobéis los estragos del tiempo, presidiendo esta entrada veréis, por primera vez en este show, un reciente autorretrato de César. Comparadlo con la foto de Quique y escuchad mis sollozos.


Feliz cumpleaños, Babel. Feliz cumpleaños, merodeadores.

40 comentarios:

Manolo dijo...

César, sigo por aquí "lurkeando". Perdona si no he estado más participativo en entradas anteriores, pero en esto, como en todo, hay épocas mejores y peores.

Eso sí, gracias al RSS no se me pasa un solo artículo tuyo; y los leo todos.

Laura Uve dijo...

¡¡FELICIDADES POR LA LARGA CONTINUIDAD!!

Leyendo tu interesante entrada, coincido en algunas cuestiones sobre lo que es mi blog para mi. Quizás las más parecidas son que el blog es un espacio donde escribir aquello que es difícil encajar en otros formatos y que alguien lo lea y comente, y que sea una especie de cajón de sastre, donde cabe mucho y en cierto desorden.

Un abrazo de una de las merodeadoras de tu blog.

Anónimo dijo...

Saludos, muy interesante el articulo, espero que sigas actualizandolo!

Alicia Liddell dijo...

¡Y que sean muchos más!!!!
Felicidades, César

papalbina dijo...

mi blog hizo cinco años en agosto y ni me enteré... seguro que se ha enfadado conmigo, sólo que aún no me he dado cuenta v.v

feliz cumple(blog)años y que la fraternidad cumpla muchos más ^___^

Javier Albizu dijo...

Yo debo reconocer que, desde que comencé a utilizar la suscripción por RSS, no suelo pasarme por los blogs para dejar comentarios (vago que es uno)
Eso no quiere decir que no siga siendo un fiel seguidor de la Fraternidad (ni que haya dejado de corroerme la envidia por no ser capaz de escribir igual)
Felicidades, y que dure mucho más tiempo.
Yo, por mi parte, trataré de aprovechar y seguir aprendiendo de los escritores con mayúsculas.

Anónimo dijo...

Ay,César,no lo cambies.Tú mismo has razonado el porqué es así y yo estoy de acuerdo.Me gusta el color de la página,que no es blanco,sino tirando a sepia por lo que no molesta ni cansa,es como un reposo para los ojos fatigados.Además,se lee muy bien,con comodidad,no hay estorbos.Hay blogs que son un batiburrillo de cosas y te dispersas tanto que lo dejas.
El dibujo de Babilonia es encantador también,lo mismo que tu foto de tierno infante...y la otra,la de tierno (y rijoso) adulto....jajaja,es broma...
Creo que un blog es un espacio estupendo para eso que has dicho: para hacer lo que te dé la gana con él,incluido el hecho de no hacer nada también.Si no te apetece escribir,no escribes y ya está.No le debes nada a nadie,ni siquiera a los que somos tus seguidores fieles.
Recuerdo que algún autor del 98 (¿Baroja?) definía la novela como un saco en el que puedes meter de todo.Ahora parece que ha tomado el relevo el blog como "sacodetodo",porque las novelas parece que han encontrado otros y diversos caminos. Claro,los del 98 no tenían-- ni lo hubieran soñado-- internet.A mí me sigue pareciendo magia esto,y también me pasa como al niño Quique: cada vez que me conecto,me asombro,alucino en colores....
Bueno,que ya me he alargado mucho....Felicidades por el cumple y que sigas haciendo lo que te dé la gana,que es muy sano...
Un saludo de Aurora Boreal.

Caballero de Olmedo dijo...

Viví el inico del blog de Care, y el tuyo, César, aunque me he prodigado más bien poco en postear (uno que se hace muy perro con el paso de los años).
Creo que estos cinco años bien valen un:
¡¡Larga vida a La Fraternidad de Babel!!

Júlia dijo...

No he seguido este blog desde su inicio pero, sin embargo, ya llevo varios meses leyendo todo lo que pones por aquí y he de reconocer que me encanta. No acostumbro ha dejar comentarios (de hecho, este es el primero que escribo) pero esta ocasión se lo merece: Felicidades por los 5 añitos de Babel!

leo dijo...

Felicidades, Quique, por esos cinco años. Es un gusto leerte. Y a César también.
Saludos.

Begoña dijo...

A mi blog le sucede lo mismo, no sé de que va, a veces me apetece cerrarlo, pero la poca gente que lo sigue me merece un serio respeto y no quiero perderlos.
Lo mío si que es vanidad, imagino, una simple ama de casa que sueña publicar algún día. Es el sueño de la niña que fui, que también es mejor que yo, y es su juguete.
Me encanta tu blog, me parece muy sensato, y la sensatez me puede.
Felices cinco

Natalia dijo...

¡Muchísimas felicidades! ¡Espero que este blog siga adelante durante muchos años! ^_^ Una pregunta, ¿habrá cuento de Navidad este año? :)

Jorge dijo...

Felicidades, César

¿Recibiste el número de Beletra almanako en el que aparece la traducción al esperanto de uno de tus relatos navideños?

http://www.beletraalmanako.com/boao/ba9/index.html

Merak dijo...

Vaya, llego tarde...

Feliz cumpleaños, Babel :)

Te llevo leyendo desde hace años, te descubrí gracias a que la mejor profe de lengua que he tenido nos mandó leer "La Catedral", he deseado conocerte en persona, como solo se desea conocer a los escritores que casi consideras amigos, desde "Las Lágrimas de Shiva", has conseguido que mi madre de 58 años, sin hobbies ni ninguna afición con la lectura, empiece a leer (ya lleva leídas dos de tus novelas) y has conseguido también que me gusten los personajes ladronzuelos (Abilio es único en "El Viajero perdido"). Y tengo a Babel en favoritos, la visito a diario esperando palabras tuyas.

No siempre comento... No siempre tengo algo que decir. La CF no es lo mío, y para mí Reino Unido termina en Londres (así que yo, amante de los viajes, no sé apreciar la belleza de los tuyos).

Pero me gusta Babel, me gusta leer y comentar. Me gusta porque esto es algo más que saber más de uno de mis autores preferidos. Esto es conocer al hombre que hay detrás y escuchar cómo cuenta otras historias. Y que me cuenten historias me ha gustado mucho siempre.

No dejes Babel. No la cambies. No cambies. Crece, aprende, evoluciona, pero no pierdas tu esencia. Nadie debería hacerlo.

Y aquí, mi felicitación de rutina que siempre dedico a todo el mundo.

Feliz cumpleaños, Babel. Espero que este día haya sido maravilloso, que cumplas muchos más, pero sobre todo, que este nuevo año para ti sea digno de recordar y no un vacío en la memoria. Gracias a Internet, por suerte, estamos curados en salud de esto último.

Un beso.

Big Brother dijo...

Soy el hermano mayor de César.
Soy un excelente (creo) fotógrafo.
Conozco bien a mi hermano.
Y la foto que se ha hecho a sí mismo es un p... m...
Aparte del hecho de que está trepidada, puedo afirmar y afirmo que C. no es, ni con mucho, así de poco agraciado. Si le pones al lado de George Clooney, se le distingue bien pero eso también pasa si le pones al lado de Quasimodo.
O sea, por si no se me ha entendido: feito, pero no tanto.

eleternoaprendiz dijo...

Felicidades, César, y sobre todo: ¡gracias! Porque Internet sería un coñazo sin tu blog.

eulez dijo...

Pues muchas felicidades

Luis Manuel Ruiz dijo...

Querido amigo, Quique es muy simpático, pero lo de la mediocridad de César me parece francamente excesivo y, por qué no decirlo, insultante.

Excelente aspecto en el retrato actual. Y muchas felicidades.

sfer dijo...

Pues he tenido que votar "Me la suda" muy a mi pesar, porque suena a que no me importa un carajo... y es verdad, pero no me importa porque yo no "vengo" a Babel para leerte, sino que Babel viene a mi "Google Reader", y cada vez que hay una entrada nueva, la negrita me avisa para que haga click sobre "La Fraternidad de Babel" para ver qué nueva historia nos trae César esta vez.

Ya ves... por aquí apareceremos hoy algunos de los que, seguro, piensas que estamos "desaparecidos". Todos con un mismo objetivo. Desearte muchos años más escribiendo, aquí o donde sea... y nosotros que lo veamos :-)

Abrazos (gratis ;-)

Agustín Celis dijo...

Hola César, no te olvides de todos los merodeadores que te seguimos desde hace años pero nunca hemos dejado un comentario; supongo que somos muchos.
La entrada de hoy me ha parecido especialmente entrañable y por eso me he decidido a escribir. Soy de los que preferirían que no cambiaras el aspecto del blog, tan sencillo, pero la verdad es que luego, a la hora de votar, he afirmado rotundamente que me la suda. Tú mismo. Haz lo que quieras, que es lo que yo creo que debes hacer en tu propio blog, entre otras cosas porque hasta ahora lo has hecho estupendamente.
Y por último, que ya me estoy alargando, quiero decirte que no eres ningún mediocre. Para mí eres de esos escritores que invitan a la lectura gozosa y apasionada, de los que logran entusiasmar a los lectores y, aunque es una expresión que a mí no me gusta, de los que consiguen hacer nuevos y buenos lectores.
Un abrazo.

Anónimo dijo...

Pues que casualidad que después de unos meses de no pisar por aquí, hoy, justamente el día de la onomástica Babélica, me haya dado por volver. A veces un blog se utiliza como resorte para motivarse, para reciclar el coco o para olvidar la gilipollez que nos rodea. Desde luego que el tuyo, Cesar, es de los que más ayudan a activar neuronillas simpáticas y eso es muy de agradecer. Por lo tanto, gracias y que dure.
P.D. Yo no cambiaría nada, lo esencial son las letras, no los monos

Byron dijo...

Muchas felicidades César.
Espero que este blog tan ameno siga muchos años.
Un saludo.

Palimp dijo...

Y que cumpla muchos más.

miwok dijo...

Feliz cumple Babel, que siga rondando Quique por aquí por muchos años más.

Una desaparecida que te sigue leyendo ;-)

Jose dijo...

Feliz cumple Babel espero que por muchos años.
Soy incondicional de tu blog desde prácticamente su comienzo, aunque hasta hace muy poco no me animé a escribir. En estos cinco años he eliminado muchos blogs, he incorporado otros...el tuyo permanece, es el más querido y el de más solera.

He leído al Quique maravillado en muchas ocasiones, pero también te he visto escribir con orgullo de tus hijos, tu mujer, tu oficio, de lo que amas, también de lo que te repatea y te indigna... un abrazo César.

Perséfone dijo...

No sé por qué no me deja loguearme, pero en fin.

Muchas felicidades, y que sepas que tu blog se ha incrustado en mi cerebro (o mejor dicho, tu voz) y de cuando en cuando, en momentos en los que no sé cómo o sobre qué idea escribir, viene una frase tuya o una de tus referencias para ayudarme. Te parecerá estúpido y pelotero, pero así es.

Tú sigue escribiendo, que yo seguiré aprendiendo.

Anónimo dijo...

me sumo al cumple, dejadme un trocillo de tarta, que hace tiempo que no ando por aquí...!Cumplaños Feliz!
Mazarbul

samael dijo...

todos ofrecemos un lado admirable y otro despreciable, aunque casi siempre, ni es despreciable y mucho menos admirable, pero nos vale la exageración para situar los dos extremos de nuestra personalidad. Además, descartando casos muy patentes, lo "admirable" y lo "despreciable" es algo subjetivo. Yo por ejemplo tiendo a admirar aquello que no tengo y a despreciar, aquello que no tengo, pero que creo que podría tener sin ningún esfuerzo. Pues bien, de ti, admiro, y según mi definición, admiro porque ni tengo ni podría tener jamás, tu capacidad para escribir durante cinco años, PUBLICANDO LO ESCRITO (tu blog es público), sin sacar un rendimiento al esfuerzo. Supongo, claro, que para ti no supone ningún esfuerzo y por tanto no le pones precio, pero, ¿no se te ha ocurrido en algún momento hacer una selección de tus mejores entradas y publicarlo en un libro? Ya veo el título: EL BLOG DE CÉSAR, ENNOBLECIDO POR LOS AGUDOS COMENTARIOS DE SU AMIGO TITO.
¡éxito seguro, de esta nos forramos! ¡Ya me veo con moto nueva!

Big Brother dijo...

Samael (Tito):
Gran idea. Y yo pongo las fotos.

César dijo...

Manolo & Sfer & Miwok: Pues sí, vosotros sois tres de los merodeadores veteranos que creía perdidos y que me alegro de reencontrar. Es un placer veros por aquí.

Julia & Agustín Celis & Jose: Que bien encontrarme con merodeadores hasta ahora invisibles. Ya sé que hay muchos como vosotros, y desde luego nadie tiene la menor obligación de comentar nada, no obstante... Veréis, la satisfacción que me produce este blog no es escribir en él, sino el eco de lo que escribo por parte de quienes lo leen. Por eso, un comentario de vez en cuando, aunque sólo sea para decir hola, sienta de maravilla. Gracias por romper vuestro silencio :)

Perséfone: Siempre he sentido una especial debilidad hacia ti, amiga mía; quizá porque tu blog me pareció valiente y me sirvió de mucho para entender mejor a gran parte de mis lectores. Espero que todo te vaya de maravilla.

Samael: Y yo admiro tu optimismo, viejo jamelgo.

Laura V, Alicia Liddell, Papalbina, Javier Albizu, Aurora Boreal, Caballero de Olmedo, Leo, Begoña, Eleternoaprendiz, Eulez, Byron, Palimp, Mazarbul & anónimos varios: Muchas gracias por vuestras felicitaciones; sois un encanto, la sal de la tierra.

Natalia: Claro que habrá cuento de Navidad; de hecho, lo estoy escribiendo ahora mismo. Espero que me salga bien...

Jorge: Sí, amigo mío, lo recibí. Y, como soy un desastre, me olvidé de mandarte un mail diciéndotelo. La verdad es que me hace ilusión que uno de mis relatos esté traducido a un idioma, el esperanto, que considero pura cf.

Merak: Dale un beso de mi parte a tu madre y muchas gracias por tu cariñoso comentario.

Big Brother: eres un listillo, chaval. 1º: Para darse cuenta de que la foto está trepidada hace falta ampliarla, porque en pequeño, como aparece en el blog, no se nota. Además, me gusta el realismo sucio fotográfico. 2º: ¿No te percatas, alma de cántaro, de que, guapo o feo, en esa foto tengo aspecto de villano de cómic? ¡Mola!

Luis Manuel Ruiz: Créeme, conozco a César. Sé lo que me digo :)

Anónima de las 9:59 dijo...

César, esto... ¿cuánto has dicho que cobras?
XDDDD

Vanbrugh dijo...

Merodeo. Asomo con frecuencia, lo leo todo, comento rara vez. Y disfruto mucho. Como merodeador, mis más sinceras gracias por sostener un lugar perfecto para el merodeo. Como bloguero intermitente, perezoso y tirando a absurdo, más gracias aún por mantener el perfecto ejemplo de lo que me gustaría hacer a mí.

Wolfville dijo...

Aprovechando la efeméride yo también saludo, ¡Que diablos!

Soy otro de esos lectores fieles y silenciosos -me engaché cuando publicó usted aquel curso de narrativa que vale oro-. Ruego disculpe si en vez de tutearle le "ustedteo", siempre guardo el respeto con los grandes escritores a los que sigo (cuando además pertenecen a una estirpe legendaria, como es el caso). Asi que muchas felicidades por este gozoso evento y que por muchos años continue alegrándonos, iluminándonos, cabreándonos -no siempre tenemos que estar de acuerdo con sus opiniones, maese XDD- y en definitiva, haciendo nuestras vidas bastante menos oscuras y aburridas.

Un fuerte abrazo!!

P.D: Prometo escribir más a partir de ahora. Mea Culpa.

Nyna dijo...

Felicidades, César :)
¡Larga vida a Babel!
Adoro este espacio, espero que siga muchos años más.

Jose dijo...

Felicidades, César, porfa una entrada sobre Wikileaks, de verdad que me gustaría conocer tu reflexión sobre el tema.

César dijo...

Anónima de las 9:59: Por ser tú, te hago un precio especial y, además, te regalo un juego de cuchillos y una almohada mariposa cervical.

Don Wolfville: ya que insiste en el ustedeo, me veré obligado a responderle de igual modo, pese a que ello me cause cierta incomodidad, pues con mucho prefiero el simpático tuteo. Escribir no me hace más digno de respeto, amigo mío; en todo caso me convierte en receptor de críticas. Puede usted tutearme, hombre, que esto es Babel...

Jose: Para escribir una entrada sobre Wikileaks debería conocer más a fondo los entresijos del asunto. En cualquier caso, mi postura puede resmuirse en dos puntos:

1º: Creo en la libertad de información, y en ese sentido Wikileaks está llevando a cabo una tarea impagable.

2º: Me parece increíble la cantidad de gilipolleces que se etiquetan como "top secret".

Vanbrugh & Nyna: Gracias por vustros parabienes :)

Anónimo dijo...

¡Feliz cumple y larga vida a Babel!
Dos citas de regalo de cumple:
"El secreto de la genialidad es el de conservar el espíritu del niño hasta la vejez, lo cual quiere decir nunca perder el entusiasmo."
Aldous Huxley
“He llegado por fin a lo que quería ser de mayor: un niño”
Joseph Heller

Boeder Escalier. dijo...

Bueno, todos seguimos pasandos de vez en cuando por aquí, aunque algunos seamos, como ya se ha dicho, demasiado perros para comentar. Pero te aseguro que aquí todos nos tomabamos un par de tapas y un café con su persona ^^

Por cierto, yo vine por estos lares por Perséfone. Hace un tiempo que no hablamos todo lo que deberíamos, pero no me gusta ni ná leer sus comentarios, es como no se, "ey, está se sigue pasando por aquí". Me gusta que tu blog sea una de nuestras aficiones comunes.

César dijo...

Boeder Escalier: Es cierto, recuerdo haber visto tu nick por el blog de Perséfone. Me llamó la atención. Tu nick, quiero decir. Me gusta y, no sé por qué, me recuerda algo. ¿De dónde lo has sacado?

Boeder Escalier. dijo...

Hasta donde yo se es, sencillamente, una marca de tinta para impresora. Me lo puso Persefone la primera vez que tuvo que hablar de mí es su blogs personal. Según me contó no sabía como llamarme y escribió la primera palabra que localizó por su escritorio.

Me gusto tanto ya llevo seis años con él. No se, me encantó la simpleza y aleatoriedad con la que fue escogido. Un buen nombre tiene que salir al azar, sin pensarlo mucho, como si viniera a ti en vez de tu a él.

Además, la tinta es algo que le viene muy bien a los escritores.