viernes, abril 27

Ssspain: decline and fall


Las burbujas financieras tienen algo bueno: durante un periodo de tiempo, generan prosperidad. El problema, claro, es el desastre que sobreviene cuando revienta la burbuja. Es como sobreacelerar un coche; al principio vas muy deprisa, pero acabas reventando el motor. En cualquier caso, antes de pincharse las burbujas crean una apariencia de riqueza.


Es evidente, o al menos a mí me lo parece, que la principal obligación de los gobiernos de Aznar y de Zapatero era prever los efectos del pinchazo y, en consecuencia, deshinchar en sus inicios la burbuja inmobiliaria, algo que estaba en su mano hacer. Pero no lo hicieron; la pasta fluía a raudales, el empleo crecía, así que, desde su cortoplacista e interesado criterio, decidieron cerrar los ojos y colgarse medallas (¿Recordáis lo de “el milagro soy yo” del infame Aznar? Valiente milagro de mierda...)


Así que los políticos no hicieron nada por cortar la burbuja. Entonces, al menos, podrían haber aprovechado toda esa pasta para mejorar el país, al menos en dos aspectos. En primer lugar, la educación, tanto la secundaria, como la universitaria y la formación profesional. La educación es el futuro de un país, y nuestro sistema educativo era y es muy deficiente. No se hizo nada al respecto.


En segundo lugar, cambiar (o comenzar a cambiar, porque es un asunto lento) nuestro modelo productivo. En algún momento, se decidió que Ssspaña iba a ser un país de servicios. Por otro lado, y en parte en consonancia con esa decisión, el incremento de la economía se basó en la construcción, el ladrillo. Pues bien, está claro que los países industrializados cuentan con economías más sólidas que resisten mejor las crisis. Y también está claro que, en nuestro país, una economía de servicios+ladrillo es incapaz de crear empleo duradero para toda la población. Por eso el paro es uno de nuestros problemas endémicos. Pues bien, tampoco se hizo nada al respecto.


Y ahora estamos donde estamos, con la economía en recesión y un 23,60 % de paro. Evidentemente, esa situación no es sólo fruto de la ineficacia de nuestros políticos, sino también, y sobre todo, de la crisis financiera mundial. Y aquí conviene recordar que prácticamente todo Occidente estaba, y está, en manos de la derecha, y que fueron las doctrinas económicas de la derecha lo que nos condujo al desastre.


Vale. Lo lógico sería corregir y regular el sistema financiero, que ha demostrado funcionar como el culo, ¿no? Pues no, todo sigue prácticamente igual. Pero, ojo, llega el PP al poder y lo primero que hace es reformar la legislación laboral, abaratando y facilitando el despido, permitiendo al empresario modificar a su antojo las relaciones laborales, dinamitando los convenios colectivos, abaratando el empleo, generalizando los contratos basura y, en fin, otorgándole todo el poder a los empresarios.


No hay que ser muy avispado para darse cuenta de que esas medidas, lejos de fomentar el empleo, lo que harán será crear más paro. El gobierno mismo lo admite, y lo cifra en unos 600.000 desempleados más. O sea, que siendo el paro el principal problema del país, las primeras medidas de la derecha van a estimular el paro. Ah, sí, pero eso es a medio plazo, dicen; luego habrá más empleo, más estabilidad en el trabajo, más flexibilidad interna en la empresa, más eficacia del mercado de trabajo, más control y lucha contra el fraude, bla, bla bla. ¿Sabéis cuál es una de las principales razones ocultas para esta reforma? Para descubrirla sólo hay que fijarse en un pequeño detalle: por primera vez, una reforma laboral no se aplica sólo a los futuros contratos, sino también a los ya existentes (ley ex post facto). ¿Por qué? Pues porque su objetivo último consiste en abaratar el conjunto de la masa salarial del país. Es decir: empobrecernos.


¿Por qué hacen eso? ¿Es que son pérfidos y malvados? Bueno, se limitan a seguir sus doctrinas neocon. La teoría es que, al abaratar el trabajo, las empresas serán más competitivas y conseguirán más beneficios que generarán más inversiones y más empleo. Sí, puede que ocurra eso. O puede que esos beneficios se inviertan en el mercado financiero (lo que no genera empleo), o, sencillamente, que vayan a las cuentas corrientes de los propietarios (lo que aún genera menos empleo). ¿Qué creéis que pasará?


El caso es que esa maravillosa reforma laboral creará más desempleo, empobrecerá a los trabajadores y les privará de todo derecho frente al empresario. (Anécdota: El otro día estaba en El Corte Inglés y coincidí en el ascensor con dos empleadas. Una le decía a la otra que le dolía algo, que había ido al médico y que éste le había dicho que tenía que operarse. Pero la buena mujer no se atrevía a operarse, porque temía que la despidiesen. Lo malo, añadió, es que me duele mucho... A mí eso se me antoja una de las cosas más monstruosas que he oído jamás. ¿A qué grado de inhumanidad estamos llegando?)


Y luego está el asunto de los “recortes” impuestos por Europa. ¿Por Europa? No, por la señora Merkel, correligionaria del señor Sarkozy y del señor Rajoy. Ay, Rajoy... sería para reírse si no fuese porque no tiene ni pizca de gracia. Creíamos que el PP tenía un programa oculto y resulta que no tiene ningún programa (salvo el compromiso con la clase empresarial –su clase- para despojar de derechos a los trabajadores). Rajoy no es más que un obediente servidor de los designios del “Mercozy”, como en su última etapa lo fue Zapatero. Y la Merkel, como todos los políticos, se limita a actuar a cortísimo plazo y con óptica nacionalista. Eso está conduciendo a Europa al desastre. Tiene su gracia que todo el mundo, incluido Rajoy y sus muchachos, esté cruzando los dedos para que el socialista Hollande gane en Francia las elecciones y ponga coto a la locura neocon franco-alemana.


Entre tanto, aquí se están realizado unos recortes presupuestarios que más bien son amputaciones. Dejando aparte lo que se está haciendo con la sanidad (que dentro de poco será beneficencia), clama al cielo el acoso y derribo a la educación pública. Y eso es lo último que debería tocarse, porque no es un gasto, sino una inversión. En realidad es el futuro del país. En fin..., si no fuese porque no creo en conspiraciones mundiales, pensaría que esta crisis es una conspiración para cargarse el estado del bienestar. Pensadlo: las clases altas no llevan a sus hijos a colegios públicos ni usan la sanidad pública. Tampoco necesitan becas, ni pensiones estatales, ni asistencia a dependientes. Entonces, ¿por qué van a contribuir a su financiación? ¿Por justicia social? ¿Qué es eso?


El plan de nuestra derecha neocon está en marcha. El primer paso fue convencernos de que somos corresponsables de la crisis porque hemos vivido por encima de nuestras posibilidades (cuando lo cierto es que estamos como estamos porque algunos han vivido por encima de nuestras posibilidades). El segundo paso es asustarnos. España se hunde, todo está fatal, las estructuras se tambalean, así que tenemos que hacer grandes sacrificios para... ¿salvar los bancos? Además, se endurecen las penas por delitos relacionados con “desórdenes públicos”, no vaya a ser que nos de por protestar en la calle. Y, gracias a la reforma laboral, se puede tener acojonados a los trabajadores, pues pueden verse privados de su mayor bien, el trabajo, en cualquier momento y con toda facilidad. El tercer paso es desunirnos. Insistiendo en que los sindicatos van a lo suyo y no se ocupan de los parados, y que quienes tienen trabajo (como los funcionarios, por ejemplo) son unos privilegiados que más vale que se estén calladitos. El cuarto paso consiste en arrebatarle derechos y poder adquisitivo a los trabajadores, un sacrificio que, según ellos, servirá para crear empleo (?). Por cierto, si descienden los salarios, pero no bajan los precios, ¿a qué parte exacta del infierno nos vamos? El quinto paso será ir eliminando poco a poco lo que queda del estado del bienestar, “porque no podemos permitírnoslo”.


Si hay o no un sexto paso (que lo habrá), da igual. ¿Cuál se supone que es el propósito final de todo eso? Al parecer, crear una miríada de infraempleos infrapagados que maquillen las estadísticas. Y hacernos competitivos a base de abaratar la mano de obra. ¿Para competir con quién, con los chinos? ¿Jornadas de 12 horas por un sueldo de miseria sin derechos ni seguridad alguna? ¿Así vamos a competir? Me temo que, aunque quisiéramos, los chinos nos ganarían. Qué absurda gilipollez. En realidad, lo único que se trata es de preservar los privilegios de una clase social. El resto es palabrería.


Así estamos y el gobierno lleva poco más de 100 días en el poder. Es para echarse a temblar. Porque si el presente es chungo, el futuro es aún peor. ¿Queréis que profetice el porvenir de Ssspaña? De acuerdo; desempolvo mi bola de cristal, trazo una estrella de cinco puntas en el suelo y sacrifico una gallina.


1. El país se empobrecerá. Vale, qué listo soy; el país ya se ha empobrecido. Pero es que se empobrecerá mucho más y eso se notará en las infraestructuras y los servicios públicos. Nuestro poder adquisitivo disminuirá notablemente y durante mucho tiempo.
2. La clase media se reducirá. De nuevo soy un listo, porque ya se ha reducido. Pero se reducirá aún más, lo que afectará a la dinámica social, incrementando la brecha entre pobres y ricos. El motor de un país es la clase media; si la clase media se resiente, el país se resiente.
3. Los jóvenes más preparados, nuestros mejores técnicos y científicos, se verán obligados a emigrar a otros países. ¿A que soy cojonudo prediciendo el presente? Habremos tirado a la basura la inversión que el país ha hecho en ellos y nuestro mundo cultural y científico se empobrecerá tanto como la economía.
4. La educación pública, masificada y mal dotada, se degradará aún más. La formación básica de los ciudadanos será aún más deficiente que ahora, hundiéndonos definitivamente en lo más bajo del escalafón PISA.
5. El incremento de la tasas universitarias y la disminución de becas alejará a las clases menos afortunadas de la enseñanza superior. La formación profesional seguirá siendo el mismo desastre que es ahora.
6. Los drásticos recortes en I+D nos descolgarán del mundo moderno. Hoy en día, en Europa, la economía de un país sólo puede competir mundialmente si genera productos con valor añadido. No es como antes, que bastaba con fabricar cosas que estuviesen más o menos bien hechas; ahora hace falta algo más. ¿Y qué es ese algo más? Pues tecnología, diseño e innovación constante. Justo aquello en lo que nuestro gobierno ha decidido dejar de invertir.
7. Los contratos de trabajo serán cada vez más precarios; la falta de estabilidad en el empleo se traducirá en deficiencias de la formación y, por ende, en disminución de la productividad. Con todo, nuestra maltrecha economía no será capaz de generar suficiente número de empleos. Además, al menos un millón y medio de nuestros parados son irrecuperables para el empleo estable, pues carecen de la menor formación y sólo valen para servir copas o poner ladrillos. No sería de extrañar que hacia el final de la legislatura, si los vientos del crédito son propicios, el gobierno intentara hinchar una nueva burbuja inmobiliaria.
8. Políticamente, seguiremos en manos de una mediocre partidocracia, con una democracia imperfecta y un sistema legal ineficaz, politizado e injusto. Todo ello, por supuesto, seguirá siendo la pantalla de la oligarquía que realmente nos controla.


En fin, se me quedan muchas cosas en el tintero, hay tanto que decir... pero la entrada ya es demasiado larga. Estoy convencido de que mis predicciones se cumplirán, porque son evidentes y, de hecho, ya se están cumpliendo. Sólo un giro en Europa, un cambio en el dominio neocon (que ojalá comience pronto en Francia), podrá amortiguar un poco nuestra caída; pero aunque eso suceda, saldremos de ésta más burros y pobres que antes, habiendo perdido una oportunidad extraordinaria de subirnos al carro de la historia y, también, perdiendo la que quizá sea nuestra mejor generación.


Un amable y realista merodeador, Rickard, preguntaba en la anterior entrada que qué podemos hacer la plebe, el populacho, para luchar contra esto, pues, en su opinión, las manifestaciones, huelgas y protestas puntuales no sirven para nada, o para muy poco, y movimientos como el 15-M no pasan de ser testimoniales. La verdad es que estoy bastante de acuerdo con él, aunque creo que las huelgas y protestas deben mantenerse, y que los movimientos testimoniales tienen su grado de eficacia. Pero en las actuales circunstancias, todo eso es insuficiente.


Estamos secuestrados por una omnipotente derecha neocon (a la que nosotros hemos concedido todo el poder) y lo estaremos durante cuatro largos años. Prácticamente no existe oposición, pues el PSOE está noqueado y sin ideas. Nos han dado un tarro de vaselina y nos han exigido que nos untemos con ella el ojete, así que no hay que ser muy listo para adivinar lo que va a pasar (ah, y la vaselina la pagamos nosotros). Rickard tiene razón: ¿qué coño podemos hacer nosotros, el populacho?


Pues sólo se me ocurre una posibilidad: articular una (inmensa) plataforma ciudadana destinada única y exclusivamente a modificar el ordenamiento legal e institucional con el objeto de perfeccionar nuestra cada vez más obsoleta democracia y corregir los desmanes e ineficiencias de nuestro actual sistema de partidos.


¿Utópico? ¿Ingenuo? ¿Irrealizable? Hace veinte años habría contestado que sí a las tres preguntas, pero ahora... ahora tenemos Internet, un sistema global de comunicación instantánea que permite, sin apenas coste, reunir y coordinar a un inmenso número de personas. En cualquier caso, ¿cómo poner de acuerdo a tanta y tan diversa gente? Sencillo: hay algo en lo que todo el mundo, tanto de la izquierda como del centro y la derecha, coincide: en que los políticos son uno de los principales problemas del país (el tercero, después del paro y la economía, según el CIS).


No digo que sea fácil, porque no lo es (entre otras cosas, porque la Constitución no puede modificarse por iniciativa popular). Y llevaría mucho tiempo, aunque para llevarlo a cabo disponemos de cuatro largos años de infierno por delante. Y puede que finalmente sea irrealizable, de acuerdo; pero, aunque no alcanzase sus objetivos, ¿os imagináis el peso que una plataforma ciudadana grande y activa puede tener sobre la clase política?


Vale, estoy siendo ingenuo, pero, ¿sabéis?, gran parte de las cosas que consideramos imposibles lo son, precisamente, porque las consideramos imposibles. Y además, no lo olvidemos, somos animales gregarios, muy reacios a apartarnos de la senda del rebaño. Imaginaos que estáis en la calle y, de pronto, un hombre comienza a pegar a su pareja. Con frecuencia ocurre que los testigos de la agresión se quedan mirando sin hacer nada. ¿Por qué? Porque todos esperan que sea otro el que haga primero algo. Pero si alguien toma la iniciativa e interviene, los demás se suman. Quizá eso mismo pueda aplicarse a la actual situación.


Lo siento, perdonad la tabarra que os he dado, disculpad este larguísimo monólogo. Pero es que la situación es grave e irá a peor. Pensad en lo que he dicho, por favor; aunque sea para demostrarme que estoy equivocado.


En la siguiente entrada, Babel volverá a su habitual inutilidad.

21 comentarios:

Byron dijo...

"¿Por qué? Porque todos esperan que sea otro el que haga primero algo. Pero si alguien toma la iniciativa e interviene, los demás se suman. Quizá eso mismo pueda aplicarse a la actual situación."
Y se me ocurre un ejemplo: en EEUU, un día, una mujer negra se negó a irse al fondo del autobús. Lo normal es que hubiera seguido la normativa. Pero no. La que se lió ya es historia y todos la conocemos.
Pues eso.

Gabriel dijo...

Me alegro de que Babel vuelva a su inutilidad habitual. Entre estas entradas (bueno, estas entradas y lo que pasa en la vida real) y que mi profesora de Geografía humana no para de decir que dentro de unos años habrá superpoblación mundial y que los recursos se agotaran como para estar animado. Que asco de todo.

Elena Rius dijo...

¿Se dispara el número de parados? Fácil: el Gobierno lo que hace no es fomentar el empleo, sino preparar un plan para reducir el gasto en ayudas al desempleo (http://www.lavanguardia.com/economia/20120427/54286152558/gobierno-prepara-plan-bajar-8-5-gasto-desempleo.html). Y así todo... Cuatro años de infierno,tienes toda la razón. La solución se ve difícil, no digo que lo que planteas sea imposible, porque algo hay que hacer, pero...
Hace unos años pensé que nada podía ser peor que Aznar. Me equivoqué. Por si fuera poco, nadie nos garantiza que ese tipo siniestro no volverá a aparecer en el horizonte político. De hecho, lo veo muy cerca.

Cristina S. Baixauli dijo...

De quejarnos no sacamos nada, pero estas cosas hay que hablarlas y compartirlas. Y yo estoy acojonada, pero no por mí.

He decidido tardar un año más en licenciarme para ser intérprete. Me gusta la interpretación, pero es que además somos pocos (según mi profesor, somos la profesión más escasa después de los astronautas) y estamos bien pagados. Somos necesarios y seguiremos siéndolo. No, no estoy acojonada por mí. Por mi matrícula del año que viene, sí, aunque tampoco mucho. Son pocos créditos. Tengo idiomas, tengo formación y tengo oportunidades muy buenas. Tengo perspectivas de futuro.

Me preocupa mi hermana, casada con un gilipollas, con su formación de instituto, sin posibilidades de trabajar, de prosperar o de tener niños. Y ella quería niños.

Me preocupa mi otra hermana, con licenciatura y máster... en Filología Hispánica y Teatro. Podría ser profe en el extranjero, pero está casada con un hombre maravilloso y trabajador que está pagando él solo el piso que compró a medias con su ex-novia, que le puso los cuernos y se ha desentendido de la hipoteca. Mi hermana trabaja de lo que puede, en negro a veces y haciendo sustituciones otras. En tiempo libre se dedica a la tesis... Como si fuese a conseguir una cátedra. El marido trabaja en una empresa de depuradoras que trabaja para varios gobiernos autonómicos. Un día lo mandan a Burgos, otro al Pirineo. Ahora está en Melilla y mi hermana en Valencia, se ven 4 días de cada 15. Él llega molido, desmoralizado por la mierda de trabajo que tiene y que no puede dejar, porque a ver quién tiene cojones de dejar un trabajo hoy día. No quieren tener niños porque él se perdería la infancia de los nanos, y tampoco sería justo. Bueno. Son jóvenes y fuertes, por Rosi no temo tanto.

Temo por mi madre. Va a cumplir 60 años. Pensionista, del PP porque no sabe más (al menos en las últimas elecciones conseguimos que no votara a Camps... y creo que en las generales tampoco los votó; creo que al final la hemos hecho entrar en razón). Sin hobbies, ha trabajado toda su vida en negro cosiendo pantalones, y nunca cultivó otras aficiones. Su único entretenimiento es la tele y el Gran Hermano. No cabía en mí de gozo cuando conseguí que se leyera tres de tus novelas, y le gustaron (Bueno, creo que El Juego de los Herejes fue muy fuerte para su moral cristiana). Y ahí quedó la cosa. Ahora dice que está muy despistada, que se olvida mucho de las cosas, y yo me temo lo peor. Ojalá la conocieras. Ojalá la conocieran gente de tu generación y de la suya que tenéis una vida plena y llena de objetivos, porque yo no consigo que se motive por vivir. Tampoco a mí me sobra la motivación, para qué engañarnos. Ni idiomas, ni curiosidad, ni intereses, ni posibilidad de prosperar. Ahí está ella, con su pensión de viudedad, con su pareja también pensionista y con la gata y el perro. Y yo en Granada sintiéndome mal por ella... Porque no va a salir de ese mundo tan pequeño y triste que tiene. Porque puedes llevar al caballo al río, pero no obligarlo a beber.

Cristina S. Baixauli dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Cristina S. Baixauli dijo...

Y aquí estoy yo, haciendo lo que puedo y quiero. En cuanto termine la universidad me voy. A por el máster o a donde sea, pero aquí no me quedo. Y joder, cómo fastidia, porque este país sería genial, sería una pasada. Pero no nos van a dejar. Y aquí mientras haya fútbol, lo demás no importa. Joder, a nadie le importa que Hacienda sea indulgente con las deudas de los clubes, mientras siguen haciendo fichajes millonarios.

Solo quería expresarme un poco... Esto es totalmente off-topic, pero el Día del Libro me leí un libro tuyo de cabo a rabo (es lectura ligera, amena y agradable). "La cruz del Dorado". Espero hacerme pronto con la segunda parte, me ha gustado mucho :). Mi favorito sigue siendo "Las lágrimas de Shiva"... Pero me ha gustado. Gracias por escribir.

Sigue escribiendo, César. Sigue escribiendo aquí, sigue escribiendo libros. Imprime estas entradas y repártelas, distribúyelas entre todo aquel que te conozca y quiera leerlas. Dale un fajo a tu hijo el pequeño, que creo que tiene mi edad, y que las reparta en la uni. Aunque al final no hagamos nada, que la verdad se sepa.

Gracias por escribir y existir. Un abrazo,

Cristina, antaño Merak (sí, siempre pongo lo mismo... no quiero que se disocie mi persona por mis nicks)

P.D.: El anterior comentario lo borré yo porque estaba repe.
P.D.2: Si habéis llegado hasta aquí, enhorabuena, porque es página y media de Word :P. Perdón por el tocho. Gracias.

Naeros dijo...

César... creo que tienes razón en tus predicciones y me temo que no me gusta nada, como podrás imaginar.

Cristina/Merak... completamente de acuerdo.
Y si vas a ser intérprete, ánimo. Es un trabajo de mucho estrés.

Anónimo dijo...

"Además, al menos un millón y medio de nuestros parados son irrecuperables para el empleo estable, pues carecen de la menor formación y sólo valen para servir copas o poner ladrillos."

¿Pero no se suponía que ese era el futuro? ¿Dónde están ahora todos esos cantamañanas sin la EGB pero con un buen par de cojones que llamaban "señoritos" a los licenciados universitarios, los que decían que eran ellos los que estaban levantando el país, los que exigían al gobierno que dejase entrar a más inmigrantes para que se jugasen la vida en un andamio porque los españolitos pedían cosas tan absurdas como que les pagasen las horas extra, fines de semana libres o poder librar un día para ir al médico, (eso sí: nada de hacerles contratos o darles de alta en la Seguridad Social, ¡hasta ahí podíamos llegar!)?

"El incremento de la tasas universitarias y la disminución de becas alejará a las clases menos afortunadas de la enseñanza superior."

Tampoco te creas que ahora lo tienen mejor. Sí, los hijos de obreros pueden ir a la universidad si se aplican: a la masificada, atrasada, anquilosada, endogámica y politizada universidad pública, que es la única que pueden pagar. Sitios como la Universidad Complutense de Madrid, donde en su Facultad de Ciencias de la Información puedes aprender el manejo de tecnologías punteras como la cinta magnética o el disquette de ordenador (verídico), o la Facultad de Derecho de la UAM, donde la mitad de los profesores se sacan un sobresueldo obligando a los alumnos a comprar SU libro si quieren tener alguna esperanza de aprobar la asignatura (hablo por experiencia). Y al acabar la carrera descubres que, a menos que te pagues un máster de varios miles de euros, tengas un enchufe gordo o una cantidad de años de experiencia imposibles de conseguir a menos que empezaras a currar nada más aprender a andar, ni se molestarán en mirar tu currículum (por suerte este país tiene una amplia oferta laboral de teleoperadores, albañiles y camareros, trabajos en absoluto relacionados con tu formación, que por cierto te podrías haber ahorrado porque para lo que la valoran)...

¿Sabéis cuál es la diferencia entre un título universitario expedido por una universidad española y un rollo de papel higiénico? Que con el papel higiénico al menos te puedes limpiar el culo. Yo tengo muy claro que loa solución es emigrar de aquí y no volver jamás. ¡Que les aproveche el país de mierda que han creado los hijos de puta que nos han conducido a esta situación!

Alicia Liddell dijo...

Joer, César, juro que escribí mi último post sin leer el tuyo ... y coincidimos hasta en lo de la vaselina.

Carmen dijo...

No puedo estar más de acuerdo contigo, mi querido César, desde la primera hasta la última palabra que has escrito.

La solución que propones ya también había pasado por mis neuronas cerebrales, pero como suelo ser muy utópica, siempre he pensado que permanecía en ese terreno, el de la utopía. Y lo mismo pienso de otra opción que se me ocurrió, no alternativa, sino complementaria, la de crear un sistema "paralelo" dentro del margen que la dictadura en la que vivimos nos permite. Es decir, crear redes alternativas alejadas de las grandes empresas y de los bancos, pagando con dinero en efectivo (sí, ya sé, no más de 2 500 euros, pero hay alternativas), tratando de fomentar el pequeño comercio y los profesionales, en una palabra, tratar de joder a los grandes todo lo que podamos.

En cierta ocasión lo discutimos mi hermana y yo y llegamos a la conclusión de que es casi imposible, pero si, como tú bien apuntas, fuéramos capaces de movilizarnos como una masa, seguro que algún cambio provocaríamos.

No sé, ahora que lo escribo, vuelvo a pensar que todo lo que se nos ocurra es inútil, pues o ya lo han pensado ellos antes y han creado los mecanismos necesarios para abortarlo, o bien los crearán cuando "nos descubran"...

Pero sea como sea, coincido contigo en que deberíamos movernos en una dirección u otra, pero hacerlo, tomar conciencia de que somos más.

Eladio Lestrove dijo...

Probablemente el mayor error de PSOE haya sido dejarnos en este ambiente de derrota que se palpa en cada uno de los comentarios. Sí: este país es una mierda.

Dejando al margen leyes y normas, IVAs y SICAVs, contra las que todos estamos más o menos de acuerdo, nos enfrentamos a un problema moral. Por eso la derrota que implican los mensajes es una derrota moral: no nos vemos capaces de tapar las vías de agua, y sabemos que el capitán está vendiendo las plazas de los botes salvavidas a sus amiguitos.

Yo tengo 45 tacos y llevo cotizando desde los 20. No sé qué va a ser de mí y de mi familia dentro de dos años. Mi mujer no volvió a trabajar desde que tuvimos los críos, y no creo que a estas alturas sea fácil para ella encontrar trabajo. Ni para mí cambiar de sector: trabajo en el audiovisual, donde el estigma de ser chupópteros subvencionados nos acompaña. Han retirado las ayudas al cine para aumentarlas -en la misma medida- al fútbol profesional. Nos señalan con el dedo periódicos más subvencionados que nosotros, que repercuten económicamente en el país en menor medida que nosotros, pero no importa: somos el chivo expiatorio perfecto.

Escribo en ocasiones y creo historias porque me gusta hacerlo, pero tampoco veo futuro en esa línea.

A mi alrededor mis amigos más jóvenes han emigrado. Sí, emigrado, y aquí en Galicia sabemos bien lo que significa la emigración desde el punto de vista moral e incluso psicológico. Decía mi padre que los emigrantes estaban todos un poco locos, y algunos muy locos. Él lo sabía bien: había sido emigrante.

Por eso cuando algún jerifalte habla de "buscar trabajo hasta en Laponia" me estremezco: no saben hasta qué punto el desarraigo y el trauma de la ida y la vuelta pueden destrozar a algunas personas.

Mi abuela está enterrada en Wollongong, una pequeña ciudad al sur de Sidney, en Australia. Sé de lo que se habla cuando se dice "emigración".

Pero necesito seguir creyendo en este país. Quizá porque, algún día, espero ser enterrado -incinerado- aquí. Y no en algún desconocido lugar de Oceanía.

O quizá, simplemente, soy demasiado viejo para emigrar.

Jose Antonio del Valle dijo...

Dos cositas:

-Lo de la plataforma ciudadana no es ni utópico ni una locura, se ha dado en pueblos como Torrelodones y está funcionando muy bien en comparación con los pueblos de la zona gobernados por PPSOE. Lo difícil es cómo dar a conocer la plataforma y demostrar que es una opción a la gente que no está en internet (que es mucha). En Torrelodones lo hicieron luchando previamente por un espacio público y/o natural en el que se quería construir y ganando el pleito.

- Lo de que van a apostar de nuevo por el ladrillo no es algo a medio/largo plazo como dices. Está sucediendo ya, el otro día salió en los medios que Espe va a dejar construir en todos los terrenos rústicos (perdón si no es el término adecuado, estoy escribiendo con prisas) de la CAM, porque "la gente quiere irse a vivir al campo". Que nos van a joder la sierra, vamos.

Anónimo dijo...

¿Que César está acertando sobre sus predicciones?

Anda ya.
Mira, aquí hay otras predicciones.
http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=VOMWzjrRiBg

Anónimo dijo...

Tengo una pregunta dolorosa:

A quien recomendais votar en las proximas?

Arcadi dijo...

Italia : con un gobierno de comisarios europeos impuesto , así como también la política a seguir , nos marca el camino .
Rajoy hará lo que le digan con tal de que no le muevan de la silla , a él y sus compinches .
Eso es democracia , dicen .
Quizá en esta feria de cínicos dónde nadie dice lo que piensa hubiera que plantearse salir de la UE y al menos nadar solos y sin lastre ni un negrero que nos marque el ritmo .
Pienso en plazos cortos porque si levanto la vista , me hundo.

Cristina , ánimo . Cuando tenía 26 años y mi hija meses arreglé los papeles para irnos a Canadá .
A mí mujer le entró vértigo y ví que la arrastraba a algo que a ella le aterrorizaba . No fuimos y no me arrepiento , mi hijo nació aqui poco después . Ya soy demasiado viejo , no por ganas , sino que los canadienses quieren a gente por debajo de los 40 .
Haz lo que creas , pero yo " if I were in your boots " saltaría sin pensarlo . Está muy bien que pienses en los demás , pero tú tienes una vida por delante .
Odio los consejos no pedidos y los que los dan , me expongo a mi autoodio porque ,mira , me he decidido al leer lo que has puesto , me ha conmovido
César :
Si dugués barret treugerame´l .

JARRA dijo...

Pelo post e os comentarios concluio que o panorama em Espanha é semelhante a Portugal - a mesma direita no poder, as mesmas medidas "originais", o mesmo vazio de alternativas.
Quatro anos de pesadelo? Não, que estas situações não se resolvem com eleições. Sim, maior participação dos cidadãos e criação de alternativas políticas e sociais. Mas cidadãos ativos e empenhados? Los Hay?
(do outro lado da Iberia um seguidor interessado!)

Arcadi dijo...

Bonito que en portugués ,la palabra epenhados , sería nuestra empecinados o comprometidos .
Amigo Jarra : aquí tenemos empeñada hasta el alma , pero en el sentido de que duerme en el bolsillo del usurero.
Estoy de acuerdo contigo y pienso que ahora que es necesaria más unión entre todos , llevan años fomentando la desunión y la mezquindad.
Yo no sé si veo o quiero ver .

Anónima de las 9:59 dijo...

Chapeau, César! Tan clarito como siempre.
Mi esperanza se llama Partido Pirata. Tienen unas ideas diferentes y se organizan de una manera auténticamente democrática. No son perfectos, pero es el primer paso hacia un auténtico cambio.
Besos!

César dijo...

Byron: Exacto, es un ejemplo perfecto.

Cristina: Comparto con Arcadi el hecho de que tu texto me ha conmovido. ¿Qué puedo decirte? No lo sé, salvo que escribes muy bien. Así que te digo lo mismo que tú me dices a mí: sigue escribiendo, por favor :)

Anónimo de las 5:55: Pues... sí, tienes razón en todo lo que dices.

Alicia Liddell: Es que, hija mía, estamos describiendo lo mismo.

Eladio Lestrove: No sé... quizá aún haya una salida, quizá las cosas cambien. La historia es pendular y ahora estamos en el lado malo del péndulo. Puede que los españoles aprendamos algo de todo esto.

Anónimo de la 1:18: Las predicciones que aportas son mucho más amplias y terribles. E inevitables, me temo. Pero superan los límites de estas entradas.

Anónimo de las 3:44: ¿A quién votar? Pufff... No lo sé. Pero lo que sí sé es a quiénes no votar. A estos.

Arcadi: Glub... este... eh... me temo que no entiendo lo que me dices...

Jarra: Eso que planteas es el gran problema: ¿estamos los ciudadanos a la altura de las actuales circunstancias? No quiero ni pensarlo. Qué mala suerte tenéis los portugueses con los vecinos que os han tocado en suerte...

Anónima de las 9:59: ¿El Partido Pirata? Esa gente es parte del problema, unos tecnófilos descerebrados sin la menor viabilidad. Sí ése es el futuro, que me borren.

Arcadi dijo...

Perdona César . Traduzco : Si llevase sombrero me lo quitaba . Es catalán .

César dijo...

Arcadi: Ah, ¡gracias! Es que, aunque soy catalán, no lo parlo...