jueves, enero 5

Buenos propósitos


 
          Ante todo, feliz año nuevo amigos míos. Por fin se ha ido el nefasto 2016 y aquí estamos, comenzando el 2017. Ese cambio de dígito, el insulso seis sustituido por el mágico siete –un número muy familiar, puesto que es primo-, parece suscitar muchas esperanzas. ¡En vano!, os sermoneo tonante; el 17 va a ser tan malo o peor que el 16. ¿O es que creéis que con Rajoy en la Moncloa, Trump en la Casa Blanca y Putin en el Kremlin las cosas van a ir mejor?

          Oteo negros nubarrones en el horizonte. ¿El fin del mundo? Quizá. Pero no nos revolquemos en la desesperación y haced como yo: una lista de buenos propósitos para el año nuevo. Porque si cada persona hiciera algo por mejorar su entorno, el mundo entero sería mejor. ¿Queréis conocer mis diez buenos propósitos para 2017? Supongo que no, pero como el blog es mío os aguantáis. Ahí van:

          1. No leer, ni ver, ni oír nada de política. Porque cualquier cosa que lea, vea u oiga me pone de mala leche. Y no solo me refiero a la política española, sino a la de casi cualquier otro país que se me ocurra.

2. Hacerme eremita estilita, retirarme del mundo y vivir el resto de mis días encaramado a una columna. Es una forma de conseguir lo anterior. De hecho, es lo que propone mi buen amigo Samael, gestor del blog La Tertulia Perezosa, para escapar de toda la estupidez, barbarie e ignorancia que nos rodea. Estar ahí, subido a tu columnita, comiendo hierbajos y grillos tan ricamente, pasando de todo...

          3. Cambiarme de país. El problema es que en la mayor parte de los países civilizados que se me ocurren –Noruega, Canadá, Finlandia...- hace un frío del carajo (demasiado para un eremita medio en pelotas). Así que me quedo con Nueva Zelanda, que ahí lo peor que puede pasarte es acabar en Mordor. Sea pues, me instalaré en Wellington, me subiré a una columna y viviré allí hasta que me repatríen ignominiosamente.

          4. Cambiarme de sexo. Siempre he deseado ser mujer, lesbiana y multiorgásmica. Si algún médico me garantiza lo de los orgasmos múltiples, a partir de este año me llamaréis Cesárea.

          5. No volver a ver ninguna película de Star Wars. Porque estoy harto de que me timen. Ese macrofenómeno cinematográfico está basado en el recuerdo y la esperanza. El recuerdo de las dos únicas películas buenas –o cuando menos divertidas- de la franquicia, la primera y la segunda (por orden de aparición). Y la esperanza, repetidamente frustrada, de volver a encontrar algo parecido. Pero no nos engañemos, la segunda trilogía de Lucas apesta y el episodio VII es un truño. Star Wars ya no es cine, sino puro marketing.

          6. Tener una aventura con Margot Robbie. De entrada, muchos os preguntaréis quién coño es Margot Robbie. Pues una actriz australiana a la que quizá hayáis visto en El lobo de Wall Street o, haciendo de Arlequín, en Escuadrón suicida. Está como un queso y es very sexy. Vale, estoy casado y Pepa, my wife, leerá esto, pero... Pepa, querida, debes entenderlo: Margot y yo estamos enamorados. Quizá no mutuamente, a lo mejor todo lo que puedo esperar de ella es una orden de alejamiento, pero no hay barrera que pueda contener al amor verdadero. Sé valiente; igual que yo acepté lo tuyo con Brad Pitt, acepta tú mi sublime historia de amor con la adorable Margot.

          7. No volver a romperme la cadera. Porque no mola ni un pelo.

          8. Vengarme de las duchas. Una ducha me fracturó la cadera, así que odio las duchas. Mi venganza será terrible. De entrada crearé una sociedad secreta. De peluqueros. Miles, millones de peluqueros de todo el mundo trabajando en la oscuridad bajo mi mando secreto. Durante un año, todos los peluqueros recogerán el pelo caído en sus establecimientos y lo enviarán a silos secretos distribuidos por todo el planeta, donde permanecerá almacenado hasta que llegue el momento de su diabólico uso.
 
          Entre tanto, adiestraré a cientos de millones de ratas para que realicen una sencilla, pero no por ello menos estremecedora, tarea. Finalmente, distribuiré el pelo entre las ratas, que lo llevarán en saquitos colgados del cuellito. Por la noche, las ratas se colarán sigilosamente en las casas y depositarán el pelo en los desagües de las duchas; luego se irán igual de sigilosamente. Al día siguiente, cuando la gente se duche, los desagües se atascarán a causa del pelo, provocando una catastrófica inundación global. ¡¡¡Juaaa-jua-jua-jua!!! (Risa siniestra)

          9. Tumbarme en un sofá y no volver a dar un palo al agua. ¿Qué más se le puede pedir a la vida? Espatarrarme en un sofá y quedarme ahí para siempre, abrazadito a Margot...

10. Convertirme en Mad Doctor para dominar y/o destruir el mundo. En realidad, esta es mi más anhelada ambición: ser un Doctor Loco y hacer tropelías científicas. Aunque, claro, antes debería doctorarme... pero ¿en Ciencias de la Información? Eso, así en principio, no parece dar mucho juego maligno. Aunque, claro, también puedo ser un Mad Doctor autodidacta. Basta con construir un terrorífico robot gigante, o con mutar a un pulpo para que sea también terrorífico y gigante, o con fabricar una terrorífica bomba gigante... en fin, las posibilidades son múltiples, siempre que sean grandes y den miedo. Nada que no esté al alcance de un Mecano y un juego de química. De momento, me entrenaré poniendo en práctica mi venganza contra las duchas... ¡¡¡Juaaa-jua-jua-jua!!!

          Y esos son todos mis propósitos de año nuevo. Es posible que algunos sean incompatibles entre sí, y quizá alguien piense que no son muy realistas. Pero eso no importa. La grandeza de un hombre se mide por el tamaño de sus sueños; así que yo debo de ser enorme, porque sueño con Margot Robbie. Ah, y con destruir el mundo también.

          Por lo demás, esta noche vienen los Reyes Magos.  Os deseo lo mejor. Es decir, que no os traigan lo que necesitáis sino lo que queréis. Yo, sin ir más lejos, les he pedido un kit de Mad Doctor y el teléfono de mi Margot.

          ¡Feliz noche merodeadores!

21 comentarios:

Juan H dijo...

Ja, Ja, Ja, lo principal y por encima de todos tus propósitos está el mejor de todos: no perder nunca ese sentido del humor tan grande. ¡yo también quiero ser un Mad Doctor! ¿Podemos hacer un doctorado en Maldad? Tenemos en el mundo buenos maestros y mucha competencia...Lo de las ratas está bien pero para adiestrarlas hacen falta millones, con que se escapara del laboratorio un sólo virus de viruela, ahora erradicada, el mundo se iba al garete en un santiamén,o con el capitán Trotamundos, es que los robots asesinos tambien son muy caros...aunque todo será cuestión de tiempo porque los humanos acabaran solitos con el mundo sin la ayuda de un Mad Doctor aunque pensandolo bien, la Margot se une fijo y del roze nace el cariño, ya se sabe...
Un abrazo amigo
Juan H

Mazcota dijo...

Instalar un sofá en lo alto de una columna y quedarse allí, tumbado junto a Margot... no parece un mal plan. Eso sí, me gustaría ver cómo la convences. Ya te digo yo que eso de comer hierbajos y grillos no suena muy tentador. Y ella debería llevar puesto el disfraz de Arlequín siempre, por lo bien que le sienta. En el trabajo todos coincidíamos en que es, sin duda, una de las actrices más bellas y atractivas del panorama actual. Pero es que fue verla vestida con esos shorts y perdimos las pocas dudas que podíamos tener. Vamos, que salimos del cine como perros en celo. Por mi parte, no pude apartar la vista de la pantalla ni un solo segundo, y eso que la peli era un verdadero tostón. Pero buscaba a cada instante cualquier fotograma donde me regalara su dulce sonrisa, a la par que lasciva, y su no menos perfecto culo. ¡Ains!

Hablando de cine, creo que te llevo la delantera en ese sabio propósito de no volver a ver otra peli de Star Wars. La del año pasado no la he visto, ni tengo intención de ver la de este año. Prefiero reservarme el dinero para Guardianes de la Galaxia 2, una peli con mucho menos glamour pero que ha demostrado ser la mar de divertida, al menos su predecesora.

¡Ah!, y gracias por el soplo de tus intenciones con las duchas. En cuanto pueda me iré a hacer un curso de fontanería, que parece ser que habrá mucha demanda para este 2017.

José Antonio dijo...

Tu idea de Doctor Maligno en Ciencias de la información... es Rupert Murdoch jajajaja vaya que ya existe y te lleva la delantera. La realidad siempre supera a la ficción.

Hacerme eremita no, pero si alguien está por la labor de irse a una comuna y necesitáis un Ingeniero Químico, servimos "pa tó", lo mismo desatascamos tuberías que reciclamos residuos que hacemos un delicioso fermentado de mosto de cereales. Yo lo veo.

Anónimo dijo...

:-)

Que la felicidad no se acabe nunca.

Anónimo dijo...

Dejo las caritas que pediste y dejo de comentar.

Que la felicidad no se acabe nunca.

Mariajose dijo...

Te copio toda la lista de buenos propósitos salvo la columna que la cambio por una cueva oscurita, lo de hacerse lesbiana y el romance con Margot, más bien me haría mejor amiga de Harley Quinn y supervillana sin duda .Bien pensado este año promete mucho!!!

Jane Jubilada dijo...

Todavía me estremece tu risa diabólica, futura Cesárea (aunque te diré que en todo eso de las mujeres hay mucha leyenda urbana).
Espero que los Reyes te hayan dejado por lo menos la columna (y no la vertebral)

Juan Constantin dijo...

Festivos saludos:

Siento tener que desilusionarte César, pero ¿de verdad crees que con Rajoy, Trump, Puttin, etc a los mandos sería necesario mad doctor alguno? Si ellos solos se bastan y se sobran para provocar catástrofes sin cuento. Mejor confórmate sólo con los encantos de Margot Robbie....;)

Juan Constantin

librolivre dijo...

no sabía cómo ponerme en contacto contigo. Perdona si no es el mejor medio. Sólo quería comentarte que he puesto como lectura obligatoria "Las lágrimas de Shiva" a mis alumnos de 2º de la ESO. Les ha encantado. A mí me ha encantado las caras de dichos chicos y chicas ante un nuevo descubrimiento conforme avanzaba la lectura, y el hecho de que no protestaran cada vez que interrumpía la lectura para algunas de mis interminables explicaciones (a estos chicos hay que descubrirles algunos hechos históricos citados en la novela: La carrera espacial, los enfrentamientos pre-guerra civil, la dictadura... En fin, sólo quería agradecerte en nombre de unos chicos de 13 años unos momentos muy amenos en clase, que no es moco de pavo... Un saludo.

César dijo...

Juan H: Sí, tienes razón, hay formas más sencillas de destruir el mundo. Pero un buen mad doctor no puede hacer las cosas así; por el contrario, elaborará el plan más absurdo y complicado que pueda concebirse. Por eso es mad.

Mazcota: ¿Confiesas que le has mirado el culo a mi novia? ¡Uy, qué celoso me pongo!... En fin, lo comprendo; Margot vestida de Arlequín quita el hipo.

José Antonio: Murdoch, es cierto... Acabo de empezar mi carrera como mad doctor y ya tengo competencia. Oye, tú como ingeniero químico ya tienes medio camino allanado para convertirte en un genio del mal.

Maríajosé: Ahora que lo pienso, no recuerdo ninguna "doctora loca"... Incluso en la más abyecta malignidad hay machismo.

Jane Jubilada: No me digas que lo del multiorgasmo es una leyenda, porque lo último que debe perderse es la esperanza.

Juan Constantin: Cierto, como supervillano no tengo nada que hacer al lado de esos monstruos del mal. La verdad es que lo único que quería es impresionar a M.R.

Librolivre: Me alegro muchísimo de que tus alumnos se lo estén pasando bien con mi novela. Salúdales de mi parte. Y si quieres, puedes decirles que "Las lágrimas de Shiva" tiene un montón de elementos autobiográficos (tengo la misma edad que el prota, de pequeño veraneaba en Santander, era un pirado de la ciencia ficción, estaba entusiasmado con el alunizaje... incluso lo del incidente del final de la novela, lo del bikini y la policía, ocurrió de verdad). Eso sí, nunca he visto un fantasma. Gracias por escribirme y un abrazo.

Samael dijo...

tienes nueve buenos propósitos y un mal propósito. Eso sí, es el más simpático.

PLINIO dijo...

Me ha encantado lo de no leer, ni hablar de política

Juanma dijo...

Propósitos de año nuevo que comienzan como un propósito de año nuevo y terminan como el "Manual del perfecto tirano" de Peter David. Mola. :-)

Feliz año. El punto 1 coincide con uno de mis propósitos y lo estoy cumpliendo casi a rajatabla. El resto, ya se verá. Poco a poco.

Juanma dijo...

Y acabo de imaginarte como el Simón del Desierto de Buñuel y me da la risa floja. :-D

César dijo...

Samael: Son buenos propósitos, pero para mí. Así que el décimo también es bueno.

Juanma: Vaya, pues mi modelo era precisamente él Simón de Buñuel...

Ferran dijo...

Buenas César

Jejejeje el punto 4 me ha matado ;)).
Otra forma de destruir el mundo es dar tu opinión sobre cualquier tema de actualidad, verás como todo cae en pedazos.
Por cierto, Rogue One tampoco te gustó?
Un saludo!

César dijo...

Ferran: No he visto Rogue One. ¿Cambiaré de idea si lo hago?

Ferran dijo...

Eso depende de cada uno!

A mi me gustó más que el episodio VII (aunque no es difícil). El inicio quizá es ub poco lento, pero el final lo compensa todo, es muy muy épico.
Por otro lado, hay buena trama y personajes, y es un buen enlace entre el episodio III y el IV.

Dale una oportunidad!

Un saludo!

Miguel Valle dijo...

Estupendos propósitos de nuevo año. Me postulo como acólito para dominar el mundo... y crear un ejército de clones de Margot ;)

A un servidor Rogue One le gusto menos que Episodio VII porque tiene una dirección mucho más torpe, personajes con menos carisma y peor trazados -sí, peor trazados-. Su único punto a favor es que intenta distanciarse una pizquita del canon.

Ah, César, citas dos buenas de Star Wars... ¿también le tienes tirria a los peludos Ewoks, snif, snif? concedo que son un poco ñoños pero ese duelo con Darth Vader y el arranque del episodio VI -ains, mi querida Leia estrangulando a Jabba- compensan muchos defectos de esa película.

Ánimo que hemos pasado la primera quincena del año...

Antonio Jarreta dijo...

Margot Robbie no es humana. Está diseñada por comité.

César dijo...

Pues era un comité cojonudo...