jueves, abril 19

Ssspaña azul


¿Me estoy poniendo pesado con Ssspaña? Es probable, pero las cosas en nuestro país se están desquiciando de tal manera que siento la necesidad de decir algo, aunque sólo sea para soltar vapor. Lo lamento; es mi derecho al pataleo.



Al final de la anterior entrada comentaba algunos puntos básicos de la doctrina económica y social neocon, y afirmaba que eran meros dogmas casi religiosos. Veamos por qué: La primera premisa básica de los neocon es que el mercado organiza la economía automáticamente, sin necesidad de reglamentaciones ni correcciones externas. FALSO. Y, además, falso desde su misma esencia. El mercado, en estado puro, es como el Monopoly: al principio de la partida, los competidores se enfrentan en igualdad de condiciones; pero, poco a poco, uno o varios jugadores van acumulando capital, y cuanto más capital tienen, más capital consiguen. Finalmente, sólo queda un competidor, que es quien controla con mano férrea todo el mercado inmobiliario y hotelero del tablero. Moraleja: por naturaleza, el sistema de libre mercado conduce al monopolio. Pero, oh paradoja, el monopolio dinamita el funcionamiento del mercado. Por eso en prácticamente todo el mundo existen leyes anti-monopolio. Y por eso en USA, el bastión del capitalismo (y ya en épocas tan tempranas como 1882), se dictó el Acta Sherman, que declaraba ilegales los trusts.


De modo que el mercado sí necesita regulaciones. Pero hay más: Como han demostrado diversos estudios de economía experimental (Sheen, Zajak, Vernon Smith...), las burbujas financieras son inherentes al sistema de libre mercado. Es decir, que esta crisis de los cojones no es un accidente, sino una parte fundamental del juego.


La segunda premisa básica de las creencias neocon es que en un sistema de libre mercado todos partimos en igualdad de condiciones, de modo que todo aquel que se prepare y esfuerce lo suficiente, alcanzará el éxito. Es decir, los ricos son los más listos, los más formados y los más trabajadores, y los pobres los más tontos, incultos y vagos. Por eso unos tienen pasta y los otros no. FALSO. Para rebatir esto me remito a los estudios del genetista Luca Cavalli-Sforza (y también a los de los doctores Lewontin, Rose y Kamin), que demuestran que el factor fundamental para alcanzar el éxito económico es la clase social donde se haya nacido. Es decir, supongamos dos jovenzuelos recién salidos de la universidad. Uno es de clase alta, gilipollas, con un expediente académico de risa y muy vago. El otro es de clase baja, listo como el hambre, trabajador incansable y con un expediente brillante. ¿Cuál de los dos tiene, estadísticamente, más posibilidades de alcanzar el éxito social y económico? Con diferencia, el gilipollas de clase alta. Y esto no se debe sólo al dinero, sino también, y sobre todo, a la red de contactos que proporciona una clase social elevada. Así que no, de ninguna manera partimos todos en igualdad de condiciones, y, en la mayor parte de los casos, para alcanzar el éxito hace falta mucho más que inteligencia, formación y tesón. Hace falta apoyo social.


Y, en cuanto a eso de que cuanto mejor les vaya a los ricos, mejor les irá a los pobres, FALSO también. En Estados Unidos, varios gobiernos (incluyendo los del demócrata Clinton), se dedicaron a quitarles impuestos a los ricos. ¿Se tradujo eso en un incremento de las inversiones y, por ende, del empleo? Ni de coña. Se tradujo en más beneficios para los poderosos y en que la brecha entre ricos y pobres, ya de por sí abismal, aumentara aún más. En fin, se podría seguir argumentando, pero no vale la pena. Las doctrinas neocon están edificadas sobre mentiras. Pero que sean falsas o no poco importa a quienes las promueven. Como durante un tiempo nos olvidamos de que existen las clases sociales, también nos hemos olvidado de que los partidos políticos defienden los intereses de determinadas clases. Al menos, los partidos de derechas. Y no cabe duda de que las doctrinas neocon son cojonudas para los ricos y poderosos.


Ésas son las doctrinas que ahora dominan el mundo. Y son ésas doctrinas las que nos han conducido a la actual crisis de los cojones sin que nadie dijera ni mú. ¿Cómo es posible? Sencillo, si tenemos en cuenta que el dos por ciento de la población controla la mitad de la riqueza mundial. ¿O dais cuenta de la inmensa concentración de poder que ello supone? Con eso se tuercen voluntades y se controlan tendencias y creencias, con eso se compran políticos, gobiernos, naciones enteras. De hecho, con las migajas de eso ya nos han comprado a nosotros.


Regresemos a Ssspaña.


El gobierno ¿socialista? de Zapatero no sólo hizo una mala gestión de la crisis, sino también de la prosperidad anterior. Y lo mismo puede decirse de los partidos y políticos que controlaban las diversas autonomías y municipios. Nadie aprovechó la prosperidad para mejorar realmente al país, como tampoco lo hicieron los gobiernos del nefasto Aznar. Pero no nos vayamos tan lejos. Zapatero la cagó con la crisis.


La economía comenzó a desmoronarse y el paro a crecer; los socialistas parecían noqueados, incapaces de reaccionar. Se adelantaron las elecciones y los votos le dieron prácticamente todo el poder del país a la derecha. Es lógico; la gente estaba asustada, la situación era angustiosa, así que la mayoría optó por un cambio. Además, ésa es la esencia de la democracia, ¿no? La alternancia de poder: si un partido lo hace mal, que gobierne otro. Y como estamos en un bipartidismo, la alternativa es o falso socialismo, o auténtica derecha. Vale, pues todo el poder para los conservadores, a ver si nos sacan de este follón.


Sólo hay un pequeño problema: le hemos entregado el poder a aquellos que defienden las doctrinas que nos han conducido (con la aquiescencia implícita de nuestra supuesta socialdemocracia) al actual desastre económico. Hemos nombrado bomberos a los pirómanos.


¿Qué está haciendo la derecha con el inmenso poder que graciosamente le hemos concedido?


Hablaremos de eso en la próxima, y os prometo que última, entrada.

19 comentarios:

Cristina S. Baixauli dijo...

César, hijo, haz todas las entradas que quieras, que me encantan, pero por favor, ¡¡postea más seguido!! Te has ido de viaje y me parece genial (ya nos contarás qué tal te ha ido) pero ahora que estás en casa, no nos dejes tanto tiempo sin tus palabras.

Se te ha echado de menos. Un abrazo!!

Claudia Botero dijo...

Cesar, yo creo que todas las personas nos estamos dando cuenta de que es mas que evidente que las cosas no marchan como las pintan los mas poderosos... lo que yo sigo sin entender, es porqué como borregos seguimos y seguimos haciéndole el juego a este sistema maldito. A veces pienso Cesar, que es como una enfermedad mutante de miedo llamada sacozombiecosis, que ataca el cerebro y anida en el corazón, y que lo que nos salvará el arribo al planeta de una cofradía intergaláctica que ponga en fila india y para fumigarlos definitivamente a todos aquellos bastardos acumuladores asesinos. Cesar, lo que digas es poco para lo que hay que decir. Nos urge a todas las personas expresarnos, contar y encontrar respuestas.
Te mando abrazos desde el trópico.
:)

Carlito's dijo...

Es como el olor a mierda, que al final te acostumbras y no lo hueles.
Pues eso, que nos han acostumbrado al abuso, han conseguido elevar nuestra tolerancia (o nosotros hemos dejado que suba) y nos hemos vuelto apáticos.
Saludos.

Byron dijo...

Me encantan estas entradas, y ahora son más necesarias que nunca.
Un saludo.

Anónimo dijo...

César, qué opinas de UPyD?

rubens dijo...

Apoyo el primer comentario de Cristina. ¡Queremos más entradas!

¿Continuarás las entradas de "la ciencia ficción y yo"?

Por cierto, ya tengo en mis manos "La isla de Bowen", es una edición fantástica. Creo que lo leeré en verano que es cuando más me apetece un buen libro de aventuras.
Rubén.

Miroslav Panciutti dijo...

Es cierto que le hemos entregado el poder a aquellos que defienden las doctrinas que nos han conducido al actual desastre económico. Lamentablemente, el PP no es diferente del PSOE en la defensa de dichas doctrinas, simplemente estos de ahora son más eficaces y menos escrupulosos en llevarlas a la práctica. Como muy bien dice Claudia Botero lo incomprensible es cómo podemos seguir siendo borregos, sumisos cómplices de nuestros verdugos, resignados mientras nos llevan al matadero. Creo que posts como éste son, en estos momentos, muy necesarios. No es sólo un desahogo o el ejercicio de tu derecho al pataleo, sino una obligación moral para que nos despertemos del letargo intelectual en el que nos han sumido.

Anónimo dijo...

Nos hemos olvidado de que existen las clases sociales y de que la historia es una continua lucha de clases. La derecha (poned aquí el nombre de los partidos que querais, incluso alguno de los que se llaman de izquierdas) defiende los intereses de su clase, la que tiene el poder, la que gana en esta lucha, la que aumenta su dominio y sus beneficios aprovechando la crisis que ella provoca, como bien explicas. ¿Por qué nos aguantamos siendo más? Porque la clase minoritaria, poderosa y dominante es capaz de que sus ideas (esas que describes en tus entradas) triunfen en las mentes de la inmensa clase dominada. Y no se cortan lo más mínimo. Solo hay que ver las medidas que está tomando el PP y quien las sufre. Ahora van a por TVE para que la realidad no asome por ningún medio.
Nos hemos olvidado de muchas cosas. Nos hemos olvidado de que hay clases con intereses irreconciliables. Incluso hemos adoptado un lenguaje que falsifica lo esencial, las ideas verdaderas. ¿Por qué desprestigian términos como clase, sindicalismo, izquierda, etc. , por qué dicen que son términos obsoletos?
Estoy de acuerdo con todo lo que dices. Un blog y una entrada valientes.
Quizás haga falta otro fantasma, aunque sea distinto de aquel que recorría Europa hace ya demasiado tiempo.
Otra cosa: Ssspaña. Ojalá se propague su uso. No está mal ridiculizar cosas que no existen y que causan tanto sufrimiento (la patria y dios, por ejemplo).

Alicia Liddell dijo...

Pues sí, amigo César. Así estamos. El ser humano es egoísta y codicioso. Cuanto más posee, más codicioso. Somos animales sociales por una única razón: arrebatar a los demás lo que tienen.
Tenemos la clase de los poderosos, para los que nunca hay suficiente, y están los sumisos que pagan sus impuestos, trabajan, consumen, son explotados, vilipendiados, despojados de derechos y, finalmente cuando ya no son útiles, como un caballo viejo, son enviados a una granja con otros caballitos ... es decir, sacrificados, que cuesta mucho mantener a un viejo improductivo. Ya sé que exagero, pero en ello están.

César dijo...

Cristina & Rubens: Tenéis razón, amigos míos, mea culpa. Últimamente he desatendido un poco Babel, es cierto. Pero es que he tenido una acumulación de trabajo: por un lado, la promoción del premio, y por otro he andado liado con la edición de mi próxima novela, que aparecerá en mayo. Además, he tenido que corregir el texto de una vieja novela mía que va a ser reeditada. Mucho lío. Pero ya se acabó, así que volveré a mi ritmo normal de una entrada a la semana. Gracias por vuestro interés.

Claudia Botero: Las preguntas que te formulas me las hago yo todos los días. Y las respuestas que encuentro son deprimentes. Me alegro de volver a verte por aquí.

Carlito's: Estamos domesticados, eso es lo que nos pasa.

Anónimo de las 11:03: Mi problema con UPyD es que conozco personalmente a Rosa Díez. De hecho, colaboré con ella (con el PSOE en realidad) en la campaña de las europeas de 1999, y me causó tan mala impresión que estuve a punto de dejarlo y pasar del asunto. Rosa Díez es ambición en estado puro, sin ideología ni escrúpulos. Ambición y nada más.

Rubens: Sí, por supuesto, continuearé con las entradas sobre cf nada más acabar las de Ssspaña. Y haces bien en dejar mi novela para el verano, porque es la estación perfecta para la aventura. Espero que te guste.

Miroslav Panciutti: Esto me recuerda a los judíos en Alemania durante el nazismo: se dejaron llevar como corderos, primero al gueto y después al matadero.

Anónimo de las 5:46: Sencillamente: amén.

Alicia Liddell: ¿Exageras? Ni un pelo, amiga mía, ni un pelo.

Samael dijo...

y sobre todo, los socialistas fueron incapaces de detectar la burbuja inmoviliaria. Incapaces o indiferentes, no se, el caso es que nada se hizo.
El siguiente paso es el hundimiento de los bancos, ya que la mayoría ha invertido en inmoviliarias sin ningún retorno, que suman a los activos tóxicos. Los bancos son los que tienen a su cargo el deber y responsabilidad de mover la economía, y si no lo hacen, puede deberse a que sencillamente no pueden. La última emisión de deuda ha sido comprada por bancos españoles casi en su totalidad. Los bancos extranjeros no se han animado. No es necesario ser muy listo para ver cuál puede ser el siguiente paso.

Eladio Lestrove dijo...

Parte del problema se ve también en vuestros comentarios: es cierto que el PSOE es decepcionante, pero decir -repetir como descerebrados- que "todos son iguales" es un mantra que nos ha colado la derechona: No todos son iguales, y a los hechos me remito.

O quizá todos son iguales, pero algunos son incluso peores.

Seguir a estas alturas haciendo el juego de PP=PSOE es de tontos, de muy tontos, o de muy arteros.

Y que conste que no soy del PSOE.

Anónimo dijo...

El problema es ¿y qué hacemos? Por mi parte cada vez tengo más claro que manifestarse no sirve de nada. ¿De qué han servido todas las manifestaciones de protesta que se han hecho? ¿de qué han servido las distintas huelgas generales que se han hecho? ¿Acaso alguna de ellas hizo cambiar de postura o de política al gobierno que en aquel momento estuviera en el poder? Nanay. ¿De qué ha servido el movimiento de los indignados? Pues de lo mismo: de nada ¿entonces? ¿alguien tiene una idea de qué se puede hacer para luchar de una forma efectiva contra esta situación?

Rickard

Ferran dijo...

Hola César.
Son muy interesantes los comentarios que posteas. Así leo diferentes opiniones.
Tengo el libro "La isla de Bowen" y me ha faltado tiempo para empezar a leerlo. De momento me encanta.
Yo me he leído muchos libros tuyos y me hace gracia el hecho de que en casi todos hay algunas características que siempre están presentes (el protagonista es huérfano, la narración ocurre en algún lugar del centro de España, la trama gira alrededor de algún asunto del pasado...).
No dejes de escribir!
Un saludo.

Anónimo dijo...

Rickard, lo siento, no estoy de acuerdo para nada, y cada vez que leo una afirmación semejante me altero un poco. Manifestarse es lo único que sirve, pensar que manifestarse no sirve de nada es consecuencia de la repetición de esta idea por parte de ciertos sectores. Yo diría que no hay más que comparar el número de huelgas generales que hay en Francia con las que hay aquí..

Jose Miguel

Anónimo dijo...

Ojo, que yo no digo que no haya que manifestarse. De hecho, creo que no solo es necesario sino además imperioso poder expresar de alguna manera nuestra indignación y disconformidad con todo lo que está pasando.

Lo que me subleva y me produce una enorme sensación de impotencia es ver que a los poderes de turno siempre se la han refanfinflado cada una de esas manifestaciones y huelgas y tras ellas han seguido a lo suyo como si nada. ¿Hubo algún intento de reforma de la ley electoral tras el movimiento de los indignados? ¿alguna iniciativa para castigar la corrupción política? ¿hubo el más mínimo intento de dialogar por parte del gobierno tras la última huelga general? Ni siquiera hubo la intención. Por eso lo que me gustaría saber es qué más se puede hacer si es que hay algo más que se pueda hacer.

Lo que cada vez tengo más claro es que, si se quiere conseguir algo, no bastan acciones puntuales, no basta con paralizar el país un sólo día sino muchos y de forma continuada aunque con ello nos arriesguemos a perderlo todo pero si no, no veo manera.

Rickard

César dijo...

Ferrán: Espero que la novela siga gustándote hasta el final. En cuanto a esas "constantes" de mis novelas... Hombre, es cierto que, si puedo, ambiento mis novelas en Madrid, porque es la ciudad que mejor conozco y todo me resulta más sencillo. Pero no todos mis protagonistas son huérfanos. Así de memoria, sólo recuerdo al prota de "La mansión Dax" y a Samuel Durango. Ah, y la prota de "El maestro oscuro" (sólo de padre). Y lo de los asuntos del pasado, pues sí, a veces, pero no en "El viajero perdido", o "La compañía de las moscas", o "La catedral"... Aunque sí, reconozco que la idea del pasado interfiriendo en el presente me parece muy sugestiva.

Eladio Lestrove: Por supuesto que no todos los políticos, ni todos los partidos, son iguales. Y tienes razón en que sustentar ese pensamiento no es más que hacerle el juego a la caverna. No obstante, la socialdemocracia se ha equivocado mucho y hay que decirlo para que rectifique.

Rickard: Hombre, creo recordar que la penúltima huelga general paró la reforma laboral del PSOE. En cualquier caso, comprendo lo que dices y en gran medida lo comparto. Las movilizaciones sociales son necesarias, pero insuficientes. Y mientras no se articule, el 15-M sólo tendrá un valor testimonial.

El problema es el inmenso poder que ha acumulado el PP; eso le hace "invulnerable" durante los próximos cuatro años. ¿Qué podemos hacer? Como comentaré en la próxima entrada, sólo se me ocurre intentar crear una plataforma ciudadana cuyo propósito último sea modificar la Constitución y el marco legal, sobre todo en lo que afecta al juego político.

¿Utópico? Quizá, y en otro tiempo séría sencillamente irrealizable. Pero ahora, con Internet, quién sabe...

Naeros dijo...

Lo peor de las ideas neocon es su moralina barata que cala entre la gente con tanta facilidad.

Parten de ideas que suenan bien para llegar a las conclusiones que quieren.

Ejemplo: Ser trabajador es bueno, el trabajo es necesario. Quien trabaja vivirá bien y tendrá dinero y lo disfrutarán sus hijos. Así que la gente que más trabaje tendrá más dinero.
Así que los ricos son la gente que realmente ha trabajado. No podemos quitarles el dinero que tanto esfuerzo les ha costado.

Etcétera, etcétera, etcétera.
Así hacen que la gente a quien perjudican sus políticas les vote y crea. Porque hablan de "sentido común", moralina barata.

Callpills Pharma Inc dijo...

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