lunes, julio 16

Mi canon de la cf (y 4)


Ha llegado el turno de los “Héroes” y el final de mi canon. ¿A quiénes me refiero con el término “Héroes”? Veréis, para establecer las dos partes en que he dividido este canon (Olímpicos y Héroes), he trazado una frontera: la calidad literaria. Con “calidad literaria” me refiero básicamente a: la prosa, la técnica narrativa y el diseño de personajes. Así pues, los Olímpicos serían aquellos autores que podrían competir en igualdad de condiciones (literarias) con los buenos escritores de literatura general (con los buenos, no necesariamente con los mejores). Son autores valiosos con absoluta independencia del género que cultiven.

Pero el mundo de las letras no acaba ahí, por supuesto. Además de la prosa, la técnica narrativa y el diseño de personajes existen otros valores. Por ejemplo, la imaginación, el desarrollo de tramas y argumentos o los conceptos brillantes. Además, como hablamos de un género literario, existen autores, quizá literariamente mediocres, que han aportado grandes hallazgos al género, haciéndolo evolucionar y contribuyendo a sustentar lo que vendría después. Esos autores deben ser contemplados si se quiere entender la cf. Y, qué demonios, además algunos son muy divertidos.


Los Héroes


Anderson, Poul (Estados Unidos 1926-2001). Nunca me gustó, la mayoría de sus novelas siempre me decepcionaron. Aún así, fue un autor muy prolífico y uno de los más populares en los años 50 y 60. Entre sus múltiples obras yo destacaría (con escaso entusiasmo) los relatos de Los Guardianes del Tiempo y la novela Tau Zero.


Asimov, Isaac (Rusia/USA 1920-1992). Muchos aficionados a la cf llegaron al género de la mano de Asimov. Yo no. De hecho, la mayor parte de las novelas de Asimov que leí, o intenté leer, durante mi juventud no me gustaron. Y es que Asimov, como escritor, dejaba mucho que desear. Cuentan que alguien, analizando su obra, se propuso enumerar las metáforas (y tropos en general) que había en ella. El resultado fue: cero. El propio Asimov dijo que para ser un escritor prolífico (él lo era y mucho) la clave está en corregir lo menos posible. Se le nota. No obstante, es el escritor de cf más famoso del mundo, fue un hombre inteligente y con sentido del humor y fue uno de los grandes pilares del género en sus inicios. Entre sus obras más prestigiosas suelen citarse Los propios dioses y El fin de la eternidad, pero yo me quedo con los títulos que constituyen el núcleo principal de su bibliografía: la trilogía de Las Fundaciones y la antología Yo robot.


Baxter, Stephen (Inglaterra 1957). No está mal su novela steampunk Antihielo. Es lo único suyo que he leído.


Budrys, Algis (Lituania/USA 1931-2008). Sólo he leído dos obras suyas y sólo una me interesó: la brillante novela El laberinto de la Luna.


Campbell, John W. (Estados Unidos 1910-1971). Es más conocido por su labor como editor al frente de Astounding. Desde ese puesto cambió la cf americana (lanzando a autores como Asimov, Simak o Heinlein) y controló el género durante una larga década (no siempre para bien). Su relato más reseñable (y el único suyo que conozco) es Who Goes There?, que fue llevado dos veces a la pantalla (El enigma de otro mundo, de Nyby/Hawks, y La Cosa, de Carpenter) y cuenta con una reciente precuela, The Thing, dirigida por Matthijs van Heijningen Jr.


Clarke, Arthur C. (Inglaterra, 1917-2008). Os juro que me encantaría haberle situado en el Olimpo, y que estuve a punto de hacerlo; pero, reconozcámoslo, Clarke tenía muchas limitaciones como escritor. No obstante, en sus mejores momentos podía llegar a ser más profundo, más filosófico, que la mayor parte de sus colegas. Clarke contemplaba el universo como si fuera un enorme misterio (en realidad lo es), pero no intentaba explicarlo, porque entendía que su inmensa belleza dependía precisamente de su naturaleza enigmática. Para él, el universo era lo numinoso, lo inabarcable, y en sus mejores obras lograba transmitir con gran intensidad esa sensación al lector. Su maravilloso relato El centinela es un buen ejemplo de esto. La mayor parte de sus novelas son entre malas y mediocres, pero cuenta con algunos títulos notables, entre los que destacaría La ciudad y las estrellas, El fin de la infancia y Cita con Rama (mi favorita). Además escribió un montón de buenos relatos, algunos tan famosos como Los 9.000 millones de nombres de Dios. Personalmente recuerdo con mucho cariño sus Cuentos de la Taberna del Ciervo Blanco. Sea como fuere, Clarke fue el autor que co-escribió con Kubrick el guión de 2001: Una odisea del espacio (basándose precisamente en El centinela), lo cual le otorga automáticamente un lugar en este canon.


Del Rey, Lester (Estados Unidos 1915-1993). Un escritor menor, pero algunos de sus relatos cortos son muy simpáticos.


Ellison, Harlan (Estados Unidos 1934). Fue el gran valedor de la New Thing en USA y enfant terrible del género, reputado antólogo (sobre todo por la más o menos rompedora antología Visiones peligrosas), así como guionista de cine y TV. Pero, sobre todo, es un gran (aunque desigual) autor de relatos cortos, entre los que destaco mi favorito No tengo boca y debo gritar.


Fast, Howard (Estados Unidos 1914-2003). Es más conocido por ser el autor de la novela histórica Espartaco (llevada por Kubrick a la pantalla). Lo que no muchos saben es que también escribió varias antologías de excelentes relatos cortos. Uno de ellos, La caja fría fría, se ha quedado grabado indeleblemente en mi memoria.


Galouye, Daniel (Estados Unidos 1920-1976). Creo que sólo tiene una novela reseñable, Mundo simulado (también conocida como Simulacrón 3). Se trata de un relato divertido y (en su momento) muy original, que fue llevado a la pantalla en 1999 con el título en español de Nivel 13. Quizá lo más interesante de esa novela es que se trata de una antecedente del ciberpunk.


Hamilton, Edmond (Estados Unidos 1904-1977). Un escritor muy pulp; es decir, imaginativo pero malo. Sólo hay un motivo para que lo incluya aquí: el sentimental. La primera novela de cf que leí, siendo un niño, fue Los reyes de las estrellas, de Hamilton. Entonces me encantó, pero es un texto malísimo. Ni se os ocurra leerle.


Kornbluth, Cyril (Estados Unidos 1923-1958). Sus mejores obras, con diferencia, son las que escribió con Frederick Pohl; especialmente la ya citada Mercaderes del espacio.


Kuttner, Henry (Estados Unidos 1915-1958). Kuttner suele ser valorado en el fandom por las obras que escribió en colaboración con su esposa, la también escritora Catherine L. Moore. Por el contrario, yo suelo preferir al Kuttner que escribía en solitario. Sólo tiene una novela, que no conozco, pero lo importante son sus extraordinarios relatos cortos, un puñado de joyas llenas de ingenio y talento. En particular, guardo un gratísimo recuerdo de su cuento El halo equivocado, una obra maestra del humor.


Laumer, Keith (Estados Unidos 1925-1993). He aquí otra de mis debilidades. Laumer es un escritor de segunda, lo reconozco; pero a mí me divierte muchísimo. En los 70 sufrió una apoplejía que le dejó medio paralizado y le condujo a la locura, arruinando su carrera y su vida. Una pena.


Leiber, Fritz (Estados Unidos, 1910-1992). Escribió por igual cf, espadas y brujería, fantasía y terror. Sus mejores obras quizá sean la serie Crónicas del Gran Tiempo y El planeta errante. En el campo del terror cabe destacar Nuestra señora de las tinieblas.


Martin, George R. R. (Estados Unidos 1948). Es mucho más conocido por su dedicación la fantasía heroica, pero comenzó su carrera escribiendo cf. Dentro de este género tiene dos novelas (una de ellas en colaboración) y varias excelentes antologías de relatos. En España, y entre varios de mis amigos, goza de gran prestigio su primera novela Muerte de la luz. Se trata de una obra notable (sobre todo por la ambientación), pero tengo un problema con ella. En el texto aparece un personaje, creo que se llamaba Arkin, que es descrito como cobarde, intrigante y carente por completo de honor. Un ser despreciable, vamos. Pues bien, el caso es que, a partir de un punto (hacia el final), creo que el único personaje sensato es precisamente Arkin. Toda la simpatía del narrador va hacia el prota, pero a mí ese prota me parece que se comporta como un gilipollas al no hacer caso a los inteligentes consejos de Arkin. Es decir: en esta novela estoy de parte del villano. Qué le vamos a hacer.


Oliver, Chad (Estados Unidos 1928-1993). Uno de los escritores de cf más olvidados. Leí un par de novelas suyas hace siglos y me gustaron (sobre todo, la titulada Sombras en el Sol), pero vete tú a saber qué me parecerían ahora. En cualquier caso, tiene una peculiaridad: era antropólogo y su cf estaba basada en la antropología. Algo muy poco frecuente en el género.


Shaw, Bob (Irlanda 1931-1996). Un escritor menor, pero agradable. Son interesantes sus relatos basado en el “cristal lento”, pero su obra más célebre es la excelente El palacio de la eternidad.


Sterling, Bruce (Estados Unidos 1954). Es uno de los padres del ciberpunk. Algunos de sus relatos cortos me gustaron, pero entonces leí su novela Islas en la red y me pareció tan insultantemente idiota que decidí tacharle de mi lista.


Sprague de Camp, Lyon (Estados Unidos 1907-2000). Un escritor menor que se dedicó sobre todo a la fantasía heroica. En el campo de la cf (y la fantasía a secas) escribió una serie de relatos cortos que trataban el género de forma juguetona e irónica. Un estilo que hoy ya casi no existe.


Tenn, William (Inglaterra/USA 1920-2010). Se dedicó durante muy poco tiempo a la cf, pero aún así escribió varias antologías de excelentes relatos cortos.


Van Vogt, A. E. (Canadá 1912-2000). Es un escritor muy, pero que muy malo, y además muy anticuado. Sin embargo, tiene dos peculiaridades que le hacen reseñable. En primer lugar, escribió la novela corta Destructor negro, que de un modo u otro inspiró dos sagas cinematográficas de cf: Star Trek y Alien. En segundo lugar, estaba como una cabra. Se tragaba cualquier teoría por absurda que fuese; o, mejor dicho, cuanto más absurda fuese la teoría, más se la tragaba. En concreto, se creyó hasta las cachas la Dianética, de Ron Hubbard (la base de la Cienciología), y la Semántica General, de Alfred Korzybski. Con estas chaladuras en la cabeza escribió una de sus obras más famosas, El mundo de los No-A (No-A significa “no aristotélico”). Pese a ser casi absolutamente incompresible, se trata de una novela fascinante, porque leerla es como entrar en la mente de un loco (su continuación, Los jugadores de No-A, es incomprensible sin el casi).


Varley, John (Estados Unidos 1947). Dos de sus primeros relatos me llamaron la atención: En el salón de los reyes marcianos y La persistencia de la visión. Luego leí su novela Titán y me pareció una gilipollez tan grande que no volví a leer nada suyo. Por lo visto, su obsesión es copiar el estilo de Heinlein hasta mimetizarse con él, lo cual, qué queréis que os diga, se me antoja una decisión más bien extravagante.


Vonnegut, Kurt (Estados Unidos 1922-2007). ¿Por qué sitúo aquí a este excelente escritor? Porque no estoy seguro de que sus obras más conocidas sean cf, aunque contengan muchísimos elementos del género. Creo que Vonnegut utiliza la cf como un recurso satírico, pero no intentando hacer género, sino usándola como metáfora o como contrapunto. Aunque puedo estar equivocado, claro, en cuyo caso trasladadle mentalmente al panteón olímpico. Lo que no muchos saben es que Vonnegut comenzó su carrera escribiendo relatos de pura y dura cf, y publicándolos en revistas del género. Recuerdo con cariño alguno de ellos, como Cuerpos inútiles, que leí en el número 6 de Más Allá. Tenían mucho encanto y por eso me parece imprescindible citar a Vonnegut.


Williamson, Jack (Estados Unidos 1908-2006). Probablemente el escritor de cf más longevo de la historia (estuvo en activo casi hasta su muerte). Y también un escritor claramente pulp, con lo algo bueno y mucho malo que eso tiene. Si le cito es casi exclusivamente por una de sus novelas, Los humanoides, que no es una maravilla pero tiene cierta profundidad temática, y es un clásico de la cf añeja.


Womack, Jack (Estados Unidos, 1956). Adscrito al movimiento ciberpunk. Sólo he leído una novela suya, Ambiente, que está bien, pero -en contra de la opinión general- a mí no me parece gran cosa.


Las justificadas ausencias.


Hay algunos escritores de cf muy conocidos que no incluyo ni entre los olímpicos ni entre los héroes. Y no solo porque me parezcan malos, sino también, y sobre todo, porque me irritan. Citaré sólo cuatro:


Herbert, Frank (Estados Unidos 1920-1986). Era un pésimo escritor; su prosa, rimbombantemente mala, resulta entre cómica y grotesca. Sin embargo, una de sus novelas, Dune, aparece siempre presidiendo (o casi) las listas de los mejores títulos de cf de todos los tiempos. Pues bien, Dune es su novela más legible, sí, y resulta incluso divertida, pero está tan mal escrita como el resto de sus novelas. De las continuaciones para qué hablar.


Card, Orson Scott (Estados Unidos 1951). Card es mormón. Por lo general, no creo que las ideas religiosas de los escritores deban necesariamente afectar a sus obras, pero... En fin, todas las religiones son absurdas, sí; pero las creencias que sustenta La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días resultan especialmente ridículas. Y Card está tan implicado en su iglesia que fue misionero en Brasil. ¿Influye eso en su obra? Pues creo que sí, sobre todo en los aspectos morales. Vamos, que Card es un reaccionario de tomo y lomo, y se le nota. Su novela más famosa, con diferencia, es El juego de Ender. Una fantasía de poder masturbatoria basada en una ética execrable. ¿Por qué digo esto? Quien quiera saberlo que lea el excelente artículo de John Kessel "Anatomía de un asesino inocente: intención y moral en El juego de Ender".


Niven, Larry (Estados Unidos 1938). Durante un tiempo, Niven fue un autor prestigioso en el seno del fandom, y no sé por qué. Su novela más famosa quizá sea Mundo anillo, que es un coñazo mal escrito, sin argumento ni interés. Y casi lo mismo puede decirse de su segunda novela más famosa, La paja en el ojo de Dios (escrita con Pournelle), añadiendo además que es larga hasta el tedio, facha y militarista. Niven es de lo peor que le ha pasado a la cf.


Brin, David (Estados Unidos, 1950). Si Niven me parece malo, Brin es aún peor. Infumable.


Bueno, pues estamos llegando al final. Dado que se trata de un canon personal, evidentemente está elaborado sin el menor afán completista. Faltan muchos nombres, sea porque no conozco su obra, o porque no tengo ninguna opinión formada acerca de ellos. Así pues, hay autores, quizá interesantes, que han quedado fuera. Por citar algunos: Michael Bishop, Barry Malzberg, John Sladek, Octavia Butler, Sheri S. Tepper, James P. Blaylock, Kim Stanley Robinson (de quien intenté leer Marte rojo, pero me pareció un coñazo),Connie Willis, Michael Swanwick, John Kessel, Keith Roberts, o Cory Doctorow.


Por último, insisto en que este canon, como todos los cánones de la cf, es profundamente injusto. Porque la esencia del género no está en las novelas (por muy buenas novelas de cf que haya), sino en los relatos cortos. Esto se debe, a mi entender, a tres razones. En primer lugar, a que la cf se ha nutrido tradicionalmente de autores diletantes surgidos del fandom, y por tanto con técnica narrativa deficiente. Pero lo cuentos, en su forma clásica, no necesitan demasiada técnica, así que es más sencillo que un autor mediocre escriba un gran cuento, que una gran novela. En segundo lugar, durante mucho tiempo el motor de la cf fueron las revistas, y en las revistas se publicaban, sobre todo, cuentos. Por último, la cf, como literatura especulativa, parte de la pregunta “¿qué pasaría sí...?”, lo cual genera con frecuencia relatos muy conceptuales. No obstante, muchas veces esos conceptos no dan para una novela, pero sí para un cuento. Por eso hay muchísimos cuentos que, pese a estar mediocremente escritos, poseen una gran fuerza (El centinela, de Clarke, sería un buen ejemplo). Así pues, hay muchísimos cuentos maravillosos de cf de los que no recuerdo ni el nombre ni el autor. Tendrían que estar en el canon, pero no están. Por eso, debería dedicar estos artículos al Autor Desconocido, que me hizo tan feliz como los más famosos, pero que no tengo la decencia de recordar.


Y ya está, se acabó. Espero que esto os haya servido de algo.

18 comentarios:

Anónimo dijo...

Pues sí, me ha servido, sobre todo para recordar dos novelas con las que disfruté mucho y que tenía un poco olvidadas: "El laberinto de la luna" de Algis Budrys y "¿Quién anda por aqui?" de Bob Shaw. También me gustaria aprovechar para reivindicar "Mundos de imperio" de Keith Laumer, sin duda la novela más divertida que he leído, junto con "Universo de locos" de Fredric Brown, sobre el tema de los universos alternativos.

Decir también que yo fui uno de los que se inició en la cf de la mano de Isaac Asimov. En mi caso pasé casi directamente de Verne a Asimov a través de la trilogía de la Fundación y ya qme quedé enamorado del género así que eso es algo que siempre le agradeceré y sus relatos sobre robots me parecen inconmesurables.

Me ha sorprendido entre los Héroes una ausencia de un autor de los clásicos, que no destaca precisamente tampoco por su calidad literaria pero que a mi en ocasiones me ha divertido mucho: Jack Vance, sobre todo sus series de "Tschai, el planeta de la aventura" y"Los valerosos hombres libres".

Por lo demás, poco puedo añadir salvo darte las gracias, una vez más por estas estupendas entradas que tantos, buenos momentos (literarios) me han hecho recordar.

Rickard

Anónimo dijo...

Por cierto, se me ha olvidado decir que yo disfruté y me divertí mucho con "Las sirenas de Titán" de Kurt Vonnegut que sí que creo que es pura cf.

En cambio ya no lo hice tanto con la más famosa "Matadero 5" que me pareció más rollo y de la que ya no tengo tan claro que sea puramente cf sino que, como dices más bien la utiliza como recurso satírico.

Rickard

Anónimo dijo...

Gracias por tu canon, Cesar. No comparto casi nada, pues mis escritores favoritos ( con todo lo de subjetivo que esto tiene) entrarían más en la categoría de heroicos ( incluso " mercenarios") que en la de olímpicos ( de hechos, mi poco tiempo libre hace que suela inclinarme por lecturas más ligeras antes que por clásicos de más renombre ...). En fin, sólo unos comentarios breves:

También hecho de menos al gran Jack Vance, para mi un genio y un gigante de la liga de los heróicos. Obras como la serie de los Príncipes Demonio deberían ser el libro de cabezera de los adolescentes de este pais ( jaja)

Comparto tu admiración por Arkin y la ambientación de Muerte de la Luz. Un libro melancólico y maravilloso. Otro gran personaje de esta novela es el feroz Janacek, prototipo del guerrero cínico de alma sensible ...

Mencionar una obra de Fantasía de Paul Anderson, que para mí es una Obra Maestra de la mejor espada y brujería de cualquier tiempo: la mítica " la espada rota", un prodigio de literatura intensa y ensimismad, de tragedia griega en un ambiente feérico y sangriento. También me gustó mucho, a pesar de su muy inferior valor literario, " Los Pasillos del Tiemp", con una historia de amor a tres bandas que se resuelve en una inolvidable paradoja temporal.

Uno que no te gusta; Moorcock, con quién me inicié en la literatura fantástica. Mal escritor, sí señor, pero capaz de las historias más divertidas como en la Nave de los Hielos ( con la que me gustaría perderme en el horizonte) o con Jerry Cornelius y su delirante visión de los años 60, y con quién me gustaría perderme en un barrio londinense lleno de clones de Mick Jagger.

Y mi vicio más inconfesable: Edgar Rice Burroughs. Mal escritor, pésimo constructor de tramas, capaz sólo de personajes acartonados e inverosímiles, comerciante de la literatura , y sin embargo, sin embargo ... cada vez que leo ( a escondidas) una de sus estúpidas historias: Jo-der, es como meterme un chute directo a mi inconsciente. La visión de un genio en los balbuceos de un autista, jaja.

Ah, yo sí recomiendo la lectura de Reyes de las Estrellas. Evidentemente hay cosas mejores que hacer, pero si tienes el vicio, no te la pierdas.

En fin gracias por tus comentarios, perdona mi chapa y un abrazo de un admirador ( en un par de meses, si mi tiempo y la crisis lo permiten me pondré ocn tu isla de bowen)
Victorderqui.

Samael dijo...

sigue faltando El Rebaño, y yo lo sigo recomendando, pero allá tú.

César dijo...

Rickard: Ya decía en el post que Laumer es una de mis debilidades. Y "Mundos de imperio" es, en efecto, una novela divertidísima. Respecto a Vance... bueno, ya hemos quedado que esto es un canon personal, y, qué quieres que te diga, Vance no solo me parece malo, sino también aburrido. En cuanto a Vonnegut, ya te digo que no lo tengo nada claro. "Las sirenas de Titán" es su novela más claramente de cf, sí, pero sigo teniendo la impresión de que no puede calificársele de "escritor de cf". Pero puedo estar equivocado.

Victorderqui: Bueno, si te fijas en los olímpicos verás que también los hay muy divertidos y ligeros, como Brown o Sheckley.

Mucha gente me ha hablado bien de "La espada rota", pero confieso que no la he leído. Vance, como ya he dicho, se me cae de las manos. Moorcock, pues no, no le pillo el punto. Y Burroughs, en fin, es un clasico añejo al que hace muchas décadas que no leo. Y a Hamilton le tengo mucho cariño, pero del mismo modo que se le tiene cariño a la primera novia: la añoras, pero jamás volverías con ella.

Por cierto, al hablar de Jack Williamson se me olvidó citar "La legión del espacio", una entrañable space opera que, sin duda, fue el germen de Star Wars.

Samael: Gracias, pero sería echarle mucho morro incluir uno de mis propios relatos que, además, no es una novela, sino un cuento.

Anónimo dijo...

Por cierto, Cesar, se me olvidó hacer constar que comparto tu admiración por Leiber ( a veces, un tanto amanerado y " rococó") pero capaz de Joyas como " El Gambito del Adepto", o la historia de Fafhrd y el Ratón gris cuando descienden a la Corte del Rey del Mar, o la novela de estos mismos personajes en que son miniaturizados para perderse en una trama a lo Dartagnan en un reino subterraneo de hombres-rata, que para mí es una fantasía felliniana apta para todos los tiempos, jaja.

También adoro a Williamson.Siempre aventurero e intenso. Es un valor seguro de la Aventura. Como esa joya a lo Simbad con elementos cifi que es Sangre Dorada, o con ese delirio psicoanalítico de " Más oscuro de lo que pensáis" con la brillante imagen de un Femme fatale desnuda a lomos de un dientes de sable en una solitaria y moderna carretera americana.

Y por cierto de Sterling me gustó mucho Cismatrix y la serie de cuentos que la complementan.... creo que es la primera vez en que se baraja la idea de lo posthumano en cifi ( ???)...

Bueno, gracias por la respuesta y un abrazo

victorderqui

Anónimo dijo...

De Burroughs me gustaban sus novelas de Tarzán. Hace poco, con ocasión del estreno de "John Carter" me leí "Una princesa de Marte" (que hacía años que tenía pero aún no había leído) y me pareció malísima, infumable, horrorosa.

A mi Leiber me gusta mucho tanto sus novelas de ciencia ficción como sus libros sobre Fafhrd y el Ratonero Gris, especialmente la novela a la que alude Victordequi "Las espadas de Lankhmar".

De Williamson me gusta mucho una novela que mezcla la ciencia ficción con el terror "Más oscuro de lo que pensáis", una de las mejores novelas sobre hombres lobo que he leído pero "La legión del espacio" la leí hace años y me pareció malísima, una mala versión de "Los tres mosqueteros" en plan cf cuyo único valor (relativo) es el de haber servido como base (también relativamente) para "La Guerra de las Galaxias".

De Jack Vance va para gustos. Yo también reconozco que escribe muy mal pero sí me divertí mucho con su serie de Tschai y con sus dos novelas cortas que ganaron el Hugo: "El último castillo" y "Hombres y dragones".

Por último, unos cuantos comentarios acerca de los autores "malos":

- Frank Herbert. Escribe mal, su estilo es tedioso y farragoso, lleno de larguísimas y plúmbeas digresiones y monólogos interiores... y sin embargo "Dune" me gusta e incluso añadiría que sus dos continuaciones. El resto de su obra es infumable especialmente ese engendro titulado "Dios emperador de Dune". y de las continuaciones peseteras perpetradas por su hijo mejor no hablar...

- David Brin. Me pasa lo mismo. Me divertí mucho con "Marea estelar". Me parece un space opera muy entretenido basado además en una premisa que no deja de ser un puro mcguffin pero es sólo para aquellos a los que les guste el space opera (y ya sabemos que a César no le gusta, precisamente). Del resto de su obra mejor no hablar, especialmente de ese rollo llamado "Navegante solar".

- Larry Niven. Aquí, en mi opinión ya no hay nada que se pueda salvar. Yo fui inacapaz de terminar tanto "Mundo anillo" (aún no sé que le ven a este libro, que además de malo posee los personajes extraterrestres más estúpidos de toda la historia de la cf) como "La paja en el ojo de Dios". Pero no deberíamos tampoco olvidarnos de su compañero de tropelías Jerry Pournelle, autor de esos dos bodrios sin paliativos titulados "El mercenario" y "El soldado".

- Orson Scott Card. Me reconozco culpable de haber disfrutado (y recomendado) en su momento con "El juego de Ender" y "La voz de los muertos" (con esta un poco menos). pero claro, luego llegaron sus continuaciones, los bodrios de Alvin Maker, Niños Perdidos... En cualquier caso, aparte del más que cuestionable sustrato ideológico de "El juego de Ender", parece que todo lo que publica hoy es basurilla directamente.

Rickard

Cristian García Álvarez dijo...

Es una lástima que se termine el canon, pero como dices, es de estilo personal y no podía durar eternamente. Agradezco que hayas compartido tu opinión y gustos con nosotros.

Como mencionas, has leído muchas obras de este género (algunas interesantes, otras no tanto) y parece que conoces el estilo de cada autor mejor que ellos mismos.

Quiero finalizar dándote las gracias a ti y a tu 'Fraternidad de Babel' por orientarme un poco acerca de este tema y encaminarme un poco a la buena cf.

PD: Ya he terminado de leer 'El hombre en el Laberinto', sinceramente espectacular (aunque el final me pareció escaso, es de esos libros que no quieres que terminen), ahora imagino el pensamiento que tenía Silverberg sobre el futuro cuando lo escribió.

Anónimo dijo...

Aunque tiene obras más reputadas ("Muero por dentro", "La torre de cristal", "Tiempo de cambios"...) a mí los dos libros que más me gustan de Robert Silverbers son, precisamente, "El hombre en el laberinto" y una divertidísma novela de viajes en el tiempo titulada "Por el tiempo".

Rickard

César dijo...

Cristian: Me alegro de que te haya gustado "El hombre en el laberinto"; sería un fallo imperdonable por mi parte recomendarte algo y que no te gustase. Ahora, si te apetece, puedes seguir explorando el apasionante mundo de la cf.

Rickard & Victorderqui: La cf de Leiber me parece irregular, con algunas obras notables y muchas mediocridades. Respecto a su fantasía épica, como no me gusta el género apenas la conozco.

Williamson tiene alguna que otra obra interesante, como "Más oscuro de lo que pensáis", pero, al igual que me sucede con Hamilton, es un autor demasiado pulp para mi gusto. Y Vance... ya no es que me parezca que escribe mal, es que me aburre.

Silverberg me gusta mucho, pero reconozco que siento especial debilidad por "El hombre en el laberinto". Aunque, vaya, creo que no he leído "Por el tiempo". Menudo fallo; tendré que subsanarlo.

A Card dejé de leerle hace muchísimo. Y es curioso, porque no creo que sea un mal narrador. Ahora bien, sus temas, sus historias y, por supuesto, su ideología, me echan p'atrás. No he leído nada de lo último que ha publicado (entendiendo por "último" los últimos 20 años), pero creo que su novela "Imperio" es facha hasta decir basta.

Arcadi dijo...

Hace poco releí Las estrellas mi destino , y tras leer las entradas anteriores de César he vuelto para echar un vistazo a algo que él había señalado , y que a mí , tan despistado como siempre , se me había pasado por alto .
La genialidad con la que Silverberg apuntaba rasgos que son muy distintivos de nuestro mundo " de ahora mismo" y que me temo que van aa ir a más .
La debilidad de las clases dominantes por la estética retro que sirve para remarcar las diferencias de clase .
La ostentación de poder mediante la recuperación y exaltación de formas arcaicas y claramente autoritarias .
La Reacción , vamos : criados con librea , palafraneros y carruajes a sangre en un mundo de teletransportación activa y univeral.
¿ No os suena ?

Anónimo dijo...

"Las estrellas mi destino" es de Bester no de Silverberg pero ambos son muy buenos.

En una anterior entrada sobre este canon César recomendó "Bill, heroe galáctico" de Harry Harrison, que es muy divertida, pero no quería desaprovechar la oportunidad de recomendar otra obra que también me gusta mucho de este autor. Se trata de "¡Hagan sitio! ¡Hagan sitio!", novela en la que se basó una de mis películas de cf favoritas, "Soylent Green. Cuando el destino nos alcance", aunque ambas, novela y película, difieren en unos cuantos aspectos.

Rickard

César dijo...

Arcadi: Bester, en efecto, fue uno de los autores de cf que mejor adivinaron por dónde iba a ir la sociedad. En "Tigre, tigre" hay además una crítica implícita al machismo imperante allá por los 50. De hecho, en esa novela aparecen un par de fascinantes personajes femeninos de gran carácter, independencia y fuerza, algo muy inusual en aquella época.

Rickard: Vi la película, pero no he leído "¡Hagan sitio! ¡Hagan sitio!", lo siento.

Alfonso Junquera dijo...

Esperaba que en alguna parte de tu canon saliera Connie Willis para saber que opinabas de su obra. Ha ganado un monton de premios y parece que tiene unos cuantos libros buenos pero aun no he leido ninguno.

Tambien hecho de menos a Lois McMaster Bujold, que aunque sus novelas tienden al folletin si que creo que aporta buenas ideas expecialmente en Ethan de Athos y En Caida Libre.

Juanma dijo...

Islas en la red sigue siendo el único libro que he estado a punto de tirar a la papelera de la mala hostia que me entró. De hecho, un amigo mío llegó a hacerlo; en mi caso, me limité a matar a la protagonista en un cuento mío ("El hombre del Quinto Centenario"). Lo mejor de Sterling, en efecto, son sus cuentos, así como su personalidad influyente.

William Tenn es un señor muy reivindicable, igual que Henry Kuttner. Habría que reeditar sus cuentos en condiciones, con traducciones inteligibles, y tal, y más de uno y más de dos críticos lo considerarían uno de los acontecimientos del año, con independencia del género.

Con Bob Shaw me descojoné leyendo ¿Quién anda por ahí?. Humor y aventuras de las buenas.

Muerte de la luz es una de mis novelas de cabecera, más que nada por la ambientación y porque me parece que tiene uno de los dos o tres finales más brutales del género (junto con Solaris y Ubik). Pero, en lo que a cf se refiere, me quedo con los cuentos de Martin ("Una canción para Lya" y "Los reyes de la arena", por ejemplo).

Mi Clarke favorito también es Cuentos de la Taberna del Ciervo Blanco, aunque tiene muchos cuentos buenos, y un par de novelas brillantes, aunque me temo que El fin de la infancia haya envejecido mal. Tengo curiosidad por releer Cita con Rama, que es el ejemplo que suelo poner para explicarle a los profanos lo que es el sentido de la maravilla.

De Varley hay una novela tan buena como inencontrable: Y mañana serán clone. Los cuentos del principio están muy bien ("La persistencia de la visión" e "Incursión aérea", que yo recuerde), y el momento en que dije basta fue El Globo de Oro, ahí ya me harté de ramalazos heinleinianos, y desde entonces paso de él y me leo directamente a Heinlein, que era más divertido y vivaz, y necesitaba trescientas páginas menos para contar la misma historia.

Yo a Vonnegut lo subiría de categoría, aunque sea por Matadero Cinco y Las sirenas de Titán.

Justo ayer tuve un enconado debate con un amigo por culpa de Orson Scott Card y La voz de los muertos, que a mí me gusta más que El juego de Ender porque me parece que el tema del complejo de culpa y el perdón de los pecados está muy bien llevado, y él la aborrecía precisamente por la insistencia de Card en el tema. Dejé de leerlo a raíz de El cofre del tesoro, que se sale en todas las escalas de literatura masturbatoria, aunque Un planeta llamado Traición y Maestro cantor eran majas: todavía no se lo tenía creído, ni le había dado el punto evangelizador que lo ha convertido en un autor insoportable, solo un punto por encima de L. Ron Hubbard.

De Connie Willis intenta leerte los cuentos, que salieron en Ediciones B, y te pueden servir como toma de contacto. Si no te aburre, pasa a novelas breves como Remake y Oveja mansa.

Como estoy muy desconectado, no te puedo aconsejar nada de cf de esta década, pero si quieres leer algo relativamente reciente, dale una oportunidad a Kelly Link (muy buena autora de relatos, los tienes en Seix Barral), ya sacamos un cuento suyo en Gigamesh, creo que en el mismo número en que iba tu ensayo sobre las palatales serbocroatas y la lengua de los elfos.

Por aquí se ha citado La espada rota como obra destacable de Poul Anderson, y lo suscribo. En Gigamesh íbamos a sacar un cuento suyo "medieval" cojonudo, "The Tale of Hauk", no sé si lo habrán editado ya en algún otro lugar, pero merecía la pena, y mucho.

César dijo...

Alfonso Junquera: He leído muy poco de Willis, así que no tengo ninguna opinión formada. En cuanto a la Bujold... la verdad es que lo que conozco de ella no me interesa nada, lo siento.

Juanma: Totalmente de acuerdo con lo que dices de Tenn y Kutner. Son dos de los autores de cf más injustamente olvidados. Y si por algo se caracteriza el género es por olvidar a sus mejores autores.
Respecto a Vonnegut, sí, tienes razón. Aun así, me sigue costando mucho considerar que, por ejemplo, "Matadero cinco" sea cf. Pero "Las sirenas de Titán" sí que lo es, aunque... no sé, no del todo. Creo que Vonnegut es un escritor inclasificable.

A Card, sencillamente, le detesto. Pero estoy de acuerdo contigo en que "La voz de los muertos" es más interesante que "El juego de Ender".

Tomo nota de Kelly Link. Voy a ver si me agencio hoy mismo su "Magia para lectores"

Anónimo dijo...

entonces que es lo que te ha gustado?

Blogger dijo...

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