miércoles, julio 25

Series





Últimamente han concluido dos series que, en cierto modo, fueron los arquetipos quizá más populares de esta edad de oro de la ficción televisiva: Mujeres desesperadas y House. La primera tuvo una sensacional primera temporada donde, en clave de comedia/culebrón/drama, se diseccionaba la basura y la hipocresía que se ocultan tras la aparente placidez de la clase media acomodada. Narrada en off por una muerta, por una suicida, la trama se centraba en descubrir los secretos de todos y cada uno de los personajes, sobre todo el mayor de ellos: por qué se mató Mary Alice Young, la vecina perfecta con una vida perfecta. Concluida esa línea argumental, la serie derivó hacia territorios cada vez más retorcidos y surrealistas. Wisteria Lane se convirtió en la zona residencial más abarrotada de gente rara de todo occidente. Lo cual tenía su gracia, para qué negarlo. Lamentablemente, conforme se retorcía, la serie también empezó a escorarse hacia el sentimentalismo y la moralina, algo que se me antojaba un tanto irritante. En cualquier caso, Mujeres desesperadas, en sus mejores momentos, fue una serie original, adictiva y muy, muy, muy divertida.

En cuanto a House, ¿qué voy a deciros, si ya sabéis que es una de mis debilidades? Sus detractores objetan que era una serie repetitiva. Caso clínico raro-House y su equipo deliberan-Prueba/error varias veces-Genial idea de House y caso resuelto. Y es cierto, ése era el esquema básico. Pero a mi modo de ver, esa plantilla era en realidad el lienzo sobre el que se dibujaba lo verdaderamente interesante de la serie. También es cierto que la séptima temporada navegó un tanto a la deriva, con esa relación entre House y la doctora Cuddy que no conducía a ninguna parte. Y reconozco que la serie ya acusaba el cansancio de una vida demasiado prolongada.


No obstante: 1) El personaje de House se ha convertido en un arquetipo. 2) Algunos capítulos son obras maestras de la TV. Por ejemplo, Tres historias o La cabeza de House y El corazón de Wilson, que además también son verdaderos experimentos narrativos. 3) Es una de las series en abierto que más se ha atrevido a trasgredir tabúes. 4) Jamás se traicionó al personaje; House ha sido House en todo momento. 5) Se ha cerrado con uno de los más bonitos finales que he visto; lleno de ternura, pero absolutamente fiel al espíritu de la serie. Podría seguir, pero da igual. Por todo esto, y por muchas cosas más, considero que House es una de las mejores series de TV de todos los tiempos.


Otra serie que finalizó, de hecho antes que las otras dos, ha sido Médium, protagonizada por Patricia Arquette. Creo que ya os he hablado de ella. Allison DuBois, esposa y madre de tres hijas pequeñas, trabaja para la fiscalía en virtud de su don para comunicarse con los espíritus a través de sueños. Así pues, tres géneros unidos: fantástico, policíaco y comedia familiar. Y muy armoniosamente unidos, añado. Lo que hizo de esta serie una pequeña joya fue, entre otros factores, la calidad de unos guiones que perseguían constantemente la originalidad. El problema de mezclar el género policíaco con el tema de la videncia es, precisamente, la videncia, pues introduce un factor arbitrario, un as en la manga, para resolver los casos, algo que va en contra de la naturaleza deductiva del thriller. Es hacer trampa. Pero en Médium, los sueños de Allison no siempre eran lo que parecían, y muchas veces se convertían en enigmas en sí mismos. En otras ocasiones, las videncias de la protagonista se manifestaban de formas tan inesperadas como originales (una canción que no para de sonar en la mente de la prota, o unas gafas que le permiten ver el tiempo de vida que le queda a la gente, por citar dos entre muchas otras).


En cuanto a la parte de comedia familiar, resultaba muy divertida, con ese marido comprensivo, pero progresivamente harto de los dones de su esposa (y de despertarse en mitad de la noche sobresaltado a causa de los sobresaltos que los sueños causan en  su mujer), y esas hijas, tan reales, que poco a poco van demostrando que han heredado los poderes de su madre (para desesperación nuevamente del marido). Hablando de esas niñas, cabe citar a la divertida María Lark –en el papel de Bridget, la hermana mediana-, una niña feúcha pero con un increíble desparpajo, y la progresión de Sofía Vassilieva –Ariel, la hermana mayor-, que promete ser una excelente actriz. En fin, que Médium es una serie muy recomendable, aunque su episodio final, por desgracia, no pudo ser más inadecuado. Y es que Médium siempre tuvo un suave tono de comedia (ésa era parte de su gracia), pero los guionistas, empeñados en cerrar la serie de forma inolvidable, convirtieron su final en un dramón de tomo y lomo. Error y traición al espíritu que animaba esta notable ficción televisiva.


Ahora iba a hablar de más series, pero es que hay demasiadas. En lo que a mí respecta, aparte de las tres que acabo de citar, durante el último año he seguido las siguientes series: Mad Men, Homeland, American Horror Story, Boardwalk Empire, The Big Bang Theory, Juego de tronos, Sherlock, El mentalista, Spartacus (sí, ya lo sé, es una macarrada; pero me lo paso bomba), Loui, Black Mirror, PanAm (una gilipollez que, por algún ignoto motivo, me hipnotizaba), The Killing, The River, The Walking Dead... y seguro que me olvido de más de una. A eso hay que añadir las series que veo de vez en cuando, como Los Simpson o Modern Family, y las series que empecé a ver, pero a los pocos capítulos mandé al infierno, como Alcatraz o Falling Skies. Más las series antiguas que tengo en DVD.


Vamos, que veo muchas series. Empiezo a pensar que demasiadas. Porque seguro que más de un merodeador, si es que queda alguno adherido al semiderretido asfalto de la ciudad, me dirá, escandalizado, que cómo es que no sigo tal serie o tal otra. Y la respuesta es muy sencilla: porque aparte de ver series de TV, también me gusta leer, ir al cine, charlar con los amigos, jugar al backgammon o al reversi, viajar, cotillear libros en las librerías, estar con mi familia, ver algún ocasional partido de fútbol (sólo del Madrid o de la Roja), visitar exposiciones o museos, comprar chorradas o, sencillamente, tumbarme sobre mi adorado sofá y no hacer nada. Todo eso, por supuesto, aparte de currar.


Así que seguro que me pierdo un montón de magníficas series, y lo lamento. Me reconcomo pensando que no he visto Downton Abbey, o Los Tudor, o Rockefeller Plaza, o The Wire, o Doctor Who, o A dos metros bajo tierra... Pero, demonios, es que hay tal sobreabundancia que se corre el riesgo de empacho. No cabe duda de que vivimos una auténtica edad de oro de la ficción televisiva.


Ahora bien, si eso es así, ¿dónde están las aportaciones españolas? Porque todas las series que he mencionado son anglosajonas (aunque hay dos basadas en producciones de Dinamarca y de Israel). ¿Y en España qué? Porque, que yo recuerde, hubo un par de comedias que no estaban mal, como las primeras temporadas de Siete vidas y Aquí no hay quien viva. Y Crematorio era técnicamente impecable, aunque a los guiones les faltaba un hervor. Y me han dicho que ¿Qué fue de Jorge Sanz? vale la pena. Y Pulseras rojas la ha comprado la ABC, pero como no he visto ni un fragmento de capítulo, ignoro qué tal es. ¿Y qué más? Porque todo lo que me viene a la cabeza son cosas como Los protegidos, Águila roja, Amar en tiempos revueltos, El barco, Hospital Central o biopics ridículos, como el de Letizia y el príncipe.


¿Por qué los españoles, salvo honrosísimas excepciones, somos tan mediocres a la hora de hacer cine, tanto para la pequeña pantalla como para la grande? Y no estoy hablando de los técnicos, ni de los actores; ni siquiera de los realizadores, sino sobre todo de los guionistas y, de rebote, de los productores. ¿Por qué se nos da tan mal la ficción cinematográfica? Bueno, supongo que hay muchos motivos (entre ellos la ausencia de una industria sólida), pero creo que parte de culpa la tiene nuestra triste tradición narrativa, que del siglo XVIII para acá ha sido (salvo excepciones) entre mediocre y paleta. Aunque a veces me pregunto si no sabemos narrar o si es que no tenemos nada que decir.

32 comentarios:

Cristian García Álvarez dijo...

Es cierto que tanto las series como las películas españolas están perdiendo popularidad o simplemente no gustan entre la sociedad. Sinceramente creo que esto va a ir a peor, ya que a los guionistas españoles les resulta difícil encontrar temas novedosos, impactantes o poco inusuales; y este es el resultado, muy pocas películas contienen una dinámica diferente, es más, hace tan sólo unos cuantos años la tendencia se basaba en un humor pintoresco y en las famosas escenas del Oeste.

Como bien dices, las series también están perdiendo motivación, excluyendo casos como los que has mencionado. Opino que estamos abusando de las buenas series (dos ejemplos son 'Hospital Central' y 'Cuéntame como pasó), que causaron gran sensación, pero han seguido con la trama hasta tal punto que resulta bastante cansado.

Quisiera terminar con una recomendación: César, observo que eres una persona que prueba con todo tipo de categorías (humor, historia, medicina...) y te animo a indagar un poco en el mundo de las curiosidades. En el canal 'Xplora' encontrarás varios apartados, espero que te animes y les eches un vistazo.

PD: Al hablar de 'House' me has hecho recordar a tu último cuento de Navidad :)

Jose Antonio del Valle dijo...

Yo creo que la edad de oro de las series españolas estuvo en los 80-90 (más 80 que 90). Ahí están: Turno de oficio, anillos de oro, brigada central, incluso verano azul, la huella del crimen, etc, seguro que me dejo unas cuantas. Series con muy buenos guionistas (tu hermano entre ellos por lo que contaste por aquí), directores y actores, que creo que se tomaban más en serio a sí mismas. Me parece que en la actualidad el problema de no saber si la van a cancelar en la primera emisión pesa demasiado, mucho más que en EEUU supongo que por cuestión de presupuestos más que nada.

En la lista de las que te faltan yo pondría Breaking Bad, por cierto.

Samael dijo...

Desde luego hay más series de las que suponía.

Yo creo, respondiendo a tu última cuestión, que en España no se hacen buenas series, no sólo por la ausencia de buenos guiones, sino por culpa de otra cosa crucial en una serie, que hace que sea vistosa o tragable, aún cuando el guión sea flojo o normalucho. Me refiero a la pasta, y la pasta se ve también en la realización, en la producción, en los medios empleados. Recuerdo haber visto hace muchos años, un capítulo de una serie española que me pareció lo más triste que he visto en mi vida, pero no era culpa del guión. Me di cuenta de que todo me llegaba a los ojos de forma triste, con una realización tediosa, una puesta en escena sin nada de brillo y una producción que parecía hecha por escolares. Escenas sin ritmo, sin cambio de planos, manteniendo la cámara anclada al suelo durante eternidades, con una textura barata, y con los personajes pasando por delante de la cámara sin ningún juego.
Era como grabar una obra de teatro, sin aplicar los recursos del lenguaje cinematográfico, que hace que lo visual nos enganche, o nos aburra.
Así, no hay guión que resista.

Naeros dijo...

Una de las pegas que veo yo a las series españolas es que da la impresión de que todas quieren agradar a todo el mundo.
Ves un capítulo y vas viendo todos los arquetipos: el chaval travieso, la adolescente rebelde, el joven acomplejado, el maduro familiar, los abuelos chochos...
No sé, una cosa es que una serie sea coral y otra que no tenga un objetivo. Da la impresión de que sólo se atreven a hacer series de situación. Incluso los capítulos que he visto de otras series supuestamente más atrevidas (como Hispania, que tiene una fotografía estupenda pero nada más) parece que intentan buscar los personajes que han triunfado antaño.

Eladio Lestrove dijo...

No mezclemos las series y el cine, los problemas son muy distintos -y en gran medida opuestos-.

El problema principal de las series españolas es que deben llegar a un share enorme. Mientras una serie yanqui con un share bajísimo es un éxito -porque tienen casi trescientos millones de televidentes- para que una serie española "triunfe" debe hacer un share enorme. Y eso significa que debe "llegar" a todo el mundo. El "target" se convierte en algo tan amplio que se dispersa. A los guionistas les dicen que se debe incluir un personaje masculino que esté bueno para que le guste a la adolescente, otro para la gente de mediana edad, un desnudo femenino para el adolescente masculino y un gay simpático para el sector homo. Si planteas una serie transgresora, de esas que le va a gustar sólo a un tres o cuatro por ciento de share te echan a patadas. Pero son esas series que empiezan enganchando a poca gente las que consiguen llamar a muchos.

Esto lo aprendí al poco tiempo de trabajar en el audiovisual: cuando haces algo, ten claro a quién se lo cuentas y céntrate en ese "target". Lo que harás valdrá para ese sector del público y también para muchos más, pero si lo haces al contrario, si quieres crear algo para todo el mundo, que contente a todos, que les guste a todos, y que explique lo que todos quieren, la habrás cagado: no vale de nada.

Y este es un axioma que se cumple en todo: desde documentales (ten claro a quién se lo estás contando) hasta publicidad institucional (si haces algo para vender hórreos a Noruega, es posible que te valga para vender barcos a Australia, pero si te planteas que sirva para todo y para todos desde el principio, no consigues nada. Ya lo decían nuestros antiguos: quien mucho abarca poco aprieta).

Sobre el cine, hablaremos otro día. Que me lanzo y no paro. Saludos.

Anónimo dijo...

Yo también soy un seriófilo. Durante toda mi vida lo he sido y actualmente mi DVDteca personal consta de unas 43 series más o menos entre clásicas (las más antiguas son “Alfred Hitchcock presenta” e “Historias para no dormir”) y modernas (la más actual es “Juego de Tronos”). Todas ellas en DVDs originales, ninguna bajada de internet (y mis discusiones con mi mujer me cuesta). Entre ellas hay de todo aunque con una clara predominancia entre las series de corte cienciaficcionero/fantástico y las de género histórico. Lo que no hay son dos géneros: comedia y cualquier serie que trate sobre lo que yo llamo “colectivos profesionales”. Es decir que no tengo series de médicos (eso incluye a House), abogados, policías, periodistas, etc. Es una manía mía, no me gustan qué se le va a hacer. No me gustan tampoco, en general, las series con episodios autoconclusivos, que pueden alargarse con temporadas hasta el infinito (para mi una serie que pase de las 5 temporadas ya es demasiado larga) y prefiero aquellas que tienen un arco narrativo concreto y cuyos episodios se basan en el "continuará". Esa es otra de las razones por las cuales suelo preferir las miniseries, de una sola temporada, a las demás y como ejemplo pongo a algunas de mis series clásicas favoritas: “Yo Claudio”, “Reilly, as de espías”, “Shogun”, “Marco Polo” o, entre las modernas, a “Hermanos de Sangre”, “Roma” (aunque ésta fueron dos temporadas en realidad) o “Jekyll”. ¡Ah! Y soy un fan de “Dr. Who”.

Rickard

Anónimo dijo...

Dicho lo cual paso a la segunda cuestión que plantea César: ¿por qué los españoles somos tan mediocres a la hora de hacer ficción televisiva? Siempre que se plantea este tema en los foros sale a relucir la cuestión del presupuesto, que si no tenemos dinero ni medios en relación con los americanos o los británicos, etc. etc. Francamente, todo eso me parecen zarandajas y echar balones fuera. Las razones creo que son otras y, en mi opinión podrían resumirse en tres:

- Las presiones de las productoras televisivas. Como ya se ha dicho, cuando hacen una serie en España se trata de contentar a todo el mundo, a todo el público y eso es un error. El tratar de gustar a todos, obteniendo una cuota de pantalla lo más amplia posible es lo que hace que una serie acabe cayendo en los tópicos más deleznables y en personajes que son puros clichés y estereotipos (para mí uno de los casos más sangrantes es el de “Aída”). Además se busca el éxito inmediato, desde la primera temporada, sin tener en cuenta que una serie es algo de más largo recorrido y que a veces le cuesta una segunda temporada asentarse, encontrar su tono exacto y su público y a muchas series ni siquiera se les da esa oportunidad.

- Por otro lado, yo creo que si no se hacen mejores series es, francamente, porque no se sabe. No es tanto cuestión de presupuesto sino de puesta en escena y la mayoría de las series españolas tienen una puesta en escena acartonada, no se sabe cómo hacer un buen plano, ni elegir buenos ángulos de cámara, son estáticas, un rollo. Les falla la iluminación. Si a ello sumamos que los guiones no destacan por su calidad y que el nivel actoral suele ser bastante penoso… (¿dónde coñ… les enseñan interpretación a toda esta hornada de nuevos jóvenes actores?) pues ya tenemos el resultado. Uno de los casos más sangrantes es el de, por ejemplo “Hispania”, una serie que a priori lo tenía todo para ser una maravilla y que, a causa de todo lo anterior acaba siendo totalmente ridícula por culpa de una pobre puesta en escena, unos guiones lamentables y unas interpretaciones a cual peor. Por no hablar de lo de “Toledo” o cómo coger a un excelente actor como Juan Diego y lograr la peor (y más ridícula) interpretación de su vida (pero claro, con ese guión y esa dirección de actores…). Con estos precedentes (y a juzgar por algunas imágenes que ya se habían filtrado) la verdad es que casi me alegro de que no se haya llegado a estrenar “Isabel” esa prevista serie sobre el reinado de los Reyes Católicos.

Rickard

Anónimo dijo...

- Por último, si a todo lo anterior, sumamos la exagerada duración de la mayoría de los episodios de las series españolas no extraña que la mayoría acaben resultando un plomo insufrible. ¿Cuántas series extranjeras hay cuyos episodios superen la hora de duración? La media de un buen episodio televisivo para que no resulte cargante es de unos 45’ (5 minutos arriba o abajo más o menos). Sólo hay una excepción que es la de la excelente “Sherlock”, cuyos episodios duran hora y media pero es eso, una excepción y más que episodios son casi telefilmes, por eso cada temporada sólo consta de 3 episodios. Sin embargo, ¿cuánto duran la mayoría de los episodios de las series españolas? La mayoría superan la hora cuando no son incluso ¡de hora y media! Eso es una barbaridad. Y el caso es que no sé por qué eso es así. Cómo si no se explica también que cojamos una serie de éxito extranjera como “Life on Mars” (que es británica), que ya habían adaptado los americanos también con éxito, y vayamos nosotros y la convirtamos en un flagrante fracaso que no duró más de una temporada ¿eh? Pues claro, si coges un guión que está pensado para 40 minutos (que es lo que duraban los episodios en la serie original) y lo transcribes tal cual pero haciéndolo durar 20 minutos más, y a eso le sumas una realización mucho peor y una interpretación de Ernesto Alterio que parecía que estaba dormido en todos los episodios… ¿qué consigues? Sí, señores: la fórmula exacta para convertir un éxito en una cagada. Y eso por no hablar del resto de los múltiples (y fracasados) intentos de adaptar series de éxito americanas a la española, llegando incluso a tropezar ¡¡2 veces!! en la misma piedra (sí estoy hablando de “Las chicas de oro”, caso que sería de risa si no fuera porque es para llorar).

Pero no siempre fue así y como muestra dos ejemplos sacados de mi DVDteca: hace poco me compré (y ya he visto) “El conde de Montecristo”, una serie española del año 69 que recordaba de mi más tierna infancia (yo la debí ver en una reposición que hicieron en el 76), en blanco y negro, dirigida por Pedro Amalio López e interpretada por Pepe Martín. 17 episodios de unos 20 minutos de duración cada uno que me he tragado en un suspiro. Hay que ver qué bien está adaptado el libro, qué buenas interpretaciones por parte de todos y, a pesar de la escasez de medios, qué bien rodada está.
La otra serie española que quería mencionar es “Los desastres de la guerra”, la serie que sobre la Guerra de Independencia, Juan Martín “el empecinado” y Goya dirigió Mario Camus e interpretaron (entre otros) Sancho Gracia y Paco Rabal. Una serie que podría pasarse sin rubor por cualquier clase de historia de la ESO, bien documentada, bien dirigida y bien interpretada. Y hay que ver con qué imaginación suplen la falta de medios, cómo recrean la batalla de Bailén con apenas unos poco extras y caballos y un buen uso de la niebla para lograr un efecto más que aceptable.

En fin, el tema da para más pero temo haberme enrollado ya más de la cuenta. Lo siento.

Rickard

Anónimo dijo...

- Por último, si a todo lo anterior, sumamos la exagerada duración de la mayoría de los episodios de las series españolas no extraña que la mayoría acaben resultando un plomo insufrible. ¿Cuántas series extranjeras hay cuyos episodios superen la hora de duración? La media de un buen episodio televisivo para que no resulte cargante es de unos 45’ (5 minutos arriba o abajo más o menos). Sólo hay una excepción que es la de la excelente “Sherlock”, cuyos episodios duran hora y media pero es eso, una excepción y más que episodios son casi telefilmes, por eso cada temporada sólo consta de 3 episodios. Sin embargo, ¿cuánto duran la mayoría de los episodios de las series españolas? La mayoría superan la hora cuando no son incluso ¡de hora y media! Eso es una barbaridad. Y el caso es que no sé por qué eso es así. Cómo si no se explica también que cojamos una serie de éxito extranjera como “Life on Mars” (que es británica), que ya habían adaptado los americanos también con éxito, y vayamos nosotros y la convirtamos en un flagrante fracaso que no duró más de una temporada ¿eh? Pues claro, si coges un guión que está pensado para 40 minutos (que es lo que duraban los episodios en la serie original) y lo transcribes tal cual pero haciéndolo durar 20 minutos más, y a eso le sumas una realización mucho peor y una interpretación de Ernesto Alterio que parecía que estaba dormido en todos los episodios… ¿qué consigues? Sí, señores: la fórmula exacta para convertir un éxito en una cagada. Y eso por no hablar del resto de los múltiples (y fracasados) intentos de adaptar series de éxito americanas a la española, llegando incluso a tropezar ¡¡2 veces!! en la misma piedra (sí estoy hablando de “Las chicas de oro”, caso que sería de risa si no fuera porque es para llorar).

Pero no siempre fue así y como muestra dos ejemplos sacados de mi DVDteca: hace poco me compré (y ya he visto) “El conde de Montecristo”, una serie española del año 69 que recordaba de mi más tierna infancia (yo la debí ver en una reposición que hicieron en el 76), en blanco y negro, dirigida por Pedro Amalio López e interpretada por Pepe Martín. 17 episodios de unos 20 minutos de duración cada uno que me he tragado en un suspiro. Hay que ver qué bien está adaptado el libro, qué buenas interpretaciones por parte de todos y, a pesar de la escasez de medios, qué bien rodada está.
La otra serie española que quería mencionar es “Los desastres de la guerra”, la serie que sobre la Guerra de Independencia, Juan Martín “el empecinado” y Goya dirigió Mario Camus e interpretaron (entre otros) Sancho Gracia y Paco Rabal. Una serie que podría pasarse sin rubor por cualquier clase de historia de la ESO, bien documentada, bien dirigida y bien interpretada. Y hay que ver con qué imaginación suplen la falta de medios, cómo recrean la batalla de Bailén con apenas unos poco extras y caballos y un buen uso de la niebla para lograr un efecto más que aceptable.

En fin, el tema da para más pero temo haberme enrollado ya más de la cuenta. Lo siento.

Rickard

Anónimo dijo...

Encima mi último comentario ha salido repetido. Cuestión de mi ratón supongo. En fin, César, espero que borres lo repetido y me disculpes, una vez más, por el rollo.

Rickard

Estigia dijo...

Me sorprende que te haya gustado Mujeres Desesperadas. La verdad es que yo tuve que hacer un esfuerzo por ver el final, para saber como acababan la vida de esas cuatro mujeres de las que me encariñé en la primera temporada.

Y qué decir, te doy la razón en todo nuevamente, sobre todo en lo de la moralina: no solo la meten, sino que no la acaban de concretar, y esto se hace evidente en la última temporada. Pero, salvando eso y algunas chapuzas argumentales (que crecían más y más hacia el final, por ejemplo, lo irreal que ha acabado siendo un personaje tan fuerte como Bree) puedo decir que me gustó bastante esa serie.

Un saludo César

Anónimo dijo...

La verdad que yo creo que hay buenos guiones seguro (o posibilidad de hacerlos), pero que no los llevan a producción porque la falta de rentabilidad hace que los dejen aparcados, y a la postre, si sabes que no hay rentabilidad para tal tipo de guiones, pues no los escribes. Es una pescadilla que se muerde la cola.
Otra diferencia es el coste. Un capitulo de "amar en los tiempos revueltos" te cuesta 45.000 €, y uno de House 400.000 € o más. No hay productora española que se atreva con algo así. Si en EEUU hacen 40 series, algunas son mediocres, otras son buenas y otras son malas (falling skies, por ejemplo, un leño insoportable). Y para que tengan éxito de audiencia, quieren llegar a todos los públicos, luego tb es otro error.
Y por otro lado, es más barato alquilar una serie extranjera que producir una española...fijaos en Cuéntame o Águila roja, eran éxitos, y las han quitado por el coste. Y eran éxito seguro en audiencia.

Mazarbul

Anónimo dijo...

...es un poco como la CF. ¿por qué no escribes Cesar CF más a menudo?. Por una simple respuesta: rentabilidad, al margen de que te salgan novelas mejores o novelas peores o buenas; simplemente no hay rédito al esfuerzo de hacerlo (no te compensarían las ventas). Pues yo creo que con los guiones y las series igual.
Mazarbul

Anónimo dijo...

Me gusta saber que eres aficionado a las series y que coincido contigo en unas cuantas.Lo que a mí me pasa es que rara vez las veo con orden y en su momento.Por ejemplo,recuerdo que cuando emitieron en su día Doctor en Alaska yo no la vi bien y no me gustaba,no entendía nada...pero después hubo alguna reposición y ya le pillé el tranquillo hasta el punto de divertirme mucho.
Comparto contigo el gusto por Mujeres Desesperadas,con la que me pasó lo mismo,ahora la estoy viendo según la dan por las tardes,pero no he llegado a la temporada final... Y Medium me ha gustado siempre,sin saber el motivo,pues algunos capítulos eran flojos y forzados...quizás el encanto de la familia Dubois y su vida cotidiana tan normal mezclada con lo extraordinario es la clave.
César,yo te recomiendo muchísimo Dowton Abbey (un placer para los sentidos y la inteligencia) y A dos metros bajo tierra (engancha como te dejes)
Menciono algunas que he visto recientemente y que me han gustado: Mad Men (que tú mencionas)
The good wife, Weed (una enloquecida historia de una viuda que se da a la venta de hierba)y me ha gustado mucho Homeland. Las que no me van son las de fantasía,no acabo de entrar en ellas,no me interesa lo que me cuentan.
En cuanto al tema de las series españolas yo creo que las ha habido buenas y sigue habiendo,lo que pasa,como se dice en los comentarios,es que a veces no se les da oportunidad de ser conocidas. Recuerdo una relativamente reciente,Guante Blanco,que a mí me encantó pero solo emitieron el primer capítulo y luego el resto los dejaron en la página de RTVE...me pareció muy bien hecha,muy digna,divertida,con sorpresa final y buenos intérpretes. Y de las antiguas recordemos Farmacia de guardia,que tuvo mucho éxito,Juncal,Los gozos y las sombras,Turno de oficio...y otras muchas. Creo que el problema de nuestras series es una combinación de todo lo dicho por los merodeadores,a veces es una mala interpretación,o la falta de medios,o un mal guión...o todo junto...y sobre todo,que cuando una serie tiene éxito se la estira como un chicle (caso de Cuéntame o Aida) hasta agotarla,o le salen imitaciones que no tienen gracia (La que se avecina)...Ah,y qué decir del éxito que han tenido Los misterios de Laura,que también es muy digna y Gran reserva,con grandes actores que da gusto ver cómo trabajan.
Me ha parecido interesante esta entrada y tomo nota de las sugerencias que nos das tú,César,y las de los comentarios...alguna veré,si puedo....Un saludo de AURORA BOREAL

Anónimo dijo...

Al margen de que un capítulo de “Amar en tiempos revueltos” cueste 45.000 euros y uno de House cueste 400.000 euros no creo que sea cuestión de presupuesto. Habrá que tener en cuenta también qué parte de ese presupuesto de las series anglosajonas se va en lo que cobran las estrellas de esas series que no será lo mismo que cobren los actores españoles, digo yo. Pero, como digo no creo que sea cuestión de dinero. De hecho, “Amar en tiempos revueltos”, aunque a mí no me guste, me parece una serie bastante digna porque creo que tiene muy claro el público al que se dirige teniendo en cuenta su franja horaria, tiene un guión y unos diálogos que no están mal y tiene unas interpretaciones más que decentes. Y ahí está como prueba el tiempo que ha logrado permanecer en pantalla.

Evidentemente, si se tiene un gran presupuesto mejor que mejor pero, en mi humilde opinión, una buena serie luce también sobre todo debido a una puesta en escena elegante y dinámica, con buenos planos y buenos ángulos de cámara; una buena iluminación y fotografía (¡qué mal están iluminadas y fotografiadas la mayoría de las series españolas! Si todos los decorados cantan un huevo como decorados es, en gran medida debido a esa fotografía); unos buenos guiones con unos buenos diálogos, ágiles, rápidos e ingeniosos y unos buenos actores que parezcan naturales y no que estén recitando unos papeles aprendidos de memoria (y de esto también andamos escasos). Y por supuesto, un buen manejo del tempo televisivo teniendo en cuenta las pausas publicitarias y demás (un episodio de 60 minutos con lo que duran las pausas publicitarias en España se hace eterno y no digo ya si dura más de eso).

Por otro lado, creo que las productoras deberían centrarse menos en conseguir el máximo share de pantalla de forma inmediata y centrarse más en un producto de calidad que pueda ser vendido en el extranjero de forma que recuperen la inversión. Creo que ahí está la clave. Muchos de los productos que se hacen son demasiado localistas y deberíamos centrarnos más en hacer un productos vendible y que pueda ser contemplado sin rubor en otra televisiones extranjeras. Yo creo que ahí está la clave, en la venta al exterior. Sólo cuando nos centremos en ese punto podremos hacer series rentables lo que les permitirá después a las productoras contar con más presupuesto.

No es una entelequia, se puede hacer y como muestra un ejemplo de una serie excelente, excelentemente realizada, excelentemente interpretada y procedente de un país cuya economía va tan mal como la nuestra o peor y que, por tanto, no creo que cuente con muchos más medios que nosotros a la hora de realizar series. Me estoy refiriendo a la maravillosa y excelente “Roma criminal” de Italia. Si no la habéis visto ya os lo estáis perdiendo y, todos esos que hablan del dinero y dicen que aquí no se puede veréis lo que sí se puede hacer.

Y ya que estamos, ¿por qué no realizar más series en régimen de co-producción con otros países? Dejo esta pregunta ahí en el aire.

¡Ah! Y yo no creo que César no escriba cf precisamente porque no sea rentable pero bueno, eso ya lo aclarará él…

Rickard

Anónimo dijo...

Por cierto, a mí no me gustaba nada “Mujeres desesperadas” (pero nada nada) ni “Médium” pero eso es cuestión de gustos. Y “House” reconozco que es muy muy buena, a pesar de lo repetitivo de su esquema argumental (a mi hijo mayor le encanta), pero ya os he dicho lo que me pasa acerca de las series de médicos y otros colectivos profesionales… (manías mías).

En cuanto a las series que estoy siguiendo actualmente, ahí os comento algo por si también estas recomendaciones le pueden servir a alguien:

- Juego de Tronos. Qué voy a decir yo que soy un ardiente fan de los libros de Martin. Una excelente adaptación de unos libros, a priori muy complicados de adaptar por su complejidad y enorme galería de personajes (aunque también eran libros muy televisivos por otro lado). Mi serie favorita actualmente y lo mejor que se está haciendo ahora en la tele. No por casualidad es de HBO, claro.

- Sherlock. Probablemente lo mejor que se está haciendo en TV hoy día junto con “Juego de Tronos”. Merito de unos excelentes guiones y de sus creadores de Mark Gatiss y Steven Moffat quienes, no por casualidad están también detrás de esas dos joyas que son “Dr. Who” y “Jeckyll”. Tampoco es cuasualidad que sea de la BBC una cadena que suele ser sinónimo de calidad y que mima mucho sus productos (no como pasa aquí con las cadenas patrias).

- Spartacus. No te avergüences por seguirla, César. Yo confieso que también es mi placer culpable. Y no hay que compararla con Roma ni exigirle la misma verosimilitud porque yo creo que las dos series juegan a dos cosas distintas y está muy bien que sea así. Spartacus no engaña a nadie en cuanto a lo que es y sus pretensiones ¡Y qué coñ…! Es muy divertida.

- True blood. Otro de mis placeres culpables, lo confieso. A pesar de ser cada vez más bizarra no sé cómo lo hace para mantenerme cada vez más enganchado. La serie favorita de mi mujer (a lo que no es ajeno el plantel de estupendos maromos que pululan por la serie: el vampiro sueco, el hombre lobo cachas…).

- Los Borgia. Una vez terminada la excelente “Los Tudor” ésta ha tomado su relevo. Bien hecha y me encanta Jeremy Irons como el papa Alejandro Borgia. De momento está bien. Veremos como continua en su 2ª temporada.

Unas cuantas que he dejado de seguir o estoy a punto de dejar:

- Fringe. Una serie que empezó muy bien como una nueva puesta al día de “Expediente X” pero a la que estoy a punto de abandonar casi al final de la 2ª temporada harto de ver como marean tanto la perdiz sin llegar a ningún sitio. Ya me tomaron el pelo una vez con “Perdidos” y una segunda vez no, por favor. Como no mejoren las cosas…

- Los muertos vivientes. Algo parecido. La empecé a seguir con mucho interés e ilusión (también era un fan de los comics en que se basa) pero me desenganché de ella aburrido a mediados de la segunda temporada. Reconozco que tengo que volver a ella a darle una segunda oportunidad a ver…

- American Horror Story. Lo intenté, de veras que intenté que me gustara pero nada, no me enganchó. Y mira que tenía ganas de ver por fin una buena serie de terror y eso que reconozco que mala no es pero… Supongo que un día de estos le daré una segunda oportunidad.

Para terminar, solo quería decir que ni siquiera el hecho de ser un genio en el cine o ser americano y disponer de unos megapresupuestos te salva de hacer unos pestiños infumables en TV. Me estoy refiriendo tanto a “Fallen skies” como a “Terranova” esos dos bodrios pergeñados por Steven Spielberg y que abandoné a los poco capítulos (y creo que han sido debidamente canceladas).

Rickard

Jose Antonio del Valle dijo...

Yo me he tragado la temporada de AHS enterita, pero reconozco que se han pasado tres pueblos con la cantidad de cosas que pasan en esa casa y dejan al hotel Overlook a la altura de un tranquilo pueblo de Albacete. El problema que le encuentro es que no es verosimil (dentro de lo verosimil que puede ser una historia de fantasmas) que se queden en la casa después de lo que les pasa solo en el primer capítulo, ni arruinados ni nada. Yo me voy debajo de un puente si fuera menester, pero no me quedo.

Anónimo dijo...

Por cierto, que acabo de releer mis comentarios y he visto un palabro horroroso "predominancia", jajaja. ¡Qué horror! Evidentemente quería decir "predominio". Perdón por el palabro.

Rickard

Anónimo dijo...

Al hilo del post, echadle un ojo a esta película:
http://www.lageneraciondepio.com/info.html
Al parecer ha costado 13.000 € solamente, sin recibir ninguna ayuda ni subvención pública o privada, nadie ha cobrado, y han tardado 4 años en rodarla. Luego de terminarla no las han incluido en ningún festival y ninguna distribuidora la ha querido mover...el caso es que al parecer no esta mal (yo aún no la he visto, pero me parece un esfuerzo más que loable). Al final han decidido estrenarla hoy 27 de julio por internet gratuitamente.
Al margen de valoraciones, hay gente que se lo curra contra viento y marea....
Mazarbul

CorsarioHierro dijo...

Bueno.
House me gustaba por reflejar bien el día día cotidiano del médico en plan si necesito una pastilla no me lo voy a comprar en la farmacia, me la llevo del trabajo.
En realidad, House me gustaba por ser Peter Parker (hubo un momento que interesaba más lo que le pasaba a Peter que lo que hacía de superhéroe). Ver como maduraba y/o evolucionaban los personajes.
Y cuando House se ponía a fastidiar y de curioso para averiguar cuestiones personales de su equipo, en el fondo los hacía para ayudarles a mejorar como persona.

En cuanto a medium me llamaba la atención que el policía y el fiscal dieran por bueno sus videncias pero no le creyeran muchas veces: "¿El malo Fulano, máximo donante del Gobernador? Imposible." Pese a que demostraba tener razón una y otra vez.

Como serie española, casi que sólo veo "La que se avecina" me cae bien y resulta que les encanta a los alumnos.

Big Brother dijo...

¿PanAm? ¿Tú?
Que duro es, a mi edad, tener que replantearse la relación con el único hermano que me queda

Big Brother dijo...

¿Spartacus?
Eso tiene más explicación: hay mucho salidillo por ahí que se quedó con las ganas de verle la pechuguilla a Lucy Lawless haciendo de princesa guerrera (y pelín sáfica) en "Xena" (espantosa serie, por cierto, pero ella estaba reventona total)
Al fin, aunque algo macilentas, nos muestra sus méritos pectorales haciendo de Lucrecia.
Por todo ello... perdonado.

Anónimo dijo...

Yo creo que el problema es que no hay sitios en España donde puedan formarse buenos profesionales, no sólo guionistas sino también todos los profesionales necesarios para hacer una buena serie (actores, coordinadores de vestuario, técnicos, productores, etc.). Todas las cadenas subcontratan la creación de series a productoras externas para abaratar costes y la mayoría de las veces el proceso empieza con un directivo al que se le ocurre la "brillante" idea de turno, o que encarga copiar un formato extranjero para adaptarlo a la audiencia española con vergonzosos resultados (Damages = Motivos Personales, Cheers = Ídem, etc.). Partiendo de esos presupuestos, la mayoría del dinero asignado por la cadena se va en contratar a una estrella con tirón, o un rostro conocido aunque no tenga ni puta idea de actuar (Ana Obregón, te miro a ti), que sirva de banderín de enganche a los espectadores. Las migajas son para el resto de apartados y la situación no puede ser más desalentadora: profesionales a los que se paga por contrato de obra que se renueva cada X meses aunque lleven varias temporadas haciendo el mismo trabajo en la misma serie, horas extra que no se pagan, contratos que se firman en servilletas de papel, condiciones de seguridad inexistentes, etc. ¿Y así queremos hacer un producto en condiciones? Hay más. Salvo dos o tres habas mal contadas, la mayoría de cursos, seminarios y talleres de guión que se imparten en este país son una excusa tramada por cuatro charlatanes para sacar el dinero a jóvenes incautos que buscan su primera salida profesional, las supuestas prácticas en productoras consisten en llevar cafés a los rodajes y hacer fotocopias, eso cuando no son directamente un timo, ("¡Eh, que yo en la publicidad ponía que HEMOS ENVIADO becarios a la productora tal, no que vayamos a enviarlos este año! Que en el pasado TRABAJAMOS con ellos, pero como la Comunidad Autónoma ha cortado la subvención dicen que este año ya no nos piden más gente, que teneros currando gratis sin que los jefes del tinglado saquen tajada no es plan. Revisa los tiempos verbales, colega, que aquí no te prometimos nada."). Por supuesto todo esto lo descubrirás DESPUÉS de haber soltado la pasta, claro, nunca te lo dicen antes. Y lo mismo para las academias de interpretación: a menos que tu profesora se llame Cristina Rota, y te apellides Bardem, lo tienes J-O-D-I-D-O hasta para que se lean tu currículum. Eso sí, Kiko Rivera dice que es actor y aquí a callarse todos que luego se te marca cifras de dos dígitos en el share aunque no sepa hacer la O con un canuto.

Mientras el chiringuito que tienen montado Vassile y Carlotti no salte por los aires la ficción televisiva en este país no va a despegar nunca, y más ahora que TVE está en proceso de ser desmantelada. Como en tantos otros campos, nos toca emigrar fuera en busca de mejores aires.

César dijo...

Uff... cuántas y cuán largas opiniones. No me veo con ánimos de contestarlas una por una. En general, estoy de acuerdo con todo lo que decís sobre las razones de la baja calidad de las series españolas. Con tres matizaciones:

1. No creo que en el pasado se hicieran en España series mucho mejores que las de ahora. Sí miniseries y sí adaptaciones. Es decir, sí que antes se producían mejores dramatizaciones que ahora. Pero, ¿series multitemporada? Porque "Curro Jiménez" era un truñete, igual que lo eran "Farmacia de guardia" o "Verano azul", que en el mejor de los casos no pasaban de mediocres.

2. La escasez de pasta para la producción no tiene por que jugar en contra de la calidad del resultado final (a veces, incluso sucede al revés). Por citar un ejemplo, la famosísima serie "Yo Claudio" se rodó con cuatro duros... y toneladas de talento.

3. Entiendo todos los motivos que dais para explicar la falta de calidad de nuestras producciones televisivas, y los comparto. Pero, aun así, sigo preguntándome por qué, aunque sólo sea por cumplir el porcentaje de la Ley de Sturgeon, no aparece ninguna serie española de cierta calidad.

"Crematorio" demostró que en España se pueden producir series con una elevadísima calidad técnica en todos los aspectos (dirección, actuación, fotografía, puesta en escena, todo impecable). ¿Qué es lo que fallaba? La historia de partida; o, mejor dicho, la estructura y el acabado de esa historia. Es decir: la narrativa.

CorsarioHierro: Tienes razón; en "Medium" siempre me parecieron absurdas las dudas del fiscal y del policía. Pero coño, ¿es que tanto les costaba darse cuenta de que Allison siempre ténía razón? Con todo, la serie es una delicia.

Rickard: Pues mira, a mi The Walking Dead me ha ido interesando cada vez más; sobre todo la segunda temporada, que todo el mundo tilda de morosa, pero que a mí me parece estupenda. Lo que pasa es que esa serie no va de zombis, sino de supervivencia.

American Horror Story comenzaba muy bien, pero al final se iba por peteneras. Más que una casa encantada, parecía un club de fantasmas excéntricos. Aun así, tenía momentos excelentes.

Estoy de acuerdo contigo en que "Juego de Tronos" y "Sherlock" son de lo mejor que se está emitiendo ahora en TV. Y "Mad Men", amigo mío. Es una maravilla.

Big Brother: Pues sí, hermano, lo confieso: me vi enterita la primera y última temporada de PanAm. ¿Por qué? Ni yo mismo lo sé, porque mira que era una idiotez, pero había algo en ella que me mantenía atado a la pantalla. Nadie es perfecto.

Respecto a "Spartacus"..., la verdad es que jamás vi un episodio entero de "Xena", así que escaso interés tenía en verle la pechuguilla a Lucy Lawless. No, "Spartacus" incide directamente en mi sistema límbico, en mi parte más primitiva. Sexo, violencia casi gore y testosterona a raudales, todo ello sin el menor prejuicio, con total desfachatez. El gañán que hay en mí se lo pasa bomba con esa serie.

numael dijo...

Dos comentarios:
- Medium. Cuando leí por ahí que había una 7ª temporada ya me pareció forzado. La serie tenía un cierre estupendo en el último capítulo de la 6ª. Luego leí como acababa el último capítulo y decidí directamente obviar toda la 7ª temporada. Para mi la serie se cierra en la 6ª con ese maravilloso capítulo final, la última temporada como si no existiera.
- Juego de Tronos: Pereza enorme me está dando la 2ª temporada, solo equiparable a la que me da volver a los libros. Todavía tengo esperando Festín de Cuervos pero me tendría que releer por lo menos el 3º antes por culpa de mi memoria de pez, y francamente, hay muchos libros por leer y la vida es muy corta...
- A pesar de los años transcurridos (o precisamente por ellos) mi serie favorita sigue siendo Doctor en Alaska. De vez en cuando saco algún DVD al azar de cualquiera de las temporadas y me veo del tirón tres o cuatro capítulos, y no me cansan.

Juanma dijo...

No he visto la última temporada de Medium, pero estábamos bastante enganchados. Lo que a mí me tenía arrebatado de la serie, aparte de Patricia Arquette, era ese tonillo a lo caspa setentera, ese homenaje continuo e indisimulado al Brian De Palma de pelis en plan Vestida para matar o Doble cuerpo; vamos, al Brian De Palma al que le daba por copiar descaradamente a Hitchcock y no moría en el intento. De hecho, la cabecera de Medium es muchísimo más que un homenaje a las de las películas de Hitchcock. Y Bridget y Joe son adorables como personajes, con momentos que remiten a Embrujada y demás comedias familiares "con gente con poderes psíquicos". Es una homenaje a la serie B como la copa de un pino.

House se me hizo larga al final, y supongo que todo el interés de la última temporada estribaba en ver hasta dónde podía degradarse House, o quién lo iba a matar (mi favorita era Park). El giro final está bien, aunque no tengo claro quién es Thelma y quién es Louise. ;) Pero, como dices, es un arquetipo, y resulta difícil saber cómo va a arreglárselas Hugh Laurie para escapar del personaje. (De momento, acaba de sacar un disco, lo que no sé si es bueno, malo, o todo lo contrario.)

Lo de las series españolas supongo que va por modelos. Si siguen el modelo de comedia castiza, pueden salir cosas divertidas. Siempre defenderé Aquí no hay quien viva como una de las mejores series de los últimos años, aunque La que se avecina es tan más de lo mismo que acaba aburriendo. Pulseras rojas quiero verla, aunque sé que se me va a poner mal cuerpo, por la temática.

Con Boston Legal me lo he pasado muy bien. El final emotivo no le anda a la zaga al de House, y el dúo William Shatner-James Spader es una puñetera bomba. La manera en que juegan con la cuarta pared narrativa no es de este mundo.

Saca tiempo de donde sea, menos de la familia y la escritura, e intenta ver The Wire. Es una narración prácticamente perfecta.

Juanma dijo...

En cuanto al tema pasta en series españolas, está visto que cuando ha habido buenos guiones y mucho dinero se han producido grandísimas series, como Los gozos y las sombras, Fortunata y Jacinta o Cañas y barro. Vaya, todas adaptaciones literarias. Vaya, todas de los años setenta. U_U

macabroyfunesto dijo...

No soy seriófilo, pero Californication me ha enganchado. No soy adicto al sexo, ni creo que vaya de eso. Todos mis amigos han visto Lost "Perdidos" y se han pasado horas hablando de ella mientras yo no podía aportar nada. No la vi. Como no vi casi ninguna de las series que habéis comentado. Para mí, House es una serie perfecta, y Californication, a su estilo, también. Alguien ha visto algo de esta serie? Quizá sea porque me he enamorado de Natascha McElhone, la mejor mirada de la televisión que he visto en mi vida.

César dijo...

macabroyfunesto: Yo sólo he visto un episodio de Califonicatión (creo que el primero) y me pareció estupendo, así que compré la primera temporada en DVD y ahí la tengo, esperando su turno. Es que, demonios, hay muchas más buenas series que tiempo para verlas. De acuerdo en que Natascha McElhone es una mujer extraordinariamente atractiva; la vi por primera vez en la película "El show de Truman" y me fascinó.

macabroyfunesto dijo...

Pues a mi parecer es muy buena. He sido criticado porque dicen que va de sexo, pero insisto que no creo que ése sea el tema principal, para nada. Y lo de Natasha..en el Show de Truman apuntaba maneras, aquí desata todo tipo de pasiones internas que resultan contraproducentes al subir tus espectativas en busca de la mujer de tu vida.
Por cierto, soy Gonzalo, que ahora estoy con Leonís.
Uso el blog que tengo (o tenía) con dos amigos para que suban un par de visitas y cuando entremos, de vez en cuando, nos suba también la autoestima. Está muy abandonado, fue una idea de hace 3 años que se quedó ahí. Funcionaba bien, no sé qué pasó. No hay excusas, somos unos "desgraciaos".

Anónimo dijo...

Pues ayer vi el primer episodio de "Isabel" y, contrariamente a lo que esperaba, no está nada mal. Correctas interpretaciones (salvo un par de excepciones), un guión decente (sin echar cohetes pero al menos no da vergüenza ajena), un buen uso de los exteriores (aunque los decorados interiores necesitan un repaso) y una correcta narración de las intrigas palaciegas de la Castilla de la época. Vamos, que históricamente no es para echarse las manos a la cabeza al extremo de como lo era "Hispania". Veremos que tal continúa.

La que no vi fue "Imperium". ya salí demasiado escamado de "Hispania". A pesar de que aprovechen los decorados de "Roma" no me apetece verme una serie de romanos procedente del mismo equipo que perpetró el truño de "Hispania" y que, además, se trata de una historia totalmente inventada sin ninguna verosimilitud histórica.

Rickard

Blogger dijo...

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