jueves, mayo 7

¡Podemos!




            Un amable merodeador me pidió hace tiempo que diera mi opinión sobre Podemos, el partido de Pablo Iglesias. He tardado en responder porque aún no tenía nada claro el asunto; sigo ahora sin tenerlo del todo claro, pero sí lo suficiente para apuntar algunas ideas. Como Podemos es, además de otras cosas, un fenómeno mediático, de momento voy a usar mi experiencia de publicitario para tratarlo como si fuera una cuestión de marketing. Porque lo es: marketing político.

            Hace cuatro años se hizo evidente que, dentro del panorama político español, se había abierto un “nicho de mercado”. Es decir, que había un nutrido grupo de personas cuyas necesidades no estaban cubiertas por la oferta usual del mercado. En concreto: muchos votantes, descontentos con la situación política del país y desencantados de los partidos tradicionales, no tenían a quién confiar su voto.

            ¿Por qué hace cuatro años? Porque fue en mayo de 2011 cuando surgió el movimiento de protesta llamado 15-M, poniendo en evidencia que ciertas necesidades socio-políticas no estaban satisfechas para gran número de electores. En realidad, ese nicho de mercado existía desde hace mucho tiempo, antes incluso de la crisis, pues gran número de electores votaban a los partidos tradicionales porque no tenían otras alternativas viables, pero lo hacían casi siempre no a favor, sino a la contra, y tapándose la nariz al depositar su voto. Lo que pasa es que ese nicho, antes, no era lo suficientemente numeroso ni, sobre todo, activo. Al llegar la crisis, el nicho se amplió y se dinamizó, generando, como señal más perceptible, el 15-M.

            Pero el 15-M nunca ha sido un movimiento articulado, capaz de generar un oferta política por sí mismo, sino tan solo una señal de advertencia. Sin embargo, la naturaleza y el mercado odian el vacío, de modo que el vacío existente en la oferta política no ha tardado en ser llenado por dos organizaciones –éstas sí articuladas- de nuevo cuño. La primera en irrumpir fue Podemos, un nuevo partido liderado carismáticamente por el politólogo y polemista mediático Pablo Iglesias.

            De modo que Podemos es el nuevo producto. Y como todo producto que se lanza, lo primero que hizo fue ponerse a prueba en un mercado reducido (lo que en  mercadotecnia se llama “test market”): las elecciones europeas de 2014. El éxito fue contundente, generando unas expectativas de ventas extraordinarias. De modo que Podemos se está preparando para lanzarse al mercado nacional.

            Ahora bien, ¿qué clase de producto es Podemos? Su origen está en el partido Izquierda Anticapitalista, una escisión de Izquierda Unida propiciada por antiguos militantes de la Liga Comunista Revolucionaria. Más tarde, en enero de 2014, el movimiento se articuló en torno al manifiesto Mover ficha: convertir la indignación en cambio político, firmado por una treintena de intelectuales. Así pues, en su origen Podemos fue un partido neo-marxista radical.

            Al convertirse en partido, Podemos se basó en tres acciones: 1. Crítica frontal a la actuación de los partidos del establishment (PP y PSOE). 2. Encumbramiento de un líder mediático. 3. Una serie de propuestas populistas de imposible cumplimiento (como el impago de la deuda o la renta básica).

            Precisamente ese último punto, las propuestas populistas, se convirtió en uno de los primeros problemas de la formación, porque incurría en uno de los defectos más nocivos en que puede caer la publicidad: el overpromise. Es decir, prometer cosas que el producto no puede hacer, lo que a medio plazo deriva en una pérdida de credibilidad de la marca. Así que rápidamente Podemos se puso a rebajar el alcance de sus promesas, o más bien a situarlas en un terreno vago e indefinido. Pero había otro problema: su éxito en las europeas (unas elecciones que los votantes perciben como de segunda clase), y su posterior crecimiento en las encuestas, se debió al eco despertado entre todos los descontentos con la actual situación política (que eran y son muchos), y por eso su naturaleza radical no solo no era nociva, sino que resultaba atractiva para quienes deseaban protestar contra el sistema. Sin embargo, en lo que respecta a las elecciones locales y generales las cosas son distintas. Sencillamente, hoy por hoy un partido de extrema izquierda no puede conseguir el poder en España, porque no cuenta con el suficiente respaldo electoral. Puede alcanzar cierta cota de poder, puede convertirse en un partido bisagra, pero no ser la formación dominante.

            Ante ese problema de marketing, la cúpula dirigente de Podemos tomó dos decisiones: cambiar el producto y cambiar el discurso de venta. Para ello se basó en tres acciones estratégicas:

            1. Hasta ahora, el debate político se establecía en base a la dicotomía derechas-izquierdas. Podemos rompe esa dialéctica y crea una nueva: los que mandan (la “casta”) y el pueblo (cuya representación es Podemos). De ese modo, el partido se declara transversal y, por tanto, abierto a votantes de todo el espectro político. Así pues, su propuesta política no se basa en el progresismo frente al conservadurismo, sino en la honestidad y la regeneración frente a la desvergüenza y corrupción de la casta dirigente.

            En publicidad, se denomina “grupo objetivo” (target group) al conjunto de consumidores a quienes va dirigido determinado producto (por ejemplo, el grupo objetivo de Tampax son mujeres de entre, digamos, 14 y 40 años, urbanas, de clase media, etc.). Cada producto tiene su propio target group que jamás es el total de los consumidores (ningún producto es para todo el mundo). Para ampliar el target hay que cambiar el producto o cambiar la percepción que los consumidores tienen del producto. Podemos está haciendo ambas cosas.

            2. A finales del año pasado, cuando Podemos presentó el borrador de su proyecto económico, Pablo Iglesias declaró que su modelo eran las democracias nórdicas. Es decir, que Podemos se declara socialdemócrata.

            Eso significa que Iglesias no pretende en realidad ser absolutamente transversal (eso es imposible). Podemos está fagocitando los votos de Izquierda Unida (y sus cuadros) sin necesidad de atacar a esa formación (que ofrece una imagen anticuada e inoperante). Gran parte de su target vendrá también de los desencantados del PSOE. Pero para alcanzar el poder, necesita a los votantes de centro, que rechazan las propuestas radicales. Así que Podemos decide ofrecer un imagen más moderada, vinculándose a posiciones socialdemócratas (precisamente ese viaje al centro ha sido, supuestamente, el motivo de la dimisión de Monedero).

            En resumen, el target group que persigue Podemos es el que va de la izquierda al centro. Es decir, pretende desplazar al PSOE y ocupar su espacio, intentando conservar a los votantes más radicales arrebatados a Izquierda Unida.

            3. Es imposible confeccionar un programa político que satisfaga por igual a, por ejemplo, un marxista de Izquierda Unida y a un centrista ex-votante de UPyD. Es como intentar taparse con una manta corta: si te cubres los pies, destapas la cabeza, y si tapas la cabeza, destapas los pies. Dado que existen gran número de propuestas programáticas que generarían rechazo en una u otra parte de su posible target group, Podemos ha optado por la inconcreción. Más allá de las críticas al actual sistema político (que todos los desencantados, de un signo u otro, comparten), la formación de Iglesias no se define claramente en una serie de cuestiones fundamentales (estructura del estado, fiscalidad, ley electoral, relación con la Iglesia... incluso la mismísima ideología del partido). Los líderes de Podemos hablan de ello con generalidades, pero sin concretar los medios ni los objetivos finales. Para no molestar a nadie. A fin de cuentas, ésa es una de las máximas de la publicidad: hay que persuadir, y jamás ofender.

            La campaña de comunicación de Podemos ha sido excelente (no olvidemos que el partido se fraguó al principio en un plató televisivo, el de La Tuerka). Por un lado, ha utilizado los medios tradicionales multiplicando hasta la extenuación le presencia de Pablo Iglesias en toda suerte de programas de debate. El líder de Podemos es un excelente comunicador y un hábil polemista; gran parte del éxito de su formación se debe a él. Por otro lado, el partido ha utilizado de forma magistral los medios digitales, lo que le ha permitido realizar campañas muy efectivas a muy bajo coste.

            En realidad, la estrategia de comunicación de Podemos no es original. Está calcada de la de la primera campaña a las presidenciales de Barak Obama. De hecho, esa copia afecta incluso al nombre del partido: Podemos-Yes we can. Pero eso no importa; una de las características del marketing es utilizar estrategias que ya han demostrado su eficacia. Y Podemos las ha puesto en práctica magníficamente.

            Sin embargo, últimamente el avasallador empuje inicial de Podemos parece estar perdiendo fuelle, incluso retrocediendo. Paradójicamente, las causas de esto proceden de las mismas acciones de marketing que provocaron su éxito inicial.

            En primer lugar, hay que tener en cuenta que el fulgurante crecimiento de Podemos no se debió tanto a las habilidades de sus líderes como a la existencia de una amplio nicho de mercado vacío. (Ejemplo: En una ciudad sin panaderías, cuyos habitantes quieran pan, la primera tahona que abra se forrará). Podemos, al principio, ocupó gran parte de ese nicho, y pretende ocuparlo todo, pero es imposible. Una de las leyes básicas de la publicidad es que nunca hay que transmitir mensajes que vayan en contra de los hábitos y costumbres de los consumidores. Lo cual se traduce en lo siguiente:

            Podemos intentó, e intenta, romper el discurso izquierdas vs. derechas y sustituirlo por pueblo vs. casta. Pero los consumidores/votantes siguen percibiendo la política en términos de progresismo y conservadurismo. Y mayoritariamente, sean simpatizantes de Podemos o no, lo perciben como situado muy a la izquierda.

            Por tanto, de forma natural Podemos sólo podía apoderarse de una parte del nicho, la correspondiente al centro-izquierda. De modo que seguía habiendo un nicho vacío, el situado a la derecha, y ese nicho lo está llenando otra formación emergente: Ciudadanos. Ambos partidos compiten ahora, no sólo contra PP y PSOE, sino también entre sí para conseguir el apoyo de los votantes de centro.

            En segundo lugar, la inconcreción programática de Podemos, cuyo objetivo es no inquietar al electorado de centro, comienza a ser contemplada con suspicacia. Su target group situado más a la izquierda (es decir, su clientela natural), tiene la sensación de que el partido se está descafeinando. Y su posible target group centrista sospecha que Podemos oculta algo. En realidad, la formación de Pablo Iglesias, que tan hábil ha sido hasta ahora en la comunicación, se está equivocando en este aspecto. En publicidad, los mensajes han de ser claros y concretos. Los mensajes difusos no calan en el consumidor.

            Por último, Podemos se lanzó como un producto fresco, natural e innovador. Ese sería su brand character (personalidad de marca). Sin embargo, su cada vez más evidente tacticismo, así como las grietas en su estructura (luchas internas, disensiones entre la cúpula y las bases, escándalos de algunos de sus líderes, vinculación a países extranjeros...), enturbian su imagen y generan dudas sobre la eficacia del producto.

            Y eso es casi todo, amigos míos. En este post he intentado analizar a Podemos teniendo en cuenta exclusivamente su estrategia de comunicación. En la próxima entrada daré mi opinión personal sobre ese partido.

20 comentarios:

Numeros dijo...

Además Podemos ha demostrado parecerse a los partidos de la casta. En cuanto les han pillado con las manos en la masa (casos Errejón y Monedero) su respuesta ha sido:

"Eso no es nada comparado con lo que roban los otros"

Jarl-9000 dijo...

Esperaba este post como agua de mayo (¡y en mayo estamos!).

Me ha encantado. Creo que es un análisis muy acertado. Se parece a lo que venía barruntando hacía tiempo (hasta coincidimos en lo del "Yes, we can"), pero así tan bien explicado me queda mucho más claro. Muchas gracias por ponerle palabras a unas ideas confusas.

Esperaré también con muchas ganas tus apreciaciones personales. No te hagas de rogar esta vez, porfa.
Yo, por mi parte, todavía no tengo claro qué pensar de ellos. Más que un "podemos", me parece un "quiero y no puedo". Me vendría bien conocer tu opinión.

WOLFVILLE dijo...


Totalmente de acuerdo en todo. Un análisis -como viene siendo habitual- lucidísimo, y que refleja perfectamente mis inquietudes hacia este partido. Tengo una opinión formada sobre ellos, pero deseoso quedo de leer la tuya en la próxima entrega.

Saludos!!

Anónimo dijo...

Yo también estoy de acuerdo en que es una explicación muy clarita (eso falta,claridad) y útil para los muchos que andamos un tanto perdidos porque el mundillo político no nos interesa demasiado...
Bueno,no sé...el caso es que me ha encantado leer esta entrada y entender lo que dices. Gracias,César.
Aurora Boreal

Samael dijo...

Sí, básicamente estoy de acuerdo, y creo que lo podían haber hecho mucho mejor. Han tenido una campaña de lanzamiento sorprendentemente exitosa, pero luego no ha sabido mantenerse en las cuotas de mercado alcanzadas y ha empezado a perder participación. ¿Por qué? en primer lugar, por la "overpromise" que mencionabas en su propuesta inicial; también por una pérdida de imagen (y que eso suceda nada más salir el producto, no es buena cosa), debido a sus luchas internas (primero con Echenique, luego Monedero, el hecho de que no se vean figuras femeninas de importancia...). También pierde participación por curso natural: al principio todo el mundo lo prueba, pero luego no a todo el mundo le gusta lo suficiente como para seguir consumiéndolo, imaginemos que es un refresco o un detergente. Ahora Podemos trata de tirar de las ventas, ¿cómo? con el viejo truco de las promociones (ahora te doy más y tú pones lo mismo), pero ya sabemos que las promos abaratan el producto, y eso es lo que le está pasando: ahora es más barato. Quizá han querido abusar de un posicionamiento universal (que votaran también los del PP), quizá han abandonado el brand Caracter que exhibieron al principio, quizá han hecho efectos los "defense copy", de la competencia... Lo que está claro es que es un producto que se va a mantener en el mercado, por lo menos, durante los próximos ocho años. Y digo ocho años porque son dos lesgilaturas, y si consiguen aguantarlas, sus probabilidades aumentarán.

Samael dijo...

(CONTINUACIÓN Y FINAL).
claro que entonces ya serán "casta" y tendrán que cambiar su "reason why"

Juan Constantin dijo...

Saludos:

Gracias, César. Llevaba bastante tiempo esperando tu prometida entrada sobre Podemos.
Tu análisis desde el punto de vista del marketing me parece muy acertado. Básicamente coincido con tus apreciaciones, aunque creo que han cometido algunos errores que les impedirán no sólo gobernar sino también llegar a ser un partido determinante.
Me refiero a querer saltarse las Municipales y pasar directamente a las Generales. Tienen demasiada prisa por gobernar y eso ni es bueno ni da buena imagen.
Quizás sea sólo porque piensen que pillaron a la casta desprevenida, sin saber muy bien contra quienes luchaban, pero que al final reaccionará y encontrará la manera de frenarles.
Quizás piensen que sólo tendrán una oportunidad y han de aprovecharla. Quién sabe.

Yo también tengo mi postura al respecto de Podemos, si no te importa como dices que en tu próximo post darás tu opinión acerca de ellos, ¿podría dar la mía entonces?

Juan Constantin

Juanma dijo...

Brillante análisis. Voy a compartirlo en redes, porque lo veo acertadísimo. Y ahora, ¿otro de Ciudadanos? ;)

Tina Suau dijo...

Excelente análisis del fenómeno político Podemos en términos de márketing y comunicación, pero muy incompleto, en mi opinión, en términos sociales. Podemos, cuando poco, ha logrado vapulear las conciencias dormidas de una gran parte del electorado que no vota a la derecha y a los partidos políticos asentados, especialmente al PPSOE. El tema de IU es otro. También, aunque haya incurrido -y esté incurriendo- en acciones propias del juego del poder, asignadas a partidos tradicionales y no a un partido rompedor y "diferente", está cambiando la forma de hacer política en este país, algo que era vital. Han conseguido que la gente, a través de sus Circulos, opine y se interese por la política activa, algo fundamental para cualquier país. Podemos supone una "semilla" que aún no ha terminado de dar sus frutos. Aunque no lleguen a gobernar -que puede que no lleguen, al menos a nivel estatal-. Pero ahí están, y espero que -con sus muchos defectos- sigan dando caña y avivando las conciencias de muchos ciudadanos que no se conforman con el pobre panorama político que teníamos.

César dijo...

Números: Y no olvidemos la otra respuesta que han dado: "Esto es un conspiración política contra nosotros". Muy de casta también. Pero eso va más allá de la simple comunicación, por eso no he hablado de ello.

Jarl-9000: Me alegro de que te haya interesado el post. Y no te preocupes, no dilataré mis opiniones personales: las comentaré en la próxima entrada.

Wolfville: Como le decía a Jarl, en la siguiente entrada daré mi opinión.

Aurora Boreal: Normalmente, la falta de claridad oculta o confusión mental o engaño. Siempre he desconfiado de los textos turbios.

Samael: De acuerdo con todo lo que dices. Pero leyendo tu comentario he pensado algo: ¿No te parece triste que sea tan sencillo analizar la política del mismo modo que se analiza la publicidad? Da que pensar, ¿no crees?

Juan Constantin: Comparto tus palabras. ¿Qué si puedes dar tu opinión en la próxima entrada? ¡Por supuesto! Babel nunca ha sido un púlpito desde el que imparto mi "sabiduría", sino un lugar para la charla y el debate.

Juanma: La verdad es que la estrategia de comunicación de Ciudadanos es muy normalita. No da para mucho análisis.

Tina Suau: Por supuesto que mi post es incompleto en términos sociales. Como decía en el texto, me he limitado a analizar la comunicación del partido. De lo otro hablaré en el siguiente post, pero te adelanto que estoy de acuerdo contigo en que Podemos ha sido un poderoso dinamizador político.

Mazcota dijo...

Personalmente, lo que más me atraía de Podemos era su radicalismo contra el sistema. Que no es tanto ir en contra de la democracia, sino en cambiar esa gestión mafiosa que hacen los partidos de ella. Pero ver cómo van acomodando su discurso a propuestas más convencionales, imagino que, como apuntas, con la intención de ampliar mercado, ha provocado que ese frescor e innovación que se intuía en ellos vaya desinflándose a marchas forzadas. Igual les funciona esa táctica y logran convocar a ese gran nicho de centro-izquierda que tantos años lleva castigando a sus partidos, aunque tengo la impresión de que acabarán confundiendo a los que veían en ellos una oportunidad de refundar las instituciones.

Me ha parecido una gran exposición, pero hay un detalle en el que no estoy de acuerdo: Ciudadanos (Ciutadans) no es un partido de reciente creación. Hay una práctica que ya viene siendo demasiado habitual en los medios nacionales, y que consiste, básicamente, en ignorar los acontecimientos políticos que suceden en Cataluña. No sé por qué, pero es así. Y por eso mismo Ciudadanos parece un partido de nuevo cuño, aunque fuese fundado, más o menos, al unísono con UPyD. Muy similares, por cierto, tanto en aparición como en ideología. Pero como este último lo hizo en Madrid, ha gozado de muchísimo más alcance (y, por contrapartida, desgaste) mediático. O al menos, sin ser analista político ni nada parecido, esa es mi impresión.

Dete 2666 dijo...

Hay algo que hecho de menos, tanto en tu comentario como en los comentarios de tus lectores y es alguna mención sobre la enorme capacidad de crear opinión de los medios de comunicación, prensa, radio y sobre todo la TV (creadores de opinión disfrazados de medios de información). Se dan como verdades a las interpretaciones hechas por los medios sobre los sucesos ocurridos dentro de Podemos como su "dependencia" ideologica y economica de Venezuela, sus "disputas" internas y la "lucha por el poder", incluso se da por cierta su supuesta indefinición (su Programa autonomico está lleno de propuestas concretas) y el "abandono" y "cambio" de propuestas, sin tener en cuenta que una cosa es un programa para unas elecciones europeas y otra, muy distinta, para unas autonomicas. ¿Que sentido tienen, en un programa autonomico, propuestas sobre la deuda nacional de la que las autonomias no tienen ninguna competencia?. Habrá que esperar a ver que dicen de la deuda cuando hagan un programa que se refiera al gobierno central, ¿no?. Ese es solo un ejemplo sobre su "cambio" de programa. Otro aspecto que no toca nadie es la persistente demonización, por parte de prácticamente todos los medios, del nuevo partido al que la mayoría considera una amenaza para el sistema; demonización que, a la vista de las últimas encuestas, está logrando los frutos deseados. Seria ingenuo pensar que tantísima opinión en contra no iba a influir en lo que piensan de Podemos los ciudadanos. El "Miente que algo queda" se practica continuamente en los medios y da su logico resultado: las "corruptelas" de Monedero y Errejon, las "peleas" internas, que se han "convertido" en Casta..... Hay multiples ejemplos pero me estoy extendiendo demasiado y no quiero cansaros. Gracias por tu articulo, Cesar. Un abrazo.

Samael dijo...

César, sí, yo también creo que es triste darse cuenta de que la política es un producto más de consumo. Pero así es. ¿Ideologías? apenas hay rastros de las ideologías, y como vemos en el caso de Podemos, se pueden variar según los resultados que obtengan en esos "mercados test" que mencionabas, para ampliar su universo de consumidores. Ese es el objetivo, tener muchos consumidores. Ahora que los partidos también son productos de gran consumo, como un detergente o un refresco, exigen las mismas estrategias de marketing. Lo que yo creo es que se llevan a cabo de manera más tosca. Los mitineros me recuerdan, por en su forma de hablar (gritar), sus exageraciones y coletillas, a los vendedores de alfombras, o de elixires crecepelos. Y la gente, en general, se cree, que pasarán de ser calvos a lucir leoninas melenas.
¡Pelanas!

Anónimo dijo...

Yo no soy un experto en comunicación pero estoy muy sorprendido por la del PP en estas elecciones autonómicas. Tanto en las andaluzas como en las del resto de comunidades, no paró de ver a Rajoy: Rajoy montando en bici, Rajoy haciendo campaña, la foto de Rajoy en las papeletas que mandan a casa para convencerme. ¿No se supone que después de ser el presidente su reputación está maltrecha? ¿Es una muestra, una más, de prepotencia por parte del presidente?

Jarl-9000 dijo...

Es que estará maltrecha, pero en el PP siguen vendiéndose como los que han logrado la recuperación económica (que es ya una realidad incuestionable). Y qué mejor emblema de esa recuperación que Marianito. Visto desde ese prisma tiene hasta lógica.

Otra cosa es que consigan engañar a alguien, claro. A lo mejor, a sí mismos.

César dijo...

Mazcota: Es cierto que Ciudadanos es un partido ya establecido (se fundó en 2006). Pero esos ocho años de vida me parecen un tiempo lo suficientemente breve como para considerarlo un partido de nuevo cuño, sobre todo teniendo en cuenta que su expansión al territorio nacional fue posterior a su fundación.

Dete 2666: En efecto, ha habido una campaña contra Podemos, sobre todo desde la derecha. Y es probable que esa campaña haya tenido algún efecto en la opinión pública, aunque creo que menos del que piensas. Sin embargo, que haya una campaña en contra no significa que todo lo que se diga en ella sea falso.

1. Disensiones en la cúpula. La dimisión de Monedero las deja en evidencia.

2. Indefinición ideológica. ¿Podemos es un partido neo-marxista o socialdemócrata? ¿Alguien lo ha aclarado? Que yo sepa, no.

3. Abandono de propuestas. Nadie está hablando de programas; no es necesario. El propio Pablo Iglesias matizó muchísimo eso del impago de la deuda y lo de la renta básica.

4. La corruptela de Monedero. Creo que quedó muy clara cuando el propio Monedero se apresuró a abonar los impuestos que había intentado eludir.

5. Vinculación con Venezuela y el chavismo. De eso hablaré en mi próximo post.

Yo no estoy demonizando a Podemos, amigo mío. Los datos que he presentado son ciertos y evidentes, no un "miente que algo queda". Por otro lado, me he limitado a hablar de Podemos desde el punto de vista de la comunicación. Y me reafirmo en todo lo que he dicho.

¿Desconfío de Podemos? Sí, porque su propuesta no es clara y se ha basado mucho en el populismo. ¿Es Podemos el Gran Satán que afirma la derecha? Por supuesto que no.

En realidad, Podemos es todavía un enigma. Lo cual, en política, no es bueno.

Dete 2666 dijo...

Amigo Cesar: me parece que me he expresado mal porque en ningún momento ha sido mi intención el decir que tu usabas el "miente que algo queda". Me referia, por ejemplo, a las palabras de Aguirre de que la intención de Podemos es acabar con el sistema democratico, entre otras lindeces por el estilo.
En cuanto a tu amable respuesta me gustaría expresar mi opinión en algunos puntos: -Las disensiones, expresadas públicamente, en la cúpula de un partido me parecen de lo más democratico.
-A la vista de sus propuestas Podemos es un partido socialdemócrata ya que en ningún momento han hablado de revolución o de cambiar el actual sistema capitalista por otro de "dictadura del proletariado" o de "democracia popular".
-El cambio de propuestas tambien me parece sano, como lo es el reconocer los errores públicamente.
-Llamar corruptela a reconocer un error y hacer una declaración complementaria me parece, como menos, exagerado, visto lo visto en la política española.
-Desconfiar de Podemos, como de cualquier otro partido que no ha tenido responsabilidades institucionales, me parece perfectamente logico hasta ver que hacen si llegan a tenerlas.
Un fuerte abrazo.


César dijo...

Date 2666: Me parece que eres demasiado tolerante con Podemos.

-Las disensiones en la cúpula, según palabras del propio Monedero, se deben al "tacticismo" de Iglesias, frente a la pureza ideológica del partido en sus inicios. Es decir, abandonar la ideología a cambio de conseguir el poder. Esto no es una simple cuestión de puntos de vista, sino algo que afecta a las raíces del partido.

-Nadie en Podemos se ha reconocido como socialdemócrata. Se han puesto como modelo las democracias nórdicas, eso es todo. Y, sinceramente, teniendo en cuenta los orígenes y trayectorias de los fundadores del partido, no me creo ese repentino viraje hacia la socialdemocracia. Es puro marketing político.

-Cambiar propuestas irrealizables por otras más moderadas no es cambiar de idea. Es reconducir el populismo.

-Un error es, por ejemplo, olvidar incluir cierta cantidad de pasta en la declaración de la renta y luego hacer una complementaria. Ahora bien, crear una empresa fantasma para pagar menos impuestos no es un error: es ingeniería fiscal. Que es lo que hacen los corruptos.

¿Qué esa corrupción es mucho menor que la de otros partidos? Por supuesto. Pero es choriceo en cualquier caso. Algo muy impropio de un partido que hace bandera de la limpieza y la honradez.

Aunque aún no haya alcanzado ningún poder institucional, hay indicios para dudar de Podemos.

Dete 2666 dijo...

Seguramente soy tolerante con Podemos porque lo veo como una oportunidad para desalojar a la derecha, aunque no espero que hagan maravillas, entre otras cosas porque no les dejarían. Mira Grecia. Yo siempre he votado a IU pero tienen un techo, sobre todo por el descredito que tiene el comunismo (la ideologia de la clase dominante es la ideologia preponderante en la sociedad).
-No creo que lo de cambiar lo de la renta basica para TODOS los ciudadanos, incluidos los Botin, sea abandonar la ideologia de izquierdas. A mi, eso de "para todos" nunca me ha gustado.
-Iglesias ha dicho muchas veces que son socialdemócratas.
-Abandonar propuestas irrealizables no me parece que sea reconducir, si no mas bien abandonar el populismo.
-Monedero creó esa empresa antes de fundar Podemos y si, como dice, se puso en manos de su asesor fiscal eso es una practica habitual que seguro practican la inmensa mayoría, si no todos, de los que le han demonizado por eso; ademas solo se paga menos a corto plazo; luego, cuando el dinero sale de la sociedad y pasa a la persona fisica, se cotiza como renta. La verdad, creo sinceramente que se ha sacado de quicio el asunto y no me refiero solo a una cuestión cuantitativa, si no cualitativa. No me parece corrupción política.
Puede que tengas razón y confie demasiado en ellos pero, puestos a votar, la verdad no veo otra opción y menos en Madrid con una IU en bancarrota.
Te agradezco la paciencia que estas teniendo conmigo. Un fuerte abrazo.

César dijo...

Dete 2666: Evidentemente, tú y yo interpretamos los mismos hechos de distinta manera, así que no vale la pena seguir dándole vueltas. Entiendo tu postura y hasta cierto punto la comparto. Me considero de izquierdas, pero nunca he sido marxista, y mucho menos comunista. Si Podemos es un partido marxista (en un principio lo era), no es mi partido. Siempre he pensado que el marxismo es una forma de religión laica. Y que genera monstruos, como la historia ha demostrado (todas las religiones los generan). Pero sólo es mi opinión.

En cuanto a lo de la paciencia, para nada amigo mío. De eso va Babel, de debatir civilizadamente. Un abrazo.

P.S.: Sólo una cosa más: he rebuscado en Internet y no he encontrado ni una sola declaración de Iglesias afirmando que el partido sea socialdemócrata. Como suele ocurrir en su caso, se muestra ambiguo. Dice que su modelo son las democracias nórdicas y que el partido aspira a ocupar el espacio de la socialdemocracia. Pero ni una sola vez dice categóricamente: "Podemos es un partido socialdemócrata". De hecho, hay constancia de que tanto Iglesias como Monedero detestaban la socialdemocracia (como todos los marxistas). Quizá lo haya dicho expresamente, pero si es así no he podido encontrar la cita.