miércoles, mayo 20

¿Podemos?




            Hay al menos tres aspectos muy positivos en la aparición de Podemos. En primer lugar, sus críticas al actual estado de nuestra democracia y a la actuación de los partidos políticos “clásicos”. Son concretas, veraces y sitúan el foco de la atención pública en los problemas más acuciantes de la actual crisis socio-política. En segundo lugar, Podemos se está convirtiendo en una especie de contrapoder que obligará a la derecha a moderarse, y a la izquierda de siempre a reaccionar y salir de su letargo autocomplaciente. En tercer lugar, ha quebrado el monolítico bipartidismo cuyo único objetivo parecía ser perpetuarse en el reparto del poder. A esto último habría que añadir que (sin proponérselo) ha facilitado el crecimiento de Ciudadanos, acabando así con uno de los principales problemas de nuestro sistema político: la existencia de un único partido que monopolizaba todos los votos conservadores, de la extrema derecha al centro. Todo esto cuenta en su haber.

            Pero...

            He sido publicitario, un manipulador profesional; quizá por eso no soporto que intenten manipularme. Y, si revisáis la entrada anterior, os daréis cuenta de hasta qué punto Podemos pretende manipularnos. ¿Con fines bienintencionados? Quizá sí, pero el fin no justifica los medios, y a mí no me gusta tanto marketing político, tanto cálculo y tanto tacticismo. Hoy por hoy, lo que se desprende de Podemos es un desmedido afán por alcanzar el poder cuanto antes.

            Como hijo del 15-M, Podemos ha adoptado un sistema de toma de decisiones asambleario, los famosos “círculos”. Al respecto, quisiera decir dos cosas: Quizá un pueblo muy pequeño pueda gobernarse mediante asambleas, no lo sé; pero desde luego no una estructura tan compleja como un partido político, y mucho menos un país. Sencillamente, porque el sistema de asambleas es lento, confuso e inoperante.

            Además, no os podéis imaginar hasta qué punto es fácil manipular una asamblea. Yo fui a la universidad en los años 70, y en aquella época había asambleas constantemente. Durante la dictadura, el único partido clandestino bien organizado era el PC, así que las asambleas estaban sistemáticamente manejadas por estudiantes comunistas. Y bastaba con dos o tres de ellos para conducir como a un rebaño a una asamblea de doscientas o trescientas personas. ¿Manipulación bienintencionada? Sí, pero manipulación en cualquier caso.

            Por otro lado, la supuesta dinámica asamblearia de Podemos es una ficción. En realidad se trata de un partido muy centralizado que concentra todo el poder en una cúpula férrea y un líder todopoderoso, al estilo de los partidos comunistas tradicionales.

            La vinculación de Podemos con el chavismo venezolano. ¿Cierta o falsa? Para ver lo que opina Monedero de Chávez, basta con pinchar AQUÍ . O AQUÍ. O AQUÍ. Y si quieres saber lo que opina Pablo Iglesias, pincha AQUÍ. O AQUÍ. Si tenemos en cuenta estas opiniones de los fundadores del partido, no es extraño que el pasado mes de marzo Podemos se negara a votar en el Parlamento Europeo una resolución de condena a la persecución y represión de la oposición por parte del gobierno venezolano.

            Y luego tenemos esos 425.000 euros que Venezuela le pagó a Monedero por trabajos de asesoría. No me refiero al asunto de los impuestos, sino a las razones de ese pago. En teoría era un trabajo para estudiar la implantación de una moneda común y desarrollar la unidad financiera en Latinoamérica. Pero Monedero no es economista, sino politólogo... Es raro que le eligieran a él para ese trabajo. Además, ¿tanta pasta por la asesoría de una sola persona? Raro también. Y ese dinero, al parecer, no era para Monedero, sino para La Tuerka. En fin... ¿qué queréis que os diga? No me trago lo de la asesoría; creo que se trata de financiación encubierta.

            Pero da igual, eso no es lo importante. La cuestión es: ¿a qué se debe ese amor de los líderes de Podemos hacia el chavismo? ¿De verdad creen que la solución a los problemas de España consiste en implantar aquí un régimen similar al de Chávez? ¿O es que le bailaron el agua al gobierno venezolano para sacarle la pasta? Ambas opciones me provocan sudores fríos.

            Por otro lado está ese ambiguo viaje de Podemos hacia la socialdemocracia. Sencillamente, no me lo creo. Pablo Iglesias y gran parte de la cúpula dirigente de Podemos proceden de posiciones marxistas, y los marxistas desprecian la socialdemocracia. Esa reconversión hacia una ideología más moderada no es real. Es puro tacticismo.

            Todo esto sería suficiente para hacerme desconfiar de Podemos, pero hay algo más. ¿Recordáis la película de Peter Weir El club de los poetas muertos? La acción transcurre en un rígido y elitista colegio de Nueva Inglaterra, cuando llega a él un nuevo profesor de literatura, John Keating, interpretado por Robin Williams. Keating es un profesor diferente que no pretende que sus alumnos memoricen un montón de autores y obras, sino que aprendan a amar la literatura y la incorporen a sus vidas. En la que quizá sea la secuencia más famosa del film, Keating enseña a sus alumnos el sentido de la rebeldía haciéndoles ponerse de pie sobre los pupitres para que contemplen el mundo de forma distinta.

            Pues bien, en una de sus clases universitarias, Pablo Iglesias reprodujo  esa secuencia (podéis verlo pinchando AQUÍ). Vale, puede que sólo sea un anécdota; quizá lo único que pretendía Iglesias era exponer un razonamiento ilustrándolo con una película. Es posible, pero yo lo interpreto de otra forma. Creo que Iglesias estaba recreando una fantasía personal, creo que Iglesias se ve a sí mismo como un John Keating, uno de los más humanos y mejores profesores de la ficción cinematográfica, creo que Iglesias tiene una clara propensión al mesianismo. Y pocas cosas me dan más miedo que los mesías.

            En resumen, sé que Podemos intenta manipularnos; tengo la sensación de que Podemos oculta su auténtica ideología y sus verdaderos objetivos; creo que Podemos se disfraza; me consta que Podemos, en vez de dar respuestas sinceras sobre ciertos problemas internos, ha optado por actuar como la casta que tanto critica; sospecho que su líder carismático tiene ínfulas mesiánicas. Y todo ello me hace desconfiar de ellos.

            Esa desconfianza es la misma que siento hacia el resto de los partidos (miento: del PP desconfío mucho más). Sin embargo, se suponía que Podemos era distinto, una formación honesta, fresca e innovadora. Pero no es eso lo que veo. En fin, puede que cambien, puede que me equivoque, quizá en el futuro me demuestren que son dignos de confianza. Ya veremos.

            Para terminar, quizá os preguntéis qué demonios voy a votar en las elecciones del próximo domingo. Pues bien, aunque se supone que el voto es secreto, voy a desnudar mi alma electoral ante vosotros:

            En lo que respecta a la Comunidad, votaré a Ángel Gabilondo, candidato del PSOE.

            En cuanto a la alcaldía, votaré a Manuela Carmena, candidata de Ahora Madrid.

            (Me apresuro a recordaros que ni Gabilondo es miembro del PSOE, ni Carmena es miembro de Podemos).

61 comentarios:

Anónimo dijo...

La verdad es que a mi también me causaban (y me causan) mucha desconfianza el triunvirato de Iglesias, Monedero y Errejón por los mismos motivos que tú comentas (aunque ahora hayan pasado a ser un duunvirato igual que paso con los triunviratos clásicos).

Sin embargo, como zaragozano que soy (nacido en Barcelona pero zaragozano al fin y al cabo) no puedo dejar de sentir simpatía por Pablo Echenique, el candidato de Podemos al gobierno de Aragón. Me gusta lo que dice y cómo lo dice y tampoco ha tenido reparos a la hora de enfrentarse a los "lideres" del partido cuando así lo ha considerado conveniente así que probablemente mi voto vaya para el.

Por cierto que el candidato a la alcaldía de Zaragoza por Ganemos, Pedro Santisteve, profesor de Derecho y abogado penalista, y que también me convence bastante como candidato, tampoco es de Podemos.

Eso sí, las elecciones nacionales ya serán otro cantar...

Rickard

Numeros dijo...

Pues no entiendo la desconfianza que se siente hacia el PP.

Creo que, junto a Bildu o a ERC, es uno de los partidos políticos más honestos que hay a día de hoy en el panorama español.

El PP está conformado por la élite económica que quiere reducirnos a los ciudadanos a una condición próxima a la de siervos de la gleba.

Puede que ese planteamiento te guste o no, a mí desde luego no, pero dado que no engañan en sus políticas no veo porqué hay que desconfiar de ellos.

Alberto T. dijo...

Hola Cesar,

Coincido mucho con este y el anterior post, pero me gustaría dar mi opinión, según lo que he ido sacando en claro estos meses, respecto a podemos y todo lo que sugieres.

Para que quede claro me voy a definir. No me desagrada el marxismo, es más, pienso que el marxismo sería un ideal a conseguir; se podría decir, incluso, que la declaración de los derechos humanos del 48, si se lee sin saber qué es, podría ser tildada de un panfleto comunista peligroso. Ojo, que me guste el marxismo no quiere decir que me gusten regímenes basados en el marxismo (aunque no fue lo mismo el leninismo que el stalinismo, o para entender Venezuela hay que saber qué había antes y entender por qué puede gustar a un sector de la izquierda). Aquí es dónde puedo decir que una sociedad marxista, sólo sería posible, si todos los ciudadanos la aceptasen y participasen. De lo contrario, si hay una parte importante (no tiene por qué ser una mayoría) de la ciudadanía que no lo quiere, sólo se puede aplicar bajo la imposición y eso es lo que genera monstruos que sólo han aportado desgracias a la humanidad.

A quién voy a votar el domingo? Lo tengo claro, Ahora Madrid y a Gabilondo. Los mismos motivos que tu, una no es de podemos y su trayectoria como defensora de los derechos humanos me gusta y el otro no es del PSOE (muy importante para mi) y comparto su idea de socialdemocracia.

Bien, pues ahí voy.

Coincido totalmente en cómo han tratado de "manipular", pero ojo, lo entrecomillo.

¿ Carácter mesianico en Pablo Iglesias? sí, sin dudarlo, pero no desconfío tanto como tu. No creo que sólo este ocultando su forma de pensar real (algo sí), creo que durante estos años ha sufrido una transformación. Ha aceptado que el comunismo y ser de izquierdas no está del todo aceptado en la actual sociedad, y así en política siempre vas a ser marginal. Y aquí yo me atrevo a decir que si propones algo, lo que sea, por muy lógico y sensato que suene, desde unos simbolos muy a la izquierda de inmediato creas deconfianza y ni te escuchan. En el fondo ese es uno de los males de izquierda unida. Entender eso le ha llevado a vender un mensaje, y eso me parece, más moderado de lo que sería en otras condiciones.

Alberto T. dijo...

(Continuación)

¿Y por qué digo lo de su transformación? Por decirlo de alguna forma se ha Anguitizado. Sólo hay que leer o escuchar a Anguita, sobre todo desde que monto el Frente Cívico Somos Mayoría, para ver la cantidad de coincidencias entre el mensaje de este y el del actual Pablo Iglesias. Ninguno habla de comunismo ya. ¿Diferencia? El mensaje de Pablo Iglesias renuncia a mucho de lo que piensa Anguita sobre la Europa actual y cómo desde Mastrich comenzó toda esta crisis en la que los países perdieron su soberanía. Pablo Iglesias sabe que a día de hoy la ciudadanía no quiere ni escuchar hablar sobre salir del euro ni nada similar, y ahí es dónde pienso que cambia el mensaje respecto a lo que piensa y lo que cree que tiene que decir para ganar votos. Recordemos que las ideas de Anguita pueden no gustar, pero es una perosna honesta, que defiende en lo que cree y lo demostró renunciando a su pensión vitalicia por pasar por el congreso para ser consecuente con sus ideas.

Tema Monedero. Monedero es un personaje que en un principio no me cayó bien, pero este último mes me he molestado en leer sus escritos y ver la tuerka para cambiar de opinión. Le tengo en mejor consideración que antes, incluso le he oido criticar los totalitarismo en pos del marxismo. Ojo, el dinero no venía sólo de Venezuela, venía de varios países, incluso de Europa, y a mi sí me cuadra la explicación de que el dinero era para financiar la Tuerka, porque se necesita dinero para ello. Y por ahora, y seguro que lo han intentado hasta la extenuación, nadie ha podido demostrar que Podemos haya recibido financiación de Venezuela. ¿Qué me chirrió y sigue chirriando? Que montase la empresa después de realizar los trabajos. Ahí creo que no dio las expicaciones suficiente y nunca sabremos cuales fueron sus intenciones, sólo las conoce él. A mí me suena a que el fin justifica los medios en la forma de que está mal no pagar todos los impuesto que haya que pagar, pero como el dinero es para la Tuerka para ayudar a difundir un mensaje que cambie la sociedad entonces no est´tan mal, cosa con la que no estoy de acuerdo.

¿Por qué no voy a votar a podemos? Me he leido su programa y es demasiado ambiguo para mi gusto, no se quiere mojar, se deja demasiado a la interpretación de cada uno, y esa interpretación al final se basa en la ideología de cada individuo, de ahí que haya decidido no votarles.

Bueno, así a grandes rasgos y escribiéndolo deprisa puedo resumir mi forma de ver a podemos como complemento a la tuya.

PLINIO dijo...

Buenas Cesar,

Me parece bien que comuniques tu voto para el domingo, eso es lo que tienen las democracias liberales, que amparan la libertad individual.

Lo que no entiendo es porqué necesitas aclarar que Ángel Gabilondo no es del PSOE y Carmena no es de Podemos. Pienso que a estos efectos es como si lo fueran y no pasa nada por reconocer que se vota a unos o a otros.

Yo ya he votado por correo, únicamente para las elecciones municipales porque en Andalucía no hay autonómicas, y desde luego a un partido que lleva más de treinta años en el poder, como el PRI mexicano, pues no.

El niño vampiro dijo...

Pues creo que has retratado muy bien a esta pandilla, y se agradece que además lo hayas hecho con buena educación, cosa de la que yo sería incapaz.
Todos sabemos cuáles son los héroes, los modelos y los referentes de esta gente, y no cabe duda de que, con ellos en el poder, la libertad estará condenada a muerte. No hay más que ver cómo han convertido la Complutense en su chiringuito particular, donde no se tolera la más mínima discrepancia, y es que, a estas alturas, todos sabemos que el sistema asambleario no es más que un método muy efectivo de controlar al disidente. Así que imagínate a éstos con unas fuerzas policiales y un ejército a su disposición.
Por eso, mientras se pueda, yo voy a seguir diciendo lo que pienso. Ya habrá tiempo para mandarme a un campo de reeducación.
Un saludo

Juan Constantin dijo...

Saludos:

Para El Niño Vampiro.

Yo no me los imagino con la policía ni el ejército a su disposición.
Tampoco a la derecha. Por desgracia en este país ya sabemos muy bien cómo actúa la derecha con la policía y el ejército a sus órdenes.

Haces bien en aprovechar para decir lo que piensas mientras puedas. Yo haré lo mismo antes de que la Ley Mordaza silencie a los desafectos al Régimen.

Juan Constantin

Ferran dijo...

Buenas César,

Gracias por dar tu opinión, siempre es bienvenida y hace reflexionar.

Porque no publicas tu opinión sobre Ciudadanos? (Ciutadans, en su origen)

Un saludo!

Anónimo dijo...

Soy TiTo (Samael), pero no me deja el chisme este poner mi identidad.

Qué envidia me da poder votar a Manuela, yo no puedo por no ser de Madrid.
Del resto, qué te voy a decir que no sepamos ya, pues eso, que estoy de acuerdo.
De toas formas, lo de la manipulación es inherente a los paritidos políticos, si bien es cierto que en unos se nota mucho más que en otros, quizá porque unos manipulen o pretnedan manipular más que otros. Es como el populismo, que en mayor o menor medida, todos caen en e´l. Un partido sin comportamientos populistas y sin intentos de manipulación, sencillamente no existe. Mejor dicho, ninguna forma de poder, aunque sea una dictadura o imperio o lo que sea, se escapa de ser manipulador y populista. El poder de hecho, tiene tres ingredientes, y dos de ellos son precisamente la manipulación y el populismo. ¿Cuél es el tercero? Mmmm , lo mismo no hay un tercer ingrediente (la fuerza, no siempre es necesaria).

Anónimo dijo...

Para el niño vampiro:

Una cosa es criticar los modos de actuación o la estrategia de un partido, e incluso decir que se desconfía, con todo el derecho, de sus líderes y otra muy distinta decir cosas como calificarlos de "pandilla" (al decir cosas como esas lo que estás haciendo es calificarte a ti mismo) o cosas como que "con ellos en el poder, la libertad estará condenada a muerte" o que "ya habrá tiempo para mandarme a un campo de reeducación". Eso no son sino boutades.

Soy licenciado en Historia y, por lo que he estudiado, históricamente son aquellos más dados a infundir miedo utilizando para ello amenazas como "el fin de la libertad" o el fin de la democracia" los más proclives a pervertirla para sus propios fines.

Que yo sepa podemos es un partido político que, desde su aparición, siempre ha respetado las normas del juego político y de la democracia y, como tal merece el mismo respeto que todos los demás partidos que entran en ese mismo juego, hasta los que no nos gustan.

Nada, absolutamente nada de lo que han hecho o dicho justifica afirmaciones como la que tú has hecho. Es más, son afirmaciones como las tuyas y otras del mismo cariz hechas por otros medios y representantes de otras posiciones lo que, precisamente, acrecienta mi simpatía por ellos.

Como dice el dicho, falsamente atribuido a don Quijote: "Ladran, sancho, luego cabalgamos". A veces uno se mide por el tipo de respuesta que provoca y de quién las provoca, así que no todo lo estarán haciendo mal.

Rickard

Corsariohierro dijo...

Saludos.
Interesantes comentarios.
Normalmente voto en blanco o al PSOE pero esta vez les daré una oportunidad a Podemos, aunque me chirría lo de votar a marcas patrocinadas para las municipales. Incluso dará lugar a confusiones.
Por si interesa dejo este enlace. Vicenç Navarro suele tener opiniones muy coherentes y correctas.
http://blogs.publico.es/vicenc-navarro/2015/05/20/por-que-apoyo-a-podemos/

Anónimo dijo...

Y otra cosa más (para el mismo):

Dices:"y se agradece que además lo hayas hecho con buena educación, cosa de la que yo sería incapaz."

Ni que lo jures.

El hecho de que así lo admitas, también te califica bastante.

Rickard

El niño vampiro dijo...

Del mismo modo que Podemos, como todos las ideologías totalitarias y sus voceros, me merece un gran desprecio, siento mucho respeto por César, por lo que no voy a entrar en una discusión personal en su blog.

Anónimo dijo...

Van a aplicar la ley mordaza. Gracias a la libertad liberal de nuestras democracias occidentales. Pero el niño vampiro me dice que qué miedo Podemos y su ideología totalitaria (que él sabe perfectamente cuál es la ideología de Podemos).

Roberto Sanz dijo...

Soy un fiel merodeador de tu blog y me alegra compartir al 100% tu opinión en este tema. A mí tampoco me inspiran ninguna confianza por los mismos motivos que indicas (no los repetiré pues no lo has podido argumentar mejor). Es una ventaja que tengamos a mano (gracias a internet y en particular a youtube) tantas grabaciones que nos muestran tan claramente (solo hay que tener ojos y oídos) como son en realidad los mandamases de Podemos que (y esto es mi impresión personal) han manipulado el espíritu y el descontento de los movimientos del 15-M para intentar conseguir sus objetivos personales.

Por otro lado no acierto a entender que tiene que ver la ley Mordaza que algún comentarista saca continuamente a colación, en un post sobre Podemos (no sobre el PP). Como si Podemos fuera la única forma de librarnos del PP...

César dijo...

Amigos míos: relax. Las discusiones más encendidas siempre son sobre fútbol, religión o política, pero eso no debe ser así en Babel. Aquí charlamos amigablemente; de vez en cuando alguien alza la voz, pero la sangre nunca llega al río. Calma y concordia pues.

La campaña de la derecha contra Podemos es, como suele ocurrir con todas las campañas de la derecha, histérica y desproporcionada. Oí decir a un tertuliano de 13TV que si Podemos llegara al poder, habría chekas y fusilamientos. Porque Pablo Iglesias tiene cuernos y rabo, claro.

No obstante, Podemos sigue siendo un enigma, un partido cuyos objetivos finales no conocemos. Y hay señales preocupantes, como la admiración de sus líderes por los gobiernos de Venezuela o Bolivia. O lo que dijo Pablo Iglesias sobre los medios de comunicación: "Que existan medios privados ataca la libertad de expresión". Pone los pelos de punta.

Todos sabemos lo que es el PP; pero Podemos sigue siendo una incognita de la que hay indicios para desconfiar. Puede que lo que dice El niño Vampiro sea una posición extrema, pero desde luego mucho menos extrema que la de quienes consideran que Podemos son los paladines que salvarán al pueblo y a la auténtica democracia.

Y aquí no vale comparar los extremos. El PP es una opción mala, de acuerdo; pero el PP no tiene el monopolio de las malas opciones.

Juan Constantin dijo...

Saludos:

Para El Niño Vampiro:

Yo también siento un gran respeto por César. Y también, como tú, un gran desprecio por los voceros de ideologías totalitarias.
No hay discusión personal. Rikard y yo sólo hemos ejercido la Libertad de Expresión para señalar que no nos convencían lo más mínimo tus argumentos. Como defensor de esta libertad supongo que aplaudirás que la ejerzamos.
Podemos no tiene ni a la policía ni al ejército de su parte. Y sin ellos es imposible dar un Golpe de Estado, como muy bien sabe la derecha de este país. En eso tienen experiencia de sobra.

Juan Constantin

Juan Constantin dijo...

Saludos:

César, muy buen análisis. Claro que Podemos tiene puntos oscuros y que algunas de sus posturas son cuando menos cuestionables. No conozco partido político alguno que no tenga ambas cosas, pero está bien señalarlos.

Yo soy votante de Podemos. Les voté en las Autonómicas Andaluzas. No les votaré en las Municipales porque no se presentan en mi población, pero si se presentaran les votaría sin dudarlo. Y, por supuesto siempre que no haya algo que me haga cambiar de opinión, les votaré en las Generales.

Es cierto que su relación con los regímenes bolivarianos me gusta muy poco. Es más, me gustaría que nunca hubiera existido. Como me gustaría que el PP no hubiera tenido relación alguna con el franquismo. Como me gustaría que IU-PCE no hubiera tenido nada que ver con Cuba y la URSS. Como me gustaría que el PSOE no hubiera traicionado su espíritu de izquierdas... Pero todo esto ha existido y hay que apechugar con ello.

Aún así, no todos los miembros de Podemos tienen o han tenido esas relaciones. Yo diría que son un minoría y que generalizar es erróneo, aunque comprensible.

Tienes razón en que se les nota mucho su tacticismo y su prisa por alcanzar el Poder. A mi modo de ver es muy comprensible. Saben que los poderes establecidos del bipartidismo han sido cogidos por sorpresa, y no han reaccionado de manera unívoca y contundente contra ellos. Es más las posturas que se tomaron al principio (despreciarlos como a frikis, insinuar e incluso afirmar que eran filoetarras, que estaban pagados por Irán, Venezuela, Cuba, Marte y Raticulín, que querían dar la Mezquita de Córdoba y la Giralda al Islam radical, prohibir la Semana Santa, etc) no dieron el resultado esperado, sino que incluso les hacían ganar votos y encuestas, fueron contraproducentes.
Luego, cuando comprendieron que estaban arrojando gasolina al incendio, comenzó la Campaña Contra Podemos, a la que no faltaron voceros y medios serviles que hicieran el trabajo sucio. Creo que sólo les faltó acusarlos de tener que ver en el asesinato de Kennedy, la muerte de Manolete y el Prendimiento de Jesús.
Claro que en esa campaña algo había de verdad. Las triquiñuelas de Monedero para pagar menos a Hacienda gracias a su "empresa", no son muy edificantes. Tampoco son mínimamente comparables con los casos de corrupción del tipo tarjetas black, papeles de Bárcenas, Gürtel, Palmarena, ERE... etc. Si crucificamos a Monedero por intentar camuflar sus ganancias y exigimos que ni se presente a las elecciones, me parece que debiéramos hacer lo mismo con todos y con la misma vara de medir. Aunque nos quedáramos con el 10% de los políticos actuales.

Me extraña que te parezca demasiada pasta por la que cobró Monedero por su "asesoría". Hace unos días se publicó -y se confirmó- que Federico Trillo y Martínez Pujalte (ese señor que cuando tenía bigote se parecía a José Sazatornil y a "Martínez el Facha") se les pagaba -mientras estaban ejerciendo cargos públicos- como consejeros, llegando a pagarles 6000 euros por tomarse un café y charlar de economía. Eso me parece más extraño y más peligroso...

Juan Constantin dijo...

Sigue...

En Podemos hay una cúpula con gran poder y un líder todopoderoso. Hombre, no creo que ningún partido pueda sobrevivir, ni crecer, sin una Dirección firme y líderes carismáticos. Pero en Podemos dos de los principales "oponentes" a las ideas de Pablo Iglesias son Pablo Echenique (coincido con Rikard: es un crack) y Teresa Rodríguez, la una ha logrado un gran resultado en un territorio dificilísimo como Andalucía, y el otro parece que puede dar la campanada en Aragón. No han sido apartados ni metidos en campos de reeducación, como decía un merodeador.

También es cierto que el programa de Podemos ha ido cambiando, adaptándose y evolucionando a la realidad. Yo lo veo como algo positivo. Cada tipo de elección es distinto. Una victoria del bipartidismo es que el pueblo piense que todas las elecciones son iguales, así que da igual a quién votes, o mejor, ni te molestes en votar.
Además, si criticamos algunas de sus medidas calificándolas de sueños, utopías, falacias, etc y luego también criticamos que las maticen y concreten, ¿no seremos un poco incoherentes?
Es más, todavía no me termino de creer que tanta gente y tantos medios hayan dedicado tanto tiempo a estudiar tan a fondo un programa electoral de ningún partido político. Es algo que no había sucedido hasta que Podemos ha tenido la menor poribilidad de gobernar. Se esperaba el programa de Podemos con más impaciencia que la última verisón del iPhone; algunos afilando garras y colmillos y preparando el microscopio de barrido electrónico para examinar hasta la última coma.
Es maravilloso. Eso es lo que, como ciudadanos serios y responsables, deberíamos hacer siempre con los programas electorales. Si lo hiciéramos igual con todos los partidos, sería la leche.

Creo que el desencanto con Podemos, viene porque la gente ha elevado sus expectativas mucho más de lo que Podemos podrá satisfacer. Me parece bien. Es bueno que seamos muy exigentes con nuestros partidos políticos. Con todos.
Yo no me siento defraudado en gran medida, puesto que no esperaba una Revolución. Espero un cambio, pero no por parte de los Partidos, sino de la gente corriente.
Espero que vayamos eligiendo cada vez con mayor cuidado a los representantes que gestionarán la cosa pública durante los próximos años. Que vayamos exigiendo responsabilidades, no por los delitos, sino por la incompetencia o mala praxis o por la incapacidad supina. Que consigan nuestro voto no por asustarnos con lo que pasará si no salen ellos elegidos, sino por sus propuestas.

Podemos es una incógnita. Es cierto. El PP no es una incógnita. Ya sabemos lo que es capaz de hacer. Y pensar que puede gobernarnos otros cuatro años me pone los pelos de punta. Francamente.

Juan Constantin

El niño vampiro dijo...

Para Juan Constantin,

naturalmente que celebro que expreséis vuestra opinión. Es lo que hacemos todos, y que dure muchos años. Yo sé que la mía siempre será peor recibida que otras, pero la verdad, me da igual. También sabía que, al criticar con cierta vehemencia a Podemos, me arriesgaba a que me acusen de pepero. En fin, cosas peores me llaman aquí en Cataluña cuando critico al nacionalismo.

Dices que no os han convencido mis argumentos. Bueno, es que no he aportado ni un solo argumento, simplemente me he permitido un pequeño desahogo, que todos tenemos derecho. No tengo tiempo para escribir largos posts ni ganas de intentar convencer de nada a nadie.

Saludos.

Anónimo dijo...

O sea, niño Vampiro, que reconoces que no has aportado ningún argumento.
Entonces, reconoces que cuando has dicho "Ya habrá tiempo para mandarme a un campo de reeducación" en el fondo sabes que Podemos no hará nada de eso. Y que no profesa una ideología totalitaria.
Y que cuando has dicho "la libertad estará condenada a muerte" tú no crees en eso. ¿O sí?

Juan Constantin dijo...

Saludos:

Para El Niño Vampiro:

Nadie te ha acusado de pepero. Si lo fueras, creo que tienes todo el derecho a serlo.
Yo no deseo que todas las opiniones que lea sean iguales a la mía. Me preocuparía mucho si fuera así.
Y también creo que no sólo tenemos el derecho a criticar a cualquier fuerza política que nos parezca mal, sino que tenemos la obligación moral de hacerlo. Pero que intentemos, al menos, razonarlo. No necesariamente para convencer a otros, sino para demostrarles a ellos -los de la fuerza política en cuestión- que no nos engañan tan fácilmente.

Sin acritud ninguna.

Juan Constantin

Babilonia dijo...

César, estoy de acuerdo con lo expones y no tengo más que añadir. Me uno a quienes te piden un análisis igualmente pormenorizado de Ciudadanos. Que mi madre les quiere votar y quiero asegurarme de que la mujer no esté haciendo alguna locura.

A los defensores de Podemos que no entienden por qué a este partido se le mira con lupa y se exageran sus infracciones, les respondo yo muy rápido. Claro que la respuesta es muy obvia y ya la sabemos todos: porque han ido de buenos por la vida.

Y eso, señores míos, es un error. Si tú vas a ir de verdad contra los malos (y lo son, que conste), tienes que ser más bueno que el pan y no haber robado ni una canica. La mujer del César no sólo tiene que ser honrada, sino que además tiene que parecerlo. En mi opinión, Podemos ni lo es ni lo parece. Les atribuyo el mérito de resquebrajar el sistema bipartidista (y eso es bueno) y no me molestaría que gobernaran con otros.

Pero no me creo tanto artificio. Ni de Podemos, ni de ningún partido. No escucho a ningún político hablando con honestidad. A ninguno le salen naturales los discursos. Creo que el único político español al que le reconozco cierto porte y aplomo al hablar fue a Suárez. Que sí, que también le escribirían los discursos, pero los leía bien.

Yo quiero una madre en el gobierno. Varias madres. De las buenas, de las que te dicen que te lleves una chaqueta por si acaso y te preguntan qué has comido, de las que enseñan que prefieren que vuelvas desnudo a casa antes que robarle algo a alguien. De las que te enseñan a gastarte lo que tienes con cuidado y las que estiran presupuestos. Una madre, y un experto de lo suyo por ministerio. Y se nos quitaría tanta tontería.

Pero entre que convenzo y no a mi madre para presentarse a presidenta, yo no paro de darle vueltas al sistema educativo. Es la base para arreglar la sociedad. Lástima que el gobierno actual no quiera eso.

Qué miedo me dan estas elecciones. Y eso que yo no puedo votar.

El niño vampiro dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
El niño vampiro dijo...

Pues los argumentos y razonamientos son muy sencillos: dime con quién te identificas ideológicamente y te diré cómo eres.
Si hubiera un partido que simpatizara abiertamente con el franquismo, el fascismo, el yihadismo, o el nazismo, nadie tendría miramientos con ellos, ni diría "bueno, estos chicos todavía no han gobernado, démosles el beneficio de la duda". Pues bien, todos conocemos los referentes políticos de Iglesias y compañía, por lo que es perfectamente lícito concluir que la libertad está en peligro. Claro que si uno piensa que en Cuba hay libertad y que Chávez fue un hombre admirable, es evidente que no nos vamos a poner de acuerdo.
Ya hemos visto, por ejemplo, lo que hacen en su pequeña parcela de poder, la Complutense, y cómo ese gran demócrata llamado Iglesias impedía dar una conferencia a Rosa Díez.
También es perfectamente lícito hablar de campos de reeducación. Éstos han existido en los regímenes comunistas. ¿Creo que Podemos los implantaría? No (o no inmediatamente), pero tengo derecho a exagerar. Sinceramente, algunos parece que se la cogen con papel de fumar. Iglesias ha llamado gilipollas a los votantes de PP y PSOE, y ahora alguien se escandaliza cual tierna princesita porque utilizo el término "pandilla". ¡Oh cielos que horror!

Podemos es sólo un partido político. Siniestro en mi opinión, esperanzador en la de otros. Pero como partido político, tenemos derecho a criticarlos, incluso de manera ofensiva. Es más, mientras se pueda hacer, es una obligación.

Anónimo dijo...

Coincido básicamente en todo lo que dice Juan Constantin.

Yo creo que todas las opciones políticas, mientras respeten las reglas del juego, son respetables, me gusten más o menos y lo que digo es que calificar a Podemos de "ideología totalitaria" y a los que le apoyan como "voceros" me parece totalmente inapropiado e improcedente.

Yo tampoco entiendo ni entenderé que haya personas, por ejemplo, que sean capaces de votar a una persona como Esperanza Aguirre después de las cosas que ha hecho y dicho esta señora pero sé que las habrá y puede que hasta que gane y tendré que respetarlo y aguantarme.

Tampoco es que me "escandalice cual princesita" por el uso del término "pandilla" pero sí que creo que la forma de expresarse y de referirse a los demás, especialmente a aquellos con los que se discrepa o no se está de acuerdo, es una de las cosas que más identifica y califica a una persona. Y ya no digo más.

Rickard

Anónimo dijo...

Por cierto, recomiendo leer esta entrevista a Pablo Iglesias, un perfecto reflejo de su "ideología totalitaria":

http://www.elmundo.es/espana/2015/05/17/5557a8a7ca4741132d8b4588.html

Rickard

César dijo...

Ferran & Babilonia: Pues me temo que no voy a hacer ese análisis que me pedís sobre Ciudadanos. Podemos es un caso de comunicación pública que yo calificaría de excepcional (incluso único), y que me interesó desde el principio; más desde el punto de vista técnico (marketing) que desde el político. Además, acerca de Podemos hay abundantísima documentación, sobre todo audiovisual, protagonizada por sus propios dirigentes.

Nada de esto ocurre con Ciudadanos. Su comunicación es de lo más normalito y la documentación que han generado no resulta particularmente interesante. Desde un punto de vista técnico, poco puedo aportar sobre ese partido, salvo lo que comenté brevemente en la anterior entrada.

En cuanto a mi opinión personal, creo que el crecimiento de Ciudadanos es providencial, y que erosionará al PP mucho más que Podemos.

El PP ha sido el monstruo que es gracias a tener el monopolio de la derecha. Eso explica la paradoja de que la mayoría de sus votantes consideren que el partido es mucho más conservador que ellos. Le votaban porque no tenían alternativa.

La eclosión de Ciudadanos ha venido a subsanar esa anomalía. Lo lógico y sano es que haya partidos de derecha extrema (PP) y partidos de derecha moderada (Ciudadanos), así como partidos de izquierda extrema (antes IU, ahora Podemos) y partidos de izquierda moderada (PSOE). Eso hace que el juego político sea simétrico y más coherente.

Ahora bien, Ciudadanos también es una incógnita. Si al final sólo sirve para apuntalar gobiernos del PP, entonces será un desastre. Pero si es realmente cierta su voluntad reformista y civilizada, entonces estupendo. Nunca serán mi opción política, pero quizá sean una opción respetable. Ya veremos.

En cualquier caso, Babilonia, me parece bien que tu madre vote a Ciudadanos (sobre todo si antes votaba al PP).

Roberto Sanz dijo...

Ya, Rickard, pero esa entrevista es reciente. Pero ahí están (muy a pesar de Pablo Iglesias, gracias a Internet, solo hay que buscar los vídeos) otras muchas declaraciones de hace un par de años (alabando de la forma más pelota al régimen chavista, justificando a los etarras, declarándose comunista, poniendo como "modelo a seguir" a Venezuela o Cuba) donde sus opiniones son muchísimo más extremas y radicales que las que ahora manifiesta (ahora resulta que es socialdemócrata, que su modelo son los países nórdicos...). ¿Se puede cambiar tanto la ideología en tan poco tiempo? Pues vale, pero algunos tenemos derecho a desconfiar.

Roberto Sanz dijo...

Y Juan Constantin: solo comentar que dices que no se ha acusado de pepero a "niño vampiro". Vale, explícitamente no, pero resulta que en cuanto criticó a Podemos se le sacó rápidamente a colación la Ley Mordaza. Es algo que vengo observando en foros y redes sociales: en cuanto alguien se muestra en desacuerdo con Podemos rápidamente se le etiqueta como mínimo de pepero (como si todo en la vida fuera blanco o negro)

Jarl-9000 dijo...

Muchas gracias, Cesar, por dar tu opinión. Me ha sido de mucha utilidad, aunque siga sin saber qué hacer para estas municipales.

Me disculpo de antemano por el tocho que sigue.

Personalmente, ya dije en otra ocasión que me considero anarquista (al igual que César, curiosamente, por eso mismo estaba tan interesado en su opinión). Como también sé que el anarquismo es una entelequia, nos vemos obligados a apechugar con un sistema político. Pero, por las mismas causas por las que el anarquismo es imposible, pienso que ese sistema político debe estar estructurado a prueba de bombas. Porque si no, el primer listillo que pase (y hay muchos listillos) pervertirá el juego a su favor. Un ejemplo de ello, posiblemente el más importante (por lo que implica, aunque no lo parezca), sea el de los privilegios de los cargos públicos: las pensiones vitalicias desorbitadas y múltiples y la práctica inmunidad frente a la justicia me parecen las más alarmantes. Esto es así en la actualidad, lo pone en la Constitución, en los Estatutos, y durante la transición nos la metieron doblada. Lo único que fomenta esto entre los políticos es la ambición, la corrupción y el aferramiento a las poltronas.

Para mí, los partidos clásicos no son una opción, aunque alguna vez les haya votado y a saber si lo volveré a hacer en el futuro. Considero que se necesita una reforma muy fuerte a nivel sociopolítico y ellos están demasiado establecidos, demasiado anquilosados. En realidad actúan como un oligopolio: compiten entre sí, pero también pactan para sacar el máximo beneficio del pueblo. Hay muchas personas dignas que se afilian a ellos (a todos ellos), pero para subir puestos tienes que jugar a su juego, y fácil es perderse por el camino. A fin de cuentas, si todos lo hacen, ¿por qué yo no? Casos como el de Anguita renunciando a su pensión son una excepción. Ésa es mi opinión.

¿Los partidos nuevos son algo distinto o el mismo perro con otro collar? Es difícil averiguarlo. Un indicador que utilizo yo es si han proclamado alguna intención de suprimir los privilegios de los cargos públicos, aunque sea algo difícil de llevar a cabo por tener que reformar la Constitución. Esto me dice que verdaderamente quieren hacer las cosas de otra manera.

Entre ellos, tenemos principalmente a Podemos y Ciudadanos. Hay muchos otros, pero no tienen apenas relevancia. Sé que Ciudadanos propone la supresión de los cargos públicos (no lo establece como algo prioritario, pero al menos lo menciona). Ignoro si Podemos ha dicho algo por el estilo, yo al menos no lo he encontrado aunque lo he buscado expresamente. Si alguien lo ha visto, le agradecería que me facilitara una referencia. De entre los que tienen poca relevancia, sé que el Partido X también lo propone (éstos tienen muchas propuestas que me gustan, especialmente su no posicionamiento ideológico y su reforma de la democracia, pero no tienen la fuerza de los otros dos, tal vez porque no se han vendido lo suficiente).

Yo podría votar ahora mismo a cualquiera de ellos (hablo sobre todo con vista a las futuras generales, porque a mí sólo me tocan las municipales y el panorama cambia mucho), pues aunque me considero más de izquierdas que de derechas, también creo que nuestra ideología no debe ofuscar nuestro raciocinio a la hora de votar. Después de todo, esto no debería ser como el fútbol, aunque para muchos lo sea.

En todos ellos hay propuestas que no me gustan o no me convencen. Porque ésa es otra, tú puedes proponer cosas muy bonitas, pero a ver si luego eres capaz de llevarlas a cabo. O, si lo consigues, no has tenido que sacrificar alguna otra cosa a cambio. En la situación que nos encontramos también necesitamos una buena planificación. Algo que verdaderamente funcione, que sea sostenible. Desde mi punto de vista hay que votar al más capaz, siempre que sus propuestas te parezcan al menos aceptables.

Anónimo dijo...

Roberto, yo no critico el derecho a desconfiar de Podemos, es más me parece lógico y comprensible y si lees mi primer post verás que he dicho que yo también desconfío, no tanto del partido sino de determinadas personas (aunque yo no recuerdo haber visto ninguna declaración en el que "justifiquen" a los etarras pero si es así me disculpo).

Lo que critico es el uso de ciertas expresiones y declaraciones que me parecen totalmente fuera de lugar. Me explico: si yo dijera refiriéndome al PP: "como vuelvan a ganar esta pandilla muchos años seguidos me veo en un campo de concentración" a todo el mundo le parecería una barbaridad totalmente fuera de lugar, y lo está, aunque todos sabemos el origen y de donde vienen algunos de los fundadores del partido. Pues lo mismo.

De todas formas, considero que Podemos es algo más que el trío Iglesias-Errejón-Monedero, aunque ellos sean sus cabezas más visibles. Por eso he dicho también que en las nacionales será otro cantar. Sin embargo, en mi caso, en Aragón, Echenique me parece una persona muy respetable y por eso creo que las generalizaciones de ese tipo no se las merece.

En cualquier caso también debo decir que siempre resultan bienvenidos los debates de este tipo, faltaría más, y mis disculpas también si con mis comentarios he ofendido a alguien.

Rickard

Juan Constantin dijo...

Saludos:

Para Roberto Sanz:

Lo siento, no saqué a colación la Ley Mordaza porque El Niño Vampiro criticara a Podemos. Me parece muy bien que critique a quien le parezca.
La mencioné porque él ponía en duda que existiera la Libertad de Expresión si gobernara Podemos. El único gobierno que desde el 78 está intentando acallar a la opinión pública, mediante la amenaza de multas y cárcel sancionadas en una Ley es el actual gobierno, que es del PP. Eso no es llamarle pepero de ninguna manera. Simplemente señalar que la Libertad de Expresión que tanto defiende ya está en peligro, y no precisamente por los de Podemos.

Para El Niño Vampiro:

Ya hay un partido que simpatiza con el franquismo. ¿Has olvidado los múltiples vídeos de miembros de Nuevas Generaciones del PP que salían haciendo el saludo fascista, o con banderas pre constitucionales posando en el Valle de los Caídos? ¿Qué partido se ha negado a ayudar a los que todavía tienen a sus muertos enterrados en cunetas como si fueran perros? Me parece bien que se critique el apoyo a regímenes cuando menos dudosos, pero si José María Aznar escribía artículos contra la Constitución antes de ser Presidente del Gobierno y luego rectificó, no veo por qué se le va a exigir más a Pablo Iglesias.

Para Babilonia:

Lo que no entiendo es por qué a Podemos se le mira con una lupa increíblemente mayor que a los demás. La explicación de que es porque han ido de buenos... Perdona, pero no se sostiene. Todos los partidos se venden como lo mejor de lo mejor. La lupa debe tener los mismos aumentos para todos. Por una simple cuestión de coherencia, igualdad y justicia.

Yo no califico a todos los votantes del PP ni del PSOE ni de IU por lo que hacen, piensan ni dicen sus dirigentes. ¿Porqué se ha de hacer así con los que apoyan a Podemos?

Juan Constantin

Roberto Sanz dijo...

Para Juan Constantin:

De acuerdo, interpreté mal tu comentario (al contestar con lo de la ley mordaza pensé que suponías que "el niño vampiro" era pepero). Aunque lo de la ley Mordaza no invalida las lógicas desconfianzas hacia alquien que dice cosas como las que apuntaba César al hablar de medios de comunicación ("Que existan medios privados ataca la libertad de expresión")

Para Rickard:

De acuerdo contigo en que ANTE TODO educación, respeto y buenas maneras para discrepar de cualquier cosa.

Sobre lo de Pablo Iglesias justificando a ETA que preguntas, Rickard, hay varios vídeos en los que lo manifiesta (él, sin periodistas intermediarios). Por eso decía que menos mal que estamos en la "era del youtube", es más difícil engañar. Que no hayan gobernado nunca no impide que, por sus muchas opiniones grabadas, nos podamos hacer una idea de como podrían ser si tuvieran más poder.
Por ejemplo en este vídeo de una charla de hace menos de 2 años (en torno al minuto 3:40 si no queréis escucharlo entero)
https://www.youtube.com/watch?v=kpBqUPXH9cU

O por ejemplo aquí opina que deben salir ya los asesinos de ETA de las cárceles (saltándose el código penal y la separación de poderes, por descontado) si hace falta, justificándolo con un argumento tan absurdo como que hay otros criminales que, mereciéndolo, no están en la cárcel.
https://www.youtube.com/watch?v=z5M4BSC4SmY

Dete 2666 dijo...

-Se acusa a Podemos de querer alcanzar el poder, ¿que partido, que se presenta a unas elecciones, no pretende alcanzar el poder?. El PSOE o el PP, por ejemplo, ¿no tienen "un desmedido afán por alcanzar el poder cuanto antes"?, entonces, ¿donde está el problema?.
-Una de las acusaciones a Podemos es que está dejando de lado el sistema de decisiones asambleario. ¿En que quedamos?, ¿ni contigo, ni sin ti?.
-Claro que se puede manipular una asamblea, el ser humano es muy manipulable (si no fuera así no estaríamos donde estamos), eso es lo que ha venido haciendo el bipartidismo: manipular a los ciudadanos para que les voten, aún en contra de sus propios intereses.
-¿"Al estilo de los partidos comunistas tradicionales" o al estilo de todos los partidos democráticos?. PP, PSOE, UPyD, CiU, Ciudadanos...., todos ellos son "un partido muy centralizado que concentra todo el poder en una cúpula ferrea y un lider todopoderoso, al estilo de los partidos comunistas tradicionales", ¿no?, ¿o hay alguno que no funciona así?.
-Me parece más que evidente que Podemos no pretende implantar un regimen chavista en España, al margen de las opiniones personales de alguno de sus dirigentes. España y Venezuela son muy diferentes y de lo que se trata es de dar soluciones diferentes a problemas diferentes o dicho de forma mas pedante: las contradicciones cualitativamente diferentes se resuelven con metodos cualitativamente diferentes.
- Monedero participó en Alemania en un estudio sobre la moneda unica previo a la implantación del € y por eso le contrataron tres paises, incluida Venezuela, que querían tener una moneda común, ¿es raro?, a mi no me lo parece. Y, entregado el trabajo, logicamente le pagaron (los 3 países, no solo Venezuela), ese tipo de asesorías están bien pagadas y si no que se lo pregunten a Gonzalez o a Aznar, que han cobrado más por mucho menos (recuerda que Gonzalez dijo que se aburría en los consejos de Gas Natural, empresa privatizada).
-Dices que Podemos intenta manipularnos pero, lo que yo veo es que el resto de partidos lo intenta respecto a lo que es Podemos y con otros muchos temas, claro.
Y para terminar, que me he extendido mucho:
Para ser socialdemócrata no basta con decir que se es, es imprescindible realizar una política socialdemócrata. Por ejemplo: el PSOE dice serlo pero las privatizaciones, la reforma laboral, los acuerdos con la Iglesia Católica, el congelar las pensiones, las puertas giratorias, los elevados sueldos públicos, su actitud frente a los desahucios o descargar el peso de la crisis sobre los más desfavorecidos son, todas ellas, políticas de derechas, no son políticas socialdemócratas.
Gracias por dejarme participar. Un fuerte abrazo.

Dete 2666 dijo...

Para Cesar:
Según me parece, lo que si ataca a la libertad de expresión es el monopolio de los medios por parte de los grandes capitales. La inmensa mayoría de los medios están en manos de grupos de poder y manipulan a los ciudadanos, incluso con mentiras interesadas; no hay más que ver a La Razón, el ABC, El Mundo o El País (sobre todo ultimamente), todos ellos creadores de opinión disfrazados de medios de comunicación, ¿donde está la pluralidad?. Eso sin contar a todas las televisiones y todas las radios. Y no digamos los medios públicos, altavoces propagandísticos del partido de turno en el poder. No te creas que Iglesias anda tan descaminado. A mi lo que "me pone los pelos de punta" es la situación actual de la información. ¿Con que criterio van los ciudadanos a depositar su voto si están desinformados y alienados, bombardeados por todos lados por la propaganda interesada de los medios. ¿Quien puede tener una TV o un periodico de gran tirada nacional?, ¿a cuantos puedo llegar yo con mis opiniones?, ¿puedo competir con El País?. ¿No seria mejor que tambien existieran unos medios públicos, sin vínculos con los partidos y dirigidos con criterios profesionales, que le hicieran la competencia a los grandes medios privados?. Esa, precisamente es la opinión de Pablo Iglesias al respecto.El monopolio de la "información" existente no me parece que mejore la libertad de expresión.

Dete 2666 dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Dete 2666 dijo...

Para Cesar:
No estoy de acuerdo en que el PSOE sea de "izquierda moderada"; dado que lo importante no es el nombre de un partido, si no la política que hace: el PSOE es un partido de derecha moderada o derecha civilizada y en política económica es tan de derechas como el PP.
Tampoco IU o Podemos son de extrema izquierda, son de izda. moderada. Los partidos de extrema izda. persiguen la revolución social mediante la insurrección de las masas y haberlos los hay, aunque muy minoritarios. Ni Podemos, ni IU pretenden acabar con la sociedad capitalista y mucho menos mediante la violencia al estilo bolchevique, lo que pretenden es gestionarla, por eso son de izda. moderada, como el PSOE de los años 20 y 30 del siglo pasado, la izda. radical de esa epoca era el PCE y sobre todo, los anarquistas.

Byron dijo...

Cuantas cosas, cuantos temas y cuanta maraña para comentar… mejor hago una serie de puntos, a ver si ordenado todo y me cabe todo

1) Me presento políticamente de forma abierta: ahora mismo, de haber elecciones generales en España, votaría a IU (me convence más Alberto Garzón que Pablo Iglesias). No así en las autonómicas (Cataluña), donde su filial EUia no me convence (tampoco votaría a IU en Madrid, allí votaría a Manuela Carmena). El voto a España en las generales lo tengo claro, ¿en Cataluña? Ya menos, es posible que ahí sí vote a Podemos (Podem), pero no lo tengo nada claro. No soy independentista, así que descartada CUP y descartado ERC (partido que no considero de izquierdas, por cierto). ¿Me abstengo o voto a otro partido minoritario? También es posible y lo valoro. No lo sé.

2) Aclaro que no soy de voto fijo. Y no voto al mejor, voto al menos malo. E incluso voto, sabiendo de antemano, que si el partido que he votado gobierna me va a decepcionar. Hay muchas cosas de IU que no me gustan (y aún más de Podemos), y soy incapaz de afiliarme a ningún partido. La primera vez que voté, antes de la crisis, fue al PSOE. ¿Los volvería a votar? No. ¿Si pudiera volver al pasado cambiaría mi voto? Sí. ¿Me arrepiento profundamente y me fustigo con un latigo? Tampoco. Entiendo los motivos que tuvo mi yo del pasado, el cual cuál valoraba otras circunstancias (éstas siempre son cambiantes). Y de la misma manera que cambié mi voto, lo puedo volver a hacer. Una y mil veces más y las que hagan falta. Para mí un partido político no es mi equipo de fútbol. ¿Qué IU o Podemos ganan y Niño Vampiro tiene razón y deciden suprimir la democracia? Bueno, pues me decepcionaré con ellos, y seré el primero que saldrá a la calle a protestar. Si ese día llega pues ya me las veré. Adivino no soy, y la lógica me dice que eso es muy difícil que suceda, aunque siempre está la posibilidad de equivocarme. Pero me sorprende como algunas personas sí se adelantan al futuro.

3) A pesar de que comparto que Podemos es excesivamente ambiguo y algunas cosas más que se han dicho, es de las pocas veces que una entrada de César no me termina de convencer. A pesar de que reconozco que Podemos es un enigma, cierto. Pero no puedo evitar ver esta entrada demasiado temerosa, hasta catastrófica diría. Ni qué decir que discrepo también con algunos comentarios que se han vertido aquí.

Byron dijo...

(sigo)
4) Me sorprende tanto usar el argumento de Venezuela y el Chavismo. ¿Sabéis lo que me pasa a mí con Venezuela? Que por efecto psicológico rebote quien me habla mucho de Venezuela ya me crea desconfianza. Estoy harto de día sí día también todos los medios de comunicación y toda la prensa me estén bombardeando con Venezuela. Que si Venezuela esto y que si Venezuela lo otro. Y qué mal viven en Venezuela. Y qué democracia inexistente tienen en Venezuela. Y cuánta pobreza hay en Venezuela. Joder con Venezuela. ¿No podemos firmar un convenio con Venezuela para que los españoles podamos votar en sus elecciones y les arreglamos el asunto? ¿Por qué sabéis? Yo es que resulta que vivo en un país llamado España, soy un parado de larga duración, la carrera no me sirve para nada, he visto como las ayudas públicas se han reducido drásticamente a la vez que los super patriotas se llevan nuestro dinero público a cuentas de Suiza, tengo familiares que tiene que ir a comer a comedores sociales (yo por suerte a eso aún no he llegado), me mantienen mis padres, mi madre en el paro, mi padre va a trabajar con la rodilla hecha polvo. Sales a la calle a protestar y este estado tan democrático te tira a los policías encima. Y mucho cuidado con lo que se escribe en twitter u en otras redes sociales, que puedes enaltecer al terrorismo y verte esposado. Y ahora viene la ley mordaza, no vaya a ser que el cabreo no se nos pase. La ley funciona tan bien que un partido como el PSOE puede indultar a un banquero, como a Alfredo Saenz. Tenemos un sistema electoral que a la hora de recontar votos es nefasto, pensado al milímetro para que sea lo menos democrático posible.. Y no tanto por la ley de hont, que también, sino sobre todo por la circunscripción electoral. Y esta semana han salido casos del PP llevando a ancianos seniles a votar. Es que claro, qué mierda de dictadura Venez… ah, perdón, que ahora hablaba de España. Siempre me lío. Y me adelanto a una crítica: Sí, he citado en el punto anterior la ley mordaza. Algunos me dirán que es demagogia y que una cosa no quita la otra. No estoy de acuerdo. Y no, yo tampoco acuso de pepero a nadie. Simplemente la saco porque hablar de España como un país democrático… perdonad que disienta, y mucho. Pero eso sí, ¿han hablado ya hoy de Venezuela los medios otra vez? Hay muchas posibilidades de que sí. Dice Babilonia que para criticar al malo tú tienes que ser muy bueno. Vale, ¿lo aplicamos también con España y Venezuela? E incluso, aunque no me gusta el gobierno venezolano (eso de que se le aparece el pajarito de Chávez y le cuenta cosas es para quitar al tío del gobierno inmediatamente, como muchas otras cosas más), ¿nuestros medios nos informan (informaban) de Venezuela antes del Chavismo? ¿Era una buena democracia venezolana entonces? Ya, ya sé que el hecho de que una cosa sea mala no convierte automáticamente en buena a la otra. ¿Pero sabéis? La avalancha propagandística de un lado y otro es demasiado desproporcional. Y sólo quiero corregir un poco esa desproporción.

Byron dijo...

(Sigue)
5) También me sorprende que no haya salido en ningún momento, el caso de Grecia y Syriza. Porque sinceramente, y reconociendo que puedo equivocarme, si Podemos gobernara yo me espero algo más parecido a Grecia que no a Venezuela. ¿Y qué se me dice de Grecia? (esto va especialmente para Niño Vampiro): Independientemente de que gusten las ideas de Syriza o no, ¿es chavismo Grecia? ¿Se comen a los niños cantando la internacional? ¿Han creado gulags? ¿Han suprimido ya la democracia helena? ¿Y la libertad de expresión?
Un regidor del ayuntamiento de mi localidad, que es de ERC, ante la victoria de Syriza, dijo que les felicitaba por la victoria, pero añadió “aquí que nadie los confunda con Podemos, Syriza es izquierdismo europeo, Podemos comunismo venezolano”. Vaya, estaría bien que este regidor pusiera en Google las palabras Alexis Tsipras y Hugo Chavez en Google. Se llevará una sorpresa. Y a pesar de eso… repito de nuevo la pregunta: ¿Es Grecia Venezuela? A mí no me lo parece. Y voy más lejos: me parece muy muy difícil poder implantar el chavismo en un país europeo y menos dentro de la Unión Europea, incluso aunque trajéramos a un chavista de Venezuela y lo pusiéramos al frente del gobierno de España. Las circunstancias sociales y culturales son muy distintas.

Byron dijo...

(todavía no termino)
6) Totalmente de acuerdo con Dete 2666 cuando dice que ni el PSOE es izquierda moderada ni IU ni Podemos es extrema izquierda. De extrema izquierda para mí sería el PCPE y partidos así, en todo caso. Tampoco me parece de extrema izquierda Syriza. ¿Ahora resulta que es de extrema izquierda ponerse duro en las negociaciones? ¿Cuándo ni siquiera se aspira a ninguna revolución? ¿Este discurso de Alberto Garzón es extrema izquierda?
https://www.youtube.com/watch?v=YR-ufkb_CU4

7) Vamos ahora con el “centro izquierda”. Me sorprende que se le llame socialdemocracia al PSOE. Hace tiempo que estos partidos, el PSOE en España, PASOK en Grecia o Partido Laborista en Reino Unido no son socialdemócratas. Para estos partidos ya se creó otra etiqueta: socioliberalismo. ¿Puede ser de izquierdas socialdemócrata un partido que no planta ni el más mínimo combate ante el BCE, la Troika y Merkel? Es que ya ni aspira a transformar el capitalismo. No aspira ni a molestar, aunque sea un poquito, a los poderosos. Porque a ver… ¿cómo os puedo explicar la actitud del PSOE? Me da que voy a poner una canción que habla mejor que yo. Está en catalán, pero se entiende perfectamente, tira todo el rato de dos palabras que se entienden bien.
https://www.youtube.com/watch?v=XE-ed8Wsjjk

Byron dijo...

(último ya, por fin)
8) Sí tiene razón César cuando dice que Podemos no se define. ¿Marxistas o socialdemócratas? Ellos no lo dicen explícitamente lo que son (por una cuestión de ganar votos, creo firmemente). Pero ya que se habla de la ideología de Podemos, me sorprende que no haya ninguna mención al economista socialdemócrata que estaba detrás de su programa: Vicens Navarro. Conozco a Vicens Navarro desde hace años, y suelo estar de acuerdo con él. Agradezco el enlace que ha puesto Corsariohierro. Vicens Navarro no es un marxista loco peligroso (aunque algunos probablemente lo cataloguen así), lo veo en la línea de Toni Judt. Y que Vicens Navarro 1)sea socialdemócrata y 2) esté detrás del programa económico de Podemos creo que nos da una pista de hacia donde va Podemos. Digo yo. Y ya que lo cito, no puedo evitar copiar unas palabras suyas del artículo que antes se ha colgado:
“En esta hostilidad, todas las derechas en España, incluyendo Catalunya, han manipulado y mentido a diestro y siniestro, indicando que Podemos quiere traer a España el modelo venezolano. PP, Ciudadanos, CDC y Unió Democrática, todos ellos repiten diariamente que Podemos traerá la revolución venezolana al país, sabiendo que están mintiendo, pues cualquier observador mínimamente objetivo puede ver que las propuestas que tal partido ha estado haciendo son de clara sensibilidad socialdemócrata, iguales que las que hacían los partidos que se autodefinen como tales, antes de que se convirtieran al liberalismo”.
A mí, que Podemos se haya “moderado” como dicen algunos, me hace pensar que se han vuelto más realistas y/o pragmáticos. ¿Es porque soy un bienpensante cuando se trata de Podemos? No, porque el otro camino, el del chavismo venezolano, que tanto temen algunos, me parece más difícil de aplicar. Por supuesto que puedo equivocarme, pero si Podemos llega a gobernar creo que la decepción vendrá más por parte de gente que esperaban unas propuestas más izquierdistas. No por montar ninguna revolución precisamente.
Perdonad el tochaco.
Saludos.

Estigia dijo...

¡Bueno César! Tendré que pedir perdón por la cantidad de comentario spam que he dejado en tu entrada. ¡Ha sido un accidente! lamentablemente mi comentario era largo y estaba en desorden. He decidido restaurarlo para que pueda leerse de corrido, sin dificultades en la comprensión. Dicho esto, procedo a re-copiarlo. Mis disculpas.

Estoy tan en desacuerdo con esta entrada, que hasta me sorprende: siempre coincido punto por punto con César, y además, lo expreso en estos términos. Me cuesta mucho escribir este comentario, porque mi forma de entender la política actual tiene mucha base en los acontecimientos que se dieron en Madrid durante el 15M -manifestaciones en las que por supuesto, participé, y tuve el privilegio de hacerlo desde el día uno, y con todo el tiempo del mundo porque ya eran mis vacaciones-, y al mismo tiempo, hay otra base en teorías filosóficas y políticas que, de resumirse en un comentario, se podrían malentender. Intentaré ser concisa.

Como la mayoría, también me descubro ideológicamente: yo soy de Podemos. A pesar de residir cinco años en Madrid, no puedo votar aquí porque no estoy empadronada (por la cuestión de la beca de movilidad); de hacerlo, votaría tanto a Manuela Carmena, que sí es de Podemos a efectos prácticos, como a su candidato a la presidencia en la Comunidad José Manuel López. Y a diferencia de los comentarios, discrepo y mucho en cuanto a la falta de "propuestas concretas": por lo menos no es así en la Comunidad de Madrid, a mi parecer. Algunas me parecen más inteligentes que populistas (costumbre muy propia del PSOE, como el cheque bebé), como la propuesta de crear el Banco del Agua para la inversión en desarrollo e innovación. Y es solo un ejemplo.

¿Por qué soy de Podemos? al margen de las afinidades ideológicas, creo que además espero dos cosas del partido: primero, una Syriza española que por una vez, plante cara a las políticas europeas, a la vez que planta cara a la famosa "casta política" en España, que no hay manera de que abandonen el imperio feudal que se han montado a costa de nuestros recursos y nuestros impuestos. Lo segundo que espero de Podemos es eliminar el bipartidismo en España, cuestión central durante el movimiento 15M y que ha permanecido en mi lista de prioridades desde entonces. Creo que debemos entender Podemos como un partido de "urgencia", de "rescate": no se trata de instaurar la izquierda en el país -ya quisiera yo- sino de recuperar los principios democráticos con los que contábamos durante la Transición, que han ido cayendo tan a la derecha, que una vuelta a la socialdemocracia nos parece "radical" y "stalinista".

Estigia dijo...

(Sigue)
Tanto PP como PSOE, en las cuestiones importantes no tienen diferencia de color: ambos fueron a la par durante la reforma de la Constitución sin la consulta popular que ello requería; ambos tienen tramas de corrupción (no corruptos como quien los cuenta con los dedos de una mano, como intenta defender la Condesa Aguirre); ambos cobran sueldos vitalicios, poseían Tarjetas Black y ocupan cargos importantes en empresas; y en el mayor cambio político en décadas que supondrá el TTIP de aprobarse, los dos van de la mano. He de añadir que la memoria de los españoles a veces parece deficiente -sobre todo cuando vemos que hay intención de voto en tener a Esperanza Aguirre de alcaldesa otra vez- pero en mi caso yo NO olvido: yo he tenido que salir corriendo cuando los antidisturbios cargaron contra nosotros por órdenes de Cifuentes; no olvidaré los gritos que grabé y las hostias que se llevaron mis compañeros por pedir una democracia justa y real en nuestra sociedad de forma pacífica. Y los partidos del dominio han demostrado durante años que no tienen los objetivos puestos en esa misma dirección, sino en la opuesta.

Podemos nace de este contexto de indignación. Dice Babilonia que van de buenos, justificando en cierto modo la campaña de desprestigio contra el grupo. A mí no me lo parece: van de honrados, y prometer algo así es un arma de doble filo, porque se someten al análisis con lupa por parte tanto de la ciudadanía como de ciertos sectores dispuestos a manipular y mentir. Y en cierto modo me parece que sí que aprueban, me dan la sensación de honestidad política y cumplen con criterios clave para la depuración del cargo público, al no subvencionarse por bancos ni empresas, al no poseer cuentas secretas o amasar grandes fortunas. Me parecen coherentes con lo que dicen. No ignoro el caso Monedero, aunque no pienso que sea "financiación en secreto", y de serlo, me gustaría que hubiera pruebas al respecto (que a estas alturas, debería haberlas). Solo entonces sí me posicionaré en contra del partido, pero no antes solo por especulaciones e hipótesis sin siquiera indicios de eso. No obstante, su caso me pareció, cuanto menos, inapropiado por su parte, e incluso llegué a replantearme si votar a Podemos. Pero tengo tres motivos para haber vuelto al “redil”: la primera, creo que sinceramente fue una cuestión de asesoramiento financiero (de la que él debe y es responsable, por supuesto), ya que fue creado antes del partido; porque no veo pruebas que me hagan pensar que Monedero ostenta o busca acaparar más dinero de tal cantidad, aunque esto no justifica que tribute como empresa en lugar de como persona física. Finalmente, Monedero ha abandonado el partido y ha pagado su sanción correspondiente, como debe ser. Siendo pragmáticos, no estará en un cargo público, así que no tendrá poder sobre el erario público. Y ha respondido legalmente mediante el pago de la sanción, reconociendo su error de forma pública (pese a la ilegalidad que se cometió al vulnerar sus datos privados por parte del propio Gobierno. Eso sí es escandaloso). Para mí, el caso Monedero no tiene mayor trascendencia porque ya no tiene repercusiones en las funciones políticas del partido.

Estigia dijo...

(Sigue)
Y efectivamente, han sufrido una evolución. Pero yo no pienso, como también se ha dicho por aquí, que se hayan alejado de sus objetivos o que se han vuelto menos marxistas para acaparar más votos: de hecho, siendo purista en el término (ya que la izquierda se empeña en serlo), veo poco marxismo como tal en Podemos, tanto en sus orígenes como ahora. Veo ciertas pinceladas, como cuando Pablo Iglesias hablaba de evitar los medios de comunicación y difusión privado. Pero de eso hablaré más adelante. El cambio que yo veo en Podemos es que se han vuelto más agresivos, y más manipuladores, porque en política es difícil (y en España imposible) no ensuciarse las manos al entrar en el juego. Pablo Iglesias menciona muchas veces Juego de Tronos, y aunque sea una referencia friki y un tanto populista, no deja de tener toda la razón, no hay más que ver las acusaciones absurdas que les han llovido, como lo de estar vinculados a ETA (un truco que lleva siendo utilizado muchos años, demasiados, y ya cansa) o que reciben financiación ilegal de Venezuela hasta el punto de decir que "van a traer el modelo chavista al país". Lo cual va en contra de toda lógica (pues ser financiado ilegalmente es fácilmente probable, lo que los desacreditaría al momento), y creer que España será Venezuela denota una profunda ignorancia cultural y política.

Retomando el tema de la evolución, decía que se han vuelto más agresivos y manipuladores, y la verdad, a mí tampoco me gusta la manipulación política. En otras circunstancias, de no entender la dinámica política que veo ahora (es una opinión personal, puede que me equivoque en el diagnóstico) no los votaría por los mismos motivos que algunas izquierdistas más puristas y radicales; ahora, me resigno a que así funciona el juego si se quiere ganar. Y la prioridad es ganar, puesto que supondría solucionar el grave problema estructural que hay en España: los desahucios, la libertad de expresión y el derecho de reunión, las familias sin ayudas, las ayudas de dependencia, la Sanidad y la Educación, y todo lo que tenga que ver con la corrupción en el Gobierno. Hago una apuesta por todo eso: quizá me equivoque, pero es el tiempo me lo dirá, no la manipulación burda, ni las ideas simplistas en referencia a Podemos (Podemos= utópicos; Podemos= Chavez; Podemos=ETA; Podemos= comunistas). Y como Byron, no veo indicios altamente preocupantes para decantar mi voto a otros que ya me han demostrado que son de menos confianza, o que por cuestión estratégica, escapan del voto útil. Pese a que Gabilondo me cae estupendamente, no lo hace el resto de miembros de su partido, ni las ideas que actualmente representan sus siglas. Veamos, yo sé que el término "casta" nace para identificarnos a nosotros como una masa uniforme, y ver a los políticos de viejo cuño como "los otros"; que Pablo literalmente dijese que se identificaba con la khaleesi (curiosamente, el personaje preferido para aspirar a gobernar) me produjo cierta vergüenza ajena. Pero entiendo que, con tales mensajes, no está intentando acaparar mi voto (ni el de los puristas, por lo poco efectivo y funcional que es tenerlos de su parte), sino del grueso de personas que no tienen tiempo ni motivos para hacer un análisis político concienzudo, pero a las que les urge la necesidad de ciertas políticas sociales y estructurales.

Estigia dijo...

(Sigue)
Estoy anonadada como Byron de que no se haya hablado de Syriza, el ejemplo más claro de lo que sería nuestro país de gobernar Podemos. Sus orígenes son los mismos (la revolución griega fue un poco antes del 15M, y yo misma recuerdo que veía las reuniones en la Plaza Syntagma en streaming después de pasarme por Sol), es decir, vienen de una manifestación de gran repercusión mediática, y por ello, sus discursos van en la misma línea, son prácticamente iguales. Además, sus líderes parecen ser personas honestas y sinceras. Si hay algún homólogo del partido púrpura, es Syriza. Y si tuviéramos que observar algo, es Syriza, no el castrismo cubano ni el chavismo venezolano. Aunque en cierto modo entiendo que cueste hablar de Syriza, pues brillan por su ausencia en los medios españoles. Syriza ha desaparecido de nuestros periódicos, porque Venezuela ¿interesa? más. Y cuando hay noticias del partido griego, no son muy alentadoras. Vaya, que no hago más que leer malas noticias de Syriza: de lo mal que lo está haciendo, de que se ha caído el sueño griego, de las meteduras de pata del gobierno. De repente, de Syriza, o no se habla, o se habla mal (os animo a buscar al respecto en Google. No obstante, una búsqueda rápida en griego nos muestra el cambio radical de enfoque). Tampoco olvido los ataques del ABC a Varoufakis por tener un piso ¿cerca? de la Acrópolis ateniense, así como las declaraciones de ciertos eurodiputados representantes del PP sobre este señor: "a Varoufakis nadie lo respeta. Nadie le deja hablar" Cosa que el economista griego desmintió en la entrevista con Jordi Évole (1).

Mencionado Syriza, ahora mencionaré Venezuela con un apunte previo: yo soy latinoamericana, y he vivido en Latinoamérica, tanto en México, mi país originario, como en Brasil recientemente (lo dije hace un tiempo en alguna de tus publicaciones, César). Pese a que no se puede decir que he vivido en el contexto de tales países, he mamado la cultura y el modo de entender las cosas desde muy chiquita. Mis padres eran unos privilegiados al tener la posibilidad de estudiar carreras universitarias durante los años 80, cuando Latinoamérica se enfrentaba a una crisis de deuda incomparable a la que puede estar viviendo España. Mis padres han vivido las consecuencias del imperialismo americano (lo digo sin eufemismos, pues es lo que es) y fueron testigos de todas las medidas que se llevaron a cabo para paliar el problema económico que atravesaban, en esos años, Brasil y México. Todo consistió en privatizaciones, cesión de lo público a los amigotes, y la proliferación de la corrupción como modelo de hacer política. Y aunque en Brasil la situación mejoró gracias a las políticas de Lula, y las polémicas medidas de Dilma, a día de hoy todavía se sigue arrastrando aquella lacra porque en el Gobierno, al igual que en España, mandan las jerarquías, mandan los bancos y las empresas, y para colmo, tienen políticos que mueren por vivir de lo público. En ese contexto España y Latinoamérica son totalmente equiparables.

Estigia dijo...

(Sigue)
Estoy anonadada como Byron de que no se haya hablado de Syriza, el ejemplo más claro de lo que sería nuestro país de gobernar Podemos. Sus orígenes son los mismos (la revolución griega fue un poco antes del 15M, y yo misma recuerdo que veía las reuniones en la Plaza Syntagma en streaming después de pasarme por Sol), es decir, vienen de una manifestación de gran repercusión mediática, y por ello, sus discursos van en la misma línea, son prácticamente iguales. Además, sus líderes parecen ser personas honestas y sinceras. Si hay algún homólogo del partido púrpura, es Syriza. Y si tuviéramos que observar algo, es Syriza, no el castrismo cubano ni el chavismo venezolano. Aunque en cierto modo entiendo que cueste hablar de Syriza, pues brillan por su ausencia en los medios españoles. Syriza ha desaparecido de nuestros periódicos, porque Venezuela ¿interesa? más. Y cuando hay noticias del partido griego, no son muy alentadoras. Vaya, que no hago más que leer malas noticias de Syriza: de lo mal que lo está haciendo, de que se ha caído el sueño griego, de las meteduras de pata del gobierno. De repente, de Syriza, o no se habla, o se habla mal (os animo a buscar al respecto en Google. No obstante, una búsqueda rápida en griego nos muestra el cambio radical de enfoque). Tampoco olvido los ataques del ABC a Varoufakis por tener un piso ¿cerca? de la Acrópolis ateniense, así como las declaraciones de ciertos eurodiputados representantes del PP sobre este señor: "a Varoufakis nadie lo respeta. Nadie le deja hablar" Cosa que el economista griego desmintió en la entrevista con Jordi Évole (1).

Mencionado Syriza, ahora mencionaré Venezuela con un apunte previo: yo soy latinoamericana, y he vivido en Latinoamérica, tanto en México, mi país originario, como en Brasil recientemente (lo dije hace un tiempo en alguna de tus publicaciones, César). Pese a que no se puede decir que he vivido en el contexto de tales países, he mamado la cultura y el modo de entender las cosas desde muy chiquita. Mis padres eran unos privilegiados al tener la posibilidad de estudiar carreras universitarias durante los años 80, cuando Latinoamérica se enfrentaba a una crisis de deuda incomparable a la que puede estar viviendo España. Mis padres han vivido las consecuencias del imperialismo americano (lo digo sin eufemismos, pues es lo que es) y fueron testigos de todas las medidas que se llevaron a cabo para paliar el problema económico que atravesaban, en esos años, Brasil y México. Todo consistió en privatizaciones, cesión de lo público a los amigotes, y la proliferación de la corrupción como modelo de hacer política. Y aunque en Brasil la situación mejoró gracias a las políticas de Lula, y las polémicas medidas de Dilma, a día de hoy todavía se sigue arrastrando aquella lacra porque en el Gobierno, al igual que en España, mandan las jerarquías, mandan los bancos y las empresas, y para colmo, tienen políticos que mueren por vivir de lo público. En ese contexto España y Latinoamérica son totalmente equiparables.

Estigia dijo...

(Sigue)
Estoy anonadada como Byron de que no se haya hablado de Syriza, el ejemplo más claro de lo que sería nuestro país de gobernar Podemos. Sus orígenes son los mismos (la revolución griega fue un poco antes del 15M, y yo misma recuerdo que veía las reuniones en la Plaza Syntagma en streaming después de pasarme por Sol), es decir, vienen de una manifestación de gran repercusión mediática, y por ello, sus discursos van en la misma línea, son prácticamente iguales. Además, sus líderes parecen ser personas honestas y sinceras. Si hay algún homólogo del partido púrpura, es Syriza. Y si tuviéramos que observar algo, es Syriza, no el castrismo cubano ni el chavismo venezolano. Aunque en cierto modo entiendo que cueste hablar de Syriza, pues brillan por su ausencia en los medios españoles. Syriza ha desaparecido de nuestros periódicos, porque Venezuela ¿interesa? más. Y cuando hay noticias del partido griego, no son muy alentadoras. Vaya, que no hago más que leer malas noticias de Syriza: de lo mal que lo está haciendo, de que se ha caído el sueño griego, de las meteduras de pata del gobierno. De repente, de Syriza, o no se habla, o se habla mal (os animo a buscar al respecto en Google. No obstante, una búsqueda rápida en griego nos muestra el cambio radical de enfoque). Tampoco olvido los ataques del ABC a Varoufakis por tener un piso ¿cerca? de la Acrópolis ateniense, así como las declaraciones de ciertos eurodiputados representantes del PP sobre este señor: "a Varoufakis nadie lo respeta. Nadie le deja hablar" Cosa que el economista griego desmintió en la entrevista con Jordi Évole (1).

Mencionado Syriza, ahora mencionaré Venezuela con un apunte previo: yo soy latinoamericana, y he vivido en Latinoamérica, tanto en México, mi país originario, como en Brasil recientemente (lo dije hace un tiempo en alguna de tus publicaciones, César). Pese a que no se puede decir que he vivido en el contexto de tales países, he mamado la cultura y el modo de entender las cosas desde muy chiquita. Mis padres eran unos privilegiados al tener la posibilidad de estudiar carreras universitarias durante los años 80, cuando Latinoamérica se enfrentaba a una crisis de deuda incomparable a la que puede estar viviendo España. Mis padres han vivido las consecuencias del imperialismo americano (lo digo sin eufemismos, pues es lo que es) y fueron testigos de todas las medidas que se llevaron a cabo para paliar el problema económico que atravesaban, en esos años, Brasil y México. Todo consistió en privatizaciones, cesión de lo público a los amigotes, y la proliferación de la corrupción como modelo de hacer política. Y aunque en Brasil la situación mejoró gracias a las políticas de Lula, y las polémicas medidas de Dilma, a día de hoy todavía se sigue arrastrando aquella lacra porque en el Gobierno, al igual que en España, mandan las jerarquías, mandan los bancos y las empresas, y para colmo, tienen políticos que mueren por vivir de lo público. En ese contexto España y Latinoamérica son totalmente equiparables.

Estigia dijo...

(Sigue)
En Latinoamérica, la diferencia es que hay un clasismo abrumador y perpetuo hasta las entrañas de la sociedad, que literalmente divide a las familias en gente digna, burguesa, jerarca que lo posee todo, frente a las familias sumidas en la más absoluta pobreza. Los primeros, como no, tienen lo que tienen a costa de los segundos, pues la riqueza de ellos se define en la pobreza de los otros. Es en este panorama (que pide a gritos una revolución marxista) cuando surgen figuras como Chávez, que con miras a paliar la desigualdad, llevó a cabo unas políticas de corte comunista (aunque los medios insistan en que es socialismo). No sé cómo le va a Venezuela, pues todo lo que nos llega de allí es información sesgada e interesada para desacreditar, no solo a Podemos, sino a la izquierda en general. Además, utilizar Venezuela como desastre de la izquierda no es algo creado por nuestros políticos, que no les da ni para hacer la O con un canuto, sino que es una herramienta mediática que se lleva usando durante años por las clases pudientes en México y Brasil, para no perder sus privilegios bajo la "dictadura popular". Es el nuevo mal rojo, esa Venezuela. Y como latinoamericana y afín al marxismo (aunque no me considero comunista) me ofende que se utilicen las delicadas situaciones de los países latinoamericanos para crear en España una dinámica de autocomplacencia "lo nuestro es mejor y más democrático", y para generar un motor de incertidumbre, yo diría que de miedo. No entiendo de dónde saca el español medio -ese que no viaja nunca, ese que no ha pisado Latinoamérica en su vida- la valentía de juzgar qué está pasando en Venezuela, o lo mal que está el continente latino. Cómo puede creerse a pies juntillas todo lo que aparece en prensa y televisión, pese a que hay pruebas de que ha habido manipulación mediática (2), tanto en la prensa, como en la existencia de personajes fraudulentos como el de Yoani Sanchez (descubierta por Wikileaks). Con qué derecho se atreve a juzgarlo como un totalitarismo izquierdoso, sin molestarse en determinar sus causas, y la situación previa que les llevó a ello. Porque esa es otra. La Venezuela antes de Chávez era el paraíso, o eso parece que creen algunos. ¿Por qué Venezuela ahora se ha vuelto tan interesante, de repente, cuando antes de la "dictadura" venezolana la situación era igualmente desastrosa (3)?

A la vez que se publica todo de Venezuela, se aprovecha para desprestigiar a Podemos por sus simpatías con las "dictaduras" venezolanas, que no solo entiendo, sino que comparto. Porque, pese a sus fallos, son movimientos producidos por circunstancias contextuales muy concretas, derivadas de la cultura, y no por ideologías totalitaristas que sí encontramos, dentro del marco económico mundial, en Estados Unidos sin ir más lejos.

Y Podemos, pese a congeniar con el chavismo, no plantea ninguna reforma bolivariana en España. Cualquiera de las entrevistas que hacen en televisión, radio y prensa son claro reflejo que el ideal de Podemos es la socialdemocracia, tal cual la he entendido desde siempre, bajo una dinámica de "rescate", como destaqué antes (eliminar el bipartidismo, reformar la democracia, y hacerse cargo de la pobreza inmediata de forma urgente). Sus economistas son otros, como ya mencionaron arriba. Una cosa es no estar de acuerdo con lo que declaran, y otra situarlos en la Rusia de la URSS, que es lo que no han dejado de hacer algunos medios, o algunos personajes como el famoso Inda o el sinvergüenza de Alfonso Rojo. Por otro lado, veo mucha ausencia del marxismo cuando hablan de creación de PyMEs, en lugar de hablar de la expropiación masiva de los medios de producción: eso sí sería marxismo. Hablan de cómo crear bancos de carácter nacional, no de eliminar el poder del capital. Y tienen ayudas enfocadas a facilitar la creación de empleo en autónomos, es decir, incrementar la competitividad. Todo eso tiene muy poca cabida en pensamientos que podamos encasillar como de "izquierda radical".

Estigia dijo...

(Sigue)
Cuando hablaron de expropiación, lo determinaron de forma condicional, algo perfectamente compatible con nuestra Constitución (Art. 33, si mal no recuerdo, donde la propiedad privada se subordina a la pública bajo el interés general): es decir, lo que decían sobre los sectores estratégicos es que éstos, si no se amoldan a las necesidades que tiene la población, tendrán que pasar a la gestión pública. Algo completamente lógico, teniendo en cuenta que las eléctricas anuncian beneficios a la par que suben las tarifas del uso de la luz. Y por supuesto, los sectores estratégicos nacionalizados son algo que ya existe, y funcionan en las sociodemocracias nórdicas, como Noruega. Se habló antes de los medios de comunicación privados como una idea "escalofriante": las declaraciones sacadas de contexto efectivamente, dan escalofríos, y cualquiera pensaría que Podemos querría diseñar un programa para que los espectadores amen al líder. Así lo pareció en el resumen de la entrevista con Évole, en A3, donde el mismo Évole se quejó por la falta de objetividad al mostrar tal afirmación fuera de contexto, pues daba a entender un afán de autobombo por parte del líder del partido, aumentando más esa imagen de político arrogante y mesiánico (4).


Hay un problema en los medios de comunicación en España, y es que solo dos grandes empresas acaparan dichos medios, creando con ello un oligopolio. Lo que dijo Pablo Iglesias, con referencia a los medios de comunicación privados fue "que el gobierno debe garantizar que haya medios de comunicación libres", lo cual no quiere decir que pertenezcan al Gobierno, ni que Podemos vaya a tener un programa de pachanga donde todos haremos llamadas para decir lo felices que somos gracias a ellos, sino que el gobierno ha de velar por la pluralidad de los medios para evitar casos como el de Canal Nou antes de cerrar, o el de Telemadrid, que actualmente es una plataforma de propaganda política. Cosa que me parece de lo más democrática y normal. Y como dice Dete2666, los escalofríos los tengo ahora cuando veo portadas como estas (5) (6) (7). Eso sí que da miedo, el profundo afán de manipulación a la que está sometida la población española. Según una encuesta del INE, hay un 30% de personas aproximadamente que no acceden a Internet prácticamente nunca. Otro porcentaje no lo tiene en casa o tiene dificultades para acceder al mismo, así que me supongo que no hay una consulta asidua a este medio. ¿Qué hacen con esas personas que no tienen capacidad de escoger la información? someterlas a SU información escrupulosamente escogida por ciertos sectores, para mantener ciertas ideas que no se corresponden con la realidad. Como lo que defiende Iglesias es paliar el poder del capital sobre la estructura ideada por el mismo, ahí podemos decir que esa propuesta es de corte marxista. Pero salvo esto, y otras puntualidades, no entiendo esa concepción de "izquierda radical", "marxismo-leninismo", ese sovietismo en Podemos. Lo veo a años luz de algo así.

Estigia dijo...

(Y último)

Lo que voy a reconocer en la entrada de César es el mesianismo del secretario general de Podemos. Sí, creo que hay algo de eso en Pablo Iglesias. Súmale además que odio los personajismos políticos: gran parte del problema en el que estamos con la democracia es por esa idea de que votamos a ciertas personas, no ciertas siglas/ideas (tampoco me gusta votar siglas por ser esas siglas, sino por qué valores representan). En una democracia real considero que lo que piense un político da igual, mientras ejerza la voluntad general. Yo puedo ser contraria al aborto, pero en calidad de presidente o concejal, si el pueblo vota que debe ser legal, yo debo hacerlo legal. Así es mi forma de entender la política (y quizá sea una razón por la cual lo que piense Podemos de Venezuela me da igual mientras "no sea su modelo"). Pero fíjate que es curioso, porque muchos de los que critican a Pablo Iglesias y el personajismo que sufre Podemos son los que están votando a Gabilondo por ser quien es: Gabilondo (ojo, no lo digo por César o Alberto T., no tengo la sensación de que votéis una cara, sino unos ideales; lo digo por gente de mi entorno). Igualmente sé de gente que es totalmente anti-Podemos y sin embargo, votan por Manuela Carmena, que es claramente afín. Ese personajismo, pese a que creo que va a ser positivo para mí, me chirría. Los partidos no son una persona, son todo un global que creo que hay que tener en cuenta, y sobre todo, son una ideología que van a marcar el transcurso de las propuestas que serán estudiadas en el Congreso.



Perdonad el tocho, pero como todo buen post, dan mucho de qué hablar ;)


Un abrazo, Estigia

PD. Dejo aquí los links y las fuentes de lo que digo:

1. No es exactamente el extracto, pero es en esta entrevista: https://www.youtube.com/watch?v=toyoT3w8qo8

2. http://www.rebelion.org/noticia.php?id=196246

3. Link con recortes de periódico de la época para intentar ser un poco más objetivo y veraz. De nuevo, no me gusta tomar mucho partido en este tema: http://undebateenmicabeza.blogspot.com.es/2015/03/asi-era-venezuela-cuando-gobernaba-la.html

4. Comparación de lo que salió en las Noticias de A3 y cómo fue la entrevista: https://www.youtube.com/watch?v=bDFiwI53UM4

5. ETA apoya a Podemos, ABC: http://www.abc.es/espana/20141208/abci-presos-podemos-201412072211.html

6. PODEMOS incumple la jornada de reflexión. No aparece la hora en la que fue, y en la cuenta oficial no aparece ningún tweet así: http://www.abc.es/espana/20150523/abci-podemos-jornada-reflexion-201505231331.html

7. Pero tenemos el ejemplo del ABC, en la jornada de reflexión: http://www.larazon.es/documents/10165/0/837x1031/0c0/0d0/none/10810/CLFV/image_content_3111708_20150523001005.jpg Si alguien lo consulta a 23/05/15 verá que es real

César dijo...

Ufff... Si las palabras tuvieran peso, amigos míos, ahora estaría yo agitando una bandera blanca, totalmente aplastado por miles de palabras. Afortunadamente, el peso de las palabras no se mide en kilos, sino en segundos y minutos; es decir, el tiempo que lleva interpretarlas, reflexionar sobre ellas y, en el caso –como éste- de un debate, responderlas. Ese peso/tiempo es el que me hace tirar la toalla y renunciar a contestar, punto por punto, a todas las cuestiones que aquí se han planteado. Me llevaría demasiado tiempo hacerlo. Así que responderé en general.
Lo primero, deciros que no me parece justo lo que algunos habéis hecho. Lo razonable sería debatir sobre lo que he escrito, sobre las cuestiones concretas que he planteado, y no sobre lo que creéis que pienso (pero no he dicho), y mucho menos sobre las opiniones de otras personas que nada tienen que ver conmigo ni con mis ideas. ¿A qué viene, por ejemplo, hablar de Syriza, si yo ni lo he mencionado? Y no lo he hecho porque no tiene nada que ver; Grecia no es España y Syriza no es Podemos. Esa comparación no hace más que confundir. O que Byron diga que mi entrada es “catastrofista”... ¿En serio? Para ser catastrofista yo debería haber hecho algún pronóstico apocalíptico. “Si gana Podemos, ocurrirá esto tan horrible”. ¿He hecho eso? No. Lo que he hecho es plantear algunas dudas (que no temores, Byron). Dudas a mi modo de ver razonables tratándose de una formación nueva que, en ocasiones, emite mensajes contradictorios. Por ejemplo: ¿Iglesias es comunista, como él mismo ha afirmado en alguna ocasión, o es socialdemócrata? No hay nada perverso en esa pregunta; tan lícito es ser lo uno como lo otro. Pero yo, como votante, debería saberlo.
En realidad, en los comentarios contrarios a mi exposición percibo un falso silogismo: “La derecha está en contra de Podemos; ergo cualquiera que critique a Podemos es de derechas y, por tanto, sostiene los mismos argumentos que la derecha”. Bueno, pues no. Se pueden criticar ciertos aspectos de Podemos desde posturas de izquierda (o simplemente desde posturas de sentido común). Y no solo eso: es sano criticar a Podemos, porque hacerlo puede ayudar a que Podemos sea mejor. Las adhesiones incondicionales no valen para nada, salvo para perpetuar los errores.
En fin, como aquí se me ha respondido a cuestiones que ni siquiera he planteado, voy a resumir mi postura:

(sigue)

César dijo...

(Continuación)
1. Venezuela. Chávez era un populista y un ex-golpista. El gobierno chavista encarcela a la oposición y amordaza a los medios de comunicación. Además ha conducido a su país (que nada en petróleo) a la ruina.
No sé si a los líderes de Podemos les gustaría implantar un régimen chavista en España, pero aunque quisieran, hoy por hoy les resultaría imposible hacerlo. Así que eso no me preocupa. Lo que me preocupa es que (al menos) el líder de Podemos considere que Chávez “era la democracia de los de abajo. Era la democracia de las mayorías sociales. Hugo Chávez era la democracia”.
La pasta de Monedero: Dice Date 2666 que ese dinero no proviene solo de Venezuela, sino de todos los países que encargaron el trabajo. Bueno, pues lo cierto es que todavía se ignora de dónde proviene exactamente ese dinero. Dice también que la cantidad no le parece excesiva, comparándola con lo que le pagan por asesorías a González y Aznar. Ya, pero es Gonzáles y Aznar son ex-presidentes de gobierno, y Monedero un simple profesor por entonces desconocido (ah, también era asesor de Chávez).
2. Podemos manipuló su comunicación al principio con propuestas populistas de imposible cumplimiento. Posteriormente ha manipulado mediante mucho marketing político. ¿Cómo todos los partidos? Por supuesto; es más, incluso mejor que la mayoría. Pero... ¿no se suponía que Podemos era un partido diferente, más honesto y muy alejado de la vieja política? A Podemos no hay que compararle con los demás partidos, sino con sus propios ideales.
3. El viaje de Podemos hacia la socialdemocracia es poco creíble y suena a marketing electoral. Iglesias se declaró comunista y el partido tiene raíces marxistas (incluso radicales; no olvidemos que procede en parte de Izquierda Anticapitalista). Nada de eso casa con la socialdemocracia y es difícil de tragar un viraje ideológico tan repentino y rápido.
Pero, quién sabe, igual sí que se han transformado en socialdemócratas. Ya lo veremos.
(NOTA: Algunos merodeadores han discrepado sobre mi clasificación del panorama político [izquierda-extrema izquierda, derecha-extrema derecha]. Bueno, yo me refería al arco democrático, no a los antisistema [como Izquierda Anticapitalista, por cierto]. Pretendía dividir en cuatro grandes grupos la oferta política; la manera en que los denominemos dependerá del punto de vista, así que podéis llamarlos como os venga en gana).
4 y último. Pese a todo lo que he dicho, y sobre todo viendo los resultados de las elecciones de ayer, creo que el surgimiento de Podemos es positivo para la democracia española. Espero que en el futuro se definan con claridad y abandonen sus tics populistas. Si eso ocurre, quizá se ganen mi confianza. Ojalá sea así.

Antonio Jarreta dijo...

Voy a tratar de ser escueto, primero porque ya hay suficientes parrafadas tamaño Biblia en este hilo, y segundo porque me conozco y sé que tiendo a encenderme muy fácilmente cada vez que hablo de esto, así que cuanto menos hable mejor. Pero no quería pasar sin comentar una cosa.

Yo solía ser (o soy) votante de IU; ahora mismo, en las próximas elecciones generales, pienso votar por Podemos. Eso no quiere decir que haya dejado de creer en la ideología de IU o que esté deecepcionado con ellos (bueno, con la payasada del cisma madrileño, un poco. Qué puñetas, bastante). Voy a votar a Podemos por una sencilla razón: porque existe una posibilidad real de que ganen. En el texto de César se recrimina el tacticismo de Podemos, y su "afán" de llegar al poder, lo cual me hace preguntarme... ¿y? ¿Por qué es eso, exactamente, algo malo? Para empezar, si tu objetivo es realizar cambios, ¿cómo esperas realizarlos si, de entrada, no tienes el poder para ello? Todo el mundo quiere el poder; si estás en un partido político, es el mínimo exigible para avanzar en tu carrera. El poder no es algo que se dé, o sea aceptado de manera reluctante; es algo que cuesta esfuerzo y mucho trabajo de adquirir. Ninguna figura política pública estaría ahí si no deseara el poder; la conclusión clara, pues, es que hay que juzgar a una figura política no por sus deseos de alcanzar un puesto gubernamental, sino qué hace con él.

En el fondo, lo que veo en estigmatizar esa clase de actitudes es una de las peores características de la izquierda, que es su idealismo a ultranza. Jamás entenderé por qué, en política, la palabra "idealismo" ha adquirido connotaciones tan positivas, teniendo en cuenta que los resultados que provee son menos que nada: lo que queda de quemar un manojo de ramitas, o hervir una jarra de agua. El idealismo en política es nefasto: no aporta nada salvo expectativas incumplibles, no cambia nada porque nunca está en posición de hacerlo, y alimenta acomodaticias e irreales ilusiones de superioridad moral que impiden progresar a los que hacen del idealismo su bandera. Hay una especie de complejo de perdedor entre la izquierda que hace que exijamos una pureza imposible a nuestros candidatos, y tendamos a dececpcionarnos con ellos muy rápidamente si parece que tienen probabilidades reales de ganar. Parece que nuestro estado natural es en la constelación atomizada de siglas impronunciables carente de cualquier clase de apoyo real que nos hace sentirnos muy bien con nosotros mismos, y que haría del mundo un lugar mucho mejor, ¡ah, si le dieran la oportunidad! Pero las fuerzas reaccionarias nunca se la dan, y esa oportunidad nunca llega, pero al menos podemos contentarnos sabiendo que estamos del lado de los ángeles. Solo que no son las fuerzas reaccionarias. Al mínimo atisbo de popularidad le acusamos de "traicionar a las bases"; al mínimo tropezón, de "olvidarse del espíritu de sus fundadores". De lo único que nos olvidamos es de que la política es el arte del compromiso, y de que si no aceptamos que en algún momento nuestros caballeros de brillante armadura van a tener que tomar decisiones que no nos gusten o que se van a equivocar, o de que el mundo nunca va a ser como nosotros queramos, jamás vamos a salir de esa especie de esa nube opiácea de conformismo idealista en la que parece que los de izquierdas estamos tan cómodos.

En fin, al final me ha acabado saliendo un bonito ladrillo, como a todos... en resumen, que un poquito más de pragmatismo, que no muerde, y a ver si tratamos, por una vez, de ver el conjunto, y no la imagen individual. Nada más. Digo yo, eh, que igual me equivoco.

Abrazos, besos, y esas cosas.

Antonio.

César dijo...

Antonio Jarreta: Cuando escribí "lo que se desprende de Podemos es un desmedido afán por alcanzar el poder cuanto antes", añadí: "a toda costa". Luego lo borré para no polemizar. Me equivoqué al hacerlo; debería haberlo dejado.

Por supuesto que el objetivo último de cualquier partido es alcanzar el poder. Pero... ¿a toda costa? La mayoría de los partidos tradicionales sí, por supuesto. Venderían a sus madres con tal de alcanzar el poder. Pero, ¿y un partido nuevo, honesto, regenerador, sincero y adalid de una mejor forma de ejercer la política? ¿Es correcto que un partido así tuerza su ideología, se oculte en la indefinición, practique el tacticismo y manipule mediante brillante marketing político para alcanzar el poder?

Y esto no lo planteo solo yo. De hecho, es un tema controvertido en el seno de la formación y, oficialmente, la causa de la dimisión de Monedero. Es decir, que muchos militantes de Podemos plantean la misma duda (o crítica) que yo. Pero seguro que tanto ellos como yo estamos equivocados.

Víctor Martínez dijo...

César: como siempre, tus últimas entradas exponen mis pensamientos mejor que yo mismo. Hasta el punto de sorprenderme, y en este caso lo suficiente para romper mi habitual status de voyeur de tu bitácora (sigo sin perderme un solo post) y volver a comentar. Chapeau.

Yo también he sido publicitario, he hecho alguna que otra campaña para candidatos (locales y regionales eso sí), y el primer día que vi a Iglesias en La Sexta, mucho antes de hablarse siquiera de Podemos, me quedé pensando "¿de dónde sales tú muchacho?" La pose, el artificio y la actuación se detectan rápido.

Digamos que con Pablo Iglesias me pasa lo mismo que con Pablo Motos: ambos tienen a gente valiosa detrás, pero ellos son quienes hacen inaguantable el programa.

Un abrazo.

Anónimo dijo...

"Digamos que con Pablo Iglesias me pasa lo mismo que con Pablo Motos: ambos tienen a gente valiosa detrás, pero ellos son quienes hacen inaguantable el programa."

¡JAJAJAJA! ¡Muy bien, Víctor!

Rickard

Molina de Tirso dijo...

Coincido tanto en la simpatía previa por un proyecto de izquierdas novedoso como en cierto reparo y desconfianza hacia Podemos. De hecho, no los he votado aún, tengo que ver su rodaje antes de comprometerme.

Pero estoy totalmente convencida de que ni sería viable aquí, ni está en el adn de gente nacida en democracia la implantación de un totalitarismo en España, ni siquiera un intento. Eso creo que es ir demasiado lejos. No sé lo que habrá pasado en Venezuela pero no puede negarse que esta gente es demócrata. Y si por un casual no lo fuese, desde luego, sería la causa de su suicidio político fulminante. Así que, por ese lado, no tengo ningún miedo a Podemos. Creo que ideológicamente son afines a IU, de donde proceden, pero más combativos. Y ya era hora, porque IU lleva toda la democracia durmiéndose en los laureles.

Antonio Jarreta dijo...

Iba, algún día de estos, a escribir otra parrafada defendiendo mi argumentario anterior, pero desde lo de la espantada en las primarias Podemitas se me han pasado las ganas. Ay, virgencita, qué poco dura la alegría en casa de los pobres... :P

César dijo...

Antonio Jarreta: Lo que está pasando en las primarias de Podemos es un buen ejemplo de la forma de concebir el juego político que tiene ese partido; o, mejor dicho, su santo mesías Pablo Iglesias (qué apellido más adecuado). Cuanto más contemplo a Podemos más comprendo el significado de la palabra "manipulación".