jueves, septiembre 10

Trece monos


 
 
            Hoy ha salido a la venta mi último libro, la antología de relatos Trece monos, publicada en la colección Fantascy de la editorial Penguin Random House. Se trata de trece historias (doce cuentos y una novela corta) de fantasía y ciencia ficción. En concreto, ocho pertenecientes al género fantástico y cinco a la cf. El libro también incluye un excelente y apabullantemente documentado prólogo de Juanma Santiago y una introducción mía. Además, los relatos van precedidos por breves notas donde explico el origen y las circunstancias de cada cuento.

            Sólo una de las historias que componen la antología, El decimoquinto movimiento, es muy conocida. Se trata del texto más antiguo de todos y ha sido reeditado varias veces; la última en el libro Los premios Ignotus 1991-2000 que editó Sportula el año pasado. Cuatro de los cuentos formaron parte de la tradición de historias navideñas de Babel. Otros seis relatos aparecieron en publicaciones muy alejadas del mundo del fantástico hispano, así que son prácticamente desconocidos. Y, finalmente, hay un cuento, Fiat tenebrae, y una novela corta, Naturaleza humana, que son absolutamente inéditos.

            Supongo que la cuestión es: ¿por qué ahora esta antología, después de veinte años de la anterior, El círculo de Jericó? Buena pregunta.

            Hace unas semanas, hablando precisamente de Trece monos, mi gran amigo, y excelente escritor, Samael me formuló otra pregunta: “¿No has renunciado a algo por dedicarte a la literatura juvenil?”. Se refería a un par de cosas: si he renunciado a la literatura para adultos y si he renunciado al fantástico. Respecto a lo primero, siempre he dicho (aunque casi nadie me cree) que no hago diferencias entre escribir para jóvenes o para adultos. En cuanto a lo segundo, más o menos la mitad de mis novelas juveniles pertenecen o tienen componentes de fantasía y cf. Por otro lado, si pudiese seguir siendo escritor profesional dedicándome en exclusiva al fantástico, ¿aceptaría? La respuesta es: no, ni de coña. Lo que más me gusta de la literatura, de escribirla, es su inmensa libertad. Y ceñirte a un género es perder parte de esa libertad.

            No obstante, le contesté otra cosa: Sí, sí que (casi) he renunciado a algo: a los relatos cortos, a los cuentos. Pero no por dedicarme al género juvenil, sino por ser escritor profesional. Porque, amigos míos, en España no hay mercado para los cuentos, ni publicaciones donde publicarlos. Fijaos: después de 25 años dedicándome a la literatura, sólo en siete ocasiones me han pedido un cuento remunerándolo (eso sí, gratis un montón de veces).

            Lo malo es que me encantan los cuentos, disfruto escribiéndolos; del mismo modo que no disfruto escribiendo novelas (aunque sí habiéndolas escrito). Por desgracia, las novelas, que son lo que me permite dedicarme profesionalmente a la literatura, me roban mucho tiempo para escribir relatos. Aun así, no he renunciado del todo a ellos y, en cuanto tengo la más mínima oportunidad, escribo alguno. Por eso la tradición de los cuentos navideños en Babel. Además, casi todos mis relatos son de fantasía o cf, porque amo el fantástico con todo mi corazón. Y porque siempre he pensado que esos géneros donde más brillan es en los cuentos.

            Los trece relatos que componen Trece monos apenas me han proporcionado dinero (poco más de cuatro mil euros en conjunto), pero sí un montón de buenos ratos y satisfacciones. Todos los he escrito por amor a un género que me ha acompañado, y maravillado, a lo largo de mi vida. Cuando escribo relatos de fantasía y cf me siento parte de una gran familia de soñadores formada por todos los escritores que me han asombrado desde la adolescencia. En cierto modo, escribir esos relatos ha sido como regresar a la infancia, como volver al hogar. Me veo a mí mismo cuando tenía catorce o quince años, leyendo asombrado relatos de Brown, de Kuttner, de Bester o de Sheckley, y me digo: ahora no eres el que lee; ahora eres el libro. Y me siento de puta madre, qué queréis que os diga. En ese inmenso mosaico de sueños que es la f & cf, algunas teselas las he puesto yo.

            Ya, ya, muy poético; pero ¿por qué ahora esta antología?

            Tras publicar El círculo de Jericó, donde aparecían la mayor parte de mis relatos escritos antes de 1995, comencé a dedicarme a la literatura juvenil; es decir, a escribir puñeteras novelas. No obstante, seguí escribiendo cuentos, pero a un ritmo mucho menor. Y siempre tuve claro que, cuando reuniese los suficientes buenos cuentos, publicaría una nueva antología. Más o menos hacia 2010 consideré que ya tenía material suficiente, pero aún faltaba algo: una novela corta. Había una en El círculo de Jericó (La casa del doctor Pétalo) y quería que hubiese otra en la nueva recopilación. Así que retomé una vieja idea que tenía empezada, Naturaleza humana, y la concluí en 2011.

            En Trece monos no están todos los relatos que he escrito desde 1995, sino menos de la mitad. Hice una selección y escogí los que me parecían mejores. Aunque debo reconocer que se me escapó un: Más allá, un cuento breve que publiqué aquí, en Babel, en octubre de 2010. No es una obra maestra, pero parte de una idea que me parece muy divertida. Por desgracia, me olvidé por completo de él; en caso contrario, lo habría incluido.

            No me gusta que  las antologías presenten los relatos uno tras otro, a palo seco, como si fuera una ristra de chorizos. Por eso en El círculo... hice un fix up. Pero no quería repetir esa técnica en la nueva antología, así que lo que he hecho es presentar cada relato con una breve introducción. De ese modo el texto queda más próximo y personal, ¿no?

            Pues bien, ya está. Moví el original y Random House se interesó por él, aunque luego su publicación se ha retrasado bastante. Pero ahí lo tenemos ya, en las librerías.

            Supongo que ahora se planteará la cuestión de cuál es mejor antología, El círculo de Jericó o Trece monos. Sinceramente, no lo sé. En la primera había tres historias muy potentes: El rebaño, mi relato más conocido, celebrado y reeditado; La pared de hielo, de cuya estructura me siento muy satisfecho (aunque no tanto del resto); y La casa del doctor Pétalo, quizá mi texto más inspirado (aunque no necesariamente el mejor). Esas tres narraciones, lo quiera o no, forman parte de la historia de la cf española, y es muy difícil luchar contra los mitos, por minúsculos que sean.

            Por otro lado, ahora... en fin, no sé si soy mejor escritor que entonces, pero estoy seguro de que domino más la técnica. Creo que en 1995 no habría sabido escribir un relato como, por ejemplo, Cuento de verano. Todo lo que puedo decir es que estoy satisfecho con cada uno de los cuentos que aparecen en Trece monos. En ellos está lo mejor de mí mismo, aunque no sé si eso es mucho o poco.

            Pero claro, un escritor es el peor juez de su propio trabajo. Así que ni lo intento. De lo que sí me he dado cuenta es de que he cambiado. Me he vuelto más escéptico y más pesimista. Lo cual no quiere decir que esta nueva antología sea lóbrega y oscura, ni mucho menos. Al contrario, en ella hay mucho humor, más que en El círculo de Jericó, y algunos relatos, como Cuento de verano o Ensayo general, son abiertamente humorísticos. Pero es un humor descreído, ácido, el humor de alguien que prefiere la risa a la esperanza. Como señala Juanma Santiago en su introducción, la novela corta Naturaleza humana contiene, de lejos, mi visión más negativa sobre la humanidad.

            Y para finalizar, dos cuestiones. En primer lugar: ¿por qué la antología se llama así? Pues veréis, tenía yo totalmente lista la antología, pero no se me ocurría ningún título. Afortunadamente, mi buen amigo Ricard Ruiz Garzón sugirió uno que nos convenció a todos: Trece monos. En fin, “trece” porque el libro contiene trece historias. Pero, ¿por qué “monos”? La respuesta, que no tiene nada que ver con el film de Terry Gillian, la encontraréis en el libro. Pero os adelanto que uno de los relatos se llama Cien monos.

            En segundo lugar, la portada. ¿Os gusta? A mí me encanta. Cuando el departamento de arte de Random House nos la presentó, todos, editores, asesores y el autor, nos entusiasmamos. Hace poco, en un blog literario, la consideraban una de las mejores portadas del año. Estoy de acuerdo. Esta mañana he visto el libro en la mesa de novedades de una librería y destacaba claramente sobre el resto de los títulos. Es  una portada estupenda.

            Y ya está. Pero hay algo que no me explico: ¿qué coño hacéis ahí leyendo en vez de correr a la librería más cercana para comprar el libro? Jesús del Gran Poder, cuánta desidia...

26 comentarios:

JUAN H. dijo...

Ya lo he comprado, ahora a esperar hasta que llegue la mensajeria y luego a leer, seguro que está genial,hay libros tuyos que me gustan más y otros menos,soy sincero, pero nunca me han decepcionado, eso garantizado. Con los tiempos que corren, como bien dices, yo también prefiero el humor a la esperanza,detesto al ser humano(me ha demostado más el lado malo que el bueno, si es que existe)... y eso supone odiarse a si mismo un parte? Supongo que sí. Por otro lado, sin animo de hacer la pelota, ¿Cuantos autores españoles que incluyan temas de f y c.f. han publicado antologia en solitario por segunda vez? Eres un clásico sólo por ser terriblemente moderno, no cambies y si cambias siempre nos soprenderás.

Gabriel dijo...

Pues pinta interesante, habrá que añadirlo a la lista de la compra.

Y comentar que el titulo del relato "Naturaleza humana" me ha recordado a Sturgeon no se por qué, je je. Y ya que mencionas a Bester, la introducción que vas a hacer a cada relato me recuerda a las que hacía Bester en sus antologías de cuentos (como la de "Oh luminosa y brillante estrella")

Un saludo.

Anónimo dijo...

El Capitán Tan dice:
Pues yo no me lo pierdo, hay hasta versión Kindle.

César dijo...

Juan H: Caray, qué rapidez de compra... Dices cosas muy bonitas acerca de mí, amigo mío. Te lo agradezco, y espero no decepcionarte con "Trece monos". Respecto a lo que comentas sobre si el hecho de despreciar a la humanidad no significa, en el fondo, despreciarse a uno mismo, pues qué quieres que te diga: no solo tienes razón, sino que además es un asunto que da para largas y profundas reflexiones. Es más, ese es uno de los temas centrales de "Naturaleza humana". De hecho, la protagonista concluye la novela despreciándose a sí misma.

Gracias por llamarme "clásico", aunque eso suena a increíblemente viejo. Pero es que lo soy; no clásico, sino viejo. Y precisamente por eso, por ser viejo, es poco probable que cambie significativamente. Me temo que estoy condenado a seguir siendo yo mismo.

Gabriel: Pues precisamente citas a dos de mis escritores de cf favoritos. Sobre todo Bester, que quizá el más perdurable y moderno de los escritores clásico del género.

Anónimo de las 12:05 (¿Capìtan Tan?): Gracias por confiar en mí.

Anónimo dijo...

Capitán Tan dijo:
Pues sí. Capitán Tan, como el de los viajes por lo largo y ancho de este mundo, como el de Locomotoro, como el de Valentina, como el del tío Aquiles.
Tengo otro nombre, claro, pero es vulgar. Este es mejor, y para mí que sigo este blog desde hace muuucho tiempo, creo que muy apropiado.
Ya tengo el libro. Termino hoy el número 4 de Millenium y lo empiezo hoy

Rubén dijo...

Lo tengo en la estantería desde hace un par de días, gracias a la rapidez de Cyberdark en los envíos. Aunque hay versión digital he preferido el papel de toda la vida, y así hace compañía a "El círculo de Jericó" que tanto me agradó y sorprendió hace ya tanto tiempo. Genial el prólogo de Juanma Santiago, y ahora (aunque tengo poco tiempo y mucha lectura pendiente) a colarlo en la pila de pendientes para disfrutarlo poco a poco.
¡Enhorabuena!

Juan Constantin dijo...

Saludos:

Buena noticia. Ya lo he pedido y supongo que la semana próxima empezaré a leerlo. Me encantan los relatos.
Yo sí que supuse que el título hacía referencia al clásico de la CF de Terry Gilliam. Estoy deseando saber a qué se refieren los 13 Monos.

Para el Capitán Tan: Qué bueno que alguien haga referencia a Los Chiripitifláuticos. Fueron un referente de la TV infantil de este país, por lo menos hasta la llegada de La Bola de Cristal.

Juan Constantin

Juanma dijo...

La portada es una puta pasada. Me ha encantado participar en la edición de este libro. No sé si se nota, pero con el prólogo eché el resto porque creo que este es uno de los libros más importantes del género fantástico español en muuucho tiempo, y nunca les estaré lo suficientemente agradecido a Ricard Ruiz, a Emi Lope y a César por haberme dado la oportunidad de estar en el proyecto. En cuanto al retraso, hay por mi prólogo un gazapillo que se me escapó cuando me pasaron las galeradas en el que me refiero a "uno de los mejores relatos que aparecerán en este 2014", o algo así. Pero nunca es tarde si la dicha es buena. Lo importante es que está a la venta, y que merece mucho la pena.

No me atrevo a compararlo con El Círculo de Jericó, creo que hay que leerlos como dos partes de la misma obra, aunque suene a obviedad. Jericó es tal vez más homogéneo porque no deja de ser el producto de un periodo creativo coherente y limitado en el tiempo (toda la ficción breve que escribió César en el transcurso de cinco años condenadamente geniales para todos los que estábamos en aquel fandom), y Trece monos es una selección del material escrito de manera esporádica a lo largo de veinte años. Es como comparar a un velocista puro con un mediofondista. Me quedo con la idea de que hay que leerlas del tirón, intercalando El coleccionista de sellos.

Abrazos, ¡gracias! y ojalá puedas venir a Barcelona a presentarla.

César dijo...

Rubén: Yo también soy fan del papel. Espero que mis monos te gusten.

Juan Constantin: Tampoco te creas que tiene mucha importancia lo de "Trece monos". En realidad, es una pequeña broma. Respecto a lo de los chiripitifláuticos, yo tenía trece años cuando se estrenó el programa, así que ya era un poco mayor para seguirlos. Por aquel entonces me estaba convirtiendo en un fan de la ciencia ficción.

Juanma: ¿Cómo que gracias a mí? ¿Estás loco? ¡Gracias a ti, hombre; gracias a ti! Tu prólogo es estupendo; joder, pero si en muchos aspectos sabes más de mí que yo mismo. En serio, no sabes cuánto me ha gustado tu prólogo. Estoy deseando que nos veamos para agradecértelo personalmente.

Tienes mucha razón en lo que dices sobre las diferencias entre "El círculo de Jericó" y "Trece monos". La nueva antología es más heterogénea, porque su tiempo de gestación ha sido ha sido el cuádruple del de la primera. Además, en "El círculo..." había cierto criterio unitario en los relatos, cierto propósito común, como por ejemplo la decisión consciente de no recurrir al futuro. Sin embargo, en "Trece monos" no me he puesto ninguna restricción ni ningún propósito concreto, salvo el de escribir los mejores relatos que pudiese. Como digo en mi introducción, la nueva antología es una caja de bombones. Espero que ninguno sea demasiado indigesto.

Mazcota dijo...

Gracias por el aviso, César. Ya lo tengo encargado y estoy deseoso por leerlo. Por cierto, y si no es mucha molestia, ¿podrías poner algún enlace a blogs o webs que se dediquen a mencionar novedades literarias? Es que está claro que viendo la tele uno no se entera de casi nada de lo que se publica.

Javier RoBu dijo...

Yo ya lo he empezado y, he de decir que me está encantando. Una pregunta, ¿Vas a hacer alguna firma de libros? Un libro como este la merece!!!

César dijo...

Mazcota: No conozco ninguna web dedicada a anunciar novedades literarias en general. Lo más parecido son las páginas de librerías como la Casa del Libro, FNAC o Amazon, donde en efecto se anuncian las novedades. También puedes ir a las webs de las distintas editoriales; muchas tienen boletines informativos. Y muchos de esos boletines te llegan incluso aunque no los hayas solicitado. Por lo menos a mí me pasa.

Javier RoBu: Pues de momento no tengo prevista ninguna firma de libros; pero si en algún momento coincidimos te lo firmaré encantado. Me alegro de que te esté gustando el libro.

Samael dijo...

aaahh, acaba de saliiir, con razón no la encontré el otro día. Se me olvidó decírtelo cuando nos vimos en la BBQ en Almu's house.
Ahora que mencionas a F. Brown, al genial Kuttner y a otros maestros del cuento, repito públicamente que "La Casa del Doctor Pétalo", está a la altura de las mejores narraciones del género que yo he leído jamás, y creo que fue a raíz de ese comentario cuando surgió la pregunta que dices que te hice.
Quizá este sea el momento de hacer que siga creciendo la colección universal de excelentes cuentos de F&CF
Contamos con la persona adecuada, ahora es necesario que la persona adecuada cuente con nosotros.

Luis Manuel Ruiz dijo...

¡Por fin! La esperaba desde que se anunció su aparición en el Celsius de 2014, muchos meses ha. Así que sí, corro a por ella.

(Por cierto, querido César, espero que volvamos a vernos en ocasión más espaciosa y con más tiempo por delante: abrazos.)

César dijo...

Luis Manuel Ruiz: ¡Stop, no la compres! Le pedí a la editorial que te la enviara. De hecho, debería haberte llegado ya.

Sí, yo también espero un reencuentro más dilatado. Cuando quise buscarte en el Celsius no te encontré por ninguna parte.

Anónimo dijo...

Capitán Tan dijo:
Pues ya la he terminado. La verdad es que no me ha defraudado, sabía que no lo iba a hacer. Ya conocía algún relato por haberlo leido por aquí, pero decir que los que mas me han gustado han sido los de trama digamos, "religiosa" o "celestial".

Vamos, que muy bien.

César dijo...

Capitán Tan: Qué bien que te haya gustado. Me alegro mucho.

yarhel dijo...

Me ha gustado mucho "Trece monos". Enhorabuena. La verdad es que llevaba años con el mono -nunca mejor dicho- de poder hincarle el diente a otro libro tuyo de relatos.

José Antonio dijo...

¡Ya lo tengo conmigo! Esta semana me visitó mi familia así que le encargué a mi hermano que me lo trajera, llevo unos pocos relatos que estoy intercalando con otras cosas. Me molan las pequeñas introducciones entre relatos, queda como muy "en la mente del escritor"...

César dijo...

Yarhel: Me alegro muchísimo de que te haya gustado. Eres muy amable.

José Antonio: Espero que te guste hasta el final.

Nyna dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Anónima dijo...

Hola César. Soy la que casi roba "El Círculo de Jericó" de la biblioteca, de tanto que me gustó. Que conste que lo devolví (unos días tarde, pero lo devolví). Ayer me compré el libro "Trece Monos". La portada es horrible, pero el amarillo chillón me facilitó encontrarlo en la librería. Por supuesto que me he saltado los prólogos y he empezado por en medio. De momento he leído tres cuentos nuevos y me han encantado (los que había leído en el blog me los he saltado). También mi hijo de trece años se ha convertido en uno de tus fans incondicionales. No sé cuántos libros tuyos se ha leído ya. Su favorito es "Las lágrimas de Shiva", aunque dice que acaba demasiado bien, que en la vida real las cosas nunca salen tan redondas. Pero no te lo pierdas, le hicieron leer en el insti uno de Zafón, El Príncipe de la Niebla, y cuando le pregunté si le había gustado va y me dice: "Sí, pero acaba demasiado mal. Yo creo que estos dos (se refería a ti y a Zafón) se tendrían que poner de acuerdo y escribir entre los dos los finales."
Ah, una cosa que me encanta de 13 Monos son esas pequeñas introducciones a los cuentos. No sé por qué, me gusta saber de dónde salen las ideas de los escritores. Por cierto, no nos engañas, ¿verdad? A lo mejor estabas mirando una telaraña ahí tejiendo y se te ocurre una historia, y como eso es muy soso vas y dices "ahora me voy a inventar una historia sobre cómo me inventé esta historia, para que quede más chuli".
Bueno, cuando termine el libro ya te daré la tabarra otra vez contándote qué me ha parecido. Prometo no mentir.

Anónima dijo...

Perdón, quise decir una araña tejiendo una telaraña. Escribo a demasiada velocidad.

César dijo...

Anónima de las 10:45: Te juro, palabrita del niño Jesús, que lo que cuento en las entradillas de los relatos es auténtico. Nada de arañas tejiendo. En cuanto a tu hijo, sólo puedo decirte una cosa: es un genio. Esa idea de mezclar a dos escritores para obtener los finales adecuados me parece fantástica. Felicítale de mi parte. ¿No te gusta la portada de "Trece monos"? Vaya, qué pena, porque a mí me encanta. Y a otra mucha gente también; o por lo menos eso es lo que me dicen. A la espera quedo de tu crítica completa.

Carlos dijo...

Hace unos momentos he terminado de leer 13 monos. La portada a mí también me encanta. Pero sobre todo los relatos, empezando por "El decimoquinto movimiento" (también soy ajedrecista aficionado, federado de los malos, pero enamorado del juego). He disfrutado un montón y coincido en el acierto de las entradillas.

Espero que tengas algunas historia a medio acabar en tu taller: alguna otra space opera y, especialmente, algún otro relato y/o novela ambientados en Humbria que sigan la estela de Leonis y el jardín prohibido (no he visto las películas referenciadas y me olí el final del relato, pero me encanta el mundo en sí). Enhorabuena! Por "Trece monos" y por los 10 años del blog.

Carlos

Carlos dijo...

Umbría, Umbría, Umbría, ... Sorry!