martes, abril 25

Poema ciclista de J. M. M. opus nº 2










Coche escoba
De José María Moreno

Rodar juntos (un sueño) entre trigales.
(Zülle en La Plagne: espléndido). Y el alto
cielo que nos devora, y el asfalto,
hiedra gris enredada en los pedales.

Rodar. Sentir vacía la cabeza.
Parar porque nos vence la fatiga.
(Quejas de desamor). Quieres que siga.
(Si tú lo dices: desamor, pereza).

Pero, mi amor, no has dado ni un relevo
y se está bien tendido en la cuneta.
Dices: “quiero seguir... no sé... no debo,

no puedo amarte... no lo sé... es tan raro...”
Vale: he dormido con mi bicicleta
más veces que contigo. Aquí me paro.

7 comentarios:

Bliss dijo...

Es curioso. Nunca me ha gustado la poesía en general, quizá porque nunca he conseguido entenderla, me dispersaba demasiado la métrica (y sigue haciéndolo, que conste) pero éstas que nos estás regalando, César, puede que por la historia que hay detrás (ventaja de la que no se suele disponer en otras ocasiones) me están llegando con una facilidad pasmosa.

Muchas gracias a los dos, autor y difusor.

Braulio Llamero dijo...

Cómo me gustaría ser editor -de esos raros, pequeños, escondidos y exquisitos- para ponerme como loco, César mediante, a buscar a este poeta oculto y convencerlo de que me entregase, coño, todos sus sonetos ciclistas para editárselos en tapa dura y satinada, con ejemplares numerados, firmados y, por supuestísimo, a precio de oro: cada cosa ha de tener su precio justo.

cristian dijo...

Osti sí Llamero.

Paralelismos entre la vida y las carreras ciclistas.

El final de el de hoy me parece muy, muy, bueno.

Sí, gracias a ambos

miwok dijo...

Estoy con Cristian y llamero.

Anónima de las 9:59 dijo...

Aquí lo difícil sería dar con la frase amarillenta para venderlo:

"Poemas que eran 50 pero se quedan en 6, que van sobre el ciclismo como metáfora de la vida".

O "...que muestran un paralelismo entre la vida y el ciclismo".

Ejem. Llamero, ya puedes ser un editor de éxito y con dinero, porque si no, yo creo que no podrías permitirte editarlo. ¿Cuántos venderíamos?...

;)

Braulio Llamero dijo...

anónima de las 9:59 y demás: venderíamos la leche de ejemplares. Mira en qué poco rato habríamos colocado media docena de ejemplares. Y otrosí: la gente está deseando poder leer Poesía. ¡No la leen porque no hay! Abrid cualquier libro de los que fingen serlo; pero no os cortéis y coged a un consagrado: PA-TA-TA. A eso se reduce todo el lirismo que vais a encontrar. Estos sonetos, en cambio... En cuanto a lo de tener mucho dinero para editar, no es preciso. Editar es barato, baratísimo. Lo complicado es vender, y eso ya está contestado antes.
¿Empezamos los "trámites"?

César dijo...

Bliss: puede que eso que dices tenga que ver con el hecho de conocer un poco la historia del autor, pero... Verás, una de las cosas que más me molestan de la poesía es lo demasiado en serio que se toma a sí misma, su excesiva solemnidad. Si embargo, los poemas de mi amigo están llenos de humor e ironía, y el humor es el azucar que nos permite tragar casi cualquier cosa. La verdad es que cuando uno dice que no le gusta la poesía, lo que en realidad está diciendo es que todavía no ha encontrado la poesía que le gusta.
Llamero, Cristian y Miwok: sí, a mí también me encantaría ser editor y preparar una edición del copón bendito para esos poemas. Lo jodido de mi puñetero amigo Josemari es que ¡no ha publicado nada! Lo he buscado en Internet y res de res, ni un sólo poemario, ni una colaboración, ni una reseña, nada. Es para matarle.
Anónima y Llamero: estoy de acuerdo con Llamero en lo que dice sobre la poesía actual. De hecho, creo que la gente no ha abandonado a la poesía; la poesía ha abandonado a la gente.
Cada vez que leo un poema contemporáneo, lo que leo es prosa fragmentada y poco interesante. Los poetas sólo escriben para sí mismos. Y son taaaaaaaan pedantes, taaaaaaaan aburridos...
Pero a la gente le gusta la poesía. Por ejemplo, saca Sabina un libro con sus letras y es un pequeño best seller. Claro que muchos dirán que lo que escribe Sabina no es poesía. Yo creo que sí, y mejor que la mayor parte de la que se publica. Como los poemas de mi amigo.