martes, diciembre 12

Exhibición de obsequios

Queridos amigos, los obsequios han colmado el buzón de Babel y mi dicha a partes iguales. Gracias a todos los que habéis tenido el detalle de mandarme un idem, y en cuanto a los que no lo habéis hecho... bueno, estamos en fechas navideñas y es tiempo para el perdón, ¿verdad? Pues no, ni de coña. ¡Malditos seáis con un ataque de caspa todos aquellos que no me habéis regalado nada! Es broma; no os lo merecéis, pero os perdono.

Bueno, al grano, que esta entrada va a ser la más larga de todo el blog. “M” –creo que es el jefe de James Bond- ha enviado un excelente relato corto. Gracias M.

VOCES AL OTRO LADO
Matías Candeira

Llevo imitando, desde hace algún tiempo, la voz de mi padre. Ahora llego a pronunciarlo todo con ese arrastre metálico de sus eses; como un fantasma, o un espía al otro lado de un teléfono sospechosamente intervenido. Sus eses, bajo mi paladar, moviéndose despacio en mi boca. Dios mío, a veces me cuesta diferenciarlas de mi propia voz. Si me lo pide el cuerpo, en mitad de la noche llamo con su acento del sur a los teléfonos eróticos. Les digo a esas mujeres que se quiten la ropa. Les ordeno que se toquen todo el cuerpo para mí; que me describan, lentamente, su forma de hacerlo. O puedo llegar —y nadie sabe lo terrible que es, nadie lo sabe— a emular su tono de tenor en la ducha. Canto sus óperas, sus malditas óperas, hasta la última nota que me queda en el cuerpo. Pero lo peor es que a veces no puedo remediarlo, y marco el número de sus antiguos amigos. Algunos llegan a balbucear, como si tuvieran vidrios dentro de la piel, y la mayoría de las veces no tardan en colgar el teléfono.Madre es la única que siempre se queda respirando un buen rato al otro lado de la línea. —¿Cómo has podido? —dice.Y sé que nunca llegará a perdonarme.

Llamero, uno de los más veteranos visitantes de Babel, me ha mandado un par de obsequios. El primero es un ultracorto de su cosecha:

HOMENAJE A MONTERROSO.

Y cuando despertó, seguía roncando.

El segundo son una frases sacadas de "El siglo XI en primera persona", las memorias del último Rey árabe de Granada, destronado en 1090 y de nombre Abd-Alláh. Gracias, Llamero.

-- A un hombre le preguntaban una vez: "De dónde viene todo eso que sabes? Y contestó: De un espíritu abierto y de una lengua preguntona".
-- Dijo un sabio: "Las gentes viven para comer, y nosotros comemos para vivir".
-- Decía Galeno: "Más espero del enfermo que desea algo que del sano que nada desea".
-- A quien le gusta disfrutar de las delicias del mundo debe aprovechar cuantas facilidades encuentre para satisfacer su apetito, porque quien arrebata a la Suerte una hora de placer, eso se encuentra, y quien la deja para más adelante, eso se pierde, ya que le hombre es efímero e hijo del instante.

Gatopardo ha contribuido con un relato, “Elegía al Pintor Benjamín Palencia”, que no reproduzco aquí por ser demasiado largo, pero que podéis encontrar en los comentarios de la entrada del 4 de diciembre, “Los planes de Babel”. También me ha mandado un poema navideño (?) . Gracias, Gatopardo.

ODA A LA ALEGRÍA EN NAVIDAD

¿Y a mí qué cojón me importa
lo que usted siente y opina?
Cuéntele a su vecina
ese pastiche de almorta.

¿Está usted muy deprimido?
Beba anís en cantidad.
Pero tenga usted piedad:
Reprímase su gemido

¿Ha leído usted a Benet?
¿Le gusta mucho Strawinsky?
Pues le falta la Lewinsky
para hacer de Caganet

¿Es de derechas o izquierda,
nuclear o ecologista?
Pues quítese de mi vista
Lo mejor es que se pierda

¿Le duele este perro mundo?
¿Le maltrata el universo?
Pues escríbalo en un verso
y jódase, Segismundo

Si le deprime el futuro,
si no le encuentra razón
coja usted un buen tazón
y llénelo de cianuro

Joan aporta un hermoso poema. Gracias, Joan.

“Óbito”

Donde el cero ya no es el número y nunca es el tiempo.
Donde nada constituye la esencia de todo.
Donde voy a llorar.
Donde no vivo.
Allí es donde vivo yo.

Ya no me sirven los amigos.
Ya no oigo las risas.
Ya me mata la angustia de mi pecho, de mi corazón, de mi alma.
Ya no siento.

Porque me hundo en mi propia miseria.
Porque me ahogo en mis sollozos.
Porque nadie viene a rescatarme.
Porque descubro que, quizás, esa es mi auténtica realidad.

Por eso me vuelvo etéreo.
Por eso nadie me ve.
Por eso desaparezco.
Por eso no vivo, muero.


Jorge Camacho también nos ofrece un poema; mas corto, pero no menos hermoso. Gracias, Jorge.

"Vestigios"

Tábula rasa.
Bajo la inerme cera
tercos rasguños
como sombra de runas
en la vieja madera.

Elena me envía una colección de insultos poco usuales. Son muchos, así que voy a escoger mis favoritos. Gracias, Elena.

Badulaque, botarate, ganapán, mogrollo, perillán, pisaverde, zampabollos y zoquete.

Isabel ha contribuido con un relato y un poema. No le gustaría que aparecieran aquí, así que no aparecen, pero sí le gustaría que yo los leyera. Ya los he leído y me encantan. Gracias, Isabel.

Mazarbul me envía unas cuantas sugerencias para que todos puedan participar en el blog y yo sólo tenga que coordinarlo. Son unas ideas cojonudas, pero... me temo que me daría más trabajo la labor de coordinación que seguir escribiendo yo solo. También manda un poema sobre el cambio de año:

Llora el viejo al ver
La última flecha del
Arquero.

Y giran los astros ciegos a los avatares de seres
Que se esfuerzan por nombrarlos o los observan en la
Lejanía de la noche oscura y cegadora,
Dotándolos de inmaculados signos y formas de propósitos
Contenidos, como si la luz que llegara no fuera ya extinta.

Pero conforta pensar que su brillo obedece a delicadas
Filigranas de dioses mayores y menores que suspiran por indicar
El camino sin final de la vida.
Señales divinas que equilibran los desastres.

¿Sueña el viejo que ya es un niño que recién sale
al nuevo mundo de formas y colores, o es el niño quién piensa
en lo que atrás deja?

No pienses en el andar, que la mujer de Lot murió
Al observar la luz y el estruendo que tras de sí dejaban
Los ángeles de Señor. Piensa más bien en la juventud del retoño que
Anualmente te acompaña. Ciñe tu arco y eleva tus plegarias llenas de vida.
No te detengas en el bosque mientras cazas, que la presa brinca
En la lejanía con pies ligeros. Vuela sobre ti mismo y observa sin sentir
La claridad tachonada a la luz de la reina de la noche.

Pues la trampa del anciano es que vistas sus sayos y mortaja y
Te tiendas.
Y pierdas el sentido de tu existencia para que vistas tu propia
Sombra.

Añade Mazarbul a su contribución un par de curiosidades, de las que reproduzco una que produce cierto vértigo. Gracias, Mazarbul.

No sé si conocéis a Arthur Ganson, un escultor cinético cuyas obras son mitad máquinas mitad objetos de arte realizados con los más variopintops materiales: desde muñecos y objetos cotidianos, a patatas fritas, alambres, cemento, etc.... Pues este señor, basándose en la mecánica clásica ha inventado una suerte de escultura móvil de ruedas dentadas accionadas por un motorcito. Es una máquina que se basa en conceptos ya manejados por Vitruvio y Herón de Alejandría para crear un artefacto capaz de contar mediante ruedas de medición, poleas, etc...Vamos, el mismo sistema que utilizamos en un podómetro de atletismo para medir la distancia recorrida. Pero el Sr. Ganson da una vuelta de tuerca más a este concepto (nunca mejor aplicado lo de vuelta de tuerca por cierto), y crea una máquina que denomina: "Maquina para la Eternidad". ¿Y qué tiene esta máquina de especial?: pues veréis: lleva los conceptos clásicos al absurdo, de modo que dispone doce ruedas dentadas (se encuentra en el Museo de la Técnica de Suiza). La primera de ella da una vuelta completa en 15 segundos. La segunda, aplicando una reducción mecánica, 12,5 minutos. Y así durante las doce ruedas. La gracia de todo es que la última rueda tarda exactamente 2,32 billones de años!!!!!!!!! Es decir, una 169 veces la edad actual de nuestro universo. En fin, una escultura para el infinito.

Mrs Vane me envía una curiosa versión fotográfica de la Torre de Babel (podéis verla a la izquierda) y una canción que no me ha llegado porque pesaba demasiado. También me ha mandado la receta de un pastel de chocolate, para que sea yo quien pese demasiado. Gracias, Mrs Vane.

GÂTEAU AU CHOCOLAT
Ingredientes para un pastel de 24 cm de diámetro

6 huevos
250 gramos de mantequilla
2 bolsitas de azúcar vainillada
3 cucharadas soperas de Maicena
250 gramos de azúcar
½ cucharadita de levadura
250 gramos de chocolate para fundir
125 gramos de chocolate para cubrir
100 gramos de almendras molidas
100 gramos de azúcar glass

Preparación: 15 minutos
Cocción: 30 minutos

Las yemas se mezclan con el azúcar y se baten bien. Poner el chocolate para fundir en una cacerola con 2 cucharadas soperas de agua para fundirlo al baño maría. Incorporar al chocolate fundido las yemas con el azúcar vainillada y remover suavemente. Añadir las almendras molidas mezcladas con la Maicena y 200 gramos de mantequilla muy blanda (como una crema), pero sin fundir y por último, tres claras de huevo montadas y con una pizca de sal. Mezclar la masa con cuidado para que no se bajen las claras. Verter la mezcla en el molde engrasado. Hay que tratar de que el molde quede lleno con la masa hasta las ¾ partes de su totalidad. Introducirlo en el horno previamente precalentado y cocer durante 25 ó 30 minutos. El pastel debe cocerse rápidamente para conservar la parte central cremosa. Dejar enfriar en el molde. Una vez frío desmoldar. Para la cobertura de chocolate, fundir el chocolate al baño maría con una cucharada sopera de agua y el resto de mantequilla. Añadir el azúcar glass tamizada, por cucharadas para obtener una papilla espesa. Cubrir el pastel con la papilla de chocolate con la ayuda de una espátula.

Sfer me ha regalado una deliciosa perla bibliográfica. También me ha enviado la portada del libro en cuestión, pero, por arcanas razones informáticas, no he podido colgarla aquí. Reproduzco sus palabras:

No sé si es escalofriante o tronchante (o alguna otra cosa, siempre y cuando acabe en -ante), pero es cierto, verídico, existe: un cuento infantil que narra las aventuras del niño Juanito, que luego llegó a ser rey de todos los españoles. Lo encontré un día en mi ex-biblioteca (he cambiado de destino en estos últimos meses), repasando la estantería de los cuentos para niños de 7 a 10 años. Se titula "El rey también fue niño" y lo perpetró un tal Alejandro Capuano Tomey. Que los monárquicos me perdonen, pero envié el libro directamente al almacén antes de que pudiera causar algún tipo de daño psicológico entre nuestros más jóvenes usuarios...

Carmen me manda una aportación argumental para mi serie de novelas “Las asombrosas memorias de Jaime Mercader”.

Se trata de un personaje para tus próximas entregas de las aventuras de Little Jim. Un amor imposible. Se llama Rosaura y es la única hija de un rico hacendado. Es alta, morena, tiene los ojos de un verde aguamarina,... Una belleza incomparable y la leyenda de una piel de seda. Habla por los codos. Y tiene un don que atrapará a Jaime Mercader: su habilidad con las cartas. Se jugarán su amor en una partida de póker: el que gana elige. Una mujer y cuatro hombres. ¿Perderá Little Jim este amor imposible?

Pues verás, Carmen, si has leído las novelas de Jaime Mercader, sabrás que en ellas las cosas no son... mmm... demasiado románticas. De todas formas, te adelantaré algo: en la tercera novela de la serie (que debería estar escribiendo ahora en vez de dedicarme al blog), aparecerá en efecto el gran amor de Jaime, aunque será un romance digamos que peculiar (de hecho, Jaime huirá de la chica como un conejo asustado). Ella no se llamará Rosaura (disculpa, pero ese nombre no acaba de gustarme), sino Guadalupe, y será nieta de un rico hacendado, en eso has acertado. No tendrá los ojos verdes, sino negros, ni hablará por los codos; lo que sí que tendrá es un carácter endiablado. Me gusta tu sugerencia de que las cartas intervengan en el romance; no sé cómo, pero ya se me ocurrirá. Aunque, por supuesto, ni ella, ni nadie (con la posible excepción de su padre, don Fernando Mercader), juega mejor al póquer que Little Jim. Gracias por tu regalo, Carmen.

Juaki Revuelta nos obsequia con un delicioso poema dedicado a Babel. Gracias, Juaki.

A veces caemos en las tinieblas, pues éstas son Legión y campan a sus anchas entre nosotros: el náufrago de la oscuridad que tiene la suerte de ver el horizonte de Babel escapa de sus garras.
A veces hace frío, un aliento helado y cortante que baja por las cordilleras de Ignorancia y corta la piel de los que se niegan a abundar en ella: aquellos que se cubren con Babel de algún modo escapan de sus falacias.
A veces el firmamento estalla en una cacofonía de colores deslavazados, en la época en que la estación de la Demagogia alcanza su esplendor: es entonces cuando el iluminado alza los legajos de Babel, y encuentra sosiego.
Felicidades, por nada y por todo, por contribuir, quizá, a que algunos momentos del día sean más coherentes que otros, y por recordar, algo que no es fácil en estos días, las viejas palabras del esclavo: Memento Mori.


Alex Vidal, haciendo honor a su condición de físico, contribuye con un excelente microensayo que une física y filosofía. Gracias, Alex.

Puntos de fuga y flechas del tiempo:
Tomas el tren, como siempre lleno, así que buscas un sitio (evidentemente de pie) donde no estés muy apretado, te aferras a la barra del techo y, para evitar cruces de miradas molestas, buscas un punto de fuga. Miras hacia el lado por el que has subido al tren, de manera que el sentido del movimiento es hacia la izquierda; hacia tu derecha van quedando la estación de partida y todas por las que vayas pasando.
Justo frente a ti hay una divisoria entre dos ventanas. Así que, al buscar un punto de fuga, tienes dos opciones: la ventana a tu izquierda y la de tu derecha. ¿Por cual dejas vagar la mirada? Yo, siempre a la de la izquierda, la del futuro. La de la derecha no me merece demasiada atención, ya que pertenece al reino de la experiencia y el recuerdo. Lo más excitante está aún por venir.

Javier Albizu me envía cuatro inspiradas aportaciones, pero por razones de espacio sólo reproduzco una. Gracias, Javier.

¿Porque?
¿Porque continuas ahí, cuando te he dado la espalda?
¿Porque son tus brazos los que me acogen, cuando me rechazan los de aquella cuya compañía ansío?
¿Porque eres unos días dolor, y otros alivio?
¿Porque no puedo olvidarte aún rodeado de aquellos a los que quiero?
¿Porque no me dejas vivir?
¿Porque no me dejas ser feliz?
¿Porque te necesito tanto?
¿Porque te odio de esta manera?
¿Porque?
Dime porque
Dímelo, soledad

Y para finalizar, Leoncio López contribuye con un ultracorto que define un estado de ánimo y una climatología moral. Gracias, viejo jamelgo.

“Llovía, tú me odiabas y los bares habían cerrado”.

Y ya está; como dicen en los Looney Tunes, esto es todo, amigos. Gracias por vuestros regalos, pero sobre todo, gracias por frecuentar Babel.

Un viril apretón de manos para ellos y un pulposo abrazo (con velados aunque claramente lascivos toqueteos incluidos) para ellas.

9 comentarios:

Samael dijo...

¡Hostiá!

enebro dijo...

Anda, no te quejarás, tu árbol de navidad ha subido un metro con tantos regalos que te han puesto debajo.

Gatopardo dijo...

Y todos los mandamientos que te hemos hecho se resumen en dos:
Te leemos por encima de cualquier ocupación útil y respetable
Te chantajearemos con arteros escritos, danzas sicalípticas, insinuantes poemas, besos cosmopolitas (griego, francés, etc.con tal de contentarte.
Por favor, escribe tus novelas, pero de vez en cuando, ven a darnos tus sermones.

M dijo...

Decían en un videojuego (defecto de juventud, soy de la era y amante de los videojuegos), un aguerrido jedi a una estupenda piloto de caza que le acompañaba en sus correrías. Palabras de una muy sentida declaración de amor, por supuesto:

-Eh, no vayas a hacer alguna estupidez como morirte.

Pues lo dicho, que vuelvas de vez en cuando, César.

César dijo...

¿Tan pronto os queréis librar de mí? Hasta después de Reyes seguiré aquí, al pie del cañón, así que no os despidáis todavía (porque a lo mejor ni siquiera me voy)

mazarbul dijo...

Nunca digas nunca jamás, pater

Peonia dijo...

Me alegro de que te haya gustado. ¿Para cuándo la siguiente entrega de las aventuras de Jaime Mercader? Me gustaron mucho las otras dos entregas. Supongo que a "las chicas" nos gustan esas escenas románticas. Lo de Guadalupe me gusta más. Sobre los ojos ya sabes: "Ojos verdes son traidores, azules son mentirosos, los negros y castaños son firmes y verdaderos".

Bueno todo esto para decirte que no sucumbas a la epidemia de cierres de blogs...

b.llamero dijo...

¡Mecagonlaleche! me has dejado la mano... Hacía mucho que no me daban un "viril apretón".

Joan dijo...

Felicidades por el aniversario.

Me ha encantado el ultracorto de Leoncio!