martes, agosto 3

Vacas felices, felices vacas

Pensaba escribir una entrada cortita e intrascendente, simplemente desearos felices vacaciones y ya está; pero la actualidad, en este caso, manda. Como sabéis, el Parlamento catalán, a instancias de una iniciativa popular, abolió la semana pasada las corridas de toros en Cataluña. Como ya expresé en una entrada anterior, las corridas de toros me parecen un espectáculo bárbaro, cruel, sangriento, bochornoso y profundamente hortera. Me avergüenza que en mi país se consientan esa clase de atrocidades.

Pero tranquilo si eres taurino, porque no voy a intentar convencerte. Tengo amigos aficionados a los toros, gente culta, inteligente y sensible que, sin embargo, es incapaz de ver y reconocer que eso que tanto les gusta es una salvajada. Se diría que una parte de su sentido crítico entra en cortocircuito, como si pensaran: “soy una buena persona, de modo que todo aquello que me complace ha de ser, forzosamente, bueno, aunque se trate de torturar a un animal”. Y rápidamente buscan argumentos que justifiquen ese bache moral: la tauromaquia, según ellos, es arte, tradición, rito ancestral... como si el arte, la tradición o los ritos pudieran justificarlo todo. En cualquier caso, es inútil intentar argumentar con ellos, porque en las corridas de toros sólo ven lo que quieren ver, y se muestran ciegos ante todo lo demás.

Esa ceguera es tan absoluta que les hace perder el sentido de la realidad. Ayer oí en la radio que un grupo protaurino de La Rioja le pedirá a la Unesco que declare los toros Bien Cultural. ¿La Unesco apadrinando una actividad que está prohibida en la inmensa mayor parte de los países civilizados? ¿Se puede estar más ciego? Y Rajoy, cómo no, haciendo gala de su trasnochado populismo, llevará al Parlamento una propuesta de ley para dar protección a las corridas de toros por su interés cultural y turístico. Bueno, al menos ya sabemos lo que entiende Rajoy por “cultura”.

Uno de los argumentos esgrimidos por los protaurinos que más gracia me hace es su insistencia sobre lo chungo que es prohibir. Ya he hablado sobre ese tema en un post titulado ¿Prohibido prohibir?, así que me limitaré a señalar que lo que llamamos civilización se basa, entre otras cosas, en las prohibiciones. ¿Cuál es, en última instancia, la base de una democracia? Una Constitución y el conjunto de leyes que de ella se derivan. ¿Y qué es el código legal sino una suma de derechos y... sí, de restricciones?

En fin, da igual; de nada vale argumentar. Lo quieran o no los protaurinos, las corridas de toros acabarán desapareciendo, porque el público está desertando de las plazas, harto de una sangrienta patochada de toros drogados y desangrados enfrentándose a personas vestidas de hortera. Aunque el espectáculo no les parezca repugnante, lo que sí les parece es aburridísimo. En cualquier caso, los amantes de la tauromaquia no deben preocuparse por ahora. Salvo en Canarias y Cataluña, en todo el resto del territorio nacional están permitidas las corridas de toros, así que de momento seguirán disfrutando de sus dosis de tortura animal. Y en cuanto a los que detestamos esa bárbara costumbre... bueno, sólo puedo hablar por mí, pero creo que, gracias a la decisión del Parlamento catalán, España es ahora un poquito mejor y más civilizada de lo que era antes.

Pero no pretendo polemizar; en primer lugar, porque es inútil, y en segundo lugar porque no estaré aquí para hacerlo. Pasado mañana, amigos míos, merodeadores todos, tal y como anunciaba en la anterior entrada, Pepa y yo viajaremos a la tierra de los pictos y los escotos. Por tanto, La Fraternidad de Babel permanecerá cerrada por vacaciones durante todo el mes de agosto. Así pues, ahora que las vacas catalanas son un poco más felices al saber que pronto dejarán de quedarse viudas, sólo me queda desearos a todos unas muy felices vacas estivales.

Hasta septiembre, amigos míos.


18 comentarios:

Pascu dijo...

Seguro que los alemanes te parecerán mucho más civilizados que nosotros, empujando a miles de crios hacia un callejón sin salida.

La vida, amigo Cesar, te guste o no, es sufrimiento. La vida puede ser muy cruel y salvaje. Supongo que al que haya visto salir volando a sus hijos a través del parabrisas y reventarse en el esfalto, una corrida de toros les dejará igual. pero hay gente tan plastificada, que no ha enfrentado la esencia de la supervivencia (comer o ser comido, amigo), que quieren que esto sea como las casitas de pin y pon. Mantén cerrados tus ojitos amigo, no sea que te vayas a cagar de miedo.

Por último, decir que la fiesta, desde tiempo de los romanos, tiene un fin sociológico innegable, que consiste en disolver las tensiones sociales mediante la participación del pueblo en eventos que, sí, pueden ser atroces, pero están circunscritos a un ritual, y relativamente controlados (aquí meto los toros, las cabras desde el campanario y lo que se te ocurra), de forma que el enfrentarse a un horror controlado calma los nervios, evitando males sociales mayores. en resumen UNA VÁLVULA DE ESCAPE SOCIAL.

Quítale la válvula a una olla a presión y quédate cerca a ver qué pasa.

Por último, supongo que cuando la vaca feliz se quede sin empleo, serás tan atento de apadrinarla, para que no acabe comida de pulgas en un basurero.

Por cierto, a mí también me aburren los toros, pero no pienso que todo lo que me aburre o no entiendo carezca de valor auténtico.

Saludos desde el otro lado de la opinión.

Laura Uve dijo...

Me parece que esas vacas sólo disfrutaran de UN semental, el toro de lidia es un lujo que desaparecerá con la lidia. El debate sobre el tema en Cataluña está repleto de ideología, esencialismo y otros ismos...
Creo que la democracia tiene otros caminos que prohibir, es decir, hay otros caminos. En Cádiz no hay plazas de toros porqué la gente dejó de ir a los toros... me gusta más que las prohibiciones y no digamos que los esencialismos patrioteros.
FELICES VACAS!!!!

jesus dijo...

Sería simpatiquísimo pillar al Pascu ponerlo mirando pa Cuenca y decirle "sonríe corazón, la vida es dura". Cien o doscientas veces.

Anónimo dijo...

Nota: los toros en Canarias NO están prohibidos. Lo que está prohibido es, según una Ley canaria contra la tortura animal, el maltrato a ANMALES DE COMPAÑÍA. El asunto es que toda la vida en Canarias ha sido prácticamente inviable para los empresarios el llevar los toros hasta las islas debido a que el único medio de transporte por el que se puede hacer es por barco con el consiguiente gasto desorbitado que supone para el empresario. Es por esto, que se han unido las ideas y se ha dado a enteder que los toros están prohibidos en Canarias, pero no es cierto.

Con respecto a lo de Cataluña he de decir que la prohibición tiene más carácter de antiespañolismo que de velar por la integridad de los toros. Esto es así porque todos los animales sufren, ¿o es que los terneros no sufren cuando le separan nada más nacer de sus madres para después hincharlos a comer y seguidamente matarlos electrocutándolos para que nos los comamos? ¿No sufren las gallinas que están encerradas en naves que reproducen las características climáticas de la primavera teniéndo unos focos encendidos las 24 horas del día que reproducen la luz solar de un día primaveral ya que esté es el momento en que más huevos ponen las gallinas? ¿No sufren las ocas cuando las entierran, las abren el pico con artefactos diabólicos de forma forzosa y las hinchan a piensos para que su foie salga rico y cuanto antes a la venta? Cuando el Parlament apruebe leyes en contra de estas torturas, dejaré de pensar que la Ley antitaurina catalana es una ley antiespañola para empezar pensar que la prohibición de los toros en Cataluña se hizo por el interés y la vida de los animales.

Fdo: Canica

Manuel dijo...

Pascu,
la vida es:
1) dolor, sufrimiento, atrocidad, agresividad
PERO TAMBIÉN
2) empatía, compasión, solidaridad

El ser humano tiene ambos elementos en su naturaleza (ambas cosas fueron útiles en algún momento de nuestra evolución como especie para proporcionarmos mayores posibilidades de supervivencia y replicación).

Tal y como lo planteas parece que sólo existe el punto 1. Pues no. Es tu responsabilidad ética desarrollar y cultivar el punto 2 por encima del 1. Puedes elegir entre ser una buena persona, empática, con compromiso ético (como César) o un cínico, un soberbio avinagrado sin compasión.

Lo que argumentas sirve para justificar cualquier atrocidad, desde el circo romano, al genocidio de minorías... (¡total es una válvula de escape social ), como si en nosotros sólo existiera el mal y no tuvieramos capacidad de decisión).

Manuel dijo...

Canica,

Estás mal informado, te está manipulando la derecha.

Leete el artículo 5.1 de a ley de Protección de Animales, aprobada en abril de 1991 por el Parlamento de Canarias (cuya única excepción es el artículo 5.2: celebración de peleas de gallos) y no te dejes engañar.

Estoy seguro de que ciertos elementos nacionalistas (ERC) se han frotado las manos con la posibilidad de prohibir una fiesta "española".
Pero el debate no ha ido por esos derroteros. De hecho los dos partidos principales del Parlament (CIU y PSC, que se autodefinen como catalanistas) dieron libertad de voto, hecho que no se hubiera producido si el debate fuera identitario.

En las comparecencias antes de la votación, intervinieron a favor de la abolición la escritora Espido Freire y el científico Jorge Wagensberg... no sé si te parecen nacionalistas (supongo que piensas que hiceron su discurso en castellano para despistar).

El debate es si con el nivel de progreso, desarrollo y cultura que estamos alcanzando nos podemos permitir todavía estás prácticas amparadas en la tradición. La ablación de clítoris también es una tradición y hace 20 años estaba bien visto pegarle a tu mujer en España (incluso Martes y 13 tenía un sketch muy gracioso para los parámetros de la época, "mi marido me pega"). Es normal que con el paso de los años aumente la sensibilidad en general al sufrimiento animal.

Ese es el debate. Aunque luego te vengan los de la cadena del toro, Rajoy y la derecha carca a decirte que el problema es que los catalanes somos anti-españoles y queremos atacaros a toda costa. Intentando darle un giro radical al tema que se está debatiendo y votando.

En Cataluña se celebran muchísimas tradiciones españolas (algunas en momentos tan importantes como Navidad y Semana Santa) y nadie se ha metido con ellas. La mayoría de los catalanes no somos ni anti-españoles, ni queremos joderos, ni estamos para politiqueos… pero la derecha española se está esforzando de lindo (manipulando, sembrando odio) para que el independentismo crezca en Cataluña, y al final sea nuestra única opción.

Tal como lo ven algunos, esto es un nuevo paso en la destrucción de España. Tal y como yo lo veo, España es a día de hoy un país mejor gracias a esta decisión del Parlament de Cataluña.

Manuel dijo...

Canica,

Estás mal informado, te está manipulando la derecha.

Leete el artículo 5.1 de a ley de Protección de Animales, aprobada en abril de 1991 por el Parlamento de Canarias (cuya única excepción es el artículo 5.2: celebración de peleas de gallos) y no te dejes engañar.

Estoy seguro de que ciertos elementos nacionalistas (ERC) se han frotado las manos con la posibilidad de prohibir una fiesta "española".
Pero el debate no ha ido por esos derroteros. De hecho los dos partidos principales del Parlament (CIU y PSC, que se autodefinen como catalanistas) dieron libertad de voto, hecho que no se hubiera producido si el debate fuera identitario.

En las comparecencias antes de la votación, intervinieron a favor de la abolición la escritora Espido Freire y el científico Jorge Wagensberg... no sé si te parecen nacionalistas (supongo que piensas que hiceron su discurso en castellano para despistar).

Manuel dijo...

Perdón. No sé porque se ha duplicado parcialmente mi último comentario.

Byron dijo...

Buenas César. Te comento por primera vez, y antes de nada felicitarte por este extraordinario blog, el cual se ha convertido en uno de mis favoritos. Desde luego he tenido mucha suerte de topar con un sitio como éste. También decirte César que hace poco leí por primera vez un libro tuyo (sí, te conocí primero por el blog, antes que por tus libros): "El último trabajo del señor Luna", y me pareció una buena obra que bien la disfruté.

Dicha la presentación, y comentando tu entrada, sólo decir que estoy totalmente de acuerdo contigo. Y también con el mensaje de Manuel en respuesta a Pascu, lo suscribo 100%. Pero me gustaría añadir algo más. Pascu dice:

" pero están circunscritos a un ritual, y relativamente controlados (aquí meto los toros, las cabras desde el campanario y lo que se te ocurra), de forma que el enfrentarse a un horror controlado calma los nervios, evitando males sociales mayores. en resumen UNA VÁLVULA DE ESCAPE SOCIAL.

Quítale la válvula a una olla a presión y quédate cerca a ver qué pasa."

Estoy de acuerdo con la idea de las válvulas sociales. Jovellanos ya hablaba de ello (el pan y circo no tiene por qué ser algo tan malo según cómo, porque una cosa es aborregarse y otra entretenerse y desconectar un rato de la tensión de la realidad, pero este es otro tema). El problema es cuando se comete una salvajada bajo este pretexto. Es por eso por lo que discrepo de tu opinión. Porque como válvula social, cumple muy bien la función el deporte, la literatura o el cine, sin ninguna necesidad de hacer daño a nadie ni a ningún animal. La tauromaquia me parece totalmente prescindible. Y lo siento, pero si se prohibe, no creo que ninguna bomba llegue a estallar.

Un saludo.

Marta dijo...

Pues como madrileña que soy, me siento muy orgullosa de esta decisión, y me demuestra una vez más, que seguramente Cataluña está más cerca de nuestros vecinos europeos que el resto del país junto.
Me parece un acto bochornoso y bárbaro. Y Cesar, tiene razón, es inutil discutir este tema con taurinos, mi padre es uno de ellos y tienes tres frases arraigadas en su mente que te suelta cada vez que sale el tema.

¿Y cual es el empeño de justificar que al 73% de los Catalanes no les gusten los toros, como algo antiespañol?

Sin duda, las veces que he viajado a Barcelona, Tarragona, etc... he encontrado a menos antiespañoles, que anticatalanes estúpidos en mi grupo de amigos. Los tengo incluso, que justifican orgullosos el no viajar a conocer una de las ciudades más bellas de este país y seguramente del mundo porque deben creer que intentarán atacarte en cuanto se den cuenta que eres Madrileño, uno de ellos incluso trabaja a menudo en Barcelona, no la conoce, cuando está allí, solo trabaja, pero odia la ciudad, no la ha visto, no la conoce, no la ha sentido, no es capaz de decirte nada de ella, pero la odia solo porque es Barcelona.
Cada una de las veces, que he viajado a Barcelona, he sido respetada y bien recida, sin tener ningún conocido allí.
Cuando la selección ganó el mundial, la gente de Barcelona estaba en las calles celebrandolo, la plaza de España y las ramblas estaban repletas y en uno de las entrevistas de los reporteros, un joven dijo: "estamos hartos, estamos cansados, porque lo que intentamos unir las personas, lo que se siente en días como hoy, es que somos españoles, lo que hoy une el deporte, mañana lo separán los políticos". Lo vi muchas veces.

¿De verdad, alguien puede opinar que no seremos una sociedad mejor, si dejamos de usar como diversión la muerte de un animal?

Pues de verdad no lo entiendo.

Gracias Cesar, leerte siempre es un lujo y pura diversión.

Marta dijo...

Pues como madrileña que soy, me siento muy orgullosa de esta decisión, y me demuestra una vez más, que seguramente Cataluña está más cerca de nuestros vecinos europeos que el resto del país junto.
Me parece un acto bochornoso y bárbaro. Y Cesar, tiene razón, es inutil discutir este tema con taurinos, mi padre es uno de ellos y tienes tres frases arraigadas en su mente que te suelta cada vez que sale el tema.

¿Y cual es el empeño de justificar que al 73% de los Catalanes no les gusten los toros, como algo antiespañol?


¿De verdad, alguien puede opinar que no seremos una sociedad mejor, si dejamos de usar como diversión la muerte de un animal?

Pues de verdad no lo entiendo.

Gracias Cesar, leerte siempre es un lujo y pura diversión.

Marta dijo...

Canica


Sin duda, las veces que he viajado a Barcelona, Tarragona, etc... he encontrado a menos antiespañoles, que anticatalanes estúpidos en mi grupo de amigos. Los tengo incluso, que justifican orgullosos el no viajar a conocer una de las ciudades más bellas de este país y seguramente del mundo porque deben creer que intentarán atacarte en cuanto se den cuenta que eres Madrileño, uno de ellos incluso trabaja a menudo en Barcelona, no la conoce, cuando está allí, solo trabaja, pero odia la ciudad, no la ha visto, no la conoce, no la ha sentido, no es capaz de decirte nada de ella, pero la odia solo porque es Barcelona.
Cada una de las veces, que he viajado a Barcelona, he sido respetada y bien recida, sin tener ningún conocido allí.
Cuando la selección ganó el mundial, la gente de Barcelona estaba en las calles celebrandolo, la plaza de España y las ramblas estaban repletas y en uno de las entrevistas de los reporteros, un joven dijo: "estamos hartos, estamos cansados, porque lo que intentamos unir las personas, lo que se siente en días como hoy, es que somos españoles, lo que hoy une el deporte, mañana lo separán los políticos". Lo vi muchas veces.

Big Brother dijo...

¿La fiesta es un arte o no?
¿Es una forma de cultura?
¿Sobreviviría el toro de lidia a la desaparición de la fiesta?
¿La prohibición en Cataluña es una forma de antiespañolismo?
Etc, etc., etc. Estas y otras preguntas son el soporte de un debate inacabable entre taurinos y antitaurinos.
Pero la cuestión es otra: ¿Es moral y éticamente aceptable el que un animal y un hombre se enfrenten en una lucha a muerte para diversión de los espectadores? Porque, no lo olvidemos, se pone el riesgo la vida de un hombre en una forma pautada para garantizar la pureza del enfrentamiento y hacer que la muerte del torero sea una posibilidad real (véase la reciente y espeluznante cornada de El Litri).
No creo que nadie pueda dar, honestamente, una respuesta afirmativa.

rubenoki dijo...

Totalmente de acuerdo con esta entrada anti-taurina.

Simplemente añado otros ridículos argumentos que he podido escuchar varias veces a los que quieren justificar esta "tradicción cultural":

"Sin corridas de toros no existiría el toro de lidia". "Además se les trata muy bien hasta el momento de su muerte"

Vamos, como si la "creación" de una raza nos diera derecho a su tortura para diversión de los espectadores. ¿Podemos entonces maltratar a nuestros hijos, ya que existen gracias a nosotros?

¡Felices vacaciones!

Nyna dijo...

Gracias por esta entrada César. Me ha encantado. Estoy de acuerdo con cada punto y cada espacio.
Hace poco escribí sobre el tema en mi blog, pero peco de falta de diplomacia y elegancia. Soy demasiado pasional, y estos temas me calientan muchísimo. Y aún más me enciende intentar hacer entrar en razón a los torturadores de animales y elementos como este tal Pascu. Puaj.
Soy bióloga (especializandome en microbiología) y también estudiante de medicina de tercer curso. La gente que me rodea tiene una cultura, unos estudios y una cierta inteligencia... Pero es cierto: tocamos este tema y parece que algo se les bloquee en su cabecita. ¿Educación? ¿Lavado de cerebro desde una edad muy temprana? Y a todo esto... ¿Dónde queda el pensar por uno mismo?
En fin, espero que en toda España no tarde en llegar su desaparición.
Ah, y no podría estar más de acuerdo con Rubenokoi. Has acertado de pleno con esos ridículos ¿argumentos?
Un saludo y que disfrutéis de las vacaciones :)

Estigia dijo...

Aplausos a esta entrada.

Conocí tu blog porque hace tiempo le dedicaste a una amiga mía un post... pero no me había detenido a leer la enorme coherencia que poseen tus argumentos. Caray, es que es increíble. Has expresado exactamente lo que yo siento ante los taurinos.

Enhorabuena. En pocas palabras, has sabido definir a la perfección la gran contradicción de los sujetos que apoyan la tauromaquia. Y sin perder las formas: yo no puedo evitar perderlas cuando alguien se propone en defender lo indefendible con excusas como el arte, la tradición o -esta es nueva- que la vida es un constante sufrir; todas estas razones podrían justificar cualquier cosa, desde la ablación hasta la pornografía infantil.

Me he vuelto fan de tu blog, en serio; nos veremos más por aquí, supongo.

Un saludo, cuídate mucho, César.

Byron dijo...

Estigia, tú por aquí :P

Lo bueno de César es que, aun teniendo una opinión distinta a la suya, por esa elegancia al dar su opinión ya merece la pena leerle.
Si algún día te aburres puedes empezar a leer sus entradas antiguas.

Un saludo.

Alicia Liddell dijo...

Parece que te ha gustado la comida británica. ¿O te has puesto a dieta?