miércoles, abril 1

Materia oscura



            Hoy os traigo un regalo, un relato. Hace poco, un anónimo merodeador me comentó que, en estos tiempos de encierro, sería de agradecer que subiera a la red algo escrito por mí. El comienzo de una de mis nuevas novelas, un cuento, lo que fuese.

            Muchos escritores han puesto gratis alguna de sus novelas a disposición de quienes quieran leerlas. Me parece estupendo, aunque no voy a hacerlo yo. Por muchos motivos; tantos que me da pereza enumerarlos. Pero un cuento sí. Para explicarlo con sencillez: mis novelas son trabajo; mis cuentos son devoción. Así que mejor ofrecer un fruto de mi amor (por la cf y la fantasía) que un fruto de mi sudor.

            El relato se llama Materia oscura y ganó el premio Domingo Santos de 1993. Luego, en 1995, formó parte de mi antología El Círculo de Jericó. Algunos de los cuentos de esa antología se han reeditado varias veces, como El rebaño o La pared de hielo, pero este, que yo sepa, no ha vuelto a aparecer desde entonces. Sin embargo, a mí me gusta y la tribu de los pchapchá forma parte de mi mitología personal. Espero que a vosotros también os guste.

            Si quieres leerlo, pincha AQUÍ

9 comentarios:

Jane Jubilada dijo...

Me ha encantado el cuento ¿No serás tú también un pchapchá que ordena el universo y hace que las cosas hagan?
Gracias por este regalo tan necesario. Los cuentos nos abren a otras realidades que sabemos que están ahí pero permanecen escondidas. A veces hay gente mágica como tú que nos deja atisbar un poquito.

Anónimo dijo...

Gracias por darme el capricho...prometo no hacer más peticiones en un largo periodo de tiempo. Saludos

César dijo...

Jane Jubilada: Ya me gustaría a mí ser un pchapchá, querida Jane; pero lo único que puedo hacer que haga es el ordenador cuando escribo. Un beso grande.

Anónimo de las 8:02: A mandar.

Anónimo dijo...

Muy buen relato César. La verdad que el círculo de Jericó no tiene desperdicio. Y lo que lo hizo sobresaliente fue la forma en que hiciste un fix-up de las historias, con toda esa gente extraña reunida y cada uno contando una historia a cada cual más sorprendente. Cada relato vale, pero juntos, valen mucho más.
También recuerdo un relato sobre una partida de ajedrez...
Muchas gracias César
Mazarbul

Joaquín dijo...

Muy bueno, "Tuti". :-)


Anónimo dijo...

Fantástico relato, César.
Creo que lo tiene todo: humor, una buena idea, ritmo y encima es redondo y está contado de maravilla.
Lo leí en su día en El Círculo de Jericó pero creo que ahora me ha gustado aún más.
Es duro de pedir pero más duro es de soportar el confinamiento. Así que si te animas a colgar algún otro relato, será una gran alegría.
Muchas gracias por éste.

César dijo...

Mazarbul: Bueno, esa partida de ajedrez que recuerdas está en "Trece monos".

Anónimo de las 4:32: Bueno, veré si tengo algún relato perdido entre mis archivos. Pero no prometo nada ;-)

Anónimo dijo...

¡Hola!

Leí este relato por primera vez en la antología "El círculo de Jericó", hace años. Digo que lo leí por primera vez porque, desde entonces, lo he releído muchas veces. De hecho, he regresado muchas veces a esta antología. No me canso nunca de leer cómo Sara se enfrentó a su jefe o cómo Dos tigres confesó sus sentimientos. Tampoco me importa saberme de memoria los efectos de esa "Alineación cósmica" que juntó a Gedeón y a Ginebra, porque, de vez en cuando, lo vuelvo a leer. Me río siempre con "El escritor, la muerte y el diablo" y con "La materia oscura". También me emociono cuando vuelvo a descubrir que Samuel y María Candelaria estaban en el mundo de los sueños.

Nunca he escrito en este Blog, pero quiero aprovechar para agradecerte los buenísimos ratos que he pasado (y que pasaré) leyendo y releyendo tus libros y relatos.

César dijo...

Anónimo de las 3:44: Vaya, nunca sé qué decir cuando escucho cosas tan bonitas como las que tú dices. Salvo "gracias", claro. Los relatos incluidos en "El círculo de Jericó" han sido muy importantes para mí, por muchos motivos. El primero de todos, porque significaron el punto de partida para mi carrera como escritor profesional. Cada uno de ellos tiene una intensa carga emocional para mí, así que me resulta imposible juzgarlos objetivamente. A veces me pregunto cuál prefiero, y soy incapaz de decidirme. "El rebaño" es el más conocido, el que más veces se ha reeditado y el que más se ha traducido. "La casa del doctor Pétalo" es el más inspirado (todo él es fruto de la inspiración). "El mensaje perdido", nadie lo sabe, es una carta de amor a mi mujer escrita antes de que nos casáramos. "Materia oscura" es un homenaje gamberro y soterrado a mi escritor favorito, Borges. En fin, podría seguir, porque cada uno de ellos es una pequeña parte sustancial de mí mismo. En fin, que gracias amigo (o amiga) mío. Un abrazo.