lunes, junio 4

La estrategia del parásito/El asunto Miyazaki


A finales del año pasado, contraté con SM la edición de mi última novela juvenil, La estrategia del parásito. Dicha novela se distribuyó a mediados de mayo y, como siempre, recibí en casa un paquete con los veinte ejemplares que me corresponden por contrato. Abrí el paquete, cogí uno de los libros, le eché un vistazo... y las pelotas se me cayeron al suelo, plonc, plonc. Porque el texto que contenía ese libro no era mi novela, sino otra novela llamada El asunto Miyazaki, escrita por un tal Óscar Herrero.


Cabreado como un mono, llamé a la editorial, pero allí no sabían nada, así que examinaron los ejemplares que también a ellos les acababan de llegar y comprobaron que todos tenían el texto equivocado. Gabriel Brandariz, mi editor, se puso en contacto con la imprenta para averiguar qué había pasado. Y lo que había pasado era muy sencillo: un hacker había entrado en el sistema informático de la imprenta y había sustituido mi novela, La estrategia del parásito, por otro texto, El asunto Miyazaki.


El problema era que los libros ya estaban distribuidos y se tardarían varias semanas en retirarlos. Resignado, me puse a leer aquel texto que no era mío, pero del que todo el mundo me consideraría autor. Estaba narrado en primera persona por el verdadero autor del texto y era un relato paranoico sobre una extraña amenaza mundial. Además, el autor aseguraba que se trataba de una historia auténtica, e incluso ofrecía pruebas de ello ocultas en una página web.


En fin, de lo más mosqueado tecleé la dirección de Internet que aparecía en el libro y... y ocurrió algo raro. Y poco después ocurrió algo más raro aún: recibí una carta (por correo postal) de Óscar Herrero, el hacker que había sustituido mi novela por la suya. Lo que me contaba en esa carta era sencillamente increíble. Así que no me lo creí. Hasta que un día, la semana pasada. mientras estaba en mi despacho, escribiendo, apareció algo en la pantalla de mi ordenador: una joven rubia, muy guapa, mirándome fijamente. Apenas duró un segundo, pero me heló la sangre en las venas.


Ahora, ya no sé qué pensar...


...


Bueno, amigos míos, debo confesar que casi nada de lo que he contado más arriba es verdad. Aunque sí lo es en cierto sentido, porque se trata de la estrategia de marketing que ha utilizado la editorial SM para promocionar en Internet mi última novela, La estrategia del parásito-El asunto Miyazaki. Y, como antiguo experto en publicidad (aunque no en publicidad digital), debo reconocer que es una de las acciones promocionales más brillantes que he visto.


En realidad, todo fue “culpa” de Gabriel Brandariz, mi editor. Es un tío estupendo y un profesional impecable, pero tiene un defecto: está tan loco como yo y, además, de la misma manera. Terrible. Recuerdo que un día le comenté la idea de realizar una falsa entrevista con él y conmigo donde fingiésemos que lo que cuenta la novela es cierto. Gabriel no solo lo aceptó al instante, sino que empezaron a ocurrírsele otro montón de posibilidades. Y así, peloteando ideas, comenzó todo. Luego, Gabriel le trasladó el asunto al departamento de marketing de la editorial y éste articuló la estrategia.


El mes pasado, un buen día, un montón de gestores de blogs de literatura recibieron un e-mail de SM donde se les informaba de que un virus se había colado en el sistema informático de la editorial y había sustituido el texto de mi novela por otro. Añadía que, si notaban algo raro en sus correos electrónicos, lo comunicaran vía twitter con el hashtag #miyazaki. Después les empezaron a llegar por e-mail fragmentos de la portada del libro, como un puzzle, con los siguientes mensajes:


MIYAZAKI TE VIGILA.
SE OCULTA. NO PUEDES VERLO. PERO SIEMPRE ESTÁ AHÍ.
NO ES UN VAMPIRO, PERO SE ALIMENTA DE TI. POR ESO SE ESCONDE Y TE UTILIZA.
Y, ENTRE TANTO, CRECE Y CRECE SIN PARAR
LA ESTRATEGIA DEL PARÁSITO, UN TECNO-THRILLER DE CÉSAR MALLORQUÍ.
¿O NO?

Y un día, de pronto, recibieron un SMS con el texto MIYAZAKI TE VIGILA y una dirección de Internet que les remitía a un vídeo que podéis ver pinchando  AQUÍ.

Y después apareció este otro vídeo, que veréis pinchando AQUÍ
Basta con darse una vuelta por la Red para comprobar lo eficaces que fueron esas acciones, por lo menos a la hora de crear curiosidad y expectación. Algunos incluso se lo tomaron en serio y estaban convencidos de que tenían el ordenata infectado. Pero a todo el mundo le divirtió el asunto y muchos blogueros se prestaron a seguir el juego de mezclar realidad y ficción.


¿De qué va La estrategia del parásito y por qué ha aparecido casi a la vez que La isla de Bowen? Hace un par de años, mientras estaba escribiendo La isla de Bowen, Elsa Aguiar, la directora editorial de SM, me llamó para proponerme algo. Quería que escribiese una novela para lanzarla en formato electrónico, exclusivamente para Iphones e Ipads. En fin, el proyecto, que comenzó siendo una especie de novela por entregas desarrollada en tiempo real (algo que se demostró inviable), cambió mucho conforme le dábamos vueltas. Al final, le pedí a Elsa que me diera una semana para pensármelo. Si se me ocurría algo, le diría que sí. Y si no, pues no. Y se me ocurrió algo. El problema es que tenía poco tiempo para escribirlo, así que dejé en stand by La isla de Bowen y me metí de lleno con El asunto Miyazaki, que era su título inicial.


Dado que estaba destinada a formato electrónico en teléfonos móviles, y como no tenía mucho tiempo, la novela es más corta de lo habitual (ciento ochenta y tantas páginas). ¿De qué trata? Cómo la novela estaba destinada a Internet, decidí centrar el argumento en la Red. De hecho, el eje central del argumento probablemente sea algo imposible... o no, porque hace poco oí a un experto informático sugiriendo una posibilidad muy similar a la de mi novela, aunque no exactamente igual. En cualquier caso, sea posible o no, la novela es en realidad una metáfora sobre los aspectos perversos de Internet, que los tiene y son muchos (igual que son muchos los aspectos positivos, claro).


Desgraciadamente, no puedo hablar demasiado del argumento, porque casi cualquier cosa que diga desvelaría el misterio. Para esta novela he escogido una de mis estructuras narrativas favoritas; al estilo Hitchcock, por así decirlo. Cojamos a un tío absolutamente normal y corriente, lo más alejado de un héroe que podamos imaginar, y metámosle de repente en una situación muy peligrosa en la que nada tiene sentido. Ese protagonista no sólo deberá esforzarse en salvar la vida, sino que además tendrá que intentar averiguar qué demonios está pasando y por qué.


Óscar Herrero, el protagonista de la novela y narrador en primera persona, es un estudiante de periodismo que un buen día recibe la carta de Mario, un antiguo compañero de colegio de quien hacía mucho que no sabía nada, acompañada de un pendrive. En la carta, Mario le pide que, si a él le pasa algo, busque a cierto profesor de la facultad de informática y le entregue el pendrive. Pero el profesor ha desaparecido. Y Mario ha muerto en un sospechoso accidente. Y, de pronto, el mundo se convierte en una pesadilla. Una de las cosas que me divierten de esa novela es que Óscar, el protagonista, no sólo no es un héroe, sino que además mete la pata con frecuencia y de no ser por Judit, la ex de Mario, difícilmente habría conseguido seguir vivo más allá de la página 50. Pero ambos personajes evolucionan y, al final, el débil se ha fortalecido y la fuerte ha mostrado su vulnerabilidad. En fin, si queréis leer el primer capítulo sólo tenéis que pinchar AQUÍ.


También estoy satisfecho del final de la novela. Es lo que se llama un final abierto, porque parece no resolver del todo el argumento. No obstante, esta novela tiene una particularidad: el verdadero final está en la Red. Debes dirigirte a una dirección de Internet que te conducirá a una falsa web de literatura (gracias, por cierto, a Rodolfo Martínez por prestarme material suyo para esa página). Una vez allí, debes cliquear sobre una foto. Te pedirán una contraseña; la pones y entrarás en otra página donde verás y oirás una grabación. Lo que ahí ocurre es el auténtico final, y no es un final optimista.


Sin embargo... tras acabar la novela se me ocurrió algo. Veréis, la amenaza a la que se enfrentan los personajes de la novela es desmesuradamente poderosa. Tanto que, lógicamente, resulta invencible. Pero, mira por dónde, se me ocurrió una forma de vencerla. Así que, si el libro tiene éxito, habrá una segunda y una tercera parte. Y si no lo tiene... bueno, pues la historia terminará mal, qué le vamos a hacer.


Ah, se me olvidaba: La estrategia del parásito-El asunto Miyazaki es ciencia ficción ambientada en el presente. Pero, si os paráis a pensarlo (suponiendo que hayáis leído el libro, claro), es muy poquita ciencia ficción, es casi realidad. Y otra cosa: la portada del libro. Me gusta, es original y tiene un diseño atractivo. Pero me da asquito (las garrapatas me repugnan; he tenido perros, y mis perros han tenido garrapatas, y sé que son asquerosas). De hecho, he visto algún que otro comentario en la Red diciendo lo mismo. Pero bueno, al grano: en la portada hay un mensaje oculto en un texto satinado; sólo puedes verlo si la luz incide de forma adecuada, por eso no lo distinguís en la foto. El mensaje dice:


Miyazaki te vigila.
Internet es Miyazaki.

¿Qué quién es Miyazaki? Me temo que, si queréis averiguarlo, deberéis leer la novela.


17 comentarios:

Anónimo dijo...

La estrategia mola, pero el uso de un nombre tan popular crea asociaciones que me parecen humildemente negativas. No consigo quitarme las pelis del Miya de la cabeza cuando pienso en el libro.

Oye, tengo una duda, porque leyendo novelas de la Christie no entiendo como se las apañaba tu padre. A que ritmo mas o menos traducia? Ya he flipado sabiendo que en tres dias creaba una novela de bolsillo, pero impresiona que haya traducido tantas sin descanso cuando aun estaba aprendiendo poco a poco inglés.

Un saludo, crack.

Gabriel dijo...

A mi me pasa lo mismo que a Anónimo. No puedo evitar pensar en ciertas películas de Miyazaki.

El argumento tiene buena pinta, me recuerda a los libros de Dick.

Samael dijo...

No te lo vas a creer, pero adiviné que se trataba de una estrategia de marqueting en el segundo párrafo. Me parece una idea estupenda, felicidades. Cuando pueda me paso por tu casa para recoger mi ejemplar.

Cristian García Álvarez dijo...

Considero que esta táctica es muy propicia para aumentar la intriga de las personas interesadas. Los vídeos han sido bastante elaborados: el 1º usa la técnica de la psicología inversa y el 2º verifica los hechos con tanta destreza que parece real.

Gabriel y tú estáis hechos unos estrategas, aunque me parece un poco atrevido me has despertado la curiosidad. Espero tener ocasión de leer el libro.

Anónimo dijo...

Vaya,César,que estás dispuesto a hacernos "trabajar" a tus lectores...vamos,que ahora sí que es verdad lo del lector interactivo,más que nunca,y mira que siempre lo ha sido.Ya leyendo a Cervantes nos tenemos que poner las pilas para enterarnos de quién es el autor-narrador-transcriptor-traductor... Tiene muy buena pinta y me apunto. Acabo de terminar La isla de Bowen. Al principio me parecía larga,pero enseguida me enganché y me divertí muchísimo...por cierto,no sé si hace mucho que no vienes por Santander,pero te diré que el hotel Sardinero lo han tirado entero y lo han vuelto a construir. Supongo que ya este verano lo abran de nuevo...por si tus viajeros quieren volver a pasar otra noche antes de embarcar a una nueva aventura...
Un cariñoso saludo de AURORA BOREAL

Gabriel dijo...

Malas noticias para los aficionados a la CF. Ha muerto Ray Bradbury. DEP.

sfer dijo...

Pues yo, al contrario que Samael, me lo hubiera tragado de cabo a rabo...

Terminé Bowen hace un par de semanas. Tengo pendiente una crítica/reseña para un blog de LIJ en el que aportamos comentarios varias personas. Cuando la tenga te enviaré el enlace. Y cuando este Miyazaki caiga en mis manos, pues a ver qué tal... Tiene buena pinta, aunque yo (quien lo diría) soy bastante clásica y todo esto de las nuevas tecnologías, sobre todo en las novelas, no sé si va mucho conmigo.

Un abrazo!

PS: Compramos Bowen por Sant Jordi y pensé que Edebé igual te traía a firmar libros a Barcelona. Cuando ganes el próximo, diles que te estoy esperando!!

Iria dijo...

Pues yo ya lo he leído, lo he devorado, me he enamorado de él. Tu manera de llevar los hechos, de hacer al lector partícipe de la historia, es brillante. No considero en absoluto que sea algo sencillo hacer dudar a alguien de lo que separa acción a realidad.

El final, para mí, ha sido perfecto. Me metí corriendo en la página web y a poco no me sale un grito (luego me reí de mi propia estupidez, pero en el momento me quedé tiesa delante de la pantalla). ¡En serio, una maravilla!

También decir que efectivamente yo llegué a la novela por la brillante estrategia de marketing que ha tenido.

¡Felicidades a ti, por la novela, y a SM por la excelente promoción que le ha dado!

César dijo...

Sfer: Vaya, me quedo de lo más expectante sin saber qué te ha parecido "La isla de Bowen"... Bueno, me temo que tendré que esperar a leer tu crítica.

Respecto a "La estrategia del parásito", no creas que es una glorificación de las nuevas tecnologías, sino más bien una advertencia sobre sus peligros. El prota y narrador no tiene ni idea de informática, así que se pasa la mayor parte del tiempo entre asustado y desconcertado. En realidad, basicamente se trata de una novela de misterio. Y de amor también, por cierto.

Respecto a las firmas de libros... la verdad es que soy bastante reacio. Las editoriales me piden que vaya, pero yo declino amablemente la oferta. Sinceramente, no creo que sirvan para nada.

Un beso

Iria: Muchas gracias por tus amables palabras. Me alegro muchísimo de que te haya gustado la novela. Y me alegro especialmente de que te haya gustado el final. He leído por la Red a algunos lectores que lo consideraban un final demasiado abierto, pero yo creo que no es así, que lo que ocurre en esa página web lo deja todo muy cerrado. Chungo, pero cerrado.

Otra cosa es, por supuesto, las historias personales de los protagonistas, Judit y Óscar, o de ese importante secundario que es Black-Cat. Si el libro tiene éxito, contaré lo que ha sido de ellos en una próxima novela. Donde, por cierto, aparecería yo como personaje secundario. Sería divertido; espero que todo vaya bien y pueda hacerlo.

También me parece divertida la mezcla de ficción y realidad. Creo que si yo entrase en esa página web sin saber lo que va a ocurrir, durante un segundo sentiría una especie de vértigo.

Gracias por tu comentario, Iria, eres un encanto. Otro beso para ti.

Unknown dijo...

Hola, soy Gabriel Brandariz, el editor de la novela (no soy el tocayo que ya ha posteado aquí). Solo quería decir dos cosas: 1) que es verdad que César y yo estamos igual de locos (y por las mismas cosas) y 2) Que vais a pensar que lo digo porque formo parte de la editorial y tengo interés en que se venda la novela; pero, sinceramente, de mi vida profesional como editor, esta ha sido una de las novelas en las que he trabajado con mayor gusto. Y todo se debe a César.

Julian Marcipar dijo...

es mas que obvio que publicidad, no engaña a nadie, pero, le tendrias que haber puesto otro nombre, ya que miyazaki se confunde con el “maestro hayao“

César dijo...

Julián Marcipar: No entiendo muy bien lo que quieres decir. ¿Que he usado "Miyazaki" para publicitar la novela? Pues no creo, porque ese nombre no aparece ni en la portada ni en la contraportada.
Miyazaki es un apellido muy comun en Japon. Lo escogi por su sonoridad y ni siquiera me acordaba del Hayao a que te refieres. No soy tan aficionado al anime :)

Ramón Merino Collado dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Ramón Merino Collado dijo...

Una pregunta, César. Ya tengo el libro en mi poder, pero me gustaría saber si los vídeos que enlazas desvelan algún spoiler. O dicho de otro modo: ¿es conveniente visionarlos antes de leer la novela o después?

Gracias de antemano por la respuesta, ¡el libro tiene una pinta estupenda!

César dijo...

Ramón Merino Collado: Pues no, amigo mío. esos vídeos no desvelan ningún spoiler; si quieres, puedes verlos con toda tranquilidad. Fueron usados para la promoción de la novela, así que tuvimos mucho cuidado en no desvelar nada. De hecho, el "problema" de la novela es que apenas se puede hablar de su argumento, porque casi cualquier cosa que digas es un spoiler. Pero supongo que eso, el misterio que rodea al texto, es parte de la gracia del asunto. Espero que te guste.

macabroyfunesto dijo...

Hola César,

Admito que he tardado en leerme la novela desde que me la diste en tu casa. Mentiría si dijera que ha sido porque no he tenido tiempo, pero al cambiar de ciudad he cambiado el hábito de lectura nocturna, aunque poco a poco la estoy recuperando. El caso es que bajé el finde pasado a Cádiz (mientras vosotros volvíais) y me bajé el libro para leerlo en el bus. No me duró ni la mitad del viaje. Me lo leí en un abrir y cerrar de ojos. La estrategia de marketing me parece sencillamente perfecta. En los tiempos que corren es más que creíble y el misterio que crea es brutal. Me encanta que los protas no tengan ni idea de informática, es perfecto, perfecto. Y el final me gusta, puede ser definitivo pero también deja abierta una segunda parte.
Ahora estoy con Leonís, que Diego me lo ha prestado. Luego tengo otro en la mesilla, regalo tuyo también, que en cuanto termine con Leonís me pongo a ello.
Mis felicitaciones, gran libro, breve pero intenso.
Un abrazo muy fuerte,

Gonzalo Gabarain

César dijo...

Amigo Gonzalo: Me alegro mucho de que mi novela te haya distraído durante la mitad del viaje en bus (debería haber escrito el doble, está claro). Y tienes razón: el final puede ser un cierre definitivo de la historia o permitir una segunda parte. Ya veremos. En cuanto a la estrategia de marketing de la editorial, convengo contigo que ha sido estupenda. Y ya puestos, me cuelgo una medalla, porque, gracias a mi experiencia como publicitario, promoví y colaboré en gran medida con esa estrategia (junto con mi editor y amigo Gabriel Brandariz). Pero oye, ten cuidado, leer tantos libros míos seguidos puede ser malo para tu salud. Un abrazo.