lunes, diciembre 26

Borges 1

La poesía de Jorge Luis Borges suele adolecer de cierta frialdad. Pero a veces no...

"Yo, que tantos hombres he sido, no he sido nunca,
aquel en cuyo amor desfallecía Matilde Urbach."

3 comentarios:

Javier dijo...

Prefiero la prosa de Borges a su poesía. Tal vez porque la primera la conocí directamente, leyéndola, y la segunda a través de un artículo crítico de García de Enterría que me dejó la erronea idea de que Borges era un poeta aburrido.

Pero hay cosas que calan, como el final del soneto "el remordimiento":
"No me abandona. Siempre está a mi lado / La sombra de haber sido un desdichado".

¡Uff! Esto es aun menos navideño que el cuentecillo de "el jardín prohibido" :-) (muy bueno, por cierto)

César dijo...

A mí me pasa exactamente lo mismo que a ti. Prefiero la prosa de Borges, desde luego, y durante mucho tiempo ignoré su poesía porque decían que era demasiado intelectual y fría. Y, la verdad, hasta cierto punto lo es; lo que pasa es que incluso en sus poemas más cerebrales late una extraña emoción... que no sé muy bien cómo calificar. Por ejemplo, su poema "El ajedrez" es una pieza de relojería perfecta; parece gélido, pero a mí, no sé por qué, me emociona. ¿Seré raro? Ah, me alegro mucho de que te haya gustado mi escasamente navideño cuento.

Pío dijo...

Una pequeña corrección:

...aquel en cuyo ABRAZO desfallecía...