miércoles, diciembre 21

El solsticio


Recuérdalo: hoy a las 18:35 será el momento del solsticio. El sol entrará en capricornio y comenzará el invierno. Es la antigua festividad celta de Yule, la noche más larga del año, el Tiempo de los Sueños. Si pones guirnaldas de muérdago y acebo sobre las puertas, evitarás visitas indeseadas.
Feliz Yule.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

solsticio de invierno, y su alter ego, el de verano. Jano y Juno. Los dos sanjuanes. El constante dualismo. Sólo existes si existe tu contrario...

B. Llamero dijo...

Hummm... Qué bien suena eso: la noche más larga del año, El Tiempo de los Sueños.
Tengo acebo en el jardín, pero no muérdago. Bueno, de todas formas, para las visitas que recibo... ¡Ja, ja...!

César dijo...

Pues sí, anónimo usuario, los dos solsticios eran las principales fiestas "paganas". Y es curioso que el cristianismo las suplantara celebrando en su lugar el nacimiento de Cristo y, también, a Juan. Es decir, situó en puestos preferentes, por así decirlo, a su máxima figura, Jesús, y a Juan el Bautista que, tal como lo conocemos hoy, no deja de ser una figura secundaria de los evangelios. Ergo, en el cristianismo primitivo San Juan era mucho más importante que ahora.
San Juan Bautista quizá sea el personaje más enigmático de los nuevos testamentos. Hay una antiquísima secta, los mandeos, que lo reivindica como el auténtico mesías.
En cuanto a lo de no tener muérdago, Braulio, casi mejor, porque es una planta protegida y te podrían poner una multa. De todas formas, si lo consigues, recuerda que también vale para besar a las chicas bajo el dientel de la puerta.

B. Llamero dijo...

Vaya, habrá que sembrar muérdago, como sea...

Care dijo...

Como estoy muy diabólica últimamente: también hoy es el triunfo de las tinieblas sobre la luz. Por eso el catolicismo quiso que precisamente ahora fuera el advenimiento famoso, para revertir el juego. Yo me quedo con las tinieblas. Ergo, con el diablo.

Reina dijo...

Es curioso. Soy capricornio por nacimiento, y algo excéptica tal vez por lo mismo. Pues bien, siempre noto una pequeña fuerza justo desde el día de solsticio de invierno, que va creciendo hasta el día de mi cumpleaños.
¡Ah!, y siempre tengo acebo en el recibidor de mi casa, por si acaso.

sabbat dijo...

Debería haber leído tu artículo a tiempo. Seguro que así me habría evitado la tarde de ayer :))

saludos